¿Querés vivir solo? Hacé cuentas


En esta época muchos están evaluando armar las valijas y mandarse a mudar. El comienzo de la vida universitaria o la necesidad de oxígeno pueden ser las razones. Antes de que tomés la decisión tenés que calcular si vas a poder bancarte.

Alquiler, alimentos, salidas, apuntes, traslados, servicios y muchos etcéteras forman parte del combo "vivo solo". El gasto fuerte es el primero porque implica el alquiler, el depósito, el flete para tus cosas y la compra de algunos electrodomésticos básicos. Luego, la cosa termina asentándose y los gastos fijos se definen: alquiler, agua, luz, gas, Internet, expensas, compras en el supermercado.

También comenzás a vivir la realidad, que te permite saber si tu sueldo o lo que mandan tus padres (en el caso de algunos estudiantes) son suficientes para vivir cómodamente, sin lujos, pero sin pasar demasiadas amarguras.

El ahorro es todo un tema. Siempre es bueno tener algún dinero guardado para cualquier eventualidad. Desde la rotura de una cañería, el técnico del lavarropas o para comprar un ventilador. En los cálculos finos hay que reservar un ítem para "eventualidades".

Siempre está la posibilidad de compartir los gastos con otra persona, eso te alivia un 50% los problemas. Pero te lleva a manejar algo que no habías calculado: la convivencia.

Vivir con alguien es aceptar que hay otra persona con horarios, estilo de vida, ritmos y hábitos diferentes. Te obliga a amoldarte para evitar enfrentamientos, a relajarte y a negociar constantemente.

Vivir solo siempre va a resultar una experiencia enriquecedora (aunque estés en la lona). Enfrentarse a las responsabilidades de mantener una casa y de saber que a las cosas nadie las hará por vos. Aprendés a conocerte: comprobás si sos bueno para cocinar o si te gusta vivir en el orden. Disfrutás de estar solo y comenzás a valorar más esos momentos que compartís con tu familia.

Muchas relaciones padre-hijo se relajan y mejoran cuando dejan de vivir bajo el mismo techo. Te sentís independiente y eso te da cierto orgullo. En ese caso, aunque te cueste llegar a fin de mes, no te vas a arrepentir de haber dado el gran paso.

Números

Números previos al "desembarco"
$4.500 Si conseguís un departamento de $1500 tenés que sumarle un mes de depósito y un mes de comisión inmobiliaria, más el alquiler.
$500 para comprar algo de vajilla y el equipamiento básico.
$2.500 La cocina siempre está incluida, pero necesitás una heladera.
$200 Un flete para que traslade las cosas desde tu "ex" casa, suponiendo que es lo básico: una cama, algún mueble, sillas y pertenencias.

El "cuco" de los gastos fijos

$1.500 /1900 un departamento en zona céntrica de un ambiente.
$60 el agua (bimestral) sin tener en cuenta la suba de este año.
$30 el gas bimestral
$80 la luz bimestral
$500 supermercado mensual