El fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate, aseguró que Candela Rodríguez –la nena de 11 años hallada muerta tras permanecer 9 días secuestrada-, no estuvo atada ni vendada durante su cautiverio, pero sí después de muerta.

Al dar más precisiones a la prensa sobre los resultados de la autopsia, el funcionario judicial ratificó que no se encontraron en el cuerpo de la menor restos de material genético que indiquen que fue víctima de un ataque sexual.

Asimismo, confirmó que el estado de nutrición e hidratación era bueno, “lo que hace pensar que en los días previos a su muerte, pudo moverse normalmente dentro del perímetro que estuviera encerrada”.

Si bien Nieva Woodgate sostuvo que se siguen investigando todas las hipótesis, remarcó que “es muy poco probable que alguien conocido que la trate bien (durante el cautiverio), la mate”.