“Soy el creador de un estilo que otros imitan”.

El Mejor Operador de Radio; "Lito Quinteros"

El operador técnico de radio suele ser esa persona desconocida para los oyentes; la que en la mayoría de las transmisiones pasa desapercibida; una mano anónima que junto a la consola pone uno y otro tema musical, busca un efecto de sonido, chequea todos los detalles; el cómplice silencioso del locutor; el que apenas deja trascender una veta de su personalidad a través de un comentario que puede dejar escapar el conductor del programa; el que a los oyentes ni siquiera se les ocurre preguntar su nombre. El operador técnico suele ser todo eso o bien ser Lito Quinteros. Porque, ¿quién no conoce que Lito Quinteros es una pieza clave del programa Juntos, que diariamente conduce Mario Pereyra por Cadena Tres?.

Lito, uno de los más populares técnicos de la radiofonía cordobesa, estuvo en San Francisco y demostró que su capacidad va mucho más allá del eficaz manejo de los sonidos del programa más escuchado en la mañana argentina. Demostró que es capaz de hacer bailar a los sanfrancisqueños con una cuidadosa selección de temas musicales de los años 60, 70 y 80.

Amigo de la música.

Luis Alberto Quinteros, más conocido como “Lito Quinteros”, nació en la ciudad de Córdoba el 18 de marzo de 1960; se reconoce hincha de Instituto Atlético Central Córdoba y Boca Juniors; trabajó como taxista hasta que en al año 1982 ganó un concurso de disc-jockey e ingresó a la siempre recordada LV 3 Radio Córdoba y desde hace veinte años es el operador de Mario Pereyra. Y, para despuntar el vicio, los fines de semana se convierte en disc-jockey y recorre el territorio cordobés dando rienda suelta a su pasión de difundir música de todas las épocas para que la gente baile y se divierta. En San Francisco, subió al escenario junto a Chébere, en el predio de la Sociedad Rural.

-¿Cómo es la mañana de Juntos?

-¿ Qué te puedo decir? (dice con su tonada cordobesa y sonrisa pícara) , es divertida, tranquila. La mañana de Juntos es como un diario que al abrir te permite encontrar cualquier sorpresa. Nunca se puede preparar un programa aunque digas que hoy vas hacer esto u otro, porque a las ocho y cuarto de la mañana sucedió un accidente y te cambió todo el rumbo del programa. Imaginarte una mañana es como si te preguntara qué va a ocurrir dentro de una semana, vos no lo sabes. En Juntos pasa lo mismo.

Los distintos bocadillos e intervenciones del operador, ¿se preparan previamente o es algo espontáneo?

-No se prepara nada, porque si ello ocurriera no tendría el mismo efecto. Para mi es fácil hacerlo pero difícil de explicarlo, te aseguro que no preparamos nada con antelación.

-¿Le interesa dejar en el programa un sello que lo identifique?

-Sí, creo que soy el creador de un estilo que otros imitan. Mi estilo
es muy personal, fundamentalmente trato de mantener un diálogo fluido con el conductor a través de distintos bocadillos que voy introduciendo. Es un estilo muy mío, lo inventé yo y hasta ahora me dio resultado .

-La selección musical, ¿a cargo de quién está?

-La música es traída en parte por el propio Mario Pereyra, en lo que respecta al tango que encabeza la mañana y los temas que se difunden luego de cada boletín informativo. Después lo vamos armando … si el día está nublado, por ejemplo, es obvio que vamos a difundir música romántica; si el día viene bien, la música va ser alegre. Pero te repito, todo es producto de la improvisación.

-¿Es difícil trabajar con Mario Pereyra?

-Para mí me es fácil. Hace tantos años que lo hago que es una costumbre.

-¿El operador es una parte importante en un programa de radio?

-En un programa como Juntos y en todo tipo de programa, sí. No tenemos que mezclar la realidad con lo artístico, somos como un payaso: entrás a la radio y te olvidás si tenés problemas. Tu misión es contagiar alegría, que el locutor trabaje tranquilo. Siempre respeto a quien se encuentra al frente del micrófono llámese Mario Pereyra, Rony Vargas o cualquier otro.

-De pronto, Lito Quinteros, cambia el estudio de radio, por el show que realiza como disc-jockey, ¿Por qué?

-No lo cambio, solamente vuelvo a mis comienzos. Yo ingresé a la radio por un concurso de disc-jockey. Así como pongo música a la mañana para contagiar alegría a la gente, a la noche voy a un boliche o algún evento y hago lo mismo. Muchos se mentalizan que vamos a poner música de los años ochenta y no es así, si esta noche me piden el Bombón Asesino lo pongo, no tengo problemas.

¿A través de la música, transmitís un mensaje?

-Claro que sí. Creo que la gente lo recepta muy bien, porque a la gente la contagiamos con la música. Si con el ritmo, vos contagias alegría, la gente la va a recibir .

-En sus comienzos Quinteros, trabajó en lo que podríamos denominar “la radio artesanal”: el operador debía hacer todo. De pronto, la radio digital con solo apretar una tecla se pone todo en marcha. ¿Fue difícil adaptarse a estos cambios?

No, al contrario, para mí fue fácil adaptarme y además me facilitó mucho las cosas. A la gente que recién me conoce o los jóvenes, les suelo contar que lo mismo que hago ahora, lo hacía hace veintitrés años con el disco de vinilo, el grabador de cinta abierta y el casete de punta. Hoy tenés todo en una computadora pero se siguen utilizando discos, en vez de vinilo pongo compact. Quienes no conocen la radio por dentro, desconocen que trabajamos con una consola de veinticinco canales estéreos y todo pasa por el control; vos manejas todo: cuatro reproductoras de compactos, una cassetera y tres computadoras.

- ¿En algún momento compartís la tarea con otro operador?

Sí. El operador que se encuentra a mis espaldas debe estar preparado, debe ser alguien que siga mi ritmo y debe estar atento por si se me pasa algo por alto. Debe ir preparando todo, el oyente desconoce que en medio del programa estamos a veces grabando publicidad o un informativo.

- ¿Se puede decir que este segundo operador es como el navegante del conductor de un automóvil?.

Efectivamente. Flavio Lorenzo hace diez años que está conmigo a la mañana; hubo oportunidades en las que me acompañó Leo Cerrato. Esto me pone muy contento de que hayan aprendido, yo me voy de vacaciones y se que todo sigue igual.

-¿Tuviste modelos?

Cuando yo entré a la radio, como todo operador, debía a la noche y en ese horario estaba un “señor” operador que se llama Salvador Quiñones. El fue y es mi ídolo. Siempre he sido un tipo agradecido de la vida, gano dinero haciendo lo que me gusta y esa persona a mi me indicó lo que era la radio por dentro. Todo lo referente a la técnica; me enseñó mucho por eso siempre digo que a Salvador Quiñones le debo un montón.

-Los operadores jóvenes, aquellos que pisan por primera vez un estudio de radio, ¿suelen consultarlo a Lito Quinteros?

Los chicos que ingresan sí, pero sucede que hoy la juventud se lleva todo por delante y no debería ser así. Nosotros, los más viejos, amábamos el Fiat 600 y los chicos hoy en día quieren un auto más nuevo y por eso se creen saber más que vos; en fin, la vida es así. Hay excepciones, pero la mayoría de la juventud piensa de esa manera.

-¿Cuál sería el mensaje de Lito Quinteros para quien desea ingresar al mundo de los operadores de radio?

En la cancha se ven los pingos. Si hablamos, somos todos Gardel, pero Gardel hubo uno solo; todos jugamos al fútbol como Maradona, pero Maradona hubo uno solo. Entonces no hay que tratar de llevarse el mundo por delante, todo a su paso, como me sabía decir mi padre, “que los consejos entren, den una vueltita y después salgan”.


domingo, 30 de marzo de 2008. LA VOZ DEL SAN JUSTO

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