Hablar en público es una de las prácticas más temidas por las personas durante el desarrollo normal de sus tareas. El miedo a hablar en público puede paralizar a cualquier persona imposibilitándola de ser capaz de poder transmitir sus conocimientos, sus ideas, sus pensamientos. El objetivo de este Blog es introducir a las personas al mundo de la Oratoria, descubrir los beneficios para la vida laboral, personal y social que conlleva poseer habilidades para establecer una comunicación efectiva con sus semejantes. El discurso, el auditorio, los medios de apoyo, la comunicación no verbal, el público; todas estas variables que pueden determinar tanto el éxito como el fracaso de nuestra presentación serán objeto de estudio del presente Blog. Los invito a participar de esta experiencia reveladora dirigida a incentivar el desarrollo personal de sus habilidades comunicacionales.

Según la definición de la Real Academia Española la oratoria es el: “arte de hablar con elocuencia; de deleitar, persuadir y conmover por medio de la palabra”. Asociados a la Oratoria encontramos también los términos: elocuencia y retórica. Cuando hablamos de elocuencia nos referimos a la “facultad de hablar o escribir de modo eficaz para deleitar, conmover y persuadir”. En cambio, la retórica es el “arte del bien decir, de embellecer la expresión de los conceptos, de dar al lenguaje escrito o hablado la eficacia adecuada para deleitar, persuadir o conmover”.

Por lo tanto cuando tengamos la oportunidad de hacer uso de nuestra palabra frente a un público debemos orientar los esfuerzos, según sea el caso, a deleitar, persuadir y/o conmover.

El fin principal de la Oratoria es comunicarnos, establecer una comunicación efectiva con nuestro público, para poder persuadirlo, educarlo, conmoverlo o agradarlo.

Existen diferentes ocasiones que se nos pueden presentar en las cuales debamos hacer gala de nuestros dotes comunicacionales. Las veremos en el próximo posteo. Saludos.