El caso de la niña Candela Rodríguez, secuestrada y asesinada días después en la provincia de Buenos Aires, tuvo en las últimas horas un giro inesperado: una ONG denunció que la pequeña no era hija de sus padres, sino que había sido robada en Córdoba, junto a dos hermanas. Esta ONG afirma que la madre biológica de Candela está "asustada".



El caso de Candela Rodríguez, que conmovió a los argentinos luego de ser secuestrada en agosto, y aparecer asesinada nueve días después, tuvo un giro inesperado. El jueves pasado, un representante de la ONG Padres del Dolor, que se dedica a investigar la desaparición de niños, presentó una denuncia ante la Justicia federal de la provincia de Córdoba, asegurando que Candela fue robada en un hospital de esa provincia.


El denunciante señala que Candela, cuyo verdadero nombre no sería ese, fue robada junto a sus dos hermanas (eran trillizas) en un hospital de Córdoba. Además, afirma que la niña tenía 10 años al momento de su muerte, y no 11, como señalan los documentos de la menor.

El fiscal que recibió la denuncia, Gustavo Vidal Lascano, explicó a la prensa local que se le entregó una fotografía de la niña cuando era un bebé, y señaló que la supuesta madre biológica está fuera de la provincia, "asustada" y preocupada por su seguridad.

Las distintas versiones de prensa

El diario Libre asegura en su edición del lunes que el verdadero nombre de Candela era Margarita, y que su padre biológico pertenece a la banda que la secuestró y le dio muerte. Además, señala como "dato llamativo" que esta persona es hermano gemelo de Alfredo Rodríguez, el padre "en los papeles", y que se encuentra en prisión por delitos relacionados con el robo de camiones.

El portal de Cadena3, de Córdoba, va aún más lejos, e informa que Candela era cordobesa, trilliza, y robada al nacer por Carola Labrador, conocida por todos como su madre. Según esta versión, Labrador se desempeñaba como enfermera en el centro asistencial donde nació la niña, y recoge palabras de quien presentó la denuncia en nombre de Padres del Dolor, Silvio Capellino, que abunda en datos. Capellino explica que Labrador, además de ser enfermera, era amiga de la madre biológica de la niña, y también era amante del padre biológico de la pequeña.

A todo esto, se espera que entre martes y miércoles estén prontos los exámenes de ADN que ordenó la Justicia en la causa que investiga el homicidio de la niña, y que podrían echar luz también en este sentido.