Contactar con los espíritus

Contactar con los espíritus

Fragmento del libro "Magia experimental" del autor inglés J. H. Brennan.

Contactar con los espíritus

La primera cuestión que cabe plantear es por qué se mueve el vaso. Y la primera respuesta es la más simple: porque se le empuja. Se trata de una objeción prácticamente imposible de rebatir. Siempre que lo haga con cierta sutileza, un farsante o un simple bromista podrá empujar el vaso sin que nadie se dé cuenta. La única garantía real es conocer bien a las personas que realizan el experimento con uno y estar seguro de que lo hacen sin ninguna clase de prejuicios.
Suponiendo que no existe fraude consciente, queda la posibilidad de una influencia inconsciente. Durante años estuve convencido de que ésta debía ser la explicación del fenómeno (pues me mostraba reacio a aceptar la posibilidad de una intervención de los espíritus). Pero un psiquiatra me la demostró:
- ¿Cuánta gente asiste a esas sesiones?
- Cinco o seis.
- Entonces tendríamos cinco o seis mentes inconscientes influyendo sobre la dirección del vaso. El resultado sería incoherente. Pero no lo era, ¿o sí?

No, no lo era.
Desgraciadamente, el método del vaso no suele resultar en una comunicación rica ni inspirada. Mi experiencia me demuestra que el vaso reacciona según el estado de ánimo de la reunión. Hecho en un fiesta, dio lugar a unas respuestas ligeras y animosas, propias de esa clase de actos. Hecho de modo más serio y solemne, puso en contacto con el propio Satán, con resultados vagamente parecidos a una ópera bufa (humorística).
Pero entre estos dos extremos existen cientos de variaciones... y, entre ellas, unas cuantas sorpresas. Los que practican regularmente esta clase de experimentos descubren que, según progresan en ellos, disminuye la variación en el tipo de "contacto" obtenido. Aparecerá una y otra vez la misma entidad hasta que, como ocurre con frecuencia, llega a formarse una imagen sumamente nítida de su personalidad. La mayoría de las sorpresas serán las derivadas de las habilidades mostradas por dicha entidad.
Lo mejor es reconocer siempre la verdad, y la verdad es que un gran porcentaje de las comunicaciones recibidas por el método del vaso son porquería. Esto es cierto aún en los casos en que los experimentos se realizan con propósitos serios; pero también merece la pena buscar las posibles excepciones a esta regla. Los siguientes ejemplos extraídos de mi experiencia personal pueden resultar de interés.

Estábamos sentados alrededor de una mesa, decididos a averiguar si el espíritu que movía el vaso era capaz de predecir el futuro. Mi amigo Paul, que fue quien sugirió el experimento, se mantuvo en todo momento distante, sentado en un rincón de la habitación. Deseaba asegurarse de que no influía inconscientemente sobre el vaso, y se limitaba a preguntar y tomar notas.
- ¿Voy a cambiar de trabajo? -preguntó Paul.
- Sí -respondió el vaso.
- ¿Qué voy a hacer?
- Estudiar.
- ¿Qué?
- Arte.
- ¿Dónde?
- En Londres.
Todas y cada una de las respuestas del vaso demostraron ser falsas. Paul no cambió nunca de trabajo ni estudió arte en Londres ni en ninguna otra parte. Pero el experimento no puede considerarse como un completo fracaso. Antes del mismo, Paul nos había ocultado algunos hechos: en los últimos meses él se había sentido insatisfecho con su trabajo, decidiendo cambiar de vida. Había llegado a la conclusión de que su verdadero futuro era el de ser pintor, y con vistas a prepararse, había resuelto empezar a estudiar arte. Prefirió no ingresar en el College of Art de Belfast, y había solicitado una beca que habría de llevarle a Londres.
Si se trata de una coincidencia, hay que reconocer que es demasiado buena. Yo era el único que conocía a Paul antes del experimento, y me había ocultado cuidadosamente cuáles eran sus planes.

De cuando en cuando, el vaso ofrece una información gratuitamente y sin que nadie se lo pida. En cierta ocasión, y en medio de una sesión nocturna, el vaso dijo de repente: "Contacta con Sheila."
- ¿Para quién es el mensaje? -pregunté.
- Para ti.
- ¿Por qué tengo que contactarla?
- Necesita ayuda.
- ¿Por qué?
- Está enferma.
Hacía meses que no veía a Sheila. Ella era "medium" y, por lo tanto, estaba perfectamente preparada para aceptar el que la gente actuase basándose en comunicaciones ocultas. La llamé a su casa, pero no me contestó nadie. Al tercer día de llamadas telefónicas infructuosas empecé a sentirme inquieto. Llamé al trabajo de su esposo, pero no estaba. Ambos se habían ido de vacaciones. Pensé que nadie se va de vacaciones sintiéndose mal, clasifiqué la comunicación como inexacta y me olvidé completamente del tema.
Semanas después la encontré casualmente y le conté la historia. Entonces me dijo que se había ido de vacaciones precisamente para prepararse con vistas a una intervención quirúrgica seria. Y, de hecho, en el momento de realizar nuestro experimento estaba bastante enferma.

Este ejemplo, y el anteriormente citado, ilustran hasta qué punto pueden ser extraños algunos resultados obtenidos con el método del vaso. Pero, a pesar de ello, en ninguno de los dos casos podía atribuirle la menor importancia al mensaje. No importaba que Paul estuviera planteándose su traslado a Londres para estudiar arte, pues no llegó a ir; no importaba que yo no llegase a contactar con Sheila, pues lo que ella necesitaba (y encontró) era un buen cirujano.
He visto otros ejemplos parecidos a lo largo de los años. Un tipo al que el vaso le dijo que había sido marino en una encarnación anterior, demostró estar emocionalmente obsesionado con la idea de serlo. Otro, que pidió una respuesta en español, la obtuvo con toda claridad a pesar de que ninguno de los participantes en el experimento hablábamos dicho idioma. Y, justo cuando la fe de uno en las entidades espirituales se refuerza, alguien sugiere vendar los ojos de los asistentes. Se muestran todos de acuerdo, y se produce un resultado incoherente.

(...)
Debo decir que el método del vaso tiene un objetivo válido.
En primer lugar, casi todo el mundo puede participar en él. Y, una vez que lo haga, descubrirá pronto que de él no se saca prácticamente más de lo que se pone. Realice el experimento una o dos veces con un estado de ánimo alegre y conseguirá un entretenimiento agradable y divertido... y nada más. Hágalo con seriedad y las respuestas serán serias, aunque por lo general poco importantes.
Por pueril que pueda parecer, el método del vaso enseña una importante lección: la de saber discriminar. Se trata de una enseñanza fundamental para cualquiera que desee investigar temas místicos, religiosos, ocultos o paranormales. Éstos poseen una deslumbrante fachada que fascina a la mente y que puede superarla con facilidad, llegando incluso a anularla. Cualquier lectura sin prejuicios de las profecías medievales bastará para revelar unos componentes patológicos asombrosos y espeluznantes; no obstante, aun hoy en día quedan personas que siguen creyendo en ellas.
Mucho menos dramático aunque igual de peligroso a su propia manera, es el rápido deslizamiento en la superstición en el que incurren algunos de los que se interesan en estos temas. Se dedican a vivir pendientes de toda una serie de ominosos augurios, o calculando desesperadamente los días y momentos favorables para hacer tal o cual cosa. Todo esto sería para reírse si no se tratase de algo que puede llegar a ser realmente grave, sobre todo cuando esas fantasías se apoderan completamente de la imaginación de los individuos en cuestión. Por lo que yo sé, la única defensa contra este tipo de obsesión es la capacidad de discriminación; y el método del vaso, con su elevado porcentaje de mensajes incoherentes o sin sentido, enseña a discriminar mejor que otros. Y, sobre todo, subsiste el excitante ejercicio mental de intentar desentrañar el misterio básico de porqué se mueve el vaso. ¿Fraude? ¿Truco? ¿Se le empuja inconscientemente? ¿Intervienen los espíritus? ¿Psicokinesis? ¿Telepatía? ¿O una combinación de esos elementos?
La respuesta sólo se encontrará a través de la experiencia personal de cada uno. La mía, que dista mucho de ser segura e inamovible, se basa en la doctrina ocultista del Elemental Artificial.
(..)
Elemental Artificial: cuando un determinado número de personas se concentra con emoción en un solo objeto, en el plano astral se forma lo que llamamos un elemental artificial. Éste persiste sólo mientras se ve sustentado por las emociones de los individuos. La concentración mental prefigurada, sumada a la emoción, da por resultado una entidad conocida como el Elemento (o elemental) Artificial, que reacciona según la naturaleza de la emoción involucrada.
Generalmente se produce un proceso de retroalimentación que fluye a lo físico a partir de este elemental. Esta es la razón por la cual la conducta de las masas difiere tanto de la conducta de los individuos que la componen; un buen ejemplo de ello es un linchamiento. La multitud concentra su emoción en un solo sujeto: el prisionero. Un elemental artificial aparece y comienza la retroalimentación del odio que lo produjo; la emoción crece cada vez más hasta que se descarga en el asesinato del prisionero.
Afortunadamente el elemental de un grupo cuyos lazos no son sólidos, tal como el de una turba o multitud, tiene una vida corta. En cuanto la multitud se dispersa, este elemental se desvanece. Con los mismos ingredientes básicos y con un aire emotivo de menor poder destructivo, un grupo organizado tiende a construir un Elemento de mayor permanencia. El sentimiento de respeto que persiste en una iglesia vacía es ejemplo de un Elemento poderoso construido mediante un ritual (la misa). Muchas de estas entidades son formadas de modo inconsciente.

Autor: J. H. Brennan

4 comentarios - Contactar con los espíritus

@LuckyLucciano
Yo sabia de seciones en las cuales no se toca la copa/vaso, solo se dejan las manos sobre la mesa y la copa se mueve igual... yo asisti personalmente a ninguna puesta en practica del \"Juego de la Copa\" (Ouija), pero si vi los resultados de una. Un grupo de amigos jugaron con una copa plastica de doble capa con agua en medio (las que se ponen en el freezer y el agua en medio se congela para mantener fria la bebida) y en determinado momento la copa salio volando estrellandose contra la pared y el agua se puso oscura... creer o no creer, that is the cuestion...