La germinación


El periodo en el que una semilla de cannabis, en condiciones de alta humedad relativa y presencia de oxigeno, tarda en eclosionar se denomina “germinación”. Para germinar, la semilla sólo necesita agua, calor y aire. Éstas brotan sin luz y la temperatura ideal es de 25º grados.
Hay que señalar que las semillas como mejor germinan es en las condiciones originales del lugar donde fueron creadas. Pero aplicando unos parámetros lógicos, se consiguen muy buenos resultados. Veamos:
Hay 3 factores determinantes que influyen en el proceso:
 
1. CONDICIONES AMBIENTALES
En la naturaleza las semillas germinan bajo tierra y, como es lógico, no precisan luz, por eso la germinación se hará a oscuras. Los parámetros óptimos serán:
-Temperatura: 24º-26º.
-Humedad relativa: 85-100%.
-Aire: Hay que evitar medios de cultivo apelmazados y empapados ya que cortarán el suministro de oxigeno y la semilla se ahogaría.
Es muy importante en esta fase no encharcar el recipiente donde estén las semillas. La humedad será alta, pero sin encharcamientos.
2. APLICACIÓN DE ACELERADORES O ACTIVADORES
Unos los emplean y otros no. Yo, personalmente, aplico dos gotas de agua oxigenada a cada semilla ya que las esteriliza y disminuye el riesgo de ataques patógenos. Además, también es un magnífico activador de la germinación.
3. LA CALIDAD DE LA SEMILLA
Evidentemente, tenemos que partir de semillas de calidad. Una práctica aconsejable es comprobar dicha calidad. Para ello, nos fijaremos en dos factores:
- El color de la semilla nos dirá si está preparada para ser germinada. Las semillas oscuras o pardas, por regla general, son buenas. Descartaremos las semillas blancas o verdes.
- Según su dureza. Basta con coger una semilla y apretarla suavemente entre los dedos, si parte fácilmente, hay que descartarlas.
Si tenemos que guardar semillas, siempre las pondremos a oscuras en un lugar fresco y seco.


marihuana
Existen diferentes métodos para realizar la germinación. Aunque yo siempre utilizo el mismo, dándome siempre muy buenos resultados. Consiste en una hidratación previa de las semillas. Las colocaremos en papel de cocina. Este será introducido en un recipiente de plástico cerrado, creando así condiciones de humedad relativa muy alta. Por último, lo pondremos a una temperatura de 25º grados entre uno y ocho días, que es cuando suelen germinar. Para su germinado, es ideal que estén en una completa oscuridad.