NO LO CREEN??



El Agua Fria Engorda??



Uno de los argumentos por los que se dice que el agua fría engorda es que esta, combinada con las comidas, retrasaría el proceso digestivo. Este retraso se debería a que el estómago debiera trabajar a la temperatura de nuestro cuerpo y necesitaría alcanzar dicha temperatura para iniciar la digestión, provocándose con el agua fría que se disuelvan los jugos gástricos y como consecuencia se favorecería la absorción de grasa poco digerida causando un aumento en el peso. Sin embargo, esto es un mito: beber agua fría o a temperatura ambiente con las comidas no impide el buen desempeño de la digestión. Es cierto que se produce un retraso en dicho proceso pero las enzimas digestivas siguen ejerciendo su función de manera normal.

Por otra parte, más que engordar, el agua fría ayudaría indirectamente el adelgazamiento, siempre y cuando se esté llevando una dieta con ese fin. Al retrasar la digestión por poco tiempo, el agua permite una sensación de llenado que impide que comamos otro alimento por ese lapso. El efecto saciante del agua se debe a que aumenta el bolo alimenticio en el estómago, lo que nos lleva a sentirnos llenos con una menor cantidad de comida. Muchas personas relacionan este efecto saciante con la pérdida de apetito, pero científicamente no está comprobado que el agua quite el hambre. Un grupo de expertos, entre ellos el Dr. Stanley Goldfarb, de la Universidad de Pennsylvania, Filadelfia, afirmó en un estudio publicado en el Diario de la Sociedad Americana de Nefrología que aún no hay “ninguna prueba consistente” de que el agua quite el apetito.

Lo que sí está científicamente comprobado es que nuestro cuerpo adquiere la energía a través de las calorías aportadas por las grasas, proteínas y carbohidratos, nutrientes éstos contenidos en los alimentos. El agua es un mineral y como tal no aporta energía, sin importar su temperatura, o sea, el agua es cero calorías. Así, si hay que mencionar una bebida cero calorías, sin duda es el agua, y no basados en el concepto “light” que es muy explotado y que no significa sin calorías, si no bajo en éstas mismas o en alguno de sus componentes.

Por otra parte, una ventaja de tomar agua fría es que ésta favorece la absorción del calor del cuerpo, punto importante si estamos realizando una actividad física. Esto sucede debido a que el agua se vacía de manera rápida del estómago al intestino, permitiendo su absorción casi inmediata dentro del organismo.

También debemos saber que el agua es el componente más importante de los seres vivos en cuanto a la cantidad. Representa alrededor del 70% de la composición total del ser humano. Nuestro cuerpo la adquiere a través de la ingesta directa de la misma, de la contenida en bebidas y alimentos. Una señal de que tu cuerpo necesita agua, es la sed.

Nunca debes esperar a tener sed para tomar agua, consúmela con regularidad para que tu organismo se desempeñe de forma eficiente. Lo recomendable es tomar 8 vasos (de 8 onzas c/u) de agua diariamente o sea, lo equivalente a 2 litros, a parte de la que consumimos en los alimentos, bebidas y otros líquidos.

Lo esencial en una dieta baja en calorías con el fin de disminuir peso corporal no es el agua mezclada con las comidas, sino esos otros líquidos que se suelen ingerir como las chichas, jugos, sodas, etc. Normalmente en estas preparaciones se utiliza mucha azúcar refinada que aporta calorías extras y que el cuerpo almacena en forma de grasa.

Prefiere el agua antes que las bebidas gaseosas y los jugos endulzados, las sodas o los jugos con edulcorante artificial a los endulzados con azúcar refinada, y las frutas naturales en lugar de las chichas. De esta forma estarás controlando el peso corporal, manteniendo una dieta adecuada y evitando el exceso de calorías en la alimentación.




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