El pequeño vampiro (en alemán original: Der kleine Vampir) es un personaje de la literatura infantil creado por la autora alemana Angela Sommer-Bodenburg en 1979, año de publicación del primer libro en que aparecía, que llevaba este mismo título y dio nombre a la saga.
La obra trata de la amistad entre el niño humano Anton y el niño vampiro Rüdiger von Schlotterstein. Anton vive inquietantes aventuras entre los vampiros, acompañado por Rüdiger, que suele visitarle apareciendo inesperadamente en el alféizar de su ventana. Una de las dificultades a las que se enfrentan es la de tratar de evitar que los padres de Anton lleguen a enterarse de que Rüdiger es un vampiro.
Anton va conociendo cada vez a más miembros de la familia de Rüdiger, como la hermana pequeña Anna y el hermano mayor Lumpi. También vive emocionantes vuelos nocturnos con la capa que le presta su amigo, y pronto se familiariza con los problemas que tienen que afrontar los vampiros: el ajo, el tener que hacer la mudanza con un ataúd o el sufrir la persecución del cazador de vampiros Geiermeier.

El Pequeño Vampiro

Antón está un sabado por la noche solo en casa, cuando se da cuenta de que se ha colado un vampiro en su habitación. Rüdiger, el pequeño vampiro, se hace amigo de Anton y le presenta a su hermana pequeña Anna y su hermano mayor Lumpi. También le invita a su casa, la cripta de la familia von Schlotterstein. Allí Anton casi es atrapado por la tía Dorothee, que puede percibir el olor de su sangre. Anton se esconde en el ataúd de Rüdiger, mientras el vampiro trata de atraer a su tía fuera de la cripta. Los Bohnsack invitan a casa a los nuevos amigos de Anton, y Anna y Rüdiger aparecen con sus capas de vampiro.

El pequeño vampiro se cambia de casa

El pequeño vampiro es expulsado de la cripta porque tía Dorothee descubre que tiene contacto con humanos. Rüdiger necesita que Anton le deje colocar el ataúd en el sótano de sus padres. Con ello comienza un período estresante para Anton, pues no sólo tiene que convencer a sus padres de que no bajen al sótano, sino también lidiar con el problema de los vecinos, que notan el penetrante olor de Rüdiger. Por otro lado, una noche hay una gran fiesta de vampiros en las ruinas del Valle de la Amargura (Jammertal). Anton va al baile de los vampiros disfrazado y maquillado. Allí aprende cosas acerca de las sorprendentes celebraciones de estos seres, como la de hacer una votación para ver quién tiene el honor de ser el que huele más fuerte.

El pequeño vampiro se va de viaje

Los padres de Anton quieren pasar las vacaciones en una granja. A Anton no le gusta mucho la idea y hace que el pequeño vampiro vaya también allí. Rüdiger se disfraza como un humano y envuelve el ataúd en papel de regalo. En el tren conocen a una mujer muy habladora y a la que su mala vista no le permite apreciar a la primera que Rüdiger es un vampiro.

El pequeño vampiro en la granja

Las vacaciones en la granja no prometen ser muy emocionantes para Anton. El pequeño vampiro está escondido en los alrededores, bastante incómodo entre gallinas y cerdos. Puede alimentarse solamente de huevos, perforándolos por la noche con los colmillos y bebiéndose el líquido. Esto, por supuesto, es advertido por la granjera, que culpa a Anton de la supuesta gamberrada. Más tarde, Rüdiger se harta de comer huevos y quiere sangre humana, Anton tiene que ayudarle en la búsqueda de una víctima. Sin embargo sucede que el pequeño vampiro cae precisamente en la casa de un experto en vampiros, y sólo gracias al esfuerzo y astucia de Anton puede escapar.

El pequeño vampiro y el gran amor

Anna está muy enfadada. Tal y como estaba previsto, la remilgada prima Olga von Seifenschwein de Transilvania ha venido de visita. Rüdiger se ha enamorado enseguida de ella y hace todo lo que Olga le manda. También la tía Dorothee hace lo que está en su mano para que la estancia de su consentida sobrina sea todo lo agradable posible. Más tarde, Olga consigue que Anton haga una fiesta en su casa. La fiesta se desmadra y Rüdiger y Olga convierten el salón de los Bohnsack en un campo de batalla, lo cual pasa a ser un desastre completo cuando los padres de Anton llegan a casa y ven lo ocurrido. Para más problemas, el padre de Anton le hace una fotografía a Anna y el flash de la cámara daña los ojos de la niña-vampiro.

El pequeño vampiro en peligro

Los padres de Anton han revelado la foto de la fiesta y descubierto que Anna no aparece en ella. Con la preocupación de que los amigos de Anton puedan ser verdaderos vampiros, le llevan al médico. Mientras tanto, el guardián del cementerio, Geiermeier, y su ayudante Schnuppermaul finalmente lo han conseguido: la parte salvaje del cementerio, en la cual se encuentra el hogar de los vampiros, será reformada para convertirla en un parque. Ello significa que los vampiros deben abandonar la cripta. Una noche, mientras Anton despista a Geiermeier, empaquetan sus ataudes y se trasladan a las ruinas del Valle de la Amargura.

El pequeño vampiro y los visitantes

Anton convence a su padre para ir de excursión al Valle de la Amargura y así poder ver en secreto a Rüdiger y Anna. Mientras, los habitantes del valle son víctimas de una extraña enfermedad que les hace estar débiles y anémicos.

El pequeño vampiro lee

La madre de Anton se une a él y a su padre y les convence para trasladarse a un hostal en el Valle de la Alegría, junto al Valle de la Amargura. Rüdiger ha encontrado las viejas Crónicas de la familia von Schlotterstein y las lee con avidez. Al enterarse de que se han paralizado indefinidamente las obras de remodelación de su viejo cementerio, la familia de vampiros regresa a la ciudad.

El pequeño vampiro y el paciente misterioso

Anton acude al psicólogo, el señor Schwartenfeger, quien le comenta que tiene un paciente que podría ser un auténtico vampiro. Anton comprueba que no se trata de ningún miembro de la familia Schlotterstein, sino de un personaje nuevo (Igno Rante), que está efectivamente muy pálido y despide un fuerte olor a moho.

El pequeño vampiro en la boca del lobo

Schnuppermaul, de quien Lumpi se ha hecho amigo, celebra una fiesta de disfraces en la casa del guardián del cementerio. Allí acuden Lumpi, Rüdiger, Anna y Anton, todos vestidos de vampiros. Anton sigue muy intrigado por el misterioso Igno Rante; Rüdiger se decide a seguir la misma terapia psicológica que éste para "curar" su aversión al sol.

El pequeño vampiro y la guarida secreta

Anton descubre la vivienda de Igno Rante, una casa con las ventanas tapiadas por gruesos tablones. Mientras, Rüdiger prosigue con la terapia y Anna considera la posibilidad de prestarse también a ella.

El pequeño vampiro y el enigma del ataúd

Anton ha caído enfermo con la varicela, aunque sigue investigando y descubre algo sobre el ataúd de Igno Rante que le causa mucha inquietud. Olga von Seifenschwein retorna inesperadamente a casa de Anton.

El pequeño vampiro y la gran conspiración

Anton, ayudado por Anna, destapa la existencia de una conspiración destinada a convertir en objeto de estudio a todos los vampiros. La boda de Igno Rante y tía Dorothee queda truncada. Olga se marcha por segunda vez y abandona tras ella a un desesperado Rüdiger.

El pequeño vampiro y la excursión a Fosavieja


La clase de Anton se va unos días de excursión al campo, a un sitio llamado Fosavieja. Rüdiger se siente atraído por Viola, una chica muy popular, y pide a Anton que le consiga una cita con ella. Anton logra que Viola muestre interés por Rüdiger tras embaucarla diciéndole que es actor y por eso va siempre vestido de vampiro. La clase de Anton celebra otra fiesta de disfraces, en la que todos se maquillan como vampiros.

El pequeño vampiro y la fiesta de Navidad

Al enterarse de que su familia no celebra la Navidad, los padres de Anton invitan (con reticencias) a Rüdiger y Anna a pasar la Nochebuena con la familia Bohnsack.

El pequeño vampiro en el país del conde Drácula

La familia von Schlotterstein retorna a su lugar de origen, Transilvania, en la actual Rumanía. Anton y sus padres pasan las vacaciones allá por la recomendación del psicólogo al que iban los padres de Anton, el señor Schwartenfeger, visitando los lugares más importantes de la ruta del Conde Drácula. Lumpi viste a Anton como una chica-vampiro, con un traje tradicional transilvano, para lograr colarle en la fiesta de su familia diciendo que es su novia y causando la envidia de otras mujeres de la familia. A la fiesta acude el propio Conde Drácula.

El pequeño vampiro baila que te mueres


Anton está aburrido, pero no tiene ganas de ir al curso de danza al que le ha apuntado su madre. Sin embargo, para Rüdiger y Anna, que han regresado a la ciudad tras una discusión con el conde Drácula, la cosa tiene un cierto interés. Incluso Lumpi quiere apuntarse. Anna está celosa de Melanie, la atractiva pareja de baile de Anton, porque le gustaría poder ser ella misma su pareja. Los vampiros convierten la clase de baile en un caos; las cosas empeoran aún más cuando Olga reaparece.

El pequeño vampiro y su noche de cumpleaños

No es habitual que los vampiros celebren su cumpleaños, pero Rüdiger desea hacerlo. Por eso, Anton le organiza una fiesta en el local de su clases de baile, a la que también asisten Olga y Lumpi. Anton y los vampiros tratan de divertirse inventando juegos. Mientras tanto, el profesor Cisneros lleva a su cita (la mismísima tía Dorothee) al mismo lugar, que cree solitario y tranquilo.

El pequeño vampiro y la noche del terror

La biblioteca municipal celebra una noche del terror para los niños, en la que tendrán que ir disfrazados. Las actividades de la noche incluyen una visita al cementerio, permitida por Geiermeier y Schnuppermaul, que esperan capturar a los vampiros cuando éstos traten de morder a los niños. Anton se ve dividido entre la necesidad de protegerlos y a la vez evitar que los von Schlotterstein caigan en la trampa de sus enemigos.