EE.UU el único país al que no se le permite ganar ni perde

no soy fan boy de los yanquis pero me molesta ver que para mucha gente su historia y los acontecimientos que ocurren en ella son falsos o motivos de una conspiración y se dejan convencer por post o documentales de cualquier personaje.

primero que es una conspiracion

Conspiracionismo

Las teorías conspirativas a menudo no se toman seriamente debido a que muchas de ellas, casi por definición, carecen de evidencia verificable. Esto lleva a la pregunta de qué mecanismos podrían existir en la cultura popular que lleven a la invención y diseminación subsiguiente de teorías sin fundamento.

En búsqueda de respuestas a tal pregunta, la teoría conspirativa se ha vuelto un tema de interés para sociólogos, psicólogos y expertos en folclore desde por lo menos la década de 1960, cuando el asesinato del presidente de EEUU John F. Kennedy provocó una respuesta del público sin precedentes dirigida contra la versión oficial del caso según lo expuso el Reporte de la Comisión Warren. El informe de dicha comisión ha sido contradicho por el Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos, establecido en 1976, que en su informe final concluye que el presidente John F. Kennedy fue probablemente asesinado como resultado de una conspiración.


pearl harbor

El ataque a Pearl Harbor fue ejecutado por la Armada Imperial Japonesa en la mañana del 7 de diciembre de 1941. El ataque sorpresa a Pearl Harbor, en la isla de Oahu en Hawái, fue dirigido contra la Flota del Pacífico de la Armada de los Estados Unidos y las fuerzas aéreas que defendían la zona.

El almirante Isoroku Yamamoto planeó el ataque como el inicio de la Campaña del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial.

El objetivo del ataque, dirigido por el vicealmirante Chuichi Nagumo, era neutralizar la flota enemiga por un largo período, con el objetivo de ocupar las colonias occidentales en el sudeste de Asia, para poder romper el embargo económico al que Japón estaba siendo sometido desde el año anterior. Una vez debilitados los Estados Unidos militarmente, Japón buscaría negociar la paz con condiciones favorables. El Alto Mando japonés deseaba evitar una guerra larga, pero aunque el Imperio Japonés salió victorioso en la acción, no logró obtener una victoria decisiva.

El ataque destruyó 13 buques de guerra y 188 aeronaves, y mató a 2.403 militares y 68 ciudadanos estadounidenses. Sin embargo, los tres portaaviones estadounidenses de la Flota del Pacífico no estaban en el puerto y por lo tanto no fueron atacados. La flota estadounidense en el Pacífico tardó en recuperarse entre seis meses y un año. Los japoneses perdieron 64 militares.

Después del ataque, el presidente Franklin Delano Roosevelt declaró la guerra a Japón, y cuatro días después, Hitler declaró la guerra a los Estados Unidos. La opinión pública estadounidense vio el ataque como un acto de traición, y la fuerza aislacionista perdió el apoyo popular, que se volcó fuertemente a favor de la guerra contra las Potencias del Eje.


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Muerte
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Llegada


teoria de conspiración

PEARL HARBOR
Desde 1942 se ha especulado mucho sobre si el ataque a Pearl Harbour fue una sorpresa o, por el contrario, los americanos tendieron una trampa a los japoneses para que estos entraran en una guerra que no podían ganar. Así la opinión pública de los EEUU, antibelicista, se decantaría contra el “Eje”. Hoy ya no queda dudas de que esta tesis es auténtica. Este artículo de The lone conspirators lo demuestra.

El 6 de diciembre de 1941 se le entrega a Franklin Delano Roosevelt un mensaje interceptado por la Marina de los EE.UU. Enviado desde Tokio a una de las embajadas japonesas en Washington, estaba cifrado en el código diplomático de alto nivel japonés (el código púrpura) y declaraba la intención de Japón de poner fin a las relaciones con los EE.UU. Una vez leída la transmisión de trece páginas, Roosevelt afirmó: "Esto significa guerra".
Pero entonces hizo algo un tanto extraño: absolutamente nada. Sí, eso es. Conocía la secreta declaración de guerra de los japoneses pero nunca se lo comunicó a quienes necesitaban saberlo: el almirante Husband E. Kimmel, comandante en jefe de la Flota de los EE.UU. en el Pacífico, en Pearl Harbor (Hawai) y el teniente general Walter Short. Todos los militares sabían que, en caso de que los japoneses atacaran, el objetivo sería Pearl Harbor.

Al amanecer de la mañana siguiente, un escuadrón japonés bombardeó Pearl Harbor en un ataque sorpresa que resultó ser eso, una gran sorpresa. Por lo menos para Kimmel, Short y los otros 4575 soldados americanos que allí murieron.

La sorpresa no lo fue tanto probablemente para los generales George G. Marshall y Leonar T. Gerou y los almirantes Harold R. Stark y Richmond Kelly Turner, altos rangos militares en Washington, y los únicos autorizados para revelar ese tipo de información confidencial a mandos desplazados. Kimmel y Short, sin embargo, no recibieron el mensaje descifrado de la declaración de guerra hasta por la mañana, cuando el ataque ya había comenzado en el Pacífico.

Los comandantes en jefe del Ejército y la Marina de los EE.UU., Marshall y Stark respectivamente, declararían después que el mensaje no se les había enviado a Kimmel y a Short porque la cantidad de transmisiones diplomáticas interceptadas por los mandos en Hawai era tan grande que una más no serviría sino para confundirles.

A continuación se organizó una gran maniobra de encubrimiento. Según nos cuenta el historiador John Toland, unos días después de Pearl Harbor, Marshall se dirigió a sus altos oficiales: "Caballeros, esto va a la tumba con nosotros". El general Short, que una vez había considerado a Marshall como su amigo, se daría cuenta entonces de que éste había sido el cerebro de la trampa en la que había caído. Short comentaría después que se compadecía de su antiguo colega Marshall, ya que era el único general que jamás podría escribir una autobiografía.

Los mandos en Pearl Harbor ocultaron numerosas advertencias sobre un inminente ataque. La más sorprendente fue, con toda probabilidad, la señal de "viento ejecutor". Se trataba de una transmisión diplomática enviada a través de un falso boletín meteorológico de una estación de radio de onda corta japonesa. Decía "higashi no kaze ame", o lo que es lo mismo "viento del Este, lluvia". Los americanos ya sabían que éste era el código utilizado por los japoneses para referirse a la guerra con EE.UU. ¿Cuál fue la respuesta de los altos oficiales del Ejército? Negar la existencia del mensaje de "viento ejecutor" y eliminar toda constancia de su recepción. Pero el mensaje sí que existía y fue recuperado.

¿Por qué permitirían Roosevelt y los más altos comandantes del Ejército el sacrificio de la Flota de los EE.UU. en el Pacífico y de los miles de soldados que allí se encontraban -lo que se podía considerar perfectamente como una acto de traición? La decisión había sido tomada mucho antes de Pearl Harbor: la guerra contra las potencias del Eje era necesaria, y un ataque contra territorio americano convencería a la opinión pública.

"Éste era el problema del Presidente" escribió el contraalmirante Robert A. Theobald, quien se encontraba al mando de los destructores en Pearl Harbor, "y su solución se basó en el simple hecho de que para protagonizar una pelea, hacen falta dos, pero uno de esos dos tiene que empezarla".

Pero ¿por qué? ¿Por qué tuvo Roosevelt la sangre fría de permitir el bombardeo de Pearl Harbor? "Por el bien de la nación..." o más bien "No me importa cuántos de nuestros hombres caigan mientras mueran japoneses". Es realmente triste que eligiéran como presidente a un hombre hasta tal punto perturbado y siniestro.


ee

llegada a la luna

2001
11
osama
bin
Pearl
Harbor
luna

1. ¿Por qué la bandera estadounidense ondea en algunas fotografías y vídeos si no hay viento en la Luna?9
 En las fotografías se puede observar que la bandera tenía un mástil superior para que permaneciera extendida (ver, por ejemplo, as11-40-5874). Los astronautas movían la bandera al colocarla, y tenía arrugas y ondulaciones por haber estado replegada durante el viaje hacia la Luna,25 lo que le daba en las fotografías una apariencia que puede confundirse con la de una bandera ondeando. Sin embargo, en los vídeos grabados en la Luna se puede observar que la bandera queda completamente quieta poco después de que los astronautas dejan de moverla, y permanecía así mientras los astronautas no la movieran. Además, el hecho de que en la superficie lunar no haya atmósfera hace que no exista resistencia al movimiento: es por eso que la bandera permanece en movimiento durante un mayor período de tiempo.

2. Los astronautas tomaron miles de fotografías, todas ellas perfectamente expuestas y enfocadas. Los rollos de repuesto no fueron afectados por la intensa radiación cósmica sobre la Luna, condición ésta que debió haberlos dañado. Ellos lograron ajustar sus cámaras, cambiar los rollos y cambiar filtros con sus trajes presurizados.
 Muchas de las fotografías tienen defectos: o están desenfocadas o veladas. Las fotografías y los vídeos de los paseos lunares se pueden consultar en el Apollo Lunar Surface Journal. Las cámaras fueron modificadas a pedido por el fabricante, Hasselblad, para que pudiesen afrontar las condiciones de vacío y radiación que tienen lugar en el espacio.26 Por otra parte las cámaras llevaban rollos hermeticos y al gastarse la pelicula no eran cambiados como argumenta la controversia.

3. Hay fotógrafos que afirman que las fotos son falsas. Muchas de las fotos de los paisajes lunares de la NASA no tienen sombras paralelas. Este tipo de sombras sólo se pueden crear con varias fuentes de luz o con un foco cercano, pero la única fuente de luz en la Luna es el Sol.24
 Si hubiera varias fuentes de luz los astronautas y objetos tendrían más de una sombra, cosa que no sucede. Las sombras no paralelas se producen debido al «efecto de perspectiva» que sucede también en la Tierra.27 Las sombras, además, no tienen por qué ser paralelas en un terreno irregular, como es el caso de la Luna.28
4. La bandera y las palabras «United States» siempre brillan, aun cuando todo es oscuro alrededor. Algunas de las fotografías fijas no encajan con las tomas de vídeo; sin embargo, la NASA afirma que las tomó al mismo tiempo.
 La superficie lunar refleja parte de la luz del Sol, iluminando las partes oscurecidas del módulo, cuyo material era además reflectante. No es cierto que las fotografías no coincidan con los vídeos grabados. Científicos y geólogos de todo el mundo las han analizado durante décadas, sin hallar ninguna anomalía.29

5. El espacio exterior está inundado de radiación mortal que emana del Sol; sin embargo, ningún astronauta contrajo cáncer. Ni siquiera la tripulación del Apolo 16, quienes iban en dirección a la Luna cuando se presentó una protuberancia solar que debió haberlos asado literalmente.
 No hay constancia de que hubiera una erupción solar importante durante el vuelo del Apolo 16. Hubo varias en agosto de 1972, después de que el Apolo 16 hubiera regresado (en abril) y antes del vuelo del Apolo 17 (en diciembre de ese mismo año).30
 Jack Swigert, de la misión Apolo 13, falleció de cáncer óseo varios años después de su viaje a la Luna, poco antes de tomar cargo como diputado por Colorado, aunque no se puede saber si su enfermedad pudo ser debida al viaje espacial.31
6. El módulo de aterrizaje pesaba 17 toneladas; aun así, no deja en la Luna huellas tan profundas como las de las pisadas de los astronautas. Ni siquiera el poderoso cohete propulsor del módulo de aterrizaje deja rastros debajo de él. Debió haber creado un cráter bajo el cohete;9 sin embargo, parece no haberse encendido nunca. Los denunciantes de la conspiración creen que los motores tendrían al menos suficiente potencia para levantar el polvo debajo del módulo cuando éste aterrizaba. Si esto es verdad, ¿cómo se produjeron las famosas huellas de las botas de Armstrong si todo el polvo había sido soplado?
 El módulo lunar pesaba entre 15 y 17 toneladas en la Tierra. En la Luna la gravedad es aproximadamente seis veces menor, y el combustible que se gastaba antes de alunizar constituía una buena parte del peso, por lo que el peso del módulo en la superficie de la Luna se situaba entre 1200 y 1600 kilogramos.29
 La idea de que debió haberse formado un cráter debajo del módulo lunar es errónea y está basada en pura especulación. Segundos antes de alunizar, el módulo sólo tenía que contrarrestar su peso, que era de unos 1400 kg (3100 libras). Por tanto, el motor del módulo tenía que proporcionar un empuje similar (incluso algo menor). Dividiendo esa fuerza (1400 kg) entre la superficie de salida de la tobera, obtenemos la presión con la que salían expulsados los gases: aproximadamente 1,5 PSI (libras por pulgada cuadrada),29 presión que disminuía aún más debido a la rápida expansión de los gases en el vacío, por lo que no era suficiente para crear un cráter, aunque sí para levantar algo de polvo lunar, tal y como se muestra en las grabaciones de los alunizajes realizadas desde la ventana del módulo32 y alterar levemente el suelo, como de hecho muestran las fotografías (por ejemplo: as14-66-9258 y as11-40-5921).
 Adicionalmente, el polvo de las inmediaciones no habría sido removido puesto que la ausencia de aire en la Luna evita la aparición de viento en el alunizaje, por lo que la posibilidad de dejar huellas no se ve afectada.29

7. Se argumenta que la ausencia de estrellas en las fotografías de la Luna es inaceptable, a pesar de la falta de atmósfera para oscurecer la visión.9 Yuri Gagarin dijo que las estrellas eran tremendamente brillantes. Sin embargo, las fotografías de la NASA no muestran estrellas en el cielo lunar. Se alega que la razón por la cual no aparecen estrellas en las fotos es porque los astrónomos calcularían sus posiciones y configuración y notarían algo incorrecto; por lo tanto, el montaje sin estrellas era más fácil de manejar.
 Tampoco aparecen estrellas en las fotografías tomadas desde el transbordador espacial, la estación espacial Mir o la Estación Espacial Internacional. La razón es que son demasiado débiles para ser captadas en la imagen fotográfica. Es necesario un tiempo de exposición mayor de 20 segundos, y el tiempo de exposición de las fotografías de las misiones Apolo era de una fracción de segundo.33 Las fotografías espaciales en las que aparecen estrellas son de larga exposición.
 La visibilidad de las estrellas por parte de los astronautas depende mucho de las condiciones de observación. Gagarin, por ejemplo, pasó buena parte de su vuelo a la sombra de la Tierra, debido a que su nave volaba en una órbita baja. Esto facilitaba que sus ojos se acostumbrasen a la penumbra y fuera más fácil ver las estrellas. Lo mismo ocurre en los vuelos del transbordador espacial. Sin embargo, los vuelos Apolo salían de la sombra proyectada por la Tierra en cuanto se alejaban de ésta, y por tanto era más difícil para los astronautas divisar las estrellas.
8. La pureza del oxígeno en el módulo lunar habría derretido la cubierta de la cámara Hasselblad, produciendo gases venenosos. ¿Por qué no les pasó nada a los astronautas?34
 La cubierta de las cámaras Hasselblad utilizadas en los vuelos Apolo no era la misma que la de las unidades normales que vendía Hasselblad. Fue modificada para adaptarla a las condiciones que se iban a encontrar en el espacio.26 35


hay muchas mas pero se me estiende el post demasiado

Alunizaje

11 de septiembre de 2001

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 (comúnmente denominados como 11-S en España y Latinoamérica; 9/11 en el mundo anglosajón), fueron una serie de atentados terroristas suicidas cometidos aquel día en los Estados Unidos por miembros de la red yihadista Al Qaeda mediante el secuestro de aviones de línea para ser impactados contra varios objetivos y que causaron la muerte a cerca de 3000 personas y heridas a otras 6000, así como la destrucción del entorno del World Trade Center en Nueva York y graves daños en el Pentágono en el Estado de Virginia, siendo el episodio que precedería a la guerra de Afganistán y a la adopción por el gobierno estadounidense y aliados de la política denominada de Guerra contra el terrorismo.

Los atentados fueron cometidos por diecinueve miembros de la red yihadista Al-Qaida,1 divididos en cuatro grupos de secuestradores, cada uno de ellos con un terrorista piloto que se encargaría de pilotar el avión una vez ya reducida la tripulación de la cabina. Los aviones de los vuelos 11 de American Airlines y 175 de United Airlines fueron los primeros en ser secuestrados siendo ambos estrellados contra las dos torres gemelas del World Trade Center, el primero contra la torre Norte, el segundo poco después contra la Sur, provocando que ambos rascacielos se derrumbaran en las dos horas siguientes.2 3

El tercer avión secuestrado pertenecía al vuelo 77 de American Airlines y fue empleado para ser impactado contra una de las fachadas del Pentágono, en Virginia. El cuarto avión, perteneciente al vuelo 93 de United Airlines, no alcanzó ningún objetivo al resultar estrellado en campo abierto, cerca de Shanksville, en Pensilvania, tras perder el control en cabina como consecuencia del enfrentamiento entre los pasajeros y tripulantes con el comando terrorista.

Los atentados causaron más de 6.000 heridos, la muerte de 2.973 personas y la desaparición de otras 24,4 resultando muertos igualmente los 19 terroristas.

Los atentados, que fueron condenados inmediatamente como horrendos ataques terroristas,5 por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se caracterizaron por el empleo de aviones comerciales como armamento, provocando una reacción de temor generalizado en todo el mundo y particularmente en los países occidentales, que alteró desde entonces las políticas internacionales de seguridad aérea.


conspiración
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Pentágono

teorias de conspiracion

El Pentágono


Una de las teorías conspirativas más divulgadas es la de que no fue un avión sino un misil lo que se estrelló contra el Pentágono. Sus principales defensores son los que apoyan la versión del "trabajo interno", quienes afirman que no hay suficientes pruebas que demuestren que se estrelló un avión en el Pentágono. No obstante, algunos partidarios del "trabajo interno" también la descartan tras valorar las evidencias y creen que la conspiración no incluye el uso de un misil.

He aquí los argumentos que manejan los defensores de esta hipótesis:

* El NORAD controla la defensa del espacio aéreo de EEUU; este se divide en zonas geográficas, siendo el NEADS (North East Air Defense Sector) el responsable de la zona donde se produjeron los atentados. Es el órgano que coordina y recibe avisos de aeropuertos sobre secuestros de aeronaves, entre otras funciones. El NEADS fue el que envió los F-16 a Washington y a New York. Todas las conversaciones entre los diferentes aeropuertos y el NEADS están recogidos en el informe de la Comisión Nacional del 11-S. En casos de secuestro de aviones u otras emergencias aéreas de este tipo, el NORAD tiene unos protocolos de seguridad que consisten, entre otras cosas, en hacer despegar cazas lo más rápidamente posible para interceptar al avión y comprobar qué es lo que ocurre, como ha ocurrido en otras ocasiones. En el caso del vuelo 77 los aviones no llegaron a tiempo y hay dudas incluso sobre si despegaron antes o después de la colisión, un retraso que los partidarios de la hipótesis conspirativa consideran deliberado.
* Segun teóricos de la conspiración, el vuelo 77 fue capaz de volar hacia el Pentágono durante 40 minutos y no fue interceptado a pesar de la sofisticada tecnología de radar, de las baterías antimisiles que rodean el Pentágono, y de la proximidad del edificio a la base aérea de Andrews. Realmente no existen estas baterías antimisiles (y si existieran, son secretas). El tema de proteger Washington con baterías antimisiles o Atlanta (Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996) fue tratado y rechazado por la posibilidad de derribar un avión por error. El aeropuerto Ronald Reagan se encuentra muy cerca del Péntagono, y los aviones lo sobrevuelan en mucha ocasiones. Un ejemplo de ello es el caso de una avioneta que fue identificada como sospechosa en 2002 cuando sobrevolaba Washington: no fue abatida por ninguna batería antimisiles a pesar de que se desalojó el Capitolio.
* En el momento de los ataques, el ala oeste (que era el objetivo del ataque) del Pentágono estaba en reformas, y por lo tanto casi vacía. Concretamente estaba siendo reformada para aguantar daños mayores en caso de un ataque terrorista con bomba. Los partidarios de la teoría del trabajo interno argumentan que el gobierno escogió como objetivo esta zona del Pentágono para minimizar todo lo posible los daños, tanto personales como materiales.
* También se afirma desde este sector que los daños producidos en la pared del Pentágono son demasiado pequeños para haber sido causados por un Boeing 757. Como apoyo a esta afirmación se suelen basar en fotografías incompletas y obstruidas por el humo o por el chorro de agua de las mangueras de los bomberos, pero en una vista más completa construida por Pier Paolo Murru, juntando fragmentos de varias tomas y uniéndolas tras una corrección de perspectiva, queda claro que la valoración del tamaño del agujero por parte de los teóricos de la conspiración (de unos 5×7 metros ) está muy por debajo de su tamaño real. Además, dado que la superficie del avión es fundamentalmente aluminio, que es blando y ligero, no cabe esperar que el diámetro del orificio se correspondiese con exactitud necesariamente con el del fuselaje y las alas, algo que se sabe por otros accidentes aéreos, mientras que las partes más pesadas, que son las que mayor energía cinética portan (como los motores o el tren de aterrizaje, por ejemplo), son las que más facilidad tienen para romper los muros. En las fotografías puede observarse que el avión originó un agujero profundo (que llegó a perforar dos muros del edificio), mientras que en la zona de alrededor, donde no impactó, sólo se observan quemaduras y daños menores en la fachada. Algunos conspiracionistas afirman que esto es una evidencia de que esos destrozos no los pudo causar un avión, porque según ellos los motores de 6 toneladas cada uno no penetraron los muros como sí lo hizo la parte central del avión.
* También se cuestiona el asunto de las cámaras de vigilancia del Pentágono: capturaron dos videos, de los que inicialmente se filtraron 5 fotogramas antes, durante y después del impacto, pero ninguno muestra exactamente lo que impacta contra el edificio. Sin embargo el avión, según cálculos realizados por National Transport Safety Board, tenía una velocidad aproximada de 850 km/h en el momento del impacto, por tanto es perfectamente posible que no se grabara al avión estrellándose; incluso si el avión hubiera ido a la mitad de velocidad, tampoco tendría por qué salir en la cámara de vigilancia. En la parte derecha de la grabación, antes de la primera explosión, puede verse la punta de un objeto sin identificar que no aparece en los demás fotogramas, y que parece muy pequeño para ser el morro del avión, algo explicable por la lente de la cámara tipo "ojo de pez" y la poca resolución de las imágenes. Los partidarios de la teoría conspirativa afirman que se trata de la punta de un misil y que eso fue lo que realmente chocó contra el edificio.
* El FBI confiscó unos vídeos inmediatamente después del ataque en los que se supone que se había grabado el evento, entre otros, los pertenecientes a una gasolinera cercana y al Hotel Doubletree. Se ha especulado también con un posible vídeo tomado desde el Hotel Sheraton. Se pidió al FBI información sobre el número de vídeos que poseía, y en cuántos se veía el impacto. La agente Jaqueline Maguire redactó un informe, que confirmó ante un juez, en el que detallaba que de los 85 vídeos disponibles, en la gran mayoría no se veía el impacto, o el Pentágono, o sólo había imágenes del post-impacto. Negaba además que hubiera algún video del Hotel Sheraton. En el transcurso del año 2006, los vídeos del Hotel Doubletree y de la gasolinera fueron hechos públicos, pero al igual que con los videos del Pentágono, tampoco se puede llegar a divisar el objeto que impacta contra él en ninguno de ellos. Este hecho hace dudar a los seguidores de las teorías de la conspiración. Las cámaras de vídeo de estos establecimientos vigilaban sus aparcamientos como se puede observar en los respectivos vídeos, por tanto el hecho de que se observara el avión era improbable tanto por la velocidad del avión, trayectoria, lejanía, etc. Los detractores de la versión oficial afirman que en ese caso no había ninguna razón para confiscar los vídeos y negarse a mostrarlos al público durante tanto tiempo.
* En 2006, un testigo dijo ver a alguien que afirmaba haber visto un misil, aunque esta declaración es controvertida, ya que supuestamente lo "vio" desde una estación de tren subterránea. Otros testigos lo describen como "un avión pequeño",[cita requerida] aunque se hallaban muy lejos como para verlo con claridad (estaban al otro lado del río Potomac, a más de tres kilómetros). Además, hay gran cantidad de testigos que sí vieron un avión de aerolíneas.
* El personal militar fue fotografiado quitando del lugar del impacto un objeto grande y ligero cubierto por una lona azul. Se cree que con esto se quería ocultar su contenido al público. Las autoridades dicen que el objeto trasladado era un tienda de campaña, y no una prueba para ocultar al público.
* Según los defensores de la teoría de la conspiración, no se observan ni restos de equipajes ni cadáveres ni trozos de cadáveres y muy pocos restos del avión. Esta información, sin embargo, es imprecisa, ya que sí hay fotografías de restos humanos carbonizados y del avión.
* De acuerdo con la versión oficial, se identificaron casi todos los pasajeros del vuelo 77 mediante pruebas de ADN. Dado que el ADN nuclear no resiste temperaturas muy altas y es destruido por las bacterias contaminantes en poco tiempo, hubo que recurrir a extraer de los restos óseos el ADN mitocondrial, técnica que tiene cierta posibilidad de éxito incluso con restos procedentes de un crematorio. Algunos detractores de la versión oficial afirman que las sustancias orgánicas en general no resisten temperaturas demasiado altas porque arden o se carbonizan, por lo que dudan de la veracidad de las identificaciones, no indicando sin embargo a qué temperatura se destruye ni cuánta tuvieron que resistir los restos óseos.
* Se puede apreciar en las fotos del Pentágono que en los despachos semihundidos por el desprendimiento hay ordenadores, mesas, e incluso libros sin el menor rastro de haber sido quemados. Los teóricos de la conspiración afirman que con el choque de un misil no se produce un gran incendio, pero sí una explosión muy fuerte capaz perforar los cinco niveles del Pentágono, aunque no en línea recta ni con agujeros pequeños, como fue el caso. Los contrarios creen que el incendio simplemente no llegó hasta allí, sino que quedaron expuestos por el hundimiento posterior, como se ve en la parte izquierda del derrumbe en la fotografía siguiente: .
* En una fotografía de satélite tomada el 7 de septiembre de 2001, se aprecia un clareo en el césped del Pentágono que, aunque no coincide con la trayectoria del avión, sí apunta a grandes rasgos en dirección al punto del impacto, algo que según algunos partidarios de la teoría de la conspiración se usó para señalar dónde debía producirse el impacto.


torres genelas

Uno de los argumentos más alegados a favor de la teoría de la conspiración ha sido el de que las torres gemelas no se derrumbaron a causa del choque de los aviones, ni por los subsiguientes incendios, sino que se habrían detonado unas cargas que habrían producido el colapso de los edificios, que sería una demolición controlada.30

Para dicha demolición controlada se habría usado termita, una mezcla de óxido férrico y aluminio (Fe2O3 + 2Al) que corta por fusión las columnas de acero, y explosivos, que se ponen en todos o casi todos los pisos.

Los contrarios a esta hipótesis dicen que casi ninguno de los argumentos soporta un análisis a fondo. Incluso hay, como sucede con el Pentágono, una corriente entre los partidarios de la teoría de la conspiración desde la que se rebaten algunos argumentos al uso sobre la demolición y se advierte de que hay que centrarse en otros puntos.31

Estos son los aspectos que se arguyen como indicios de que existió tal conspiración:

En una publicación científica de febrero de 2009 se afirma haber encontrado en el polvo de los restos de las Torres Gemelas, evidencia de la presencia de un material denominado super-termita,32 aunque el artículo ha causado controversia debido a que es una editorial de tipo «pagar para publicar»,33 34 se ha usado como medio para publicar teorías que no son generalmente aceptadas por la comunidad científica34 y la editora jefe dimitió por no haber sido informada de la publicación del artículo.35
Steven Jones, uno de los firmantes de la publicación anterior, sostiene que los informes del NIST reconocen que ninguno de los modelos físicos usados para simular el incendio, resultó en derrumbamiento o colapso, que no había evidencia física de altas temperaturas del incendio suficientes para dañar las estructuras de los edificios hasta hacerlas colapsar. También afirma que solamente los modelos computarizados usados por el NIST sirven de base para la teoría oficial y considera que los datos para tales simulaciones fueron manipulados de tal manera que se ajustaran al resultado deseado en lugar de ajustarse a las evidencias y hechos.36
El gobierno dijo que se había recuperado sin ningún daño el pasaporte del presunto secuestrador Satam al Suqami antes del derrumbamiento de la Torre Norte. Los defensores de las teorías conspirativas sostienen que es prácticamente imposible que el pasaporte sobreviva al choque del avión y al fuego que se produjo con dicho choque, aunque precisamente los objetos pequeños y ligeros son los más propensos a salir despedidos por la onda expansiva antes de que el fuego los dañe.[cita requerida]
Nunca antes del 11-S se había caído ningún rascacielos de acero debido al fuego, ni tampoco después. Sin embargo, nunca antes ningún rascacielos había sido sometido a un fuego tan intenso conjuntamente a una tensión extrema por impacto [cita requerida]. Además el núcleo del WTC era de acero, más sensible al calor, y no de hormigón como el de la Torre Windsor, por ejemplo, mucho más resistente al fuego,29 y en la que precisamente la parte que se sostenía con una estructura íntegramente de acero colapsó por completo, dejando el núcleo al descubierto como se aprecia en muchas fotografías.37 En otros casos de incendios en edificios con núcleo de acero, el colapso estructural también ha sido motivo de preocupación de los bomberos,38 aun cuando éste no se ha llegado a producir, y sí se conocen muchos casos de colapso de estructuras de acero,39 aunque ninguna corresponde a un edificio con las características de las Torres Gemelas.
Las Torres Gemelas se derrumbaron prácticamente sobre sí mismas, empezando el derrumbe desde el punto del impacto y propagándose verticalmente hacia abajo. Según los teóricos de la conspiración, ese derrumbe se produjo casi en el tiempo de caída libre: aproximadamente 10 segundos. De acuerdo con la teoría oficial, la causa sería lo que se denomina derrumbe escalonado piso a piso. Es decir, el punto de ruptura habría hecho ceder a las plantas justo por encima, provocando que éstas cayeran sobre el siguiente piso, lo que causaría que fueran cediendo en cadena, resultando en un colapso de la torre sobre sí misma.40 Ahora bien, los pisos inferiores siempre producirían algún retraso en la caída, aunque sólo sea por su propia inercia, haciendo que tardasen más de 10 segundos, por lo que los que apoyan la teoría de la conspiración afirman que eso sólo se explica mediante una demolición controlada, aunque en realidad ésta tampoco lo explica, puesto que al producirse el derrumbe de arriba hacia abajo los pisos inferiores deberían frenar la caída de los superiores igual que en un derrumbe piso a piso,41 excepto por la resistencia ofrecida por las columnas, sobre la cual hay opiniones contrapuestas.41 42 Por otra parte, hay evidencias en vídeo de que partes significativas de los núcleos (40 a 60 pisos) seguían aún en pie tras unos 15 a 25 segundos del inicio del colapso antes de empezar a derrumbarse ellas mismas, lo que sugiere que la estimación de tiempo de unos 10 segundos por torre puede ser muy poco realista.42 43
Se manejó que aunque las altas temperaturas alcanzadas en el incendio causado por el derrame del combustible debilitaron la estructura interna de las torres, éstas colapsaron hacia dentro, y nunca se observa que caigan en algún otro sentido que demostrara que estaban desestabilizadas, debido a la fuerza resultante del choque de los aviones. En el vídeo, sin embargo, sí se aprecia que la caída de las torres no es limpia. Sobre todo la de la torre sur, la cual se inclina previamente por la esquina más dañada por el impacto.
Uno de los arquitectos que diseñaron las Torres Gemelas afirmó que estaban hechas a prueba del choque de cualquier avión,44 declaración que es tomada por los defensores de la teoría de la conspiración como indicativa de la imposibilidad de que el impacto de los aviones fuera suficiente para derribarlas. Los anticonspiracionistas puntualizan que el avión contra el que estaban diseñadas era un Boeing 707, uno de los más grandes hasta la fecha en que se construyeron, según palabras del ingeniero estructural del proyecto Lee Robertson, pero bastante más pequeño y ligero que un 767.45 En una entrevista para la CNN, Aaron Swirsky, otro de los arquitectos, dijo que en ningún caso se había previsto por parte de ningún ingeniero una eventualidad como la que se dio.46
El edificio Nº 7 del WTC no fue golpeado por ningún avión de pasajeros, y tampoco tuvo ningún fuego en su interior alimentado por el combustible, aunque sí hubo incendios en él.47 La explicación oficial de la caída de las Torres Gemelas se basa principalmente en estos dos detalles; sin embargo, el WTC 7 también se derrumbó sobre sí mismo y casi a la velocidad de caída libre. Esto se explica, sin embargo, por los daños estructurales muy graves sufridos por el derrumbe de las dos torres gemelas que estaba junto a él, las cuales debieron depositar varias toneladas de escombros sobre su debilitada estructura,48 y también por el incendio. En fotografías de los momentos previos a su derrumbe se puede apreciar cómo el edificio se va deformando hasta ceder de golpe, cosa que cuadra perfectamente con un derrumbe producido por daños estructurales severos y no por detonación alguna.49
Los bomberos que entraron en las torres dijeron haber visto y oído explosiones.50 Es normal que se oigan explosiones durante un incendio (por ejemplo, derrumbes parciales como los que se produjeron51 pueden ser interpretados como explosiones), por tanto este dato por sí solo no dice mucho.
El Departamento Sismográfico de la Universidad de Columbia registró importantes actividades sísmicas justo en el momento del desplome de las torres. Muchos defensores de la teoría de la conspiración creen que estas ondas sísmicas precedieron el derrumbe y sólo se las explican mediante fuertes explosiones en la base de los edificios,52 mientras que otros, así como los detractores de la teoría conspirativa, sostienen que tal afirmación se basa en una interpretación errónea de los datos sísmicos.39 43 53
El Lobby (la planta baja) y los sótanos estaban totalmente destrozados antes de que se derrumbaran las torres.[cita requerida]
Los escombros de las torres continuaron consumiéndose durante meses después de su derrumbamiento y la mayor parte del hormigón fue pulverizado.
Se halló metal incandescente en la base de las torres. Los defensores de la conspiración afirman que ese metal era acero procedente de la estructura del edificio y que éste estaba fundido, y razonan de este modo:

El punto de fusión del acero de bajo carbono o estructural está alrededor de 1510 °C (2750 °F), temperatura que sólo puede ser alcanzada en hornos industriales o usando químicos, tales como la termita química, mientras que se han vertido conjeturas en las que la temperatura más alta que pudo darse dentro de las Torres Gemelas es de 1650 °C (3002 °F).

Por lo tanto, el metal fundido que se halló en la base de las torres, podría ser evidencia del uso de termita, que al encenderse produce una reacción cuya temperatura puede alcanzar los 2482 °C (4500 °F) en dos segundos y que se usaría para cortar por fusión las columnas de acero. Según los defensores de esta hipótesis, las chispas incandescentes que salían de las torres momentos antes del colapso[cita requerida] son debidas a esta reacción.

Otras fuentes han sugerido que el acero de la estructura se pudo derretir por la acción de la continuación del incendio bajo tierra tras el derrumbe42 o incluso que fuera el propio acero el que, en una reacción exotérmica, se mantuviera incandescente produciendo óxido de hierro, que funde a temperaturas más bajas, ayudado por el agua echada por los bomberos.54

Hay fotografías que muestran columnas cortadas en ángulo de 45°.55 Según los partidarios de la teoría de la conspiración este ángulo es característico del uso de termita para cortar columnas de acero en demoliciones controladas[cita requerida] y no encuentran otro motivo para que los cortes estuvieran realizados en diagonal, lo que les lleva a concluir que tal corte prueba que se usó termita. Hay otras fotografías que muestran a soldadores realizando los cortes diagonalmente,56 y se ha sugerido que los cortes se hicieron de esa forma para favorecer que las vigas cayeran en cierta dirección tras ser cortadas. A eso hay que añadir que la limpieza del corte es inconsistente con el uso de termita.57
Según algunos teóricos de la conspiración, la mayoría de las columnas se encontraron en secciones de aproximadamente 9 metros, lo cual se argumenta como prueba del uso de explosivos. Esta afirmación alude probablemente a las piezas constitutivas de la malla perimetral, que de hecho tenían esa longitud y se separaron durante la caída, y es fruto del desconocimiento de la estructura de las Torres.58
Unos meses después de los ataques, la mayor parte de las columnas de acero fueron transportadas a Asia, tras ser analizadas por los investigadores forenses.39 Los defensores de las teorías no oficiales afirman que con este envío se evitaba que las columnas pudieran ser estudiadas de nuevo y descubrirse en ellas efectos causados por explosivos.
La investigación posterior llevada a cabo por los expertos finalmente concluyó que al impactar el avión contra la torre, la espuma antiincendios que recubría las vigas principales y que las aislaba del calor salió desprendida, por lo que tras horas de calentamiento éstas se combaron [cita requerida]. Por otra parte el impacto también derribó los muros secos que debían evitar la propagación de incendios en el interior del edificio. Las vigas en el punto de impacto debían sostener un peso mucho mayor y con la deformación producida por el calor terminaron por ceder. El derrumbe de las Torres Gemelas se habría debido pues al efecto combinado del impacto y del incendio subsiguiente

EE.UU el único país al que no se le permite ganar ni perde

la muerte de osama bin laden

La muerte de Osama bin Laden se anunció el 2 de mayo de 2011,5 6 cuando unidades de élite de las fuerzas militares de EE.UU. abatieron a Osama bin Laden (nombre en clave: Gerónimo) en el transcurso de un tiroteo en Abbottabad, Pakistán. El presidente Barack Obama informó públicamente la noche del 1 de mayo de que un pequeño equipo de operaciones especiales había dado muerte a Bin Laden.7

La operación, cuyo nombre en clave primero se informó que fue «Operación Gerónimo»3 8 y después «Operación Lanza de Neptuno»,9 10 fue llevada a cabo por unidades del Grupo de Desarrollo de Guerra Naval Especial de los Estados Unidos (unidad de élite de los SEAL) bajo el Mando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos, en coordinación con la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Las autoridades pakistaníes confirmaron que Bin Laden murió en Pakistán en un enfrentamiento con militares de EE.UU.

Según informó la Administración de Obama, el cuerpo de Bin Laden fue arrojado al mar tras comprobar, mediante pruebas de ADN, que efectivamente se trataba del fugitivo.11


apollo
Muerte
estados
unidos
Llegada
ee

controversias

Las confusas informaciones reveladas pusieron en evidencia importantes contradicciones sobre la versión oficial de la operación;20 entre esas contradicciones la más relevante es el motivo por el que no se pudo arrestar vivo a Bin Laden si, como afirma la administración estadounidense, esa opción no estaba descartada de antemano, teniendo en cuenta que por su edad y estado de salud, así como el hecho de encontrarse desarmado, los comandos pudieron detenerle y trasladarle al helicóptero. Además, trascendió que en el momento de ser sorprendido, la resistencia de sus guardaespaldas ya había sido vencida, disponiéndose de tiempo suficiente para su evacuación, citando como prueba el hecho de que tuvieron tiempo para llevarse mucho material incautado en la casa. También se citó la contradicción de las primeras informaciones de que Bin Laden había utilizado como escudo humano a la mujer que estaba con él, para después desmentirlo; las últimas informaciones revelaron que la mujer no estaba armada como también se dijo, y que simplemente se arrojó contra los soldados para proteger al terrorista, y por eso fue herida.21 22 Además Estados Unidos admitió que en la operación no sólo participaron militares de la Navy SEAL sino también miembros de los escuadrones paramilitares de la CIA, aunque sin aclarar su papel en el operativo.

También se plantearon dudas sobre sí el helicóptero accidentado fue abatido por disparos de los terroristas o si realmente sufrió una avería mecánica que obligó a un aterrizaje de emergencia y su posterior destrucción por los comandos. Otras controversias aluden a la afirmación del gobierno de Pakistán de que, desconocedor de la operación por no haber sido notificados por Estados Unidos de la misma, ordenó un ataque de cazas de su fuerza aérea a las fuerzas atacantes sin saber que se trataba de fuerzas estadounidenses; pero que los aviones llegaron tarde. Sin embargo los analistas cuestionan que los aviones de combate paquistaníes no pudieron tardar más de 45 minutos en llegar al emplazamiento de la casa, y además no se explica por qué los paquistaníes no enviaron tropas de tierra desde la cercana Academia Militar de Pakistán (ubicada a sólo 500 metros de la casa escenario de la batalla), lo que pone en tela de juicio la versión de las autoridades de Pakistán.

Por último hay versiones de fuentes de seguridad paquistaníes de que una hija menor de edad de Bin Laden tomada bajo custodia durante el operativo habría dicho que su padre fue ejecutado después de haberse rendido.23

En los días posteriores al suceso surgió la información de que aunque Bin Laden no estaba armado, se disponía a coger un fusil AK-47 y una pistola Makarov que estaban en su habitación cuando fue abatido; este hecho justificaría el haberle disparado. También estas informaciones apuntaron a que uno solo de sus hombres, su mensajero de confianza Abu Ahmed al-Kuwaiti, disparó contra los comandos estadounidenses, durante un breve tiempo al comienzo del asalto a la casa. Los otros hombres muertos por los efectivos estadounidenses, incluyendo el hijo de Bin Laden, no estaban armados. De acuerdo a esos reportes el asalto fue "caótico y sangriento", y eso contribuyó a las bajas.24

Las últimas informaciones aportadas por fuentes de la administración estadounidense que pudieron ver los videos filmados con las minicamaras instaladas en los cascos de los soldados del comando asaltante; revelan que Bin Laden esquivó los primeros disparos que le efectuaron los soldados cuando se encontraba en el rellano de la escalera que conduce al segundo piso de su mansión. Después de eso, Bin Laden corrió a refugiarse en la habitación de sus esposas y de sus hijas; los militares irrumpieron en el dormitorio, el primer soldado en entrar apartó a un lado a las hijas de Bin Laden, el segundo le disparó al líder terrorista en el pecho y el tercero en entrar lo remató disparándole en la cabeza. Según esta nueva versión, no hubo tiroteo dentro de la edificación donde vivía Bin Laden; donde si hubo resistencia y por lo tanto intercambio de disparos, fue en el edificio contiguo que formaba parte del conjunto residencial propiedad de Bin Laden. En ese edificio anexo fue donde murieron su hijo, sus mensajeros y la mujer de uno de ellos.25


2001

y este es uno de esos hombres que se han hecho millonarios descubriendo estas supuestas conspiraciones


11

osama

recuerden que

« La tontería siempre se cree más fácilmente que lo que tiene sentido » - Isaac Asimov


bin

Fuentes de Información

El contenido del post es de mi autoría, y/o, es un recopilación de distintas fuentes.

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Comentarios Destacados

@darmorir7 Hace más de 3 años +16
yo digo que todos nos callemos y hagamos el amor!
Pearl
@FisgonMorboson Hace más de 3 años +14
Harbor

69 comentarios

@SHAIRON11 Hace más de 3 años -4
Excelente post!!!
@Scrafty Hace más de 3 años +3
Toda su historia es una falsedad.
@groundlee Hace más de 3 años
Lo de Pearl Harbor ahí la cagó japón, sino todo sería diferente.
@FisgonMorboson Hace más de 3 años +14
Harbor
@zxio Hace más de 3 años -5
Siempre le tienen que encontrar algo malo a lo grande
@lkurrin Hace más de 3 años -3
luna
@Juaxx_17 Hace más de 3 años +10
Alunizaje
@Santiyorugua Hace más de 3 años +5
dejate de joder boludo, es una mentira el 11S, mataron a sus propios habitantes por dinero
@matjsote Hace más de 3 años -2
top
@ComunicacionPopular Hace más de 3 años +6
LA GENTE QUE HOY EN DIA SIGUE NEGANDO QUE FUE UN AUTOATENTADO ES GENTE CON MUCHA INSEGURIDAD Y GRAVES LIMITACIONES PARA CONECTARSE CON EL MUNDO EN EL QUE VIVE, PORQUE DE ULTIMA, SI QUISIERAN SABER LA VERDAD MIRARIAN LOS DOCUMENTALES, HAY MAS DE 20 CON PRUEBAS IRREFUTABLES
PERO NO, NO QUIEREN SABER LA REALIDAD, QUIEREN VIVIR EN SU MUNDITO COLOR DE ROSA SIN ANGUSTIARSE
@bassgustavo Hace más de 3 años +3
conspiración
septiembre

http://www.taringa.net/posts/info/12466212/Los-franceses-saben-lo-de-las-torres-_.html
@El-remixero Hace más de 3 años +4
faaa, los yanquis son los parasitos mas grandes de la tierra, queres pruebas?

para entrar a la II guerra mundial, mandaron barcos tripulados a zona de guerra para que los alemanes lo destruayan, asi tener una ''razon'' para entrar a la guerra

despues le cortaron el suministro de combustible a los japoneses y por eso bombardearon pearl harbor.

en fin, si no fuera USA, seria francia, inglaterra o italia, solo cambiaria el nombre del pais, no las acciones de su gobierno
@Foto_y_Filma Hace más de 3 años +1
todo bien, pero es uno de los mejores paises, tanto argentina, colombia, mexico, venezuela, el que quieras de LA...
@Gangarule Hace más de 3 años
Masones famosos que fueron antisemitas/racistas
@sasori312 Hace más de 3 años +2

laden

y las estrellas???
@Maugerpy Hace más de 3 años +2
Que ganen o que pierdan no importa, lo que importa es que dejen de ser ENTROMETIDOS
@javitocasla Hace más de 3 años
ningun pais nace siendo potencia o teniendo tanta tecnologia militar, EEUU es tan grande y tiene tanta potencia por todo lo que robo y destruyo.
@Jhonny5656 Hace más de 3 años -1
el problema es que los yankees tienen la fea costumbre de no mostrar pruebas contundentes de sus "hazañas" como lo es la muerte de bin laden...
@Shiar Hace más de 3 años -2
Aguante Estados Unidos.
@darmorir7 Hace más de 3 años +16
yo digo que todos nos callemos y hagamos el amor!
Pearl
@fedefal09 Hace más de 3 años +5
FisgonMorboson dijo:UU

ei no discrimines vos podes tener un hijo pelotudo también
@lkurrin Hace más de 3 años
groundlee dijo:Lo de Pearl Harbor ahí la cagó japón, sino todo sería diferente.


EEUU sabia que Japon iba a atacar.
Se dejaron atacar por los japoneses, no caben dudas, ademas ellos mismos años despues lo afirmaron.
Con el fin de entrar en la 2º Guerra Mundial.

Lo mismo hicieron con las torres gemelas...
Lo mismo hicieron siempre...
@Nn4n0 Hace más de 3 años +2
Pentágono

Seguí creyendo en EEUU, él te va a ir poniendo vaselina por las dudas.....
EE.UU el único país al que no se le permite ganar ni perde
@ComunicacionPopular Hace más de 3 años
Shiar dijo:Aguante Estados Unidos.

apollo
@adrrius Hace más de 3 años +3
Gran parte de la gente que afirma categóricamente que fue un autoatentado, no busca encontrar una explicación lógica y racional sobre la Verdad de un suceso sino que están guíados por el odio hacia los EE.UU., quieren poder decir "que se jodan los yankees ellos mismos", no respetan el dolor y la muerte, para ellos la vida de un Estadounidense no tiene el mismo valor.
@antares567 Hace más de 3 años +1
buen post +10
@Desarme50 Hace más de 3 años +4
Entonces... le creemos al gobierno yanqui?
que lindo mensaje que das huevon.
Aparte yo soy de los que piensa que es muy probable que tengan que ver ellos mismos
con el atentado, pero nunca lo afirmo, como vos haces pero al revez... por que?
por las simples acciones que hace el gobierno, cuando fue lo de pearl harbor
respondieron con una bomba atomica (cosa mil veces peor que lo que les hicieron, hasta hoy
siguen los problemas) con lo de las torres (que locamente el avion que iba al pentagono pudo ser
derribado antes) les sirvio para invadir irak, bombardear no 2 edificios, sino a todo un pais, y por supuesto
algo que te es imposible de negar que sacaron petroleo, ni hablar de las bases militares...
@ComunicacionPopular Hace más de 3 años +3
adrrius dijo:Gran parte de la gente que afirma categóricamente que fue un autoatentado, no busca encontrar una explicación lógica y racional sobre la Verdad de un suceso sino que están guíados por el odio hacia los EE.UU., quieren poder decir "que se jodan los yankees ellos mismos", no respetan el dolor y la muerte, para ellos la vida de un Estadounidense no tiene el mismo valor.


FELICITACIONES, TE GANASTE EL DIPLOMA DE NECIO, NO HAY UNA EXPLICACION LOGICA, SINO 115

115 mentiras sobre los atentados del 11 septiembre
Análisis del informe de la «comisión investigadora» presidencial


por David Ray Griffin


Sigue sin haber una versión oficial sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001. No se ha abierto investigación judicial alguna sobre los propios atentados ni la menor investigación parlamentaria. No hay más que una versión gubernamental recogida en un informe presentado por una comisión presidencial. El profesor David Ray Griffin, autor de una obra de referencia en la que estudia ese informe, encontró en ese texto 115 mentiras aquí enumeradas.

Para cada mentira nos referiremos a los análisis que hace el profesor David Ray Griffin en su obra Omisiones y manipulaciones de la Comisión Investigadora. Las cifras que aparecen entre paréntesis se refieren a las páginas de la edición original estadounidense de ese libro.

1. Omisión de la prueba de que por lo menos 6 de los supuestos secuestradores aéreos (entre ellos Waled al-Shehri, acusado por la Comisión de haber apuñaleado a una azafata del vuelo UA11 antes del choque del avión contra la torre norte del World Trade Center) están vivos actualmente (19-20).

2. Omisión de pruebas sobre Mohamed Atta (como su pronunciada inclinación por la bebida, por la carne de puerco y las exhibiciones eróticas privadas o lap dances) que contradicen las afirmaciones de la Comisión de que Atta se había convertido en un fanático religioso (20-21).

3. Confusión voluntariamente creada alrededor de las pruebas que demuestran que Hani Hanjur era tan mal piloto que nunca hubiera sido capaz de lograr estrellar un avión de pasajeros contra el Pentágono (21-22).

4. Omisión del hecho que las listas de pasajeros (flight manifests) que se hicieron públicas no contenían ningún nombre árabe (23).

5. Omisión del hecho que nunca, ni antes ni después del 11 de septiembre, se ha visto que un incendio haya provocado el desplome total de un edificio con estructura de acero (25).

6. Omisión del hecho que los incendios de las Torres Gemelas no fueron ni extremadamente extensos ni especialmente intensos y que ni siquiera duraron mucho tiempo comparados con otros incendios ocurridos en rascacielos (con estructuras) similares sin que estos últimos se desplomaran (25-26).

«Omissions et manipulations de la commission d’enquête sur le 11 septembre» (Omisiones y manipulaciones de la Comisión investigadora) es el libro del profesor estadounidense D. Ray Griffin, en version francesay disponible en la librería electrónica de la Red Voltaire.

7. Omisión del hecho que, dada la hipótesis que el incendio provocó los derrumbes, la torre sur, que fue golpeada después que la torre norte y afectada por un incendio de menor intensidad, no debería haber sido la primera en desplomarse (26).

8. Omisión del hecho que el edificio n°7 del World Trade Center (contra el cual no se estrelló ningún avión y que sólo sufrió pequeños incendios muy localizados) también se desplomó, hecho sobre el cual la Agencia Federal para el Manejo de Situaciones de Emergencia (FEMA) confesó que no podía ofrecer ninguna explicación (26).

9. Omisión del hecho que el derrumbe de las Torres Gemelas (y el del edificio n°7) presenta al menos 10 características de haber sido producto de una demolición controlada (26-27).

10. Afirmación según la cual el núcleo de la estructura de cada una de las Torres Gemelas era «un pozo de acero vacío», afirmación que niega la presencia de 47 columnas de acero macizo que eran en realidad el centro de cada torre. Según la teoría del «apilamiento de pisos» (the «pancake theory») que explica los derrumbes, varias decenas de metros de esas columnas de acero macizo debieran haber quedado en pie (27-28).

11. Omisión de la declaración de Larry Silverstein [el propietario del WTC], declaración según la cual el propio Silverstein en coordinación con los bomberos decidió «demoler» –en lenguaje técnico (to «pull»)– el edificio n°7 (28).

12. Omisión del hecho que el acero de los edificios del WTC fue rápidamente recogido del lugar de los hechos y enviado al extranjero por vía marítima ANTES de que pudiera ser analizado en busca de huellas de explosivos (30).

13. Omisión del hecho que el edificio n°7 había sido evacuado antes de su derrumbe, lo implica que la razón que se dio oficialmente para acelerar lo más posible la recogida del acero [en aquel lugar] (porque podía haber sobrevivientes bajo los escombros) no tenía ningún sentido en el caso de este edificio (30).

14. Omisión de la declaración del alcalde R. Giuliani quien dijo que se le advirtió de antemano que el WTC iba a derrumbarse (30-31).

15. Omisión del hecho que Marvin Bush, hermano del presidente estadounidense, y su primo Wirt Walker III eran los directores de la compañía encargada de garantizar la seguridad del WTC (31-32).

16. Omisión del hecho que el ala oeste del Pentágono, [la misma que fue impactada el 11 de septiembre], era precisamente, por diversas razones, la que menos posibilidades tenía de ser blanco de los terroristas de al-Qaeda (33-34).

17. Omisión de toda discusión tendiente a determinar si los daños que sufrió el Pentágono correspondían realmente con los daños que podría haber provocado el impacto de un Boeing 757 desplazándose a varios cientos de kilómetros por hora (34).

18. Omisión del hecho que existen fotos que demuestran que la fachada del ala oeste no se derrumbó hasta 30 minutos después del impacto y que el orificio de entrada es demasiado pequeño para el diámetro de un Boeing 757 (34).

19. Omisión de todo testimonio contradictorio sobre la presencia o la ausencia de pedazos visibles de un Boeing 757, ya sea dentro o fuera del Pentágono (34-36).

20. Ausencia total de discusión tendiente a determinar si el Pentágono disponía de un sistema de defensa antimisiles capaz de derribar un avión de pasajeros, aún cuando la Comisión sugirió que los terroristas de al-Qaeda decidieron no atacar una central nuclear precisamente porque pensaron que esta dispondría de ese tipo de defensa (36).

21. Omisión del hecho que las imágenes provenientes de diferentes cámaras (incluyendo las de la gasolinera que se encuentra frente al Pentágono, confiscadas por el FBI inmediatamente después del impacto) podrían ayudar a determinar qué fue realmente lo que impactó el Pentágono (37-38).

22. Omisión de la alusión del secretario de Defensa D. Rumsfeld a «un misil[ utilizado] para golpear [el Pentágono]» (39).

23. Aprobación aparente de la respuesta, totalmente insatisfactoria, a la pregunta tendiente a saber por qué los agentes del Servicio Secreto permitieron que el presidente Bush permaneciera en la escuela de Sarasota cuando, según la versión oficial, deberían haber pensado que un avión secuestrado podía tener esa misma escuela como blanco (41-44).

24. Fracaso en explicar por qué el Servicio Secreto no pidió una escolta de aviones de caza para [el avión presidencial] Air Force One (43-46).

25. Afirmaciones según las cuales en el momento en que el cortejo presidencial llegó a la escuela [de Sarasota], ninguno de los asistentes sabía que varios aviones habían sido secuestrados (47-48).

26. Omisión del informe según el cual el secretario de Justicia John Ashcroft había recibido una advertencia para que dejara de viajar en líneas aéreas comerciales antes del 11 de septiembre (50).

27. Omisión de la afirmación de David Schippers de que, basándose en informaciones provenientes de agentes del FBI sobre posibles ataques en el sur de Manhattan, él había tratado infructuosamente de transmitir dicha información al secretario de Justicia John Ashcroft durante las 6 semanas anteriores al 11 de septiembre (51).

28. Omisión de toda mención sobre el hecho que agentes del FBI afirmaron tener conocimiento de los blancos y fechas de los ataques mucho antes de los hechos (51-52).

29. Afirmación, mediante una refutación circular que da la cuestión por resuelta, de que el desacostumbrado volumen de compras de acciones en baja antes del 11 de septiembre no implica que los compradores supieran de antemano que los ataques iban a producirse (52-57).

30. Omisión de los informes según los cuales el alcalde [de San Francisco] Willie Brown y ciertos responsables del Pentágono fueron advertidos de que no debían tomar el avión del 11 de septiembre (57).

31. Omisión del informe según el cual Osama ben Laden, que ya en aquel entonces era el criminal más buscado por Estados Unidos, fue atendido en julio de 2001 por un doctor estadounidense en el hospital estadounidense de Dubai y que recibió allí la visita de un agente local de la CIA (59).

32. Omisión de los artículos que sugieren que, después del 11 de septiembre, el ejército estadounidense permitió deliberadamente la fuga de Osama ben Laden (60).

33. Omisión de informes, entre ellos el que reportaba la visita del jefe de los servicios de inteligencia de Arabia Saudita a Osama ben Laden en el hospital de Dubai, que entran en contradicción con la versión oficial de que la familia de Ben Laden y su país han renegado de este (60-61).

34. Omisión del resumen de Gerald Posner sobre el testimonio de Abu Zubaydah, según el cual tres miembros de la familia real saudita (que murieron los tres misteriosamente con sólo 8 días de intervalo) estaban financiando a al-Qaeda y conocían de antemano la realización de los ataques del 11 de septiembre (61-65).

35. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba del financiamiento de los sauditas a al-Qaeda (65-68).

36. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba que demuestra que dinero perteneciente a la esposa del príncipe Bandar, la princesa Haifa, fue entregado a agentes de al-Qaeda (69-70).

37. Desmentido, que simplemente ignoró la diferencia existente entre vuelos privados y vuelos comerciales, sobre el hecho que el vuelo privado en el que varios sauditas viajaron el 13 de septiembre desde Tampa hasta Lexington violó los reglamentos sobre el espacio aéreo establecidos en aquella fecha (71-76).

38. Desmentido sobre la autorización extendida a varios sauditas para que salieran del territorio de Estados Unidos poco después del 11 de septiembre sin que esas personas fuesen sometidas a una investigación apropiada (76-82).

39. Omisión de la prueba que demuestra que el príncipe Bandar obtuvo una autorización especial de la Casa Blanca para los vuelos de los sauditas (82-86).

40. Omisión de la afirmación de Coleen Rowley según la cual responsables del Cuartel General del FBI habían visto el memo de Phoenix del agente Kenneth Williams (89-90).

41. Omisión del hecho que el agente del FBI en Chicago Robert Wright afirma que el Cuartel General del FBI cerró su investigación sobre una célula terrorista y trató posteriormente de intimidarlo para impedir que publicara un libro en el que relata sus experiencias (91).

42. Omisión de la prueba que demuestra que el Cuartel General del FBI saboteó el intento de Coleen Rowley y de otros agentes [del FBI] de Minneapolis de obtener una orden de búsqueda para conseguir la computadora de Zacarias Moussaoui (91-94).

43. Omisión de las tres horas y media de testimonio que prestó ante la Comisión la ex traductora del FBI Sibel Edmonds que, según una carta que ella misma hizo pública y que dirigió al presidente [de la Comisión] Kean, revelaba serias disimulaciones por parte de responsables del FBI en relación con el 11 de septiembre y dentro del propio Cuartel General del FBI (94-101).

44. Omisión del hecho que el general Mahmud Ahmad, jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes], se encontraba en Washington una semana antes del 11 de septiembre y que se reunió allí con el director de la CIA, George Tenet, así como con otros altos responsables estadounidenses (103-04).

45. Omisión de la prueba que demuestra que Ahmad, el jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes] ordenó el envío de 100 000 dólares a Mohamed Atta antes del 11 de septiembre (104-07).

46. Afirmación de la Comisión de que no encontró prueba alguna de que algún gobierno extranjero, incluyendo al de Pakistán, haya financiado a agentes de al-Qaeda (106).

47. Omisión del informe según el cual la administración Bush presionó a Pakistán para que Ahmad fuese destituido de su cargo de jefe del ISI después de la divulgación de la información que revelaba que este había ordenado el envío de dinero del ISI a Mohamed Atta (107-09).

48. Omisión de la prueba que el ISI (y no sólo al-Qaeda) se encontraba detrás del asesinato de Ahmad Shah Massud (el comandante de la Alianza del Norte en Afganistán) que se produjo precisamente después de un encuentro que duró una semana entre responsables de la CIA y del ISI (110-112).

49. Omisión de la prueba que demuestra que el ISI está implicado en el secuestro y posterior asesinato de Daniel Pearl, periodista del Wall Street Journal (113).

50. Omisión del informe de Gerald Posner según el cual Abu Zubaydah afirmó que un oficial militar pakistaní, Mushaf Ali Mir, que mantenía estrechos vínculos con el ISI y con al-Qaeda sabía de antemano de los ataques del 11 de septiembre (114).

51. Omisión de la predicción que hizo, en 1999, Rajaa Gulum Abbas, agente del ISI, de que las Torres Gemelas «se derrumbarían» (114).

52. Omisión del hecho que el presidente Bush y otros miembros de su administración se refirieron repetidamente a los ataques del 11 de septiembre como «oportunidades» (116-17).

53. Omisión del hecho que el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano («The Project for the New American Century»), muchos de cuyos miembros se convirtieron en figuras claves de la administración Bush, publicó en el año 2000 un documento que decía que un «nuevo Pearl Harbour» ayudaría a conseguir fondos para una rápida transformación tecnológica del aparato militar estadounidense (117-18).

54. Omisión del hecho que Donald Rumsfeld, quien fue presidente de la comisión del US Space Command y había recomendado aumentar el presupuesto destinado a este, se valió de los ataques del 11 de septiembre, en la tarde de ese mismo día, para garantizar esos fondos (119-22).

55. No se mencionó que las tres personas responsables del fracaso de los esfuerzos por prevenir los ataques del 11 de septiembre (el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el general Richard Myers y el general Ralph Eberhart) eran también los tres principales promotores del US Space Command (122).

56. Omisión del hecho que Unocal había declarado que los talibanes no podían garantizar la seguridad adecuada para emprender la construcción de sus pipelines (para petróleo y gas) a partir de la cuenca del Caspio y a través de Afganistán y Pakistán (122-25).

57. Omisión del informe según el cual representantes de Estados Unidos dijeron durante un encuentro, en julio de 2001, que ya que los talibanes rechazaban su proposición de construir un oleoducto, una guerra contra ellos comenzaría en octubre (125-26).

58. Omisión del hecho que en su libro, publicado en 1997, Zbigniew Brzezinski escribía ya que para que Estados Unidos pueda mantener su predominio global es necesario que ese país controle el Asia central, con sus vastos recursos petrolíferos, y que un nuevo Pearl Harbour sería útil para obtener el apoyo de la opinión pública estadounidense a esos designios imperiales (127-28).

59. Omisión del hecho que miembros claves de la administración Bush, entre ellos Donald Rumsfeld y su delegado Paul Wolfowitz, se esforzaron durante muchos años por desatar una nueva guerra contra Irak (129-33).

60. Omisión de los apuntes de las conversaciones de Donald Rumsfeld correspondientes al 11 de septiembre que demuestran que este estaba decidido a utilizar los ataques como pretexto para desatar una guerra contra Irak (131-32).

61. Omisión de la declaración que aparece en el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano, según la cual «la necesidad de una fuerte presencia estadounidense en el Golfo va más allá del tema del régimen de Sadam Husein» (133-34).

62. Afirmación según la cual el protocolo de la FAA (Federal Aviation Agency) sobre lo sucedido el 11 de septiembre requería un largo proceso de aplicación que tenía que pasar por varias etapas de la cadena de mando cuando el propio Informe Oficial [de la Comisión] cita pruebas de lo contrario (158).

63. Afirmación según la cual en aquellos días sólo dos bases de la fuerza aérea estadounidense del sector noreste del NORAD (North American Aerospace Defense Command o Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte) mantenían cazas en alerta y, en particular, que no había aviones de combate en alerta en las bases de McGuire y de Andrews (159-162).

64. Omisión del hecho que la base Andrews de la fuerza aérea estadounidense tenía varios aviones de caza en alerta permanente (162-64).

65. Aceptación de la doble afirmación según la cual el coronel Marr, del NEADS (North East Air Defense Sector), tenía que comunicarse telefónicamente con un superior para que este lo autorizara a enviar aviones de caza desde [la base] de Otis y que necesitó 8 minutos para realizar esa llamada (165-66).

66. Aprobación de la afirmación según la cual la pérdida de la señal del transpondedor de un avión hace prácticamente imposible la localización de la nave por los radares militares estadounidenses (166-67).

67. Afirmación según la cual la intercepción de Stewart Payne no demostró que el tiempo de respuesta del NORAD en el caso del vuelo AA11 fue extraordinariamente lento (167-69).

68. Afirmación según la cual los cazas de la base de Otis se mantuvieron en tierra durante 7 minutos después de haber recibido la orden de despegue porque no sabían adónde volar (174-75).

69. Afirmación según la cual las fuerzas armadas estadounidenses no sabían del desvío del vuelo UA175 hasta las 9h30, momento exacto en que este vuelo se estrelló contra la torre sur del WTC (181-82).

70. Omisión de toda explicación sobre (a) la razón por la cual un informe anterior del NORAD, según el cual la FAA notificó a los militares el desvío del vuelo UA175 a las 8h43, se considera ahora como falso y (b) cómo fue que ese informe, si era falso, pudo ser publicado y se mantuvo como válido durante cerca de 3 años (182).

71. Afirmación según la cual la FAA no estableció la teleconferencia sino a partir de las 9h20 de aquella mañana (183).

72. Omisión del hecho que un memo de Laura Brown, de la FAA, afirma que la teleconferencia se estableció sobre las 8h50 y que trató precisamente sobre el desvío del vuelo UA175 (183-84, 186).

73. Afirmación según la cual la teleconferencia del NMCC, (Centro de Mando Militar o National Military Command Center) no comenzó antes de las 9h29 (186-88).

74. Omisión, en la afirmación de la Comisión de que el vuelo AA77 no se desvió de su trayectoria antes de las 8h45, del hecho que la hora mencionada en informes anteriores fue las 8h46 (189-90).

75. Fracaso en mencionar que el anuncio de la caída de un jet en Kentucky, poco después del momento en que el vuelo AA77 desapareciera del radar de la FAA, fue tomada lo bastante en serio por los responsables de la FAA y de la unidad antiterrorista del FBI como para que estos la enviaran a la Casa Blanca (190).

76. Afirmación según la cual el vuelo AA77 voló durante cerca de 40 minutos por el espacio aéreo estadounidense en dirección a Washington sin ser detectado por los radares militares (191-92).

77. Fracaso en explicar, si el anterior informe del NORAD según el cual se le informó a este –a las 9h24– que la trayectoria del vuelo AA77 era «incorrecta», cómo fue que ese informe erróneo pudo salir a la luz, o sea que se trata de saber si los responsables del NORAD mintieron o si fueron «embaucados» durante cerca de tres años (192-93).

78. Afirmación según la cual los aviones de combate de Langley, que según dijera primeramente el NORAD fueron enviados a interceptar el vuelo AA77, fueron realmente desplegados como respuesta a un informe erróneo de un controlador (no identificado) de la FAA de las 9h21 de que el vuelo AA11 se encontraba aún en vuelo y que se dirigía hacia Washington (193-99).

79. Afirmación según la cual los militares no fueron contactados por la FAA sobre el probable secuestro del vuelo AA77 antes del impacto contra al Pentágono (204-12).

80. Afirmación de que Jane Garvey no se sumó a la videoconferencia de Richard Clarke hasta las 9h40, o sea después del impacto contra el Pentágono (210).

81. Afirmación de que ninguna de las teleconferencias logró coordinar la FAA y las respuestas de los militares a los secuestros porque «ninguna [de las mismas] incluía a los responsables adecuados en el seno de la FAA y del Departamento de Defensa », aunque Richard Clarke dice que su propia videoconferencia incluía a la directora de la FAA Jane Garvey, al secretario de Defensa Donald Rumsfeld y al general Richards Myers, jefe interino de las Fuerzas Armadas (211).

82. Afirmación de la Comisión según la cual esta no sabía qué miembros del Departamento de Defensa participaron en la videoconferencia con Richard Clarke cuando el propio Clarke afirma en su libro que se trataba de Donald Rumsfeld y del general Myers (211-212).

83. Aprobación de la afirmación del general Myers de que él se encontraba en el Capitolio durante los ataques sin mencionar el informe contradictorio de Richard Clarke, según el cual Myers estaba en el Pentágono y participó en la videoconferencia con Clarke (213-17).

84. Fracaso al mencionar la contradicción entre el testimonio de Clarke sobre los movimientos de Rumsfeld de aquella mañana y las declaraciones del propio Rumsfeld (217-19).

85. Omisión del testimonio del secretario de Transporte Norman Mineta ante la propia Comisión, testimonio según el cual el vicepresidente Cheney y las demás [personas presentes] en el refugio subterráneo habían sido advertidas a las 9h26 de que un avión se acercaba al Pentágono (220).

86. Afirmación según la cual los responsables del Pentágono no sabían que un avión se estuviera acercando a ellos antes de las 9h32, las 9h34 o las 9h36, o sea sólo minutos antes que el edificio fuera impactado (223).

87. Aceptación de dos versiones que se contradicen entre sí sobre el aparato que impactó el Pentágono: una que describe la ejecución de una espiral de 330 grados hacia abajo (un «picado a gran velocidad») y otra en la que no se menciona esa maniobra (222-23).

88. Afirmación según la cual los cazas provenientes de Langley, que supuestamente recibieron la orden de despegar rápidamente para proteger Washington del «vuelo fantasma AA11» no estaban en lo absoluto cerca de Washington porque fueron enviados hacia el océano por error (223-24).

89. Omisión de todas las pruebas que sugieren que lo que impactó el Pentágono no fue el vuelo AA77 (224-25).

90. Afirmación según la cual la FAA no informó a los militares sobre el desvío del vuelo UA93 antes de que este se estrellara (227-29, 232, 253).

91. Doble afirmación de que el NMCC no monitoreó la conferencia iniciada por la FAA y no pudo por consiguiente conectar a la FAA con la teleconferencia iniciada por el NMCC (230-31).

92. Omisión del hecho que el Servicio Secreto dispone de medios que le permiten tener conocimiento de todo lo que hace la FAA (233).

93. Omisión de toda investigación sobre las razones que llevaron al NMCC a comenzar su propia teleconferencia si, como dijo Laura Brown –de la FAA–, eso no forma parte del protocolo standard (234).

94. Omisión de toda investigación sobre por qué el general Montague Winfield no solamente fue reemplazado por un «bisoño» (a rookie), el capitán Leidig, como director de operaciones del NMCC sino que abandonó además el mando cuando estaba claro que el Pentágono se encontraba ante una crisis sin precedente (235-36).

95. Afirmación según la cual la FAA notificó (de forma errónea) al Servicio Secreto, entre las 10h10 y las 10h15, que el vuelo UA93 se encontraba todavía en vuelo y se dirigía hacia Washington (237).

96. Afirmación según la cual el vicepresidente Cheney no dio la autorización para disparar hasta las 10h10 (varios minutos después de la caída del vuelo UA93) y que esa autorización no fue transmitida a la fuerza aérea hasta las 10h31 (237-41).

97. Omisión de todas las pruebas que indican que el vuelo UA93 fue derribado por un avión militar (238-39, 252-53).

98. Afirmación según la cual [el zar del contraterrorismo] Richard Clarke no recibió el pedido de autorización de fuego hasta las 10h25 (240).

99. Omisión del testimonio del propio Clarke, que sugiere que este recibió el pedido de autorización de fuego hacia las 9h50 (240).

100. Afirmación según la cual Cheney no bajó al refugio subterráneo del PEOC [o CPOU (siglas correspondientes a Centro Presidencial de Operaciones de Urgencia]) hasta las 9h58 (241-44).

101. Omisión de los múltiples testimonios, entre ellos los de Norman Mineta [secretario de Transporte] ante la propia Comisión, testimonios según los cuales el Cheney se encontraba en el CPOU antes de las 9h20 (241-44).

102. Afirmación según la cual la autorización para derribar un avión civil tenía que ser otorgada por el presidente (245).

103. Omisión de informes según los cuales el coronel Marr ordenó derribar el vuelo UA93 y el general Winfield indicó que él mismo y otros [oficiales] esperaban en el NMCC que un caza alcanzara el vuelo UA93 (252).

104. Omisión de informes que indican que había dos aviones de caza en el aire a varios kilómetros de New York y tres a sólo 320 kilómetros de Washington (251).

105. Omisión del hecho que había por lo menos 6 bases militares con cazas en estado de alerta en la región noreste de Estados Unidos (257-58).

106. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD había definido su misión solamente en términos de defensa contra amenazas dirigidas [hacia Estados Unidos] desde el extranjero (258-62).

107. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD no había previsto la posibilidad de que un grupo de terroristas pudiera utilizar aviones de pasajeros secuestrados como misiles (262-63).

108. Fracaso en poner en perspectiva la significación del hecho, presentado en el propio Informe, o en mencionar otros hechos que prueban que el NORAD sí había efectivamente previsto la amenaza que podía representar la posible utilización de aviones de pasajeros secuestrados como misiles (264-67).

109. Fracaso en explorar la implicaciones de la cuestión de saber cómo pudieron influir la maniobras militares («war games») programadas para aquel día en el fracaso de los militares en los intentos por interceptar los aviones de pasajeros secuestrados (268-69).

110. Fracaso en discutir la posibilidad que el desarrollo de la Operación Northwoods haya favorecido los ataques del 11 de septiembre (269-71).

111. Afirmación (presentada para explicar por qué los militares no recibieron la información sobre los aviones secuestrados con tiempo suficiente para lograr interceptarlos) según la cual el personal de la FAA falló inexplicablemente unas 16 veces en la aplicación de los procedimientos normales (155-56, 157, 179, 180, 181, 190, 191, 193, 194, 200, 202-03, 227, 237, 272-75).

112. Fracaso en mencionar que la proclamada independencia de la Comisión se vio fatalmente comprometida por el hecho que su director ejecutivo, Philip Zelikow, era prácticamente miembro de la administración Bush (7-9, 11-12, 282-84). (ndt: era colaborador cercano de Condoleeza Rice)

113. Fracaso en mencionar que la Casa Blanca trató primeramente de impedir la creación de la Comisión [Oficial de Investigación sobre los Ataques Terroristas del 11 de Septiembre] y que obstaculizó después el trabajo de esta, como lo hizo al asignarle un presupuesto extremadamente restringido (283-85). (ndt: Presupuesto estimado en 15 millones de dólares cuando el film de ficción «Vuelo 93» de Paul Greengrass costó 18 millones y «World Trade Centre» de Oliver Stone costó CUATRO VECES MÁS, o sea 60 millones de dólares. En lo tocante al primer punto, la creación de la Comisión no se produjo hasta después de 441 días de los ataques y el presidente Bush propuso que fuera presidida por Henry Kissinger… para luego retractarse ante las violentas críticas de la opinión pública contra esa proposición.)

114. Fracaso en mencionar que el presidente de la Comisión, la mayoría de los demás miembros de la Comisión, y por lo menos la mitad del personal de la misma tenía serios conflictos de intereses (285-90, 292-95).

115. Fracaso de la Comisión, la cual se vanagloriaba de que la presentación de su informe final había tenido lugar «sin disensión», en mencionar que esto fue posible únicamente porque Max Cleland, el miembro de la Comisión más crítico en cuanto a la actuación de la Casa Blanca –juró incluso «que no sería cómplice de un tratamiento parcializado de las informaciones»–, tuvo que renunciar a su puesto dentro de la Comisión para poder aceptar un cargo en el Banco Export-Import y que la Casa Blanca dio a conocer su nominación para ese cargo únicamente después que las críticas emitidas por Cleland se hicieron especialmente directas (290-291).

Terminaré precisando que concluí mi estudio del texto que he dado en llamar «el informe Kean-Zelikow» escribiendo lo siguiente: Finalmente, el Informe de la Comisión Investigadora sobre el 11 de septiembre, lejos de evacuar mis dudas en cuanto a una complicidad oficial, no hizo más que confirmarlas. ¿Qué podría llevar a los responsables encargados de la redacción de ese informe final a montar una superchería de tanta envergadura si no el intento de enmascarar enormes crímenes? (291)
@opk0de Hace más de 3 años +3
Extrañas coincidencias del 11-S
@bassgustavo Hace más de 3 años
Desarme50 dijo:Entonces... le creemos al gobierno yanqui? que lindo mensaje que das huevon. Aparte yo soy de los que piensa que es muy probable que tengan que ver ellos mismos con el atentado, pero nunca lo afirmo, como vos haces pero al revez... por que? por las simples acciones que hace el gobierno, cuando fue lo de pearl harbor respondieron con una bomba atomica (cosa mil veces peor que lo que les hicieron, hasta hoy siguen los problemas) con lo de las torres (que locamente el avion que iba al pentagono pudo ser derribado antes) les sirvio para invadir irak, bombardear no 2 edificios, sino a todo un pais, y por supuesto algo que te es imposible de negar que sacaron petroleo, ni hablar de las bases militares...

problema - reaccion - solucion, siempre hacen lo mismo.
@adrrius Hace más de 3 años +2
ComunicacionPopular dijo:
adrrius dijo:Gran parte de la gente que afirma categóricamente que fue un autoatentado, no busca encontrar una explicación lógica y racional sobre la Verdad de un suceso sino que están guíados por el odio hacia los EE.UU., quieren poder decir "que se jodan los yankees ellos mismos", no respetan el dolor y la muerte, para ellos la vida de un Estadounidense no tiene el mismo valor.
FELICITACIONES, TE GANASTE EL DIPLOMA DE NECIO, TENES RAZON, NO HAY UNA EXPLICACION LOGICA, SINO 115
115 mentiras sobre los atentados del 11 septiembre Análisis del informe de la «comisión investigadora» presidencial por David Ray Griffin Sigue sin haber una versión oficial sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001. No se ha abierto investigación judicial alguna sobre los propios atentados ni la menor investigación parlamentaria. No hay más que una versión gubernamental recogida en un informe presentado por una comisión presidencial. El profesor David Ray Griffin, autor de una obra de referencia en la que estudia ese informe, encontró en ese texto 115 mentiras aquí enumeradas. Para cada mentira nos referiremos a los análisis que hace el profesor David Ray Griffin en su obra Omisiones y manipulaciones de la Comisión Investigadora. Las cifras que aparecen entre paréntesis se refieren a las páginas de la edición original estadounidense de ese libro. 1. Omisión de la prueba de que por lo menos 6 de los supuestos secuestradores aéreos (entre ellos Waled al-Shehri, acusado por la Comisión de haber apuñaleado a una azafata del vuelo UA11 antes del choque del avión contra la torre norte del World Trade Center) están vivos actualmente (19-20). 2. Omisión de pruebas sobre Mohamed Atta (como su pronunciada inclinación por la bebida, por la carne de puerco y las exhibiciones eróticas privadas o lap dances) que contradicen las afirmaciones de la Comisión de que Atta se había convertido en un fanático religioso (20-21). 3. Confusión voluntariamente creada alrededor de las pruebas que demuestran que Hani Hanjur era tan mal piloto que nunca hubiera sido capaz de lograr estrellar un avión de pasajeros contra el Pentágono (21-22). 4. Omisión del hecho que las listas de pasajeros (flight manifests) que se hicieron públicas no contenían ningún nombre árabe (23). 5. Omisión del hecho que nunca, ni antes ni después del 11 de septiembre, se ha visto que un incendio haya provocado el desplome total de un edificio con estructura de acero (25). 6. Omisión del hecho que los incendios de las Torres Gemelas no fueron ni extremadamente extensos ni especialmente intensos y que ni siquiera duraron mucho tiempo comparados con otros incendios ocurridos en rascacielos (con estructuras) similares sin que estos últimos se desplomaran (25-26). «Omissions et manipulations de la commission d’enquête sur le 11 septembre» (Omisiones y manipulaciones de la Comisión investigadora) es el libro del profesor estadounidense D. Ray Griffin, en version francesay disponible en la librería electrónica de la Red Voltaire. 7. Omisión del hecho que, dada la hipótesis que el incendio provocó los derrumbes, la torre sur, que fue golpeada después que la torre norte y afectada por un incendio de menor intensidad, no debería haber sido la primera en desplomarse (26). 8. Omisión del hecho que el edificio n°7 del World Trade Center (contra el cual no se estrelló ningún avión y que sólo sufrió pequeños incendios muy localizados) también se desplomó, hecho sobre el cual la Agencia Federal para el Manejo de Situaciones de Emergencia (FEMA) confesó que no podía ofrecer ninguna explicación (26). 9. Omisión del hecho que el derrumbe de las Torres Gemelas (y el del edificio n°7) presenta al menos 10 características de haber sido producto de una demolición controlada (26-27). 10. Afirmación según la cual el núcleo de la estructura de cada una de las Torres Gemelas era «un pozo de acero vacío», afirmación que niega la presencia de 47 columnas de acero macizo que eran en realidad el centro de cada torre. Según la teoría del «apilamiento de pisos» (the «pancake theory») que explica los derrumbes, varias decenas de metros de esas columnas de acero macizo debieran haber quedado en pie (27-28). 11. Omisión de la declaración de Larry Silverstein [el propietario del WTC], declaración según la cual el propio Silverstein en coordinación con los bomberos decidió «demoler» –en lenguaje técnico (to «pull»)– el edificio n°7 (28). 12. Omisión del hecho que el acero de los edificios del WTC fue rápidamente recogido del lugar de los hechos y enviado al extranjero por vía marítima ANTES de que pudiera ser analizado en busca de huellas de explosivos (30). 13. Omisión del hecho que el edificio n°7 había sido evacuado antes de su derrumbe, lo implica que la razón que se dio oficialmente para acelerar lo más posible la recogida del acero [en aquel lugar] (porque podía haber sobrevivientes bajo los escombros) no tenía ningún sentido en el caso de este edificio (30). 14. Omisión de la declaración del alcalde R. Giuliani quien dijo que se le advirtió de antemano que el WTC iba a derrumbarse (30-31). 15. Omisión del hecho que Marvin Bush, hermano del presidente estadounidense, y su primo Wirt Walker III eran los directores de la compañía encargada de garantizar la seguridad del WTC (31-32). 16. Omisión del hecho que el ala oeste del Pentágono, [la misma que fue impactada el 11 de septiembre], era precisamente, por diversas razones, la que menos posibilidades tenía de ser blanco de los terroristas de al-Qaeda (33-34). 17. Omisión de toda discusión tendiente a determinar si los daños que sufrió el Pentágono correspondían realmente con los daños que podría haber provocado el impacto de un Boeing 757 desplazándose a varios cientos de kilómetros por hora (34). 18. Omisión del hecho que existen fotos que demuestran que la fachada del ala oeste no se derrumbó hasta 30 minutos después del impacto y que el orificio de entrada es demasiado pequeño para el diámetro de un Boeing 757 (34). 19. Omisión de todo testimonio contradictorio sobre la presencia o la ausencia de pedazos visibles de un Boeing 757, ya sea dentro o fuera del Pentágono (34-36). 20. Ausencia total de discusión tendiente a determinar si el Pentágono disponía de un sistema de defensa antimisiles capaz de derribar un avión de pasajeros, aún cuando la Comisión sugirió que los terroristas de al-Qaeda decidieron no atacar una central nuclear precisamente porque pensaron que esta dispondría de ese tipo de defensa (36). 21. Omisión del hecho que las imágenes provenientes de diferentes cámaras (incluyendo las de la gasolinera que se encuentra frente al Pentágono, confiscadas por el FBI inmediatamente después del impacto) podrían ayudar a determinar qué fue realmente lo que impactó el Pentágono (37-38). 22. Omisión de la alusión del secretario de Defensa D. Rumsfeld a «un misil[ utilizado] para golpear [el Pentágono]» (39). 23. Aprobación aparente de la respuesta, totalmente insatisfactoria, a la pregunta tendiente a saber por qué los agentes del Servicio Secreto permitieron que el presidente Bush permaneciera en la escuela de Sarasota cuando, según la versión oficial, deberían haber pensado que un avión secuestrado podía tener esa misma escuela como blanco (41-44). 24. Fracaso en explicar por qué el Servicio Secreto no pidió una escolta de aviones de caza para [el avión presidencial] Air Force One (43-46). 25. Afirmaciones según las cuales en el momento en que el cortejo presidencial llegó a la escuela [de Sarasota], ninguno de los asistentes sabía que varios aviones habían sido secuestrados (47-48). 26. Omisión del informe según el cual el secretario de Justicia John Ashcroft había recibido una advertencia para que dejara de viajar en líneas aéreas comerciales antes del 11 de septiembre (50). 27. Omisión de la afirmación de David Schippers de que, basándose en informaciones provenientes de agentes del FBI sobre posibles ataques en el sur de Manhattan, él había tratado infructuosamente de transmitir dicha información al secretario de Justicia John Ashcroft durante las 6 semanas anteriores al 11 de septiembre (51). 28. Omisión de toda mención sobre el hecho que agentes del FBI afirmaron tener conocimiento de los blancos y fechas de los ataques mucho antes de los hechos (51-52). 29. Afirmación, mediante una refutación circular que da la cuestión por resuelta, de que el desacostumbrado volumen de compras de acciones en baja antes del 11 de septiembre no implica que los compradores supieran de antemano que los ataques iban a producirse (52-57). 30. Omisión de los informes según los cuales el alcalde [de San Francisco] Willie Brown y ciertos responsables del Pentágono fueron advertidos de que no debían tomar el avión del 11 de septiembre (57). 31. Omisión del informe según el cual Osama ben Laden, que ya en aquel entonces era el criminal más buscado por Estados Unidos, fue atendido en julio de 2001 por un doctor estadounidense en el hospital estadounidense de Dubai y que recibió allí la visita de un agente local de la CIA (59). 32. Omisión de los artículos que sugieren que, después del 11 de septiembre, el ejército estadounidense permitió deliberadamente la fuga de Osama ben Laden (60). 33. Omisión de informes, entre ellos el que reportaba la visita del jefe de los servicios de inteligencia de Arabia Saudita a Osama ben Laden en el hospital de Dubai, que entran en contradicción con la versión oficial de que la familia de Ben Laden y su país han renegado de este (60-61). 34. Omisión del resumen de Gerald Posner sobre el testimonio de Abu Zubaydah, según el cual tres miembros de la familia real saudita (que murieron los tres misteriosamente con sólo 8 días de intervalo) estaban financiando a al-Qaeda y conocían de antemano la realización de los ataques del 11 de septiembre (61-65). 35. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba del financiamiento de los sauditas a al-Qaeda (65-68). 36. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba que demuestra que dinero perteneciente a la esposa del príncipe Bandar, la princesa Haifa, fue entregado a agentes de al-Qaeda (69-70). 37. Desmentido, que simplemente ignoró la diferencia existente entre vuelos privados y vuelos comerciales, sobre el hecho que el vuelo privado en el que varios sauditas viajaron el 13 de septiembre desde Tampa hasta Lexington violó los reglamentos sobre el espacio aéreo establecidos en aquella fecha (71-76). 38. Desmentido sobre la autorización extendida a varios sauditas para que salieran del territorio de Estados Unidos poco después del 11 de septiembre sin que esas personas fuesen sometidas a una investigación apropiada (76-82). 39. Omisión de la prueba que demuestra que el príncipe Bandar obtuvo una autorización especial de la Casa Blanca para los vuelos de los sauditas (82-86). 40. Omisión de la afirmación de Coleen Rowley según la cual responsables del Cuartel General del FBI habían visto el memo de Phoenix del agente Kenneth Williams (89-90). 41. Omisión del hecho que el agente del FBI en Chicago Robert Wright afirma que el Cuartel General del FBI cerró su investigación sobre una célula terrorista y trató posteriormente de intimidarlo para impedir que publicara un libro en el que relata sus experiencias (91). 42. Omisión de la prueba que demuestra que el Cuartel General del FBI saboteó el intento de Coleen Rowley y de otros agentes [del FBI] de Minneapolis de obtener una orden de búsqueda para conseguir la computadora de Zacarias Moussaoui (91-94). 43. Omisión de las tres horas y media de testimonio que prestó ante la Comisión la ex traductora del FBI Sibel Edmonds que, según una carta que ella misma hizo pública y que dirigió al presidente [de la Comisión] Kean, revelaba serias disimulaciones por parte de responsables del FBI en relación con el 11 de septiembre y dentro del propio Cuartel General del FBI (94-101). 44. Omisión del hecho que el general Mahmud Ahmad, jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes], se encontraba en Washington una semana antes del 11 de septiembre y que se reunió allí con el director de la CIA, George Tenet, así como con otros altos responsables estadounidenses (103-04). 45. Omisión de la prueba que demuestra que Ahmad, el jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes] ordenó el envío de 100 000 dólares a Mohamed Atta antes del 11 de septiembre (104-07). 46. Afirmación de la Comisión de que no encontró prueba alguna de que algún gobierno extranjero, incluyendo al de Pakistán, haya financiado a agentes de al-Qaeda (106). 47. Omisión del informe según el cual la administración Bush presionó a Pakistán para que Ahmad fuese destituido de su cargo de jefe del ISI después de la divulgación de la información que revelaba que este había ordenado el envío de dinero del ISI a Mohamed Atta (107-09). 48. Omisión de la prueba que el ISI (y no sólo al-Qaeda) se encontraba detrás del asesinato de Ahmad Shah Massud (el comandante de la Alianza del Norte en Afganistán) que se produjo precisamente después de un encuentro que duró una semana entre responsables de la CIA y del ISI (110-112). 49. Omisión de la prueba que demuestra que el ISI está implicado en el secuestro y posterior asesinato de Daniel Pearl, periodista del Wall Street Journal (113). 50. Omisión del informe de Gerald Posner según el cual Abu Zubaydah afirmó que un oficial militar pakistaní, Mushaf Ali Mir, que mantenía estrechos vínculos con el ISI y con al-Qaeda sabía de antemano de los ataques del 11 de septiembre (114). 51. Omisión de la predicción que hizo, en 1999, Rajaa Gulum Abbas, agente del ISI, de que las Torres Gemelas «se derrumbarían» (114). 52. Omisión del hecho que el presidente Bush y otros miembros de su administración se refirieron repetidamente a los ataques del 11 de septiembre como «oportunidades» (116-17). 53. Omisión del hecho que el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano («The Project for the New American Century»), muchos de cuyos miembros se convirtieron en figuras claves de la administración Bush, publicó en el año 2000 un documento que decía que un «nuevo Pearl Harbour» ayudaría a conseguir fondos para una rápida transformación tecnológica del aparato militar estadounidense (117-18). 54. Omisión del hecho que Donald Rumsfeld, quien fue presidente de la comisión del US Space Command y había recomendado aumentar el presupuesto destinado a este, se valió de los ataques del 11 de septiembre, en la tarde de ese mismo día, para garantizar esos fondos (119-22). 55. No se mencionó que las tres personas responsables del fracaso de los esfuerzos por prevenir los ataques del 11 de septiembre (el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el general Richard Myers y el general Ralph Eberhart) eran también los tres principales promotores del US Space Command (122). 56. Omisión del hecho que Unocal había declarado que los talibanes no podían garantizar la seguridad adecuada para emprender la construcción de sus pipelines (para petróleo y gas) a partir de la cuenca del Caspio y a través de Afganistán y Pakistán (122-25). 57. Omisión del informe según el cual representantes de Estados Unidos dijeron durante un encuentro, en julio de 2001, que ya que los talibanes rechazaban su proposición de construir un oleoducto, una guerra contra ellos comenzaría en octubre (125-26). 58. Omisión del hecho que en su libro, publicado en 1997, Zbigniew Brzezinski escribía ya que para que Estados Unidos pueda mantener su predominio global es necesario que ese país controle el Asia central, con sus vastos recursos petrolíferos, y que un nuevo Pearl Harbour sería útil para obtener el apoyo de la opinión pública estadounidense a esos designios imperiales (127-28). 59. Omisión del hecho que miembros claves de la administración Bush, entre ellos Donald Rumsfeld y su delegado Paul Wolfowitz, se esforzaron durante muchos años por desatar una nueva guerra contra Irak (129-33). 60. Omisión de los apuntes de las conversaciones de Donald Rumsfeld correspondientes al 11 de septiembre que demuestran que este estaba decidido a utilizar los ataques como pretexto para desatar una guerra contra Irak (131-32). 61. Omisión de la declaración que aparece en el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano, según la cual «la necesidad de una fuerte presencia estadounidense en el Golfo va más allá del tema del régimen de Sadam Husein» (133-34). 62. Afirmación según la cual el protocolo de la FAA (Federal Aviation Agency) sobre lo sucedido el 11 de septiembre requería un largo proceso de aplicación que tenía que pasar por varias etapas de la cadena de mando cuando el propio Informe Oficial [de la Comisión] cita pruebas de lo contrario (158). 63. Afirmación según la cual en aquellos días sólo dos bases de la fuerza aérea estadounidense del sector noreste del NORAD (North American Aerospace Defense Command o Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte) mantenían cazas en alerta y, en particular, que no había aviones de combate en alerta en las bases de McGuire y de Andrews (159-162). 64. Omisión del hecho que la base Andrews de la fuerza aérea estadounidense tenía varios aviones de caza en alerta permanente (162-64). 65. Aceptación de la doble afirmación según la cual el coronel Marr, del NEADS (North East Air Defense Sector), tenía que comunicarse telefónicamente con un superior para que este lo autorizara a enviar aviones de caza desde [la base] de Otis y que necesitó 8 minutos para realizar esa llamada (165-66). 66. Aprobación de la afirmación según la cual la pérdida de la señal del transpondedor de un avión hace prácticamente imposible la localización de la nave por los radares militares estadounidenses (166-67). 67. Afirmación según la cual la intercepción de Stewart Payne no demostró que el tiempo de respuesta del NORAD en el caso del vuelo AA11 fue extraordinariamente lento (167-69). 68. Afirmación según la cual los cazas de la base de Otis se mantuvieron en tierra durante 7 minutos después de haber recibido la orden de despegue porque no sabían adónde volar (174-75). 69. Afirmación según la cual las fuerzas armadas estadounidenses no sabían del desvío del vuelo UA175 hasta las 9h30, momento exacto en que este vuelo se estrelló contra la torre sur del WTC (181-82). 70. Omisión de toda explicación sobre (a) la razón por la cual un informe anterior del NORAD, según el cual la FAA notificó a los militares el desvío del vuelo UA175 a las 8h43, se considera ahora como falso y (b) cómo fue que ese informe, si era falso, pudo ser publicado y se mantuvo como válido durante cerca de 3 años (182). 71. Afirmación según la cual la FAA no estableció la teleconferencia sino a partir de las 9h20 de aquella mañana (183). 72. Omisión del hecho que un memo de Laura Brown, de la FAA, afirma que la teleconferencia se estableció sobre las 8h50 y que trató precisamente sobre el desvío del vuelo UA175 (183-84, 186). 73. Afirmación según la cual la teleconferencia del NMCC, (Centro de Mando Militar o National Military Command Center) no comenzó antes de las 9h29 (186-88). 74. Omisión, en la afirmación de la Comisión de que el vuelo AA77 no se desvió de su trayectoria antes de las 8h45, del hecho que la hora mencionada en informes anteriores fue las 8h46 (189-90). 75. Fracaso en mencionar que el anuncio de la caída de un jet en Kentucky, poco después del momento en que el vuelo AA77 desapareciera del radar de la FAA, fue tomada lo bastante en serio por los responsables de la FAA y de la unidad antiterrorista del FBI como para que estos la enviaran a la Casa Blanca (190). 76. Afirmación según la cual el vuelo AA77 voló durante cerca de 40 minutos por el espacio aéreo estadounidense en dirección a Washington sin ser detectado por los radares militares (191-92). 77. Fracaso en explicar, si el anterior informe del NORAD según el cual se le informó a este –a las 9h24– que la trayectoria del vuelo AA77 era «incorrecta», cómo fue que ese informe erróneo pudo salir a la luz, o sea que se trata de saber si los responsables del NORAD mintieron o si fueron «embaucados» durante cerca de tres años (192-93). 78. Afirmación según la cual los aviones de combate de Langley, que según dijera primeramente el NORAD fueron enviados a interceptar el vuelo AA77, fueron realmente desplegados como respuesta a un informe erróneo de un controlador (no identificado) de la FAA de las 9h21 de que el vuelo AA11 se encontraba aún en vuelo y que se dirigía hacia Washington (193-99). 79. Afirmación según la cual los militares no fueron contactados por la FAA sobre el probable secuestro del vuelo AA77 antes del impacto contra al Pentágono (204-12). 80. Afirmación de que Jane Garvey no se sumó a la videoconferencia de Richard Clarke hasta las 9h40, o sea después del impacto contra el Pentágono (210). 81. Afirmación de que ninguna de las teleconferencias logró coordinar la FAA y las respuestas de los militares a los secuestros porque «ninguna [de las mismas] incluía a los responsables adecuados en el seno de la FAA y del Departamento de Defensa », aunque Richard Clarke dice que su propia videoconferencia incluía a la directora de la FAA Jane Garvey, al secretario de Defensa Donald Rumsfeld y al general Richards Myers, jefe interino de las Fuerzas Armadas (211). 82. Afirmación de la Comisión según la cual esta no sabía qué miembros del Departamento de Defensa participaron en la videoconferencia con Richard Clarke cuando el propio Clarke afirma en su libro que se trataba de Donald Rumsfeld y del general Myers (211-212). 83. Aprobación de la afirmación del general Myers de que él se encontraba en el Capitolio durante los ataques sin mencionar el informe contradictorio de Richard Clarke, según el cual Myers estaba en el Pentágono y participó en la videoconferencia con Clarke (213-17). 84. Fracaso al mencionar la contradicción entre el testimonio de Clarke sobre los movimientos de Rumsfeld de aquella mañana y las declaraciones del propio Rumsfeld (217-19). 85. Omisión del testimonio del secretario de Transporte Norman Mineta ante la propia Comisión, testimonio según el cual el vicepresidente Cheney y las demás [personas presentes] en el refugio subterráneo habían sido advertidas a las 9h26 de que un avión se acercaba al Pentágono (220). 86. Afirmación según la cual los responsables del Pentágono no sabían que un avión se estuviera acercando a ellos antes de las 9h32, las 9h34 o las 9h36, o sea sólo minutos antes que el edificio fuera impactado (223). 87. Aceptación de dos versiones que se contradicen entre sí sobre el aparato que impactó el Pentágono: una que describe la ejecución de una espiral de 330 grados hacia abajo (un «picado a gran velocidad») y otra en la que no se menciona esa maniobra (222-23). 88. Afirmación según la cual los cazas provenientes de Langley, que supuestamente recibieron la orden de despegar rápidamente para proteger Washington del «vuelo fantasma AA11» no estaban en lo absoluto cerca de Washington porque fueron enviados hacia el océano por error (223-24). 89. Omisión de todas las pruebas que sugieren que lo que impactó el Pentágono no fue el vuelo AA77 (224-25). 90. Afirmación según la cual la FAA no informó a los militares sobre el desvío del vuelo UA93 antes de que este se estrellara (227-29, 232, 253). 91. Doble afirmación de que el NMCC no monitoreó la conferencia iniciada por la FAA y no pudo por consiguiente conectar a la FAA con la teleconferencia iniciada por el NMCC (230-31). 92. Omisión del hecho que el Servicio Secreto dispone de medios que le permiten tener conocimiento de todo lo que hace la FAA (233). 93. Omisión de toda investigación sobre las razones que llevaron al NMCC a comenzar su propia teleconferencia si, como dijo Laura Brown –de la FAA–, eso no forma parte del protocolo standard (234). 94. Omisión de toda investigación sobre por qué el general Montague Winfield no solamente fue reemplazado por un «bisoño» (a rookie), el capitán Leidig, como director de operaciones del NMCC sino que abandonó además el mando cuando estaba claro que el Pentágono se encontraba ante una crisis sin precedente (235-36). 95. Afirmación según la cual la FAA notificó (de forma errónea) al Servicio Secreto, entre las 10h10 y las 10h15, que el vuelo UA93 se encontraba todavía en vuelo y se dirigía hacia Washington (237). 96. Afirmación según la cual el vicepresidente Cheney no dio la autorización para disparar hasta las 10h10 (varios minutos después de la caída del vuelo UA93) y que esa autorización no fue transmitida a la fuerza aérea hasta las 10h31 (237-41). 97. Omisión de todas las pruebas que indican que el vuelo UA93 fue derribado por un avión militar (238-39, 252-53). 98. Afirmación según la cual [el zar del contraterrorismo] Richard Clarke no recibió el pedido de autorización de fuego hasta las 10h25 (240). 99. Omisión del testimonio del propio Clarke, que sugiere que este recibió el pedido de autorización de fuego hacia las 9h50 (240). 100. Afirmación según la cual Cheney no bajó al refugio subterráneo del PEOC [o CPOU (siglas correspondientes a Centro Presidencial de Operaciones de Urgencia]) hasta las 9h58 (241-44). 101. Omisión de los múltiples testimonios, entre ellos los de Norman Mineta [secretario de Transporte] ante la propia Comisión, testimonios según los cuales el Cheney se encontraba en el CPOU antes de las 9h20 (241-44). 102. Afirmación según la cual la autorización para derribar un avión civil tenía que ser otorgada por el presidente (245). 103. Omisión de informes según los cuales el coronel Marr ordenó derribar el vuelo UA93 y el general Winfield indicó que él mismo y otros [oficiales] esperaban en el NMCC que un caza alcanzara el vuelo UA93 (252). 104. Omisión de informes que indican que había dos aviones de caza en el aire a varios kilómetros de New York y tres a sólo 320 kilómetros de Washington (251). 105. Omisión del hecho que había por lo menos 6 bases militares con cazas en estado de alerta en la región noreste de Estados Unidos (257-58). 106. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD había definido su misión solamente en términos de defensa contra amenazas dirigidas [hacia Estados Unidos] desde el extranjero (258-62). 107. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD no había previsto la posibilidad de que un grupo de terroristas pudiera utilizar aviones de pasajeros secuestrados como misiles (262-63). 108. Fracaso en poner en perspectiva la significación del hecho, presentado en el propio Informe, o en mencionar otros hechos que prueban que el NORAD sí había efectivamente previsto la amenaza que podía representar la posible utilización de aviones de pasajeros secuestrados como misiles (264-67). 109. Fracaso en explorar la implicaciones de la cuestión de saber cómo pudieron influir la maniobras militares («war games») programadas para aquel día en el fracaso de los militares en los intentos por interceptar los aviones de pasajeros secuestrados (268-69). 110. Fracaso en discutir la posibilidad que el desarrollo de la Operación Northwoods haya favorecido los ataques del 11 de septiembre (269-71). 111. Afirmación (presentada para explicar por qué los militares no recibieron la información sobre los aviones secuestrados con tiempo suficiente para lograr interceptarlos) según la cual el personal de la FAA falló inexplicablemente unas 16 veces en la aplicación de los procedimientos normales (155-56, 157, 179, 180, 181, 190, 191, 193, 194, 200, 202-03, 227, 237, 272-75). 112. Fracaso en mencionar que la proclamada independencia de la Comisión se vio fatalmente comprometida por el hecho que su director ejecutivo, Philip Zelikow, era prácticamente miembro de la administración Bush (7-9, 11-12, 282-84). (ndt: era colaborador cercano de Condoleeza Rice) 113. Fracaso en mencionar que la Casa Blanca trató primeramente de impedir la creación de la Comisión [Oficial de Investigación sobre los Ataques Terroristas del 11 de Septiembre] y que obstaculizó después el trabajo de esta, como lo hizo al asignarle un presupuesto extremadamente restringido (283-85). (ndt: Presupuesto estimado en 15 millones de dólares cuando el film de ficción «Vuelo 93» de Paul Greengrass costó 18 millones y «World Trade Centre» de Oliver Stone costó CUATRO VECES MÁS, o sea 60 millones de dólares. En lo tocante al primer punto, la creación de la Comisión no se produjo hasta después de 441 días de los ataques y el presidente Bush propuso que fuera presidida por Henry Kissinger… para luego retractarse ante las violentas críticas de la opinión pública contra esa proposición.) 114. Fracaso en mencionar que el presidente de la Comisión, la mayoría de los demás miembros de la Comisión, y por lo menos la mitad del personal de la misma tenía serios conflictos de intereses (285-90, 292-95). 115. Fracaso de la Comisión, la cual se vanagloriaba de que la presentación de su informe final había tenido lugar «sin disensión», en mencionar que esto fue posible únicamente porque Max Cleland, el miembro de la Comisión más crítico en cuanto a la actuación de la Casa Blanca –juró incluso «que no sería cómplice de un tratamiento parcializado de las informaciones»–, tuvo que renunciar a su puesto dentro de la Comisión para poder aceptar un cargo en el Banco Export-Import y que la Casa Blanca dio a conocer su nominación para ese cargo únicamente después que las críticas emitidas por Cleland se hicieron especialmente directas (290-291). Terminaré precisando que concluí mi estudio del texto que he dado en llamar «el informe Kean-Zelikow» escribiendo lo siguiente: Finalmente, el Informe de la Comisión Investigadora sobre el 11 de septiembre, lejos de evacuar mis dudas en cuanto a una complicidad oficial, no hizo más que confirmarlas. ¿Qué podría llevar a los responsables encargados de la redacción de ese informe final a montar una superchería de tanta envergadura si no el intento de enmascarar enormes crímenes? (291)


no haces más que confirmar mi teoría, estas obsesionado con el odio a EE.UU. que te hace buscar cientos de "razones lógicas" para no lamentar las muertes de ciudadanos estadounidenses, no te importa su vida, no te importa buscar la verdad, no son personas para vos, según tu lógica "ellos se lo buscaron".
@saxon5 Hace más de 3 años -1
adrrius dijo:Gran parte de la gente que afirma categóricamente que fue un autoatentado, no busca encontrar una explicación lógica y racional sobre la Verdad de un suceso sino que están guíados por el odio hacia los EE.UU., quieren poder decir "que se jodan los yankees ellos mismos", no respetan el dolor y la muerte, para ellos la vida de un Estadounidense no tiene el mismo valor.


En Irak murieron 200.000 perosonas y en Estados Unidos 3000, como decis vos, la vida de los yanquis no tiene el mismo valor.....
@Desarme50 Hace más de 3 años -1
adrrius dijo:Gran parte de la gente que afirma categóricamente que fue un autoatentado, no busca encontrar una explicación lógica y racional sobre la Verdad de un suceso sino que están guíados por el odio hacia los EE.UU., quieren poder decir "que se jodan los yankees ellos mismos", no respetan el dolor y la muerte, para ellos la vida de un Estadounidense no tiene el mismo valor.


El que se burle de las vidas perdidas es boludo, porq el pueblo nunca va a merecer algo asi...
pero yo digo, el pueblo se merecia una bomba atomica? irak merecia ser bombardeado y destruido?
que le saquen petroleo y establezcan bases militares en su propio pais? no...
a lo que voy es que EEUU hizo cosas peores, pero ustedes se quedan con lo que le hicieron a ellos
@NagatoRyuzaki Hace más de 3 años +1
torres genelas


@bassgustavo Hace más de 3 años -3
adrrius dijo:Gran parte de la gente que afirma categóricamente que fue un autoatentado, no busca encontrar una explicación lógica y racional sobre la Verdad de un suceso sino que están guíados por el odio hacia los EE.UU., quieren poder decir "que se jodan los yankees ellos mismos", no respetan el dolor y la muerte, para ellos la vida de un Estadounidense no tiene el mismo valor.

O sos un infradotado o sos un hijo de puta.
@ZADTOC Hace más de 3 años +4
jmaestrelqz dijo:yo no opino si es verdad o mentira el objetivo del post es demostrar que todo lo que hace estados unidos crea controversia sea bueno o malo. yo no veo a nadie criticando a la unión soviética después de haber masacrado mas de 4 millones de personas en Afganistán.
el objetivo del post es este el de crear un poquito de consiencia y fomentar el pensamiento libre y no el pensamiento infundido por los demas

vos sabes que aca hay mucho maricon zurdito que se la pasa insultando a los gringos repitiendo las mismas idioteces antiyanquis de siempre, y en efecto: no dicen las masacres cometidas por los putos sovieticos en afganistan, no mencionan las ejecuciones sumarias de los rusos en chechenia, tampoco hablan sobre la inmunda censura de los gobiernos de izquierda sobre la prensa, en especial de cuba, venezuela, nicaragua, bolivia y ecuador... ah, pero eso si, encontraras muchos imbeciles diciendo por aca: AGUANTE CHAVEZ, AGUANTE EL SOCIALISMO, BLAAAA BLAAA BLAAAA....

los gringos no son ni mucho menos, santos de la inmaculada concepcion, pero prefiero tenerlos de aliados, a tener que soportar la intromision politica e ideologica de regimenes comunistas que ensucian la mente de los jovenes con ideas que conducen mucho mas rapido a la pobreza, la escavitud y el conformismo del socialismo barato e inoficioso que infecta a gran parte de mi querida latinoamerica!!!!!

Y QUE!!!
@ComunicacionPopular Hace más de 3 años
adrrius dijo:
ComunicacionPopular dijo:
adrrius dijo:Gran parte de la gente que afirma categóricamente que fue un autoatentado, no busca encontrar una explicación lógica y racional sobre la Verdad de un suceso sino que están guíados por el odio hacia los EE.UU., quieren poder decir "que se jodan los yankees ellos mismos", no respetan el dolor y la muerte, para ellos la vida de un Estadounidense no tiene el mismo valor.
FELICITACIONES, TE GANASTE EL DIPLOMA DE NECIO, TENES RAZON, NO HAY UNA EXPLICACION LOGICA, SINO 115
115 mentiras sobre los atentados del 11 septiembre Análisis del informe de la «comisión investigadora» presidencial por David Ray Griffin Sigue sin haber una versión oficial sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001. No se ha abierto investigación judicial alguna sobre los propios atentados ni la menor investigación parlamentaria. No hay más que una versión gubernamental recogida en un informe presentado por una comisión presidencial. El profesor David Ray Griffin, autor de una obra de referencia en la que estudia ese informe, encontró en ese texto 115 mentiras aquí enumeradas. Para cada mentira nos referiremos a los análisis que hace el profesor David Ray Griffin en su obra Omisiones y manipulaciones de la Comisión Investigadora. Las cifras que aparecen entre paréntesis se refieren a las páginas de la edición original estadounidense de ese libro. 1. Omisión de la prueba de que por lo menos 6 de los supuestos secuestradores aéreos (entre ellos Waled al-Shehri, acusado por la Comisión de haber apuñaleado a una azafata del vuelo UA11 antes del choque del avión contra la torre norte del World Trade Center) están vivos actualmente (19-20). 2. Omisión de pruebas sobre Mohamed Atta (como su pronunciada inclinación por la bebida, por la carne de puerco y las exhibiciones eróticas privadas o lap dances) que contradicen las afirmaciones de la Comisión de que Atta se había convertido en un fanático religioso (20-21). 3. Confusión voluntariamente creada alrededor de las pruebas que demuestran que Hani Hanjur era tan mal piloto que nunca hubiera sido capaz de lograr estrellar un avión de pasajeros contra el Pentágono (21-22). 4. Omisión del hecho que las listas de pasajeros (flight manifests) que se hicieron públicas no contenían ningún nombre árabe (23). 5. Omisión del hecho que nunca, ni antes ni después del 11 de septiembre, se ha visto que un incendio haya provocado el desplome total de un edificio con estructura de acero (25). 6. Omisión del hecho que los incendios de las Torres Gemelas no fueron ni extremadamente extensos ni especialmente intensos y que ni siquiera duraron mucho tiempo comparados con otros incendios ocurridos en rascacielos (con estructuras) similares sin que estos últimos se desplomaran (25-26). «Omissions et manipulations de la commission d’enquête sur le 11 septembre» (Omisiones y manipulaciones de la Comisión investigadora) es el libro del profesor estadounidense D. Ray Griffin, en version francesay disponible en la librería electrónica de la Red Voltaire. 7. Omisión del hecho que, dada la hipótesis que el incendio provocó los derrumbes, la torre sur, que fue golpeada después que la torre norte y afectada por un incendio de menor intensidad, no debería haber sido la primera en desplomarse (26). 8. Omisión del hecho que el edificio n°7 del World Trade Center (contra el cual no se estrelló ningún avión y que sólo sufrió pequeños incendios muy localizados) también se desplomó, hecho sobre el cual la Agencia Federal para el Manejo de Situaciones de Emergencia (FEMA) confesó que no podía ofrecer ninguna explicación (26). 9. Omisión del hecho que el derrumbe de las Torres Gemelas (y el del edificio n°7) presenta al menos 10 características de haber sido producto de una demolición controlada (26-27). 10. Afirmación según la cual el núcleo de la estructura de cada una de las Torres Gemelas era «un pozo de acero vacío», afirmación que niega la presencia de 47 columnas de acero macizo que eran en realidad el centro de cada torre. Según la teoría del «apilamiento de pisos» (the «pancake theory») que explica los derrumbes, varias decenas de metros de esas columnas de acero macizo debieran haber quedado en pie (27-28). 11. Omisión de la declaración de Larry Silverstein [el propietario del WTC], declaración según la cual el propio Silverstein en coordinación con los bomberos decidió «demoler» –en lenguaje técnico (to «pull»)– el edificio n°7 (28). 12. Omisión del hecho que el acero de los edificios del WTC fue rápidamente recogido del lugar de los hechos y enviado al extranjero por vía marítima ANTES de que pudiera ser analizado en busca de huellas de explosivos (30). 13. Omisión del hecho que el edificio n°7 había sido evacuado antes de su derrumbe, lo implica que la razón que se dio oficialmente para acelerar lo más posible la recogida del acero [en aquel lugar] (porque podía haber sobrevivientes bajo los escombros) no tenía ningún sentido en el caso de este edificio (30). 14. Omisión de la declaración del alcalde R. Giuliani quien dijo que se le advirtió de antemano que el WTC iba a derrumbarse (30-31). 15. Omisión del hecho que Marvin Bush, hermano del presidente estadounidense, y su primo Wirt Walker III eran los directores de la compañía encargada de garantizar la seguridad del WTC (31-32). 16. Omisión del hecho que el ala oeste del Pentágono, [la misma que fue impactada el 11 de septiembre], era precisamente, por diversas razones, la que menos posibilidades tenía de ser blanco de los terroristas de al-Qaeda (33-34). 17. Omisión de toda discusión tendiente a determinar si los daños que sufrió el Pentágono correspondían realmente con los daños que podría haber provocado el impacto de un Boeing 757 desplazándose a varios cientos de kilómetros por hora (34). 18. Omisión del hecho que existen fotos que demuestran que la fachada del ala oeste no se derrumbó hasta 30 minutos después del impacto y que el orificio de entrada es demasiado pequeño para el diámetro de un Boeing 757 (34). 19. Omisión de todo testimonio contradictorio sobre la presencia o la ausencia de pedazos visibles de un Boeing 757, ya sea dentro o fuera del Pentágono (34-36). 20. Ausencia total de discusión tendiente a determinar si el Pentágono disponía de un sistema de defensa antimisiles capaz de derribar un avión de pasajeros, aún cuando la Comisión sugirió que los terroristas de al-Qaeda decidieron no atacar una central nuclear precisamente porque pensaron que esta dispondría de ese tipo de defensa (36). 21. Omisión del hecho que las imágenes provenientes de diferentes cámaras (incluyendo las de la gasolinera que se encuentra frente al Pentágono, confiscadas por el FBI inmediatamente después del impacto) podrían ayudar a determinar qué fue realmente lo que impactó el Pentágono (37-38). 22. Omisión de la alusión del secretario de Defensa D. Rumsfeld a «un misil[ utilizado] para golpear [el Pentágono]» (39). 23. Aprobación aparente de la respuesta, totalmente insatisfactoria, a la pregunta tendiente a saber por qué los agentes del Servicio Secreto permitieron que el presidente Bush permaneciera en la escuela de Sarasota cuando, según la versión oficial, deberían haber pensado que un avión secuestrado podía tener esa misma escuela como blanco (41-44). 24. Fracaso en explicar por qué el Servicio Secreto no pidió una escolta de aviones de caza para [el avión presidencial] Air Force One (43-46). 25. Afirmaciones según las cuales en el momento en que el cortejo presidencial llegó a la escuela [de Sarasota], ninguno de los asistentes sabía que varios aviones habían sido secuestrados (47-48). 26. Omisión del informe según el cual el secretario de Justicia John Ashcroft había recibido una advertencia para que dejara de viajar en líneas aéreas comerciales antes del 11 de septiembre (50). 27. Omisión de la afirmación de David Schippers de que, basándose en informaciones provenientes de agentes del FBI sobre posibles ataques en el sur de Manhattan, él había tratado infructuosamente de transmitir dicha información al secretario de Justicia John Ashcroft durante las 6 semanas anteriores al 11 de septiembre (51). 28. Omisión de toda mención sobre el hecho que agentes del FBI afirmaron tener conocimiento de los blancos y fechas de los ataques mucho antes de los hechos (51-52). 29. Afirmación, mediante una refutación circular que da la cuestión por resuelta, de que el desacostumbrado volumen de compras de acciones en baja antes del 11 de septiembre no implica que los compradores supieran de antemano que los ataques iban a producirse (52-57). 30. Omisión de los informes según los cuales el alcalde [de San Francisco] Willie Brown y ciertos responsables del Pentágono fueron advertidos de que no debían tomar el avión del 11 de septiembre (57). 31. Omisión del informe según el cual Osama ben Laden, que ya en aquel entonces era el criminal más buscado por Estados Unidos, fue atendido en julio de 2001 por un doctor estadounidense en el hospital estadounidense de Dubai y que recibió allí la visita de un agente local de la CIA (59). 32. Omisión de los artículos que sugieren que, después del 11 de septiembre, el ejército estadounidense permitió deliberadamente la fuga de Osama ben Laden (60). 33. Omisión de informes, entre ellos el que reportaba la visita del jefe de los servicios de inteligencia de Arabia Saudita a Osama ben Laden en el hospital de Dubai, que entran en contradicción con la versión oficial de que la familia de Ben Laden y su país han renegado de este (60-61). 34. Omisión del resumen de Gerald Posner sobre el testimonio de Abu Zubaydah, según el cual tres miembros de la familia real saudita (que murieron los tres misteriosamente con sólo 8 días de intervalo) estaban financiando a al-Qaeda y conocían de antemano la realización de los ataques del 11 de septiembre (61-65). 35. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba del financiamiento de los sauditas a al-Qaeda (65-68). 36. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba que demuestra que dinero perteneciente a la esposa del príncipe Bandar, la princesa Haifa, fue entregado a agentes de al-Qaeda (69-70). 37. Desmentido, que simplemente ignoró la diferencia existente entre vuelos privados y vuelos comerciales, sobre el hecho que el vuelo privado en el que varios sauditas viajaron el 13 de septiembre desde Tampa hasta Lexington violó los reglamentos sobre el espacio aéreo establecidos en aquella fecha (71-76). 38. Desmentido sobre la autorización extendida a varios sauditas para que salieran del territorio de Estados Unidos poco después del 11 de septiembre sin que esas personas fuesen sometidas a una investigación apropiada (76-82). 39. Omisión de la prueba que demuestra que el príncipe Bandar obtuvo una autorización especial de la Casa Blanca para los vuelos de los sauditas (82-86). 40. Omisión de la afirmación de Coleen Rowley según la cual responsables del Cuartel General del FBI habían visto el memo de Phoenix del agente Kenneth Williams (89-90). 41. Omisión del hecho que el agente del FBI en Chicago Robert Wright afirma que el Cuartel General del FBI cerró su investigación sobre una célula terrorista y trató posteriormente de intimidarlo para impedir que publicara un libro en el que relata sus experiencias (91). 42. Omisión de la prueba que demuestra que el Cuartel General del FBI saboteó el intento de Coleen Rowley y de otros agentes [del FBI] de Minneapolis de obtener una orden de búsqueda para conseguir la computadora de Zacarias Moussaoui (91-94). 43. Omisión de las tres horas y media de testimonio que prestó ante la Comisión la ex traductora del FBI Sibel Edmonds que, según una carta que ella misma hizo pública y que dirigió al presidente [de la Comisión] Kean, revelaba serias disimulaciones por parte de responsables del FBI en relación con el 11 de septiembre y dentro del propio Cuartel General del FBI (94-101). 44. Omisión del hecho que el general Mahmud Ahmad, jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes], se encontraba en Washington una semana antes del 11 de septiembre y que se reunió allí con el director de la CIA, George Tenet, así como con otros altos responsables estadounidenses (103-04). 45. Omisión de la prueba que demuestra que Ahmad, el jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes] ordenó el envío de 100 000 dólares a Mohamed Atta antes del 11 de septiembre (104-07). 46. Afirmación de la Comisión de que no encontró prueba alguna de que algún gobierno extranjero, incluyendo al de Pakistán, haya financiado a agentes de al-Qaeda (106). 47. Omisión del informe según el cual la administración Bush presionó a Pakistán para que Ahmad fuese destituido de su cargo de jefe del ISI después de la divulgación de la información que revelaba que este había ordenado el envío de dinero del ISI a Mohamed Atta (107-09). 48. Omisión de la prueba que el ISI (y no sólo al-Qaeda) se encontraba detrás del asesinato de Ahmad Shah Massud (el comandante de la Alianza del Norte en Afganistán) que se produjo precisamente después de un encuentro que duró una semana entre responsables de la CIA y del ISI (110-112). 49. Omisión de la prueba que demuestra que el ISI está implicado en el secuestro y posterior asesinato de Daniel Pearl, periodista del Wall Street Journal (113). 50. Omisión del informe de Gerald Posner según el cual Abu Zubaydah afirmó que un oficial militar pakistaní, Mushaf Ali Mir, que mantenía estrechos vínculos con el ISI y con al-Qaeda sabía de antemano de los ataques del 11 de septiembre (114). 51. Omisión de la predicción que hizo, en 1999, Rajaa Gulum Abbas, agente del ISI, de que las Torres Gemelas «se derrumbarían» (114). 52. Omisión del hecho que el presidente Bush y otros miembros de su administración se refirieron repetidamente a los ataques del 11 de septiembre como «oportunidades» (116-17). 53. Omisión del hecho que el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano («The Project for the New American Century»), muchos de cuyos miembros se convirtieron en figuras claves de la administración Bush, publicó en el año 2000 un documento que decía que un «nuevo Pearl Harbour» ayudaría a conseguir fondos para una rápida transformación tecnológica del aparato militar estadounidense (117-18). 54. Omisión del hecho que Donald Rumsfeld, quien fue presidente de la comisión del US Space Command y había recomendado aumentar el presupuesto destinado a este, se valió de los ataques del 11 de septiembre, en la tarde de ese mismo día, para garantizar esos fondos (119-22). 55. No se mencionó que las tres personas responsables del fracaso de los esfuerzos por prevenir los ataques del 11 de septiembre (el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el general Richard Myers y el general Ralph Eberhart) eran también los tres principales promotores del US Space Command (122). 56. Omisión del hecho que Unocal había declarado que los talibanes no podían garantizar la seguridad adecuada para emprender la construcción de sus pipelines (para petróleo y gas) a partir de la cuenca del Caspio y a través de Afganistán y Pakistán (122-25). 57. Omisión del informe según el cual representantes de Estados Unidos dijeron durante un encuentro, en julio de 2001, que ya que los talibanes rechazaban su proposición de construir un oleoducto, una guerra contra ellos comenzaría en octubre (125-26). 58. Omisión del hecho que en su libro, publicado en 1997, Zbigniew Brzezinski escribía ya que para que Estados Unidos pueda mantener su predominio global es necesario que ese país controle el Asia central, con sus vastos recursos petrolíferos, y que un nuevo Pearl Harbour sería útil para obtener el apoyo de la opinión pública estadounidense a esos designios imperiales (127-28). 59. Omisión del hecho que miembros claves de la administración Bush, entre ellos Donald Rumsfeld y su delegado Paul Wolfowitz, se esforzaron durante muchos años por desatar una nueva guerra contra Irak (129-33). 60. Omisión de los apuntes de las conversaciones de Donald Rumsfeld correspondientes al 11 de septiembre que demuestran que este estaba decidido a utilizar los ataques como pretexto para desatar una guerra contra Irak (131-32). 61. Omisión de la declaración que aparece en el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano, según la cual «la necesidad de una fuerte presencia estadounidense en el Golfo va más allá del tema del régimen de Sadam Husein» (133-34). 62. Afirmación según la cual el protocolo de la FAA (Federal Aviation Agency) sobre lo sucedido el 11 de septiembre requería un largo proceso de aplicación que tenía que pasar por varias etapas de la cadena de mando cuando el propio Informe Oficial [de la Comisión] cita pruebas de lo contrario (158). 63. Afirmación según la cual en aquellos días sólo dos bases de la fuerza aérea estadounidense del sector noreste del NORAD (North American Aerospace Defense Command o Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte) mantenían cazas en alerta y, en particular, que no había aviones de combate en alerta en las bases de McGuire y de Andrews (159-162). 64. Omisión del hecho que la base Andrews de la fuerza aérea estadounidense tenía varios aviones de caza en alerta permanente (162-64). 65. Aceptación de la doble afirmación según la cual el coronel Marr, del NEADS (North East Air Defense Sector), tenía que comunicarse telefónicamente con un superior para que este lo autorizara a enviar aviones de caza desde [la base] de Otis y que necesitó 8 minutos para realizar esa llamada (165-66). 66. Aprobación de la afirmación según la cual la pérdida de la señal del transpondedor de un avión hace prácticamente imposible la localización de la nave por los radares militares estadounidenses (166-67). 67. Afirmación según la cual la intercepción de Stewart Payne no demostró que el tiempo de respuesta del NORAD en el caso del vuelo AA11 fue extraordinariamente lento (167-69). 68. Afirmación según la cual los cazas de la base de Otis se mantuvieron en tierra durante 7 minutos después de haber recibido la orden de despegue porque no sabían adónde volar (174-75). 69. Afirmación según la cual las fuerzas armadas estadounidenses no sabían del desvío del vuelo UA175 hasta las 9h30, momento exacto en que este vuelo se estrelló contra la torre sur del WTC (181-82). 70. Omisión de toda explicación sobre (a) la razón por la cual un informe anterior del NORAD, según el cual la FAA notificó a los militares el desvío del vuelo UA175 a las 8h43, se considera ahora como falso y (b) cómo fue que ese informe, si era falso, pudo ser publicado y se mantuvo como válido durante cerca de 3 años (182). 71. Afirmación según la cual la FAA no estableció la teleconferencia sino a partir de las 9h20 de aquella mañana (183). 72. Omisión del hecho que un memo de Laura Brown, de la FAA, afirma que la teleconferencia se estableció sobre las 8h50 y que trató precisamente sobre el desvío del vuelo UA175 (183-84, 186). 73. Afirmación según la cual la teleconferencia del NMCC, (Centro de Mando Militar o National Military Command Center) no comenzó antes de las 9h29 (186-88). 74. Omisión, en la afirmación de la Comisión de que el vuelo AA77 no se desvió de su trayectoria antes de las 8h45, del hecho que la hora mencionada en informes anteriores fue las 8h46 (189-90). 75. Fracaso en mencionar que el anuncio de la caída de un jet en Kentucky, poco después del momento en que el vuelo AA77 desapareciera del radar de la FAA, fue tomada lo bastante en serio por los responsables de la FAA y de la unidad antiterrorista del FBI como para que estos la enviaran a la Casa Blanca (190). 76. Afirmación según la cual el vuelo AA77 voló durante cerca de 40 minutos por el espacio aéreo estadounidense en dirección a Washington sin ser detectado por los radares militares (191-92). 77. Fracaso en explicar, si el anterior informe del NORAD según el cual se le informó a este –a las 9h24– que la trayectoria del vuelo AA77 era «incorrecta», cómo fue que ese informe erróneo pudo salir a la luz, o sea que se trata de saber si los responsables del NORAD mintieron o si fueron «embaucados» durante cerca de tres años (192-93). 78. Afirmación según la cual los aviones de combate de Langley, que según dijera primeramente el NORAD fueron enviados a interceptar el vuelo AA77, fueron realmente desplegados como respuesta a un informe erróneo de un controlador (no identificado) de la FAA de las 9h21 de que el vuelo AA11 se encontraba aún en vuelo y que se dirigía hacia Washington (193-99). 79. Afirmación según la cual los militares no fueron contactados por la FAA sobre el probable secuestro del vuelo AA77 antes del impacto contra al Pentágono (204-12). 80. Afirmación de que Jane Garvey no se sumó a la videoconferencia de Richard Clarke hasta las 9h40, o sea después del impacto contra el Pentágono (210). 81. Afirmación de que ninguna de las teleconferencias logró coordinar la FAA y las respuestas de los militares a los secuestros porque «ninguna [de las mismas] incluía a los responsables adecuados en el seno de la FAA y del Departamento de Defensa », aunque Richard Clarke dice que su propia videoconferencia incluía a la directora de la FAA Jane Garvey, al secretario de Defensa Donald Rumsfeld y al general Richards Myers, jefe interino de las Fuerzas Armadas (211). 82. Afirmación de la Comisión según la cual esta no sabía qué miembros del Departamento de Defensa participaron en la videoconferencia con Richard Clarke cuando el propio Clarke afirma en su libro que se trataba de Donald Rumsfeld y del general Myers (211-212). 83. Aprobación de la afirmación del general Myers de que él se encontraba en el Capitolio durante los ataques sin mencionar el informe contradictorio de Richard Clarke, según el cual Myers estaba en el Pentágono y participó en la videoconferencia con Clarke (213-17). 84. Fracaso al mencionar la contradicción entre el testimonio de Clarke sobre los movimientos de Rumsfeld de aquella mañana y las declaraciones del propio Rumsfeld (217-19). 85. Omisión del testimonio del secretario de Transporte Norman Mineta ante la propia Comisión, testimonio según el cual el vicepresidente Cheney y las demás [personas presentes] en el refugio subterráneo habían sido advertidas a las 9h26 de que un avión se acercaba al Pentágono (220). 86. Afirmación según la cual los responsables del Pentágono no sabían que un avión se estuviera acercando a ellos antes de las 9h32, las 9h34 o las 9h36, o sea sólo minutos antes que el edificio fuera impactado (223). 87. Aceptación de dos versiones que se contradicen entre sí sobre el aparato que impactó el Pentágono: una que describe la ejecución de una espiral de 330 grados hacia abajo (un «picado a gran velocidad») y otra en la que no se menciona esa maniobra (222-23). 88. Afirmación según la cual los cazas provenientes de Langley, que supuestamente recibieron la orden de despegar rápidamente para proteger Washington del «vuelo fantasma AA11» no estaban en lo absoluto cerca de Washington porque fueron enviados hacia el océano por error (223-24). 89. Omisión de todas las pruebas que sugieren que lo que impactó el Pentágono no fue el vuelo AA77 (224-25). 90. Afirmación según la cual la FAA no informó a los militares sobre el desvío del vuelo UA93 antes de que este se estrellara (227-29, 232, 253). 91. Doble afirmación de que el NMCC no monitoreó la conferencia iniciada por la FAA y no pudo por consiguiente conectar a la FAA con la teleconferencia iniciada por el NMCC (230-31). 92. Omisión del hecho que el Servicio Secreto dispone de medios que le permiten tener conocimiento de todo lo que hace la FAA (233). 93. Omisión de toda investigación sobre las razones que llevaron al NMCC a comenzar su propia teleconferencia si, como dijo Laura Brown –de la FAA–, eso no forma parte del protocolo standard (234). 94. Omisión de toda investigación sobre por qué el general Montague Winfield no solamente fue reemplazado por un «bisoño» (a rookie), el capitán Leidig, como director de operaciones del NMCC sino que abandonó además el mando cuando estaba claro que el Pentágono se encontraba ante una crisis sin precedente (235-36). 95. Afirmación según la cual la FAA notificó (de forma errónea) al Servicio Secreto, entre las 10h10 y las 10h15, que el vuelo UA93 se encontraba todavía en vuelo y se dirigía hacia Washington (237). 96. Afirmación según la cual el vicepresidente Cheney no dio la autorización para disparar hasta las 10h10 (varios minutos después de la caída del vuelo UA93) y que esa autorización no fue transmitida a la fuerza aérea hasta las 10h31 (237-41). 97. Omisión de todas las pruebas que indican que el vuelo UA93 fue derribado por un avión militar (238-39, 252-53). 98. Afirmación según la cual [el zar del contraterrorismo] Richard Clarke no recibió el pedido de autorización de fuego hasta las 10h25 (240). 99. Omisión del testimonio del propio Clarke, que sugiere que este recibió el pedido de autorización de fuego hacia las 9h50 (240). 100. Afirmación según la cual Cheney no bajó al refugio subterráneo del PEOC [o CPOU (siglas correspondientes a Centro Presidencial de Operaciones de Urgencia]) hasta las 9h58 (241-44). 101. Omisión de los múltiples testimonios, entre ellos los de Norman Mineta [secretario de Transporte] ante la propia Comisión, testimonios según los cuales el Cheney se encontraba en el CPOU antes de las 9h20 (241-44). 102. Afirmación según la cual la autorización para derribar un avión civil tenía que ser otorgada por el presidente (245). 103. Omisión de informes según los cuales el coronel Marr ordenó derribar el vuelo UA93 y el general Winfield indicó que él mismo y otros [oficiales] esperaban en el NMCC que un caza alcanzara el vuelo UA93 (252). 104. Omisión de informes que indican que había dos aviones de caza en el aire a varios kilómetros de New York y tres a sólo 320 kilómetros de Washington (251). 105. Omisión del hecho que había por lo menos 6 bases militares con cazas en estado de alerta en la región noreste de Estados Unidos (257-58). 106. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD había definido su misión solamente en términos de defensa contra amenazas dirigidas [hacia Estados Unidos] desde el extranjero (258-62). 107. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD no había previsto la posibilidad de que un grupo de terroristas pudiera utilizar aviones de pasajeros secuestrados como misiles (262-63). 108. Fracaso en poner en perspectiva la significación del hecho, presentado en el propio Informe, o en mencionar otros hechos que prueban que el NORAD sí había efectivamente previsto la amenaza que podía representar la posible utilización de aviones de pasajeros secuestrados como misiles (264-67). 109. Fracaso en explorar la implicaciones de la cuestión de saber cómo pudieron influir la maniobras militares («war games») programadas para aquel día en el fracaso de los militares en los intentos por interceptar los aviones de pasajeros secuestrados (268-69). 110. Fracaso en discutir la posibilidad que el desarrollo de la Operación Northwoods haya favorecido los ataques del 11 de septiembre (269-71). 111. Afirmación (presentada para explicar por qué los militares no recibieron la información sobre los aviones secuestrados con tiempo suficiente para lograr interceptarlos) según la cual el personal de la FAA falló inexplicablemente unas 16 veces en la aplicación de los procedimientos normales (155-56, 157, 179, 180, 181, 190, 191, 193, 194, 200, 202-03, 227, 237, 272-75). 112. Fracaso en mencionar que la proclamada independencia de la Comisión se vio fatalmente comprometida por el hecho que su director ejecutivo, Philip Zelikow, era prácticamente miembro de la administración Bush (7-9, 11-12, 282-84). (ndt: era colaborador cercano de Condoleeza Rice) 113. Fracaso en mencionar que la Casa Blanca trató primeramente de impedir la creación de la Comisión [Oficial de Investigación sobre los Ataques Terroristas del 11 de Septiembre] y que obstaculizó después el trabajo de esta, como lo hizo al asignarle un presupuesto extremadamente restringido (283-85). (ndt: Presupuesto estimado en 15 millones de dólares cuando el film de ficción «Vuelo 93» de Paul Greengrass costó 18 millones y «World Trade Centre» de Oliver Stone costó CUATRO VECES MÁS, o sea 60 millones de dólares. En lo tocante al primer punto, la creación de la Comisión no se produjo hasta después de 441 días de los ataques y el presidente Bush propuso que fuera presidida por Henry Kissinger… para luego retractarse ante las violentas críticas de la opinión pública contra esa proposición.) 114. Fracaso en mencionar que el presidente de la Comisión, la mayoría de los demás miembros de la Comisión, y por lo menos la mitad del personal de la misma tenía serios conflictos de intereses (285-90, 292-95). 115. Fracaso de la Comisión, la cual se vanagloriaba de que la presentación de su informe final había tenido lugar «sin disensión», en mencionar que esto fue posible únicamente porque Max Cleland, el miembro de la Comisión más crítico en cuanto a la actuación de la Casa Blanca –juró incluso «que no sería cómplice de un tratamiento parcializado de las informaciones»–, tuvo que renunciar a su puesto dentro de la Comisión para poder aceptar un cargo en el Banco Export-Import y que la Casa Blanca dio a conocer su nominación para ese cargo únicamente después que las críticas emitidas por Cleland se hicieron especialmente directas (290-291). Terminaré precisando que concluí mi estudio del texto que he dado en llamar «el informe Kean-Zelikow» escribiendo lo siguiente: Finalmente, el Informe de la Comisión Investigadora sobre el 11 de septiembre, lejos de evacuar mis dudas en cuanto a una complicidad oficial, no hizo más que confirmarlas. ¿Qué podría llevar a los responsables encargados de la redacción de ese informe final a montar una superchería de tanta envergadura si no el intento de enmascarar enormes crímenes? (291)


no haces más que confirmar mi teoría, estas obsesionado con el odio a EE.UU. que te hace buscar cientos de "razones lógicas" para no lamentar las muertes de ciudadanos estadounidenses, no te importa su vida, no te importa buscar la verdad, no son personas para vos, según tu lógica "ellos se lo buscaron".

Muerte
LA GENTE QUE HOY EN DIA SIGUE NEGANDO QUE FUE UN AUTOATENTADO ES GENTE CON MUCHA INSEGURIDAD Y GRAVES LIMITACIONES PARA CONECTARSE CON EL MUNDO EN EL QUE VIVE, PORQUE DE ULTIMA, SI QUISIERAN SABER LA VERDAD MIRARIAN LOS DOCUMENTALES, HAY MAS DE 20 CON PRUEBAS IRREFUTABLES
PERO NO, NO QUIEREN SABER LA REALIDAD, QUIEREN VIVIR EN SU MUNDITO COLOR DE ROSA SIN ANGUSTIARSE
@Jhonny5656 Hace más de 3 años -1
contundente el .swf que puso @lkurrin
la situacion del pentagono es lo mas absurdo de todo ese ataque terrorista
@Desarme50 Hace más de 3 años
saxon5 dijo:
adrrius dijo:Gran parte de la gente que afirma categóricamente que fue un autoatentado, no busca encontrar una explicación lógica y racional sobre la Verdad de un suceso sino que están guíados por el odio hacia los EE.UU., quieren poder decir "que se jodan los yankees ellos mismos", no respetan el dolor y la muerte, para ellos la vida de un Estadounidense no tiene el mismo valor.


En Irak murieron 200.000 perosonas y en Estados Unidos 3000, como decis vos, la vida de los yanquis no tiene el mismo valor.....


Aparte dice que "no busca encontrar una explicacion logica" y si hay explicaciones logicas (pero eso no quiere
decir que sean verdad, como tampoco lo que el mismo dice)
nos trata de ignorantes y el es peor
@bassgustavo Hace más de 3 años -1
ZADTOC dijo:
jmaestrelqz dijo:yo no opino si es verdad o mentira el objetivo del post es demostrar que todo lo que hace estados unidos crea controversia sea bueno o malo. yo no veo a nadie criticando a la unión soviética después de haber masacrado mas de 4 millones de personas en Afganistán. el objetivo del post es este el de crear un poquito de consiencia y fomentar el pensamiento libre y no el pensamiento infundido por los demas
vos sabes que aca hay mucho maricon zurdito que se la pasa insultando a los gringos repitiendo las mismas idioteces antiyanquis de siempre, y en efecto: no dicen las masacres cometidas por los putos sovieticos en afganistan, no mencionan las ejecuciones sumarias de los rusos en chechenia, tampoco hablan sobre la inmunda censura de los gobiernos de izquierda sobre la prensa, en especial de cuba, venezuela, nicaragua, bolivia y ecuador... ah, pero eso si, encontraras muchos imbeciles diciendo por aca: AGUANTE CHAVEZ, AGUANTE EL SOCIALISMO, BLAAAA BLAAA BLAAAA.... los gringos no son ni mucho menos, santos de la inmaculada concepcion, pero prefiero tenerlos de aliados, a tener que soportar la intromision politica e ideologica de regimenes comunistas que ensucian la mente de los jovenes con ideas que conducen mucho mas rapido a la pobreza, la escavitud y el conformismo del socialismo barato e inoficioso que infecta a gran parte de mi querida latinoamerica!!!!! Y QUE!!!

Enfermo mental.
@Bnadcto Hace más de 3 años
fedefal09 dijo:
FisgonMorboson dijo:estados

ei no discrimines vos podes tener un hijo pelotudo también

ajajajajajajjajjajajajjajaajajajajajajjajaja
@AngeloZommbie Hace más de 3 años +1
Muerte a los gringos!
se quieren apoderar del mundo.
merecen ser exterminados
@adrrius Hace más de 3 años +1
Desarme50 dijo:
adrrius dijo:Gran parte de la gente que afirma categóricamente que fue un autoatentado, no busca encontrar una explicación lógica y racional sobre la Verdad de un suceso sino que están guíados por el odio hacia los EE.UU., quieren poder decir "que se jodan los yankees ellos mismos", no respetan el dolor y la muerte, para ellos la vida de un Estadounidense no tiene el mismo valor.
El que se burle de las vidas perdidas es boludo, porq el pueblo nunca va a merecer algo asi... pero yo digo, el pueblo se merecia una bomba atomica? irak merecia ser bombardeado y destruido? que le saquen petroleo y establezcan bases militares en su propio pais? no... a lo que voy es que EEUU hizo cosas peores, pero ustedes se quedan con lo que le hicieron a ellos



En Argentina hubo un atentado a la AMIA y otro a la embajada de Israel. Algunos decían que ya se sabía que iba a pasar y no se hizo nada, que existió cooperación política. A nadie se le ocurriría echarle la culpa a los "argentinos" por dejar matar a su pueblo, sin embargo cuando se habla de EE.UU son muchos (por no decir casi todos) los que "justifican" los muertos en las Torres por las bombas atómicas, por ser imperialistas, por el petróleo, etc. Cargan sus culpas en los "yankees". Lo reitero, son pocos a los que importa alcanzar la Verdad, la mayoría se apoya en la idea de autoatentado para encontrar la justificación perfecta para las muertes del 9-11-01.
@Desarme50 Hace más de 3 años
jmaestrelqz dijo:
Desarme50 dijo:Entonces... le creemos al gobierno yanqui?
que lindo mensaje que das huevon.
Aparte yo soy de los que piensa que es muy probable que tengan que ver ellos mismos
con el atentado, pero nunca lo afirmo, como vos haces pero al revez... por que?
por las simples acciones que hace el gobierno, cuando fue lo de pearl harbor
respondieron con una bomba atomica (cosa mil veces peor que lo que les hicieron, hasta hoy
siguen los problemas) con lo de las torres (que locamente el avion que iba al pentagono pudo ser
derribado antes) les sirvio para invadir irak, bombardear no 2 edificios, sino a todo un pais, y por supuesto
algo que te es imposible de negar que sacaron petroleo, ni hablar de las bases militares...


no entiendes el post verdad? no es creer o no creer es pensar por si mismo y ver las dos caras de la moneda y sacar conclusiones comaprar argumento y ver cual esta mas cercano a la verdad


Acabas de decir en tu post que los que piensan que fue un autoatentado no busca una explicacion logica, y ahora decis
que hay qye ver las dos verdades...
eso lo dije yo (no con esas palabras pero dije que ni yo puedo afirmar que fue autoatentado ni vos que no lo fue)
Me parece que te contra decis un poco