Cientificos Argentinos diseñan una trampa contra vinchucas con alto poder de exterminio‏

Investigadores lograron mejorar el diseño de una trampa para atraer, infectar y matar vinchucas, el insecto vector del Mal de Chagas-Mazza, la enfermedad parasitaria más importante en Latinoamérica y que en Argentina, según datos del ministerio de Salud, ocasiona más de 10 muertes por semana. La trampa es una alternativa efectiva para la eliminación de los vectores resistentes a insecticidas químicos y, además, requiere un bajo costo de producción y de aplicación.

Mal de Chagas:Cientificos Argentinos diseñan una trampa

En 2008, la UNLP comenzó a desarrollar una trampa contra vinchucas. Tras nuevos descubrimientos en el laboratorio, los científicos lograron un poder de exterminio jamás alcanzado. Concretamente, los investigadores identificaron cuáles son las sustancias químicas (feromonas) que funcionan como atractantes de la vinchuca y que, combinadas con hongos -enemigos naturales del insecto- permiten elevar a niveles óptimos la efectividad de la trampa.

La Organización Mundial de la Salud estima que la enfermedad conocida como Mal de Chagas afecta a entre 16 y 18 millones de personas, y que cerca del 25% de la población de Latinoamérica se encontraría en situación de riesgo de contraerla. En la Argentina, se calcula que hay 2 millones de infectados.
Patricia Juárez, directora del proyecto, indicó a InfoUniversidades que la trampa para insectos hematófagos tiene su origen luego de décadas de investigación. En los últimos trabajos a campo, el vinchuquicida de la UNLP erradicó la vinchuca de una población rural de Campo Largo, Salta, donde las viviendas tenían hasta 1.500 vectores en cada habitación.

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Las feromonas son sustancias químicas secretadas por los seres vivos con la finalidad de provocar comportamientos específicos en otros individuos de la misma especie. En el caso de la vinchuca (Triatoma infestans), los expertos de la UNLP identificaron que se encuentran en cantidades muy pequeñas en la superficie del insecto (cutícula) y que despiertan comportamientos de cópula (feromona sexual) o de agrupamiento (feromona de agregación) al entrar en contacto con insectos de la misma especie.
Específicamente, los investigadores descubrieron que algunos alcoholes grasos de larga cadena (eicosanol y docosanol) están presentes sólo en las hembras y son esenciales para activar el comportamiento de apareamiento y cópula cuando son detectados por los machos.

Por otra parte, algunos ácidos grasos cuticulares funcionan como feromonas de agregación y favorecen el agrupamiento de las vinchucas en los nidos ubicados en huecos y grietas de paredes y techos, en los que se ocultan la mayor parte del día y sólo abandonan por las noches para alimentarse.
Algunas de estas sustancias fueron incorporadas en la trampa “vinchuquicida” y combinadas con hongos entomopatógenos (con capacidad bioinsecticida), enemigos naturales de los insectos. La presencia de las feromonas contribuyó a que las vinchucas permanezcan durante mucho más tiempo dentro de la trampa, lo que permite aumentar la posibilidad de infección con el hongo letal.

Los insectos contaminados vuelven a sus nidos donde esparcen la infección a otras vinchucas que nunca entraron en la trampa. Se favorece así un proceso conocido como diseminación horizontal del hongo que cumple un rol muy importante en la mortalidad total de las vinchucas.

chagas

Las trampas pueden ser colocadas en las viviendas infestadas, sin ningún riesgo para las personas y funcionan como sustituto o complemento de técnicas tradicionales que se utilizan para combatir la vinchuca, como el rociado domiciliario con insecticidas químicos. Los investigadores trabajaron con insectos resistentes a estos productos químicos y explicaron que el uso de las trampas se complementó con aplicaciones directas que potenciaron los resultados, de esta manera, se logró negativizar las viviendas infectadas.
Las trampas tienen además otras ventajas comparativas: bajo costo de producción y de aplicación; la colocación no requiere personal especializado, ni indumentaria especial (sólo guantes) y tampoco es necesario desocupar las viviendas a tratar. Se colocan en un número de seis o más en cada una de las viviendas, en los techos, pisos y otros lugares de los hogares.

Juárez remarcó que “el método es una alternativa efectiva para la eliminación de los vectores de la enfermedad de Chagas resistentes a insecticidas químicos. Es además ecológicamente aceptable, de bajo costo y fácil manipulación, con un alto potencial de transferencia para su aplicación inmediata en programas de control”.
El método ha superado todas las fases de prueba en laboratorio y campo, sólo resta su evaluación por parte de las autoridades sanitarias para ser utilizada en programas de control de vinchucas, comentaron los expertos.
La trampa de atracción – infección fue optimizada por el grupo de investigadores que la desarrolló en 2008. Pertenecen al Instituto de Investigaciones Bioquímicas de La Plata (INIBIOLP), que funciona en la Facultad de Ciencias Médicas, bajo la dirección de la doctora Patricia Juárez y con la colaboración de los investigadores Nicolás Pedrini, Sergio Mijailovsky, Juan Girotti, Gustavo Calderón Fernández, y los becarios Luciana Cocchiararo Bastías y Lucas Forlani. La solicitud de patentamiento fue presentada hace más de 3 años en el Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual.