Con uno de los premios concedidos a las figuras del Mundial de clubes en la mano, y demostrando que el avance del reloj biológico no frena sus ganas de seguir jugando al fútbol, ese fenómeno del Barcelona que es Xavi Hernández se anima a anunciar que "esta generación va a seguir muchos años. Va a seguir ganando. Uno no se cansa de ganar".
Un rato antes de que se disputara el partido con Santos en Yokohama, el eje del mediocampo culé transmitió la misma seguridad. Aún hay cuerda porque "estoy disfrutando. No quiero ni pensarlo. Dos, tres, cuatro años, a ver cuánto duro. Depende del cuerpo, pero también de la cabeza, de si estás alegre... Yo me lo paso bien, sigo encontrando motivaciones. El Bernabéu, el Mundial... son cosas que te cargan las pilas".
Antes y después del último trofeo, Xavi fue el mismo. Tan seguro como se lo ve en el campo. "Es una pasada lo que estamos viviendo y lo que estamos consiguiendo. Los que hemos estado en la otra cara de la moneda, en la de los que pierden, sabemos lo que es, así que ahora que ganamos queremos seguir".
Humilde, pero fundamentalmente agradecido de lo que está viviendo, como lo dejó en claro en su diálogo con El País de Madrid. "Tal y como está la vida, como lo está pasando mal la gente, jugar en mi casa, en el mejor equipo del mundo y que me paguen... ¡Qué va! Tengo una suerte que no la merezco y me levanto super feliz. Además, tengo un reconocimiento profesional de compañeros y aficionados que nunca hubiera soñado".
Este talentoso del fútbol mundial, que confiesa dormir "siestas de cuatro horas, cinco... Y los días de partido, también. Yo me meto una siesta antes de jugar en el Bernabéu o la final de la Champions...", es capaz de sorprender con los objetos que guarda como tesoros. "En mi casa tengo una sola pelota. Una réplica de la pelota con que se jugó el Mundial de 1930 en Uruguay".
Xavi, ese que no abandona a sus amigos, que aprovecha los días libres para hacer "un partidito, unos toques. Creo que nunca he estado más de dos días en mi vida sin chutar una pelota", sabe que todo depende de que la pelota entre. "El club va bien. todo depende de que entre la pelota. El presidente ya se puede llamar Antonio o Pepito, pero si la pelota no entra...".
Centro de atención en el césped, dominador de las acciones por naturaleza, no quiere saber de nada de lo que sucede afuera de ella. "No tengo twitter ni facebook porque no le veo la gracia. Soy muy sociable, pero con la gente que veo, que se me acerca. A mí me gusta jugar al fútbol. Lo demás, fuera, no me interesa. Yo con la pelota tengo suficiente". La tarea del equipo y el análisis individual Barcelona
"Hemos evolucionado, comprendemos más el juego, trabajamos mucho más en defensa. Este equipo trabaja mucho la conservación de la pelota, pero también la presión. Yo nunca había robado tantas veces el balón".
Espacios
"Si no tengo espacios, ¿qué hago? No puedo chocar porque no soy muy fuerte y para pasar necesito un espacio".
El mejor
"No me siento el mejor del mundo, y no entiendo el fútbol como una cuestión individual. En el fondo es injusto porque el arquero no ganará nunca. Me basta estar entre los mejores".
Fuentes de Información
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