OTRAS FORMAS DE MANIPULAR EL LENGUAJE QUE SE UTILIZA CON LOS POBRES DE LA TIERRA

Descubrimos las técnicas de manipulación del lenguaje en los siguientes ejemplos:

A la miseria no se la puede llamar hambre, porque el hambre es sólo cuestión de comer. El hambre no es un asesinato político ni un genocidio, aunque deje sin vida a más de 100.000 personas a diario, sino un problema de sequía, malos gobiernos y catástrofes naturales.

A la condena al trabajo forzado de los niños, esclavitud infantil, se la llama “trabajo de los niños”.

A los países que han sido esquilmados y empobrecidos por el latrocinio de las grandes empresas y los intereses de las grandes potencias y que tratan de salir de la miseria acatando las recetas de los que les han robado, se les llama “en vías de desarrollo”.

A los inmigrantes que huyen del hambre se les llama “ilegales”.

A las personas que buscan trabajo se les llama “mercado de trabajo” o “capital humano”.

A las personas que ofrecen sus recursos mentales y físicos en las empresas, se las llama “recursos humanos”.

A las ayudas humillantes que dicen prestar los que primero han robado, les llaman “cooperación”.

A dar lo que nos sobra, delante de todo el mundo, lo llamamos “solidaridad”.

Nombrar el mundo es la base de toda humanización.

Repetir las etiquetas que pone el poder para nombrarle, la de toda manipulación y degradación del ser humano. La miseria más profunda que puede sufrir el hombre es la de su ignorancia promovida y consentida.


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