La lectura del cigarrillo o del tabaco es una práctica, que frecuentemente, está ligada a alguna forma de magia negra. Pues con el tabaco o con el cigarrillo se hacen invocaciones, brujerías, conjuros, etc. Es frecuente que quienes hacen lecturas valiéndose de estos medios recen oraciones para invocar espíritus malignos y ellos proporcionan una lectura eficaz pero con consecuencias negativas para quien acude en su auxilio. Es importante recalcar que se puede hacer una lectura limpia sin ayuda de espíritus y sin pactos con entidades de otros planos. Tratare de dar una explicación explícita y útil para que miles de personas puedan hacerlo en bien de los demás sin crear vínculos peligrosos e innecesarios.
aprende a leer el cigarillo sin utilizar magia negra
Una alumna mía, hija de un hombre billonario, me requirió para que le dijese quien había asesinado a su padre. Le exprese que podía mostrarle quien asesino a su padre pero que no me era posible decirle quien había cometido el homicidio y, que lo hacía, por múltiples razones y todas ellas relacionadas con la prudencia que se debe mantener en estos casos. Le indique que encendiese un cigarro y le fumase teniendo presente de no girarlo y hasta que mostrase al menos un centímetro de ceniza. Al fumarle le dije que se fijara en una carita que se formaba en la ceniza. Que ubicara los ojos, la nariz, el pelo y otros detalles y que notara quien podría ser el asesino. Estando en la observación arrojo el cigarrillo en ademan de botarlo y exclamo: ¡Mi hermano! Me pregunto si era cierto lo que había visto y le respondí que yo pude mostrarle sin decirle directamente.
Un economista amigo me dijo que le leyese el cigarrillo. Busque la carita a que hice referencia y encontré ese rostro de lado como cuando uno se dirige a alguien y el voltea el rostro y no nos pone atención. Acto seguido le dije que alguien a quien él le solicita algo no quiere escucharle. Él me contestó que efectivamente el contralor municipal le prometió un nombramiento pero que a la fecha no ha mostrado voluntad de hacerlo.
Un amigo me pregunto sobre la opinión que tenía el futuro suegro de él. Hice la lectura viendo el pequeño rostro y le dije que el señor mostraba gran disgusto. El cigarrillo se encendió espontáneamente y el rostro cambio a una sonrisa y mucha alegría y le predije que ese suegro con el tiempo lo iría a aceptar y a considerarlo de los suyos.
Alguien me pregunto si el viaje que proyectaba para Francia se iba a hacer efectivo. Ubique el pequeño rostro y vi que tenía una cara de felicidad extrema. Le dije, entonces, que el viaje iba a darse y eso le produciría mucha alegría.
Una señora me pregunto cuál sería la actitud de su esposo quien residía en Japón al enterarse de cierta situación familiar. Mirando la carita o rostro que se forma en la ceniza le dije que lo observaba pensativo y triste.
Un buscador de tesoros indígenas me inquirió para que opinara acerca de una tumba indígena que tenia ubicada. Le dije que el indígena estaba furioso y que trataría de desencadenar algún fenómeno para hacerlo desistir. Efectivamente se le veía la expresión de disgusto y la actividad extrema en el cigarrillo.
A un industrial le sucedió una situación desagradable en su empresa y necesitaba saber el empleado responsable del desafuero. Observe la ceniza y le describí el rostro del malhechor y el pudo ubicarlo sin problemas.
PROCEDIMIENTO:
Que el consultante encienda un cigarrillo y formule, en voz alta la pregunta. Que fume hasta tener un centímetro de ceniza. Recíbale el cigarrillo sin cambiarle la posición, es decir, sin girarlo. Haga la lectura del rostro que aparece y saque las conclusiones pertinentes como en los ejemplos dados. Esas lecturas pueden referirse a cualquier aspecto del quehacer humano y en la lectura nos vamos volviendo prácticos y rápidamente haremos progresos, dejando estupefactos a los consultantes. Las lecturas son maravillosas y producen resultados sorprendentes cuando nos atrevemos a preguntar.
Soy diseñador de sistemas de oráculos y consulta y el presente es uno de ellos. Un día a un amigo que viajaría al Canadá le hice una descripción de su vida detalladamente en esa nación y le hable de una mujer en su vida y de unos hijos. A los muchos años me confirmo plenamente la lectura, lo de la mujer pero que los hijos si salieron pero que no eran de él.
En las lecturas se puede ser preciso cuanto se quiera pero se necesita un talento que se adquiere con la práctica. Se puede observar la ceniza por detrás para observar fenómenos imprevistos causados por personas de manera subrepticia.