Día de la Militancia: Mariano Ferreyra

En el día de la Militancia: Mariano Ferreyra Presente.


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=dop1wqS9Y-Y


Carta de M. Ferreyra Publicada en 2004

Esta es una respuesta a las autoridades de los colegios y al gobierno que siempre ante la más minima organización de los estudiantes prohíben hablar de política en los centros o asambleas estudiantiles (para ser más precisos esta prohibición esta reglamentada en el estatuto realizado por la Dirección General de Escuelas).

¿Qué es hacer política? Hacer política es despertar la conciencia de los estudiantes para luchar por las becas, las viandas, la educación publica, y que solo eso se consigue arrancándoselo al Estado con la movilización de la juventud.

Los estudiantes hacemos política, nosotros entendemos que la cuestión de la deserción escolar y el bajo rendimiento de los alumnos son consecuencia de la política de los gobiernos, de la Ley Federal de Educación, de la falta de presupuesto, y de la pobreza de los trabajadores. Esta es la realidad del sistema económico y social capitalista, la desocupación, el trabajo en negro, la devaluación de los salarios, aumentos de tarifas, inflación…Si no entendemos esto, no podremos actuar.

Si no hiciésemos política, los centros de estudiantes quedarían relevados a clubes de estudiantes donde hablaríamos del partido del domingo y nos sentaríamos a ver como la juventud pierde la posibilidad de formarse y por ende de construir el futuro, es decir estaríamos viendo a los futuros desocupados. Si fuese así, deberíamos dejar las reivindicaciones de los estudiantes archivadas en un cajón, ya que estas están ligadas a la política.

Las autoridades y el gobierno prohíben a los jóvenes reclamar por sus justos reclamos. Cuando un alumno es conciente de la situación en la que estamos sumergidos, y decide organizarse y organizar a sus compañeros para reclamar sus necesidades, el Estado, la Iglesia, los capitalistas, nos dicen que debemos olvidar esto, “no hacer política”. ¡Pero al querer analizar por que hay compañeros que no pueden concurrir a clase, nos encontramos con la política en el medio!

Los estudiantes hacemos política porque no queremos que ningún joven se quede sin estudiar, por eso reclamamos becas para todos, viandas y boleto estudiantil a $0,05.Los estudiantes hacemos política porque la política oficial apunta a destruir la educación pública y a que los estudiantes no se formen. Desocupados y mano de obra barata: es a lo que puede aspirar la “burguesía nacional” de un país atrasado como el nuestro. Ellos son los responsables.

Nosotros hacemos política y hacemos responsables a los gobiernos al ministerio de educación, al gobierno provincial y nacional de que los chicos estén en las calles, de que pierdan el año, también de la desocupación y de la desnutrición infantil.

Por eso llamamos a los estudiantes y a la juventud a organizarse en cada barrio y escuela y hacer política para reclamar por lo nuestro.


Mariano Ferreyra (Avellaneda)

Publicado en "La Caldera" (revista de la Union de Juventudes por el Socialismo, junio de 2004).

UN CRIMEN CONTRA LA CLASE OBRERA

Día de la Militancia: Mariano Ferreyra



En el mediodía de este miércoles 20, la emboscada criminal de una patota sindical terminó con la vida de Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero.
Otra compañera del PO, Elsa Rodríguez, y varios trabajadores ferroviarios siguen internados en grave estado.


Las balas asesinas defendían el negociado infame de la tercerización, que une a los empresarios K, al gobierno y a la burocracia sindical ferroviaria.


Con la plata de los subsidios, los concesionarios del tren pagan contratos millonarios a "empresas" que les pertenecen a ellos mismos.
La burocracia de Pedraza es comisionista de este negocio.

"Habrá que encontrar a los responsables", dijo la Presidenta, luego de dedicar el acto en Parque Norte a la falta de sabor de las frutillas grandes -siete horas después de los asesinatos.
Pero los testimonios y videos acusan a la patota ferroviaria sin sombra de dudas.

Esos mismos videos testimonian que la policía liberó la zona donde la patota ejecutó su emboscada.
"Habrá que investigar", dijo el gobierno que reivindica a la Juventud Sindical Peronista, el brazo armado de la burocracia sindical en los años ‘70.

El gobierno reiteró que "no reprime", pero ¿no estamos acaso ante la tercerización de la represión por medio de patotas, como ya ocurrió en el Hospital Francés, o como pasa en el Subte por parte de la burocracia de la UTA?

Mariano militaba desde los catorce años; quería su puesto en la clase obrera con su oficio de tornero, pero, sobre todo, desarrollando las organizaciones de la juventud; se puso a luchar codo a codo por la organización obrera sobre bases clasistas, nada menos que en Avellaneda.

Mariano es el mejor ejemplar humano de la juventud que se pone de pie en el mundo entero.

Todos los militantes del Partido Obrero somos Mariano.

La lucha de Mariano resume las del Partido Obrero y de nuestra clase obrera.

Nos duele decirle, tan temprano, "hasta la victoria, siempre".

Fuente

EL ASESINATO DE MARIANO FERREYRA



Cómo ocurrieron los hechos

Miércoles 20, 12 horas, calle Lebensohn al 500, Avellaneda. Desde esta cita salió la movilización de los compañeros ferroviarios de las empresas tercerizadas, acompañados por delegaciones del PO y otras organizaciones.

A pocos metros, se pudo advertir la presencia de una patota organizada sobre las vías con uniformes de la empresa, formada por unos 120 integrantes. Formaba parte de la patota el hijo de Antonio Luna, subsecretario de Transporte Ferroviario, integrante de la burocracia sindical ferroviaria, quien actúa como un provocador desde el inicio de los hechos. El corte de vías, en ese lugar, era imposible de hacer por la presencia de la patota y un cordón de la Infantería de la Policía Federal y de la Bonaerense. Por esa razón, la movilización siguió marchando por Lebensohn hacia los fondos de la Estación Avellaneda y luego hasta las inmediaciones de la Estación Hipólito Irigoyen, donde las organizaciones decidieron subir a las vías. Hasta ese momento, la patota seguía a la movilización ocupando y marchando por las vías, en tanto el cordón de las fuerzas de seguridad seguía a la movilización de los ferroviarios en lucha.

A la altura de Puente Bosch -que comunica Avellaneda con Capital- los manifestantes intentaron nuevamente concretar la ocupación de las vías, lo que fue violentamente reprimido, a pedradas, por la patota sindical. La Bonaerense, fuera de jurisdicción, actuó en sintonía con la patota, descargando balas de goma contra los agredidos.

Luego de este hecho, los participantes de la movilización decidieron en asamblea retirarse y llamar a una asamblea para discutir nuevas iniciativas de movilización para el jueves 21, a las 17 horas.

Mientras se estaba desenvolviendo el último tramo de esta asamblea, la patota bajó de las vías a la carrera descargando una lluvia de piedras. Allí se rearmó el cordón de seguridad de la movilización, que hizo retroceder a los agresores. Pero la policía, esta vez la Federal, protegió a la patota en retroceso, resguardándola detrás de los patrulleros. La columna de la movilización, a la altura de Pedro de Luján y Perdriel, a tres cuadras de Avenida Vélez Sarsfield se frenó, se repliegó y se retiró. En este momento, la policía, una vez más la Federal, abrió el cordón y dejó pasar a quienes serían los asesinos. Estos actuaron profesionalmente, tapándose la mano con la que accionan el revólver para que las partículas de pólvora no se depositen en la mano del tirador porque esto puede ser descubierto hasta dos semanas después por pericias. Hay dos tiradores, uno con un revólver 38 y otro con una 22. El portador de la 38 carga dos veces el tambor y los casquillos quedan como prueba. Tanto uno como otro, esto es importante, tiran al bulto, es decir a matar. Nuestra compañera Elsa Rodríguez cayó fruto de un balazo en la cabeza a 200 metros de donde se encontraba el tirador, lo que plantea como hipótesis la posibilidad de un tercer agresor armado.

Además de Mariano Ferreyra y de Elsa Rodríguez, tienen heridas de bala Nelson Aguirre (en la pierna) y Ariel Pintos, un ferroviario tercerizado (también en una pierna).

En el lugar de los enfrentamientos existe una terminal de Chevallier. Tanto las cámaras de la terminal de ómnibus como las de otras fábricas de las cuadras en las que se produjo la agresión deberían haber registrado los hechos que, en una primera instancia, fueron filmados por las cámaras de C5N
.
A esto debe sumarse lo que es un capítulo siniestro. Con Mariano Ferreyra herido de muerte, la Policía -una vez más la Federal- no se hizo cargo. Fue la decisión de sus compañeros lo que permitió parar una ambulancia en tránsito y cargar a Mariano y a Elsa.

En cualquier vagón del Ferrocarril Roca se puede leer un volante que dice: "nos vamos a hacer cargo de lo que la policía no hace", firmado por la burocracia de la UF escudada bajo el nombre "Trabajadores Ferroviarios".
El propio José Pedraza, actual titular de la UF, se reconoció como organizador de la patota. Desmintió que "haya existido un enfrentamiento con trabajadores de UTA", confirmando que sí lo hubo con "ex trabajadores ferroviarios despedidos acompañados por el PO y otras organizaciones. "Pedraza justificó los incidentes -sin saber aún que había un muerto y dos heridos de bala- al destacar que los trabajadores ferroviarios impidieron el corte de vías en defensa de sus fuentes laborales" (Télam, 20/10).
Por otro lado, Pablo Díaz, de la directiva de la UF, afirmó: "mientras estemos nosotros, no vamos a permitir ningún corte en las vías" (Infobae, 20/10).

Todas las huellas de los asesinos están expuestas.

Lisandro Martínez

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Mariano Ferreyra: nuestra posición sobre el fallo de La Cámara del Crimen


El fallo judicial difundido en el día de hoy por la Sala 1 de la Cámara del Crimen confirmando el procesamiento de los 6 policías responsables de liberar la zona en la que fue asesinado nuestro compañero Mariano Ferreyra y rechazando el pase de la causa a la Justicia porteña es positivo en la medida que deja la causa en el ámbito de la Justicia Nacional. Esta es la única habilitada para cambiar la carátula de “abandono de personas”, con la que actualmente se procesó a los policías, a la de “homicidio calificado”, que es la que corresponde a su participación en el plan criminal que derivó en el asesinato de Mariano Ferreyra y las heridas graves de bala de varias personas.

No podemos pasar por alto, sin embargo, que el fallo de la Cámara procesa a los policías por un delito menor, como es el de “abandono de personas”, calificación que sitúa la acción policial en el terreno de la negligencia o la torpeza. Es necesario denunciar que esta calificación menor fue solicitada inicialmente por los abogados de la dirección de Asuntos Jurídicos de la Federal (dependientes del Ministerio de Seguridad que preside Nilda Garré).

La carátula menor con la que procesó a los policías, rechazando nuestra denuncia de ser responsables de urdir una zona liberada para la acción de la patota, le resta una pieza decisiva al plan criminal llevado a cabo contra los tercerizados y militantes.

Otro tanto ocurre con la ausencia de cualquier imputación contra los empresarios de Ugofe, que facilitaron las licencias laborales a los que participaron de la agresión, y que eran en definitiva los grandes beneficiados por la tercerización laboral imperante en el ferrocarril.

Somos claros: si los policías son acusados por un delito menor y la Ugofe no va al banquillo de los acusados se abona el terreno para atribuir el crimen a un arrebato de lúmpenes, e incluso, a un “enfrentamiento entre sindicalistas”.

De esta forma se sientan las bases para la liberación de Pedraza. En este mismo sentido veremos en las próximas semanas maniobras dilatorias, tanto de los defensores de los policías que apelarán el fallo de Cámara a la Corte Suprema, como de los defensores de Pedraza y la patota para postergar el juicio. La dilación es funcional a reclamar la libertad de Pedraza antes del juicio, y de ese modo condicionar aún más al Tribunal.

Como vemos estamos frente a un operativo político de amplio alcance para lograr la libertad de Pedraza, y asegurar la impunidad del aparato represivo del Estado y de los empresarios ferroviarios. El fallo de la Cámara difundido en el día de hoy no modifica en lo más mínimo esta situación.

(el PO hace esta aclaración, luego que se difundiera estos días, por distintos medios, que la carátula del proceso a los policías federales era por "liberar la zona", cuando la realidad del proceso es que la justicia caratuló la causa como "abandono de persona" )


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Ver artículos:

Kirchner

obrero


La militancia es un asunto serio

Socialismo


Este artículo fue pedido por Tiempo Argentinoa las 10 de la mañana del miércoles 16, pedido que fue cancelado al mediodía. Ya escrito, sin embargo, lo damos a conocer por medio de Prensa Obrera.

La fecha del retorno de Perón -17 de noviembre de 1972- describe bastante bien las contradicciones de la militancia. En sí misma, la militancia se contrapone a la pasividad o al apoliticismo, pero su función histórica depende de su contenido. No es una novedad que hay militancia revolucionaria, reformista, oportunista o, incluso, fascista. Un miembro de las camisas negras de Mussolini se hubiera sorprendido mucho si se le hubiera negado su condición de militante. Incluso los ‘chicos' de la Upau, la agrupación universitaria de la Ucedé de Alvaro Alsogaray, se reconocían en esa definición.

La "vuelta de Perón" fue una consigna que, con intermitencias importantes, marcó la militancia de un sector muy amplio de jóvenes y trabajadores durante los 18 años de su exilio. Durante casi tres años, la sola mención de Perón y Evita fue un delito penal. En esas dos décadas, sin embargo, la militancia que se reconocía en el liderazgo de Perón atravesó experiencias que pusieron tempranamente en evidencia sus limitaciones. Perón ordenó el voto a Arturo Frondizi (al que se opusieron un millón de votos en blanco peronistas), el cual rápidamente inició la era de entregas al capital financiero internacional, la que aún no ha concluido. Lo hizo a través de un pacto que devolvió los sindicatos a la burocracia sindical por medio de una ley de asociaciones profesionales. La crisis de este proceso se manifestó en la huelga general indefinida del 19 de enero de 1959 y en la lucha de barricadas contra el regimiento de La Tablada. Del mismo modo, el peronismo aceptaría, sin lucha, el desconocimiento de su victoria en la provincia de Buenos Aires, el 18 de marzo de 1962 (que detonaría el golpe militar contra Frondizi).

Perón y sus delegados fueron instrumentales al golpe militar de 1966. El general ordenó "desensillar hasta que aclare", en tanto que el burócrata de la UOM, Augusto Vandor, dio su apoyo a Onganía desde mucho antes del zarpazo. La militancia que se reconocía en Perón fue sufriendo descalabro tras descalabro. No es casual, entonces, que en la mayor gesta popular después del 17 de octubre de 1945, el Cordobazo, el reclamo del retorno de Perón no fue escuchado ni una sola vez. La composición política de la militancia que generó el Cordobazo tenía, en una gran parte, otro origen y otro contenido.

El regreso de 1972 fue pactado con la dictadura de Lanusse a través de sus voceros civiles -la UCR y Balbín- y reunió a todo el arco gorila. Fue el recurso último de la dictadura militar frente a un ascenso histórico de las masas que lucía imparable y que se conectaba con una tendencia internacional: mayo francés, primavera de Praga, estudiantazo de México, Asamblea Popular en Bolivia, situación pre-revolucionaria en Chile, huelgas sin precedentes en Uruguay. Perón retornó, en efecto, para contener el movimiento popular o, alternativamente, masacrarlo. Regresó con el patrocinio de la Logia P2, que luego sería la columna vertebral de Massera. Fue el inspirador de la Triple A. Las limitaciones insalvables de la consigna "Perón vuelve" la convirtieron en instrumento de una contrarrevolución y abrieron, indudablemente, el camino al golpe criminal de Videla y compañía.

Que la fecha del retorno de Perón haya sido elegida como el "día de la militancia" representa un caso imparangonable de amnesia histórica o de disociación. Se separa en forma artificial al "primer retorno" del "segundo" (masacre de Ezeiza), como luego se separarían las convocatorias del 1° de Mayo de 1974 (cuando Perón echó a los "imberbes" de la Plaza) y del 12 de junio -cuando, en el mismo lugar, Perón mencionó la "redistribución de los ingresos". La tragedia del retorno de Perón enterró la reivindicación de la militancia por 30 años, que ahora pretende un ‘revival' sin el menor balance crítico, olvidando aquello de la historia que se repite de Marx y las segundas vueltas del Martín Fierro.

Jorge Altamira

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Fuentes de Información - Día de la Militancia: Mariano Ferreyra

El contenido del post es de mi autoría, y/o, es un recopilación de distintas fuentes.

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Comentarios Destacados

@frazadapatriota Hace más de 3 años +8
se va a acabar,se va a acabar,la burocracia sindical ♫

7 comentarios - Día de la Militancia: Mariano Ferreyra

@Richard3 Hace más de 3 años +5
feliz día del militante ref.
@R3volu77ion Hace más de 3 años +1
Richard3 dijo:feliz día del militante ref.
@frazadapatriota Hace más de 3 años +8
se va a acabar,se va a acabar,la burocracia sindical ♫
@LaRvA_7J Hace más de 3 años -9
la mejor militancia? el LABURO y nada mas...afuera las politicas sindicales que arruinan a cualquier pais.
@Danuschi Hace más de 3 años +1
Mariano vivira por siempre y la estación Avellaneda llevará merecidamente, su nombre. Algun dia.