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La comida sí importa. Eres lo que comes.

Food does matter. You are what you eat.

Este documental trata de dos visiones diferentes del cuidado de la salud, una dicotomía imposible entre 1. una medicina basada en medicación para tratar la enfermedad, contra un enfoque que propone vitaminas para fortalecer el sistema inmunológico; 2. una concepción que utiliza una droga por cada malestar, contra una terapia a nivel nutricional; 3. la costumbre de ingerir una pastilla para cada dolor, contra el conocimiento de que no puedes curar selectivamente; 4. el concepto de atacar una enfermedad, contra la idea de potenciar el mecanismo sanador del cuerpo.

PARTE 1

link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=9naaMoK6G-I

En 1960 los supermercados se promocionaban como el “símbolo de la buena vida”, el lugar de aprovisionamiento por excelencia donde se manifiesta la abundancia gracias a una “agricultura milagrosa” de una productividad sin precedentes. 50 años después las cosas se ven de otra manera. Por un lado se cuestiona el poder nutritivo de los productos de las góndolas del supermercado. Por otro, se hacen visibles las consecuencias de un modo hegemónico de producción agrícola.

En primer lugar, sabemos que la industria alimenticia de hoy se basa en modificaciones genéticas y aplicación de agroquímicos, sin tener un conocimiento cabal de las consecuencias en la salud humana. El mal manejo de los suelos deriva en la desertificación creciente de grandes extensiones de territorio. El fertilizante que se le agrega al suelo es básicamente PNK (Fósforo, Nitrógeno, Potasio), pero la tierra precisa al menos 52 minerales para lograr su fertilidad ideal. Entonces ¿dónde están los otros nutrientes necesarios? Cuando el suelo es deficiente y se encuentra debilitado aparecen las enfermedades en las cosechas, las invasiones de hongos e insectos. Es en ese momento cuando el círculo vicioso de la industria recurre a la química, a la biología y la investigación para controlar los daños y aumentar productividad.

Debido a este modelo de agricultura extensiva y a gran escala, hoy en día las frutas y las verduras viajan distancias enormes, transcurriendo en general muchos días desde el momento en que son recolectados. Algunos alimentos pasan incluso meses en cámaras de frío, a la espera de que mejoren los precios en el mercado. Entonces cabe la pregunta, ¿qué valor nutricional conservan? Siendo optimistas, tal vez puedan aportar el 40% de lo que el cuerpo precisa.

La comida sí importa.

En el mundo occidental tenemos una dieta deficiente en nutrientes. Eres lo que comes. Hipócrates decía: “que el alimento sea tu medicina”. Sostenía que el cuerpo se cura a sí mismo. En nuestras sociedades hay una pastilla para cada enfermedad. La medicina actual no considera la nutrición como un factor importante en la curación.

La comida que tenemos en las ciudades es tóxica, deficiente en nutrientes, no es sana. Se encuentra llena de herbicidas, fungicidas, pesticidas. Incluso hay muchas que son irradiadas con cobalto. Luego, los alimentos son cocinados. El Instituto Max Plank afirma que al calentar los alimentos se pierde el 50% de los nutrientes escenciales, a partir de los 43º se comienzan a romper los enlaces más débiles. El calor elimina las enzimas. Destruye los elementos vivos en la comida que ayudan a la digestión.

Al comer alimentos cocinados, el cuerpo sufre una reacción denominada leucocitosis: el sistema digestivo trata la comida como algo externo, tóxico, como invadida por un elemento extraño. Se trata de una falsa alarma al cuerpo. Para no sobrecargar el sistema inmune, el documental habla de una dieta 51% cruda. Argumentan que se requiere mucha energía para descomponer un filete. El organismo absorbe mejor los nutrientes en estado líquido, por lo tanto es recomendable la ingesta de jugos de vegetales crudos, no dañadas por el calor. El cuerpo necesita 24 nutrientes escenciales para realizar las múltiples reacciones del metabolismo. La falta de una vitamina puede producir la enfermedad. El cansancio se debe en la mayoría de los casos a la mala alimentación.

Superalimentos.

Para la apatía y la baja vitalidad es bueno saber que existen superalimentos: miel, echinacea purpurea, goji, pasto de trigo, espirulina (alga Arthrospira), açai (fruto de la palmera Euterpe oleracea), polen de abeja, kombu (alga), durián (fruto del árbol Durio zibethinus), coco, grano de cacao, nori (Porphyra), gengibre, kelp (alga Laminariales), cebada, propóleo, ortiga, jalea real, wakame (alga Undaria pinnatifida), chilorella (alga), Hydrastis cadanensis.

La espirulina es el alimento que tiene mayor concentración de proteínas.

Grano de cacao crudo: tiene magnesio, cromo, hierro, zinc, cobre, muy rico en vitamina C pero en el proceso de hacer chocolate la pierde al 100%.

Vitamina C: mayor cantidad de antioxidantes. Repara daños ADN, previene virus y cáncer. Anti- toxinas, anti-histamínico, regulador de azúcar, mejora el humor (depresión). Muy buena para muchas cosas (Too good for too many things).

Vitamina E (presente en el girasol, brotes): buena para enfermedades cardíacas, quemaduras, epilepsia.

“Se trata de una cuestión cultural, de valores invertidos, estamos confundidos invirtiendo en casas y en autos, y no en superar las deficiencias en alimentación. Hay que rescatar la importancia de las vitaminas, no existe la conciencia de mantener el organismo fuerte por nuestro desconocimiento, por nuestra desinformación. La publicidad nos hace consumidores de la medicina moderna, que muchas veces se basa en mitos sin base científica (por ejemplo, de que las vitaminas no son nocivas)”.

Conocer para transformar.

Una visión socialmente viable, económicamente factible y ambientalmente adecuada
La comida sí importa. Eres lo que comes.

con 2 comentarios

Food does matter. You are what you eat.

Este documental trata de dos visiones diferentes del cuidado de la salud, una dicotomía imposible entre 1. una medicina basada en medicación para tratar la enfermedad, contra un enfoque que propone vitaminas para fortalecer el sistema inmunológico; 2. una concepción que utiliza una droga por cada malestar, contra una terapia a nivel nutricional; 3. la costumbre de ingerir una pastilla para cada dolor, contra el conocimiento de que no puedes curar selectivamente; 4. el concepto de atacar una enfermedad, contra la idea de potenciar el mecanismo sanador del cuerpo.

PARTE 1

En 1960 los supermercados se promocionaban como el “símbolo de la buena vida”, el lugar de aprovisionamiento por excelencia donde se manifiesta la abundancia gracias a una “agricultura milagrosa” de una productividad sin precedentes. 50 años después las cosas se ven de otra manera. Por un lado se cuestiona el poder nutritivo de los productos de las góndolas del supermercado. Por otro, se hacen visibles las consecuencias de un modo hegemónico de producción agrícola.

En primer lugar, sabemos que la industria alimenticia de hoy se basa en modificaciones genéticas y aplicación de agroquímicos, sin tener un conocimiento cabal de las consecuencias en la salud humana. El mal manejo de los suelos deriva en la desertificación creciente de grandes extensiones de territorio. El fertilizante que se le agrega al suelo es básicamente PNK (Fósforo, Nitrógeno, Potasio), pero la tierra precisa al menos 52 minerales para lograr su fertilidad ideal. Entonces ¿dónde están los otros nutrientes necesarios? Cuando el suelo es deficiente y se encuentra debilitado aparecen las enfermedades en las cosechas, las invasiones de hongos e insectos. Es en ese momento cuando el círculo vicioso de la industria recurre a la química, a la biología y la investigación para controlar los daños y aumentar productividad.

Debido a este modelo de agricultura extensiva y a gran escala, hoy en día las frutas y las verduras viajan distancias enormes, transcurriendo en general muchos días desde el momento en que son recolectados. Algunos alimentos pasan incluso meses en cámaras de frío, a la espera de que mejoren los precios en el mercado. Entonces cabe la pregunta, ¿qué valor nutricional conservan? Siendo optimistas, tal vez puedan aportar el 40% de lo que el cuerpo precisa.

La comida sí importa.

En el mundo occidental tenemos una dieta deficiente en nutrientes. Eres lo que comes. Hipócrates decía: “que el alimento sea tu medicina”. Sostenía que el cuerpo se cura a sí mismo. En nuestras sociedades hay una pastilla para cada enfermedad. La medicina actual no considera la nutrición como un factor importante en la curación.

La comida que tenemos en las ciudades es tóxica, deficiente en nutrientes, no es sana. Se encuentra llena de herbicidas, fungicidas, pesticidas. Incluso hay muchas que son irradiadas con cobalto. Luego, los alimentos son cocinados. El Instituto Max Plank afirma que al calentar los alimentos se pierde el 50% de los nutrientes escenciales, a partir de los 43º se comienzan a romper los enlaces más débiles. El calor elimina las enzimas. Destruye los elementos vivos en la comida que ayudan a la digestión.

Al comer alimentos cocinados, el cuerpo sufre una reacción denominada leucocitosis: el sistema digestivo trata la comida como algo externo, tóxico, como invadida por un elemento extraño. Se trata de una falsa alarma al cuerpo. Para no sobrecargar el sistema inmune, el documental habla de una dieta 51% cruda. Argumentan que se requiere mucha energía para descomponer un filete. El organismo absorbe mejor los nutrientes en estado líquido, por lo tanto es recomendable la ingesta de jugos de vegetales crudos, no dañadas por el calor. El cuerpo necesita 24 nutrientes escenciales para realizar las múltiples reacciones del metabolismo. La falta de una vitamina puede producir la enfermedad. El cansancio se debe en la mayoría de los casos a la mala alimentación.

Superalimentos.

Para la apatía y la baja vitalidad es bueno saber que existen superalimentos: miel, echinacea purpurea, goji, pasto de trigo, espirulina (alga Arthrospira), açai (fruto de la palmera Euterpe oleracea), polen de abeja, kombu (alga), durián (fruto del árbol Durio zibethinus), coco, grano de cacao, nori (Porphyra), gengibre, kelp (alga Laminariales), cebada, propóleo, ortiga, jalea real, wakame (alga Undaria pinnatifida), chilorella (alga), Hydrastis cadanensis.

La espirulina es el alimento que tiene mayor concentración de proteínas.

Grano de cacao crudo: tiene magnesio, cromo, hierro, zinc, cobre, muy rico en vitamina C pero en el proceso de hacer chocolate la pierde al 100%.

Vitamina C: mayor cantidad de antioxidantes. Repara daños ADN, previene virus y cáncer. Anti- toxinas, anti-histamínico, regulador de azúcar, mejora el humor (depresión). Muy buena para muchas cosas (Too good for too many things).

Vitamina E (presente en el girasol, brotes): buena para enfermedades cardíacas, quemaduras, epilepsia.

“Se trata de una cuestión cultural, de valores invertidos, estamos confundidos invirtiendo en casas y en autos, y no en superar las deficiencias en alimentación. Hay que rescatar la importancia de las vitaminas, no existe la conciencia de mantener el organismo fuerte por nuestro desconocimiento, por nuestra desinformación. La publicidad nos hace consumidores de la medicina moderna, que muchas veces se basa en mitos sin base científica (por ejemplo, de que las vitaminas no son nocivas)”.

PARTE 2


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=OPqPECQX59w

Los médicos no están interesados en la dieta.

El Dr. Linus Pauling (dos premios Nóbel: Química y Paz) fue el primero en proponer q la vitamina C curaba el resfrío. Esta proposición fue rechazada por la comunidad médica del momento. La academia médica no siempre piensa de manera científica. No se trata de atacar la enfermedad con un remedio. No se trata de aplicar una droga para cada enfermedad, sino del hecho de que no puedes curar un malestar selectivamente, aislado del resto. Cuando cura el cuerpo, cura todo.

El mecanismo sanador del cuerpo.

El Dr. Gerson afirmaba que el cuerpo tiene un mecanismo sanador, se cura a sí mismo. Sostenía que la tarea del médico es activar y reactivar ese mecanismo de sanación del cuerpo, es decir, intentar potenciar la salud. Esto constituye un nuevo paradigma en medicina: las enfermedades se curan con alimentación.

Enfermedades cardiovasculares.

Son una afección típica de la ciudad. El estrés produce adrenalina y la adrenalina consume vitamina C. 60 mg al día es la ingesta recomendada de esta sustancia. Para uno los especialistas entrevistados, la carencia de vitamina C es el vínculo entre el estrés y los ataques al corazón. La causa es la mala alimentación. La enfermedad se revierte con una dieta rica en fibras y un cambio de vida. ¿Por qué no recomiendan ésto los cardiólogos? Por 2 cosas: 1. No lo han estudiado, 2. Farmacéuticas.

PARTE 3


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=1NtVLigCfnE

Conocer para transformar.

Una visión socialmente viable, económicamente factible y ambientalmente adecuada
La comida sí importa. Eres lo que comes.

con 2 comentarios

Food does matter. You are what you eat.

Este documental trata de dos visiones diferentes del cuidado de la salud, una dicotomía imposible entre 1. una medicina basada en medicación para tratar la enfermedad, contra un enfoque que propone vitaminas para fortalecer el sistema inmunológico; 2. una concepción que utiliza una droga por cada malestar, contra una terapia a nivel nutricional; 3. la costumbre de ingerir una pastilla para cada dolor, contra el conocimiento de que no puedes curar selectivamente; 4. el concepto de atacar una enfermedad, contra la idea de potenciar el mecanismo sanador del cuerpo.

PARTE 1

En 1960 los supermercados se promocionaban como el “símbolo de la buena vida”, el lugar de aprovisionamiento por excelencia donde se manifiesta la abundancia gracias a una “agricultura milagrosa” de una productividad sin precedentes. 50 años después las cosas se ven de otra manera. Por un lado se cuestiona el poder nutritivo de los productos de las góndolas del supermercado. Por otro, se hacen visibles las consecuencias de un modo hegemónico de producción agrícola.

En primer lugar, sabemos que la industria alimenticia de hoy se basa en modificaciones genéticas y aplicación de agroquímicos, sin tener un conocimiento cabal de las consecuencias en la salud humana. El mal manejo de los suelos deriva en la desertificación creciente de grandes extensiones de territorio. El fertilizante que se le agrega al suelo es básicamente PNK (Fósforo, Nitrógeno, Potasio), pero la tierra precisa al menos 52 minerales para lograr su fertilidad ideal. Entonces ¿dónde están los otros nutrientes necesarios? Cuando el suelo es deficiente y se encuentra debilitado aparecen las enfermedades en las cosechas, las invasiones de hongos e insectos. Es en ese momento cuando el círculo vicioso de la industria recurre a la química, a la biología y la investigación para controlar los daños y aumentar productividad.

Debido a este modelo de agricultura extensiva y a gran escala, hoy en día las frutas y las verduras viajan distancias enormes, transcurriendo en general muchos días desde el momento en que son recolectados. Algunos alimentos pasan incluso meses en cámaras de frío, a la espera de que mejoren los precios en el mercado. Entonces cabe la pregunta, ¿qué valor nutricional conservan? Siendo optimistas, tal vez puedan aportar el 40% de lo que el cuerpo precisa.

La comida sí importa.

En el mundo occidental tenemos una dieta deficiente en nutrientes. Eres lo que comes. Hipócrates decía: “que el alimento sea tu medicina”. Sostenía que el cuerpo se cura a sí mismo. En nuestras sociedades hay una pastilla para cada enfermedad. La medicina actual no considera la nutrición como un factor importante en la curación.

La comida que tenemos en las ciudades es tóxica, deficiente en nutrientes, no es sana. Se encuentra llena de herbicidas, fungicidas, pesticidas. Incluso hay muchas que son irradiadas con cobalto. Luego, los alimentos son cocinados. El Instituto Max Plank afirma que al calentar los alimentos se pierde el 50% de los nutrientes escenciales, a partir de los 43º se comienzan a romper los enlaces más débiles. El calor elimina las enzimas. Destruye los elementos vivos en la comida que ayudan a la digestión.

Al comer alimentos cocinados, el cuerpo sufre una reacción denominada leucocitosis: el sistema digestivo trata la comida como algo externo, tóxico, como invadida por un elemento extraño. Se trata de una falsa alarma al cuerpo. Para no sobrecargar el sistema inmune, el documental habla de una dieta 51% cruda. Argumentan que se requiere mucha energía para descomponer un filete. El organismo absorbe mejor los nutrientes en estado líquido, por lo tanto es recomendable la ingesta de jugos de vegetales crudos, no dañadas por el calor. El cuerpo necesita 24 nutrientes escenciales para realizar las múltiples reacciones del metabolismo. La falta de una vitamina puede producir la enfermedad. El cansancio se debe en la mayoría de los casos a la mala alimentación.

Superalimentos.

Para la apatía y la baja vitalidad es bueno saber que existen superalimentos: miel, echinacea purpurea, goji, pasto de trigo, espirulina (alga Arthrospira), açai (fruto de la palmera Euterpe oleracea), polen de abeja, kombu (alga), durián (fruto del árbol Durio zibethinus), coco, grano de cacao, nori (Porphyra), gengibre, kelp (alga Laminariales), cebada, propóleo, ortiga, jalea real, wakame (alga Undaria pinnatifida), chilorella (alga), Hydrastis cadanensis.

La espirulina es el alimento que tiene mayor concentración de proteínas.

Grano de cacao crudo: tiene magnesio, cromo, hierro, zinc, cobre, muy rico en vitamina C pero en el proceso de hacer chocolate la pierde al 100%.

Vitamina C: mayor cantidad de antioxidantes. Repara daños ADN, previene virus y cáncer. Anti- toxinas, anti-histamínico, regulador de azúcar, mejora el humor (depresión). Muy buena para muchas cosas (Too good for too many things).

Vitamina E (presente en el girasol, brotes): buena para enfermedades cardíacas, quemaduras, epilepsia.

“Se trata de una cuestión cultural, de valores invertidos, estamos confundidos invirtiendo en casas y en autos, y no en superar las deficiencias en alimentación. Hay que rescatar la importancia de las vitaminas, no existe la conciencia de mantener el organismo fuerte por nuestro desconocimiento, por nuestra desinformación. La publicidad nos hace consumidores de la medicina moderna, que muchas veces se basa en mitos sin base científica (por ejemplo, de que las vitaminas no son nocivas)”.

PARTE 2

Los médicos no están interesados en la dieta.

El Dr. Linus Pauling (dos premios Nóbel: Química y Paz) fue el primero en proponer q la vitamina C curaba el resfrío. Esta proposición fue rechazada por la comunidad médica del momento. La academia médica no siempre piensa de manera científica. No se trata de atacar la enfermedad con un remedio. No se trata de aplicar una droga para cada enfermedad, sino del hecho de que no puedes curar un malestar selectivamente, aislado del resto. Cuando cura el cuerpo, cura todo.

El mecanismo sanador del cuerpo.

El Dr. Gerson afirmaba que el cuerpo tiene un mecanismo sanador, se cura a sí mismo. Sostenía que la tarea del médico es activar y reactivar ese mecanismo de sanación del cuerpo, es decir, intentar potenciar la salud. Esto constituye un nuevo paradigma en medicina: las enfermedades se curan con alimentación.

Enfermedades cardiovasculares.

Son una afección típica de la ciudad. El estrés produce adrenalina y la adrenalina consume vitamina C. 60 mg al día es la ingesta recomendada de esta sustancia. Para uno los especialistas entrevistados, la carencia de vitamina C es el vínculo entre el estrés y los ataques al corazón. La causa es la mala alimentación. La enfermedad se revierte con una dieta rica en fibras y un cambio de vida. ¿Por qué no recomiendan ésto los cardiólogos? Por 2 cosas: 1. No lo han estudiado, 2. Farmacéuticas.

PARTE 3

El rol de las farmacéuticas.

Para que el sistema funcione hay que separar los reguladores y quien hace las drogas. Los métodos de aprobar las drogas son en realidad experimentos no controlados, porque se testean en 1000 personas y se liberan luego a millones. Especialistas, académicos, jueces, jornales de medicina, son serviles en su discurso al poder farmacéutico. Esto se debe al capitalismo. Las farmacéuticas no quieren curar sino hacer dinero (good health makes a lot of sense, but it doesnt make a lot of dollars). Si la gente estuviera bien no necesitaría tratamientos. En los medios se maneja ‘información publicitaria sobre la salud’ dentro del gran negocio del movimiento financiero. En su mayoría, se trata de enfermedades crónicas que no te matan, pero te hacen sentir miserable.

Nutrition first.

Hay que construir el sistema inmunológico a través de la nutrición, con una dieta alta en fibra, sin aditivos, conservantes y químicos ambientales. Hay que usar las vitaminas para luchar la enfermedad.

Desde el punto de vista de las farmacéuticas, la droga perfecta es la que no te cura y te hace dependiente; cabe preguntarse, ¿es con medicamentos la mejor manera de tratar todo desde el principio? No, las drogas deben ser la última alternativa, se han de probar otras cosas antes.

Meditación y vegetarianismo.

“Los medicamentos son tóxicos para el hígado”. En el enfoque de la medicación, no se toman en cuenta los efectos secundarios, las reacciones a las drogas. Este paradigma no toma en cuenta los químicos que se liberan con el deporte, la meditación, con la alimentación. En el nuevo enfoque, se trata de “ya no tratar síntomas, sino atacar la raíz del problema”. Para esto proponen la meditación y el vegetarianismo. Change your life. Safer, cheaper and works fine. (Cambia tu vida. Más seguro, más barato y funciona bien).

Depresión.

Para tratar la depresión, lo primero es aceptar que se está deprimido. Si el cuerpo está mal nutrido es lógico: el cerebro es influido por lo que ingerimos. Si está hambriento, desnutrido, intoxicado, entonces estará deprimido. Dos puñados de castañas de cajú equivalen a una dosis del antidepresivo Prozac.

La vitamina B3 (niacina) fue estudiada por el Dr. Hoffer, quien se la recomendó a Bill W. fundador de Alcoholicos Anónimos. La dosis recomendada era 3.000 mg por día. En un caso se llegó a suministrar hasta 11.500 con los mejores efectos. Sin embargo, no fue aceptada por los especialistas por considerarla una dosis muy elevada.

Existe una relación delitos (violencia)-medicamentos psiquiátricos. Está comprobado que los medicamentos psiquiátricos degeneran en violencia [Prozac, Ritalin]. Además, el cuerpo está expuesto como nunca antes a muchos tóxicos como plomo o DDT [ver documental HOMO TOXICUS / ver LA HISTORIA DE LOS COSMÉTICOS]. Las personas con amalgamas en la dentadura suelen tener mucho mercurio en el cerebro.

PARTE 4


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=c0dInHcN90Y

Expulsar las toxinas.

Si el cuerpo deja de recibir toxinas, éstas empiezan a salir. Para lograr una mejor salud hay que eliminar los venenos: iniciar un proceso de desintoxicación y cambiar la dieta. Mover los intestinos, limpiar el hígado, beber mucha agua, 2 litros al comenzar el día. Esta práctica sirve para perder peso, para eliminar no sólo por la piel sino por los intestinos. Se trata no solo sudar las toxinas sino expulsarlas.

PARTE 5


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=hlhnACEhBWY

Una visión socialmente viable, económicamente factible y ambientalmente adecuada
La comida sí importa. Eres lo que comes.

con 2 comentarios

Food does matter. You are what you eat.

Este documental trata de dos visiones diferentes del cuidado de la salud, una dicotomía imposible entre 1. una medicina basada en medicación para tratar la enfermedad, contra un enfoque que propone vitaminas para fortalecer el sistema inmunológico; 2. una concepción que utiliza una droga por cada malestar, contra una terapia a nivel nutricional; 3. la costumbre de ingerir una pastilla para cada dolor, contra el conocimiento de que no puedes curar selectivamente; 4. el concepto de atacar una enfermedad, contra la idea de potenciar el mecanismo sanador del cuerpo.

PARTE 1

En 1960 los supermercados se promocionaban como el “símbolo de la buena vida”, el lugar de aprovisionamiento por excelencia donde se manifiesta la abundancia gracias a una “agricultura milagrosa” de una productividad sin precedentes. 50 años después las cosas se ven de otra manera. Por un lado se cuestiona el poder nutritivo de los productos de las góndolas del supermercado. Por otro, se hacen visibles las consecuencias de un modo hegemónico de producción agrícola.

En primer lugar, sabemos que la industria alimenticia de hoy se basa en modificaciones genéticas y aplicación de agroquímicos, sin tener un conocimiento cabal de las consecuencias en la salud humana. El mal manejo de los suelos deriva en la desertificación creciente de grandes extensiones de territorio. El fertilizante que se le agrega al suelo es básicamente PNK (Fósforo, Nitrógeno, Potasio), pero la tierra precisa al menos 52 minerales para lograr su fertilidad ideal. Entonces ¿dónde están los otros nutrientes necesarios? Cuando el suelo es deficiente y se encuentra debilitado aparecen las enfermedades en las cosechas, las invasiones de hongos e insectos. Es en ese momento cuando el círculo vicioso de la industria recurre a la química, a la biología y la investigación para controlar los daños y aumentar productividad.

Debido a este modelo de agricultura extensiva y a gran escala, hoy en día las frutas y las verduras viajan distancias enormes, transcurriendo en general muchos días desde el momento en que son recolectados. Algunos alimentos pasan incluso meses en cámaras de frío, a la espera de que mejoren los precios en el mercado. Entonces cabe la pregunta, ¿qué valor nutricional conservan? Siendo optimistas, tal vez puedan aportar el 40% de lo que el cuerpo precisa.

La comida sí importa.

En el mundo occidental tenemos una dieta deficiente en nutrientes. Eres lo que comes. Hipócrates decía: “que el alimento sea tu medicina”. Sostenía que el cuerpo se cura a sí mismo. En nuestras sociedades hay una pastilla para cada enfermedad. La medicina actual no considera la nutrición como un factor importante en la curación.

La comida que tenemos en las ciudades es tóxica, deficiente en nutrientes, no es sana. Se encuentra llena de herbicidas, fungicidas, pesticidas. Incluso hay muchas que son irradiadas con cobalto. Luego, los alimentos son cocinados. El Instituto Max Plank afirma que al calentar los alimentos se pierde el 50% de los nutrientes escenciales, a partir de los 43º se comienzan a romper los enlaces más débiles. El calor elimina las enzimas. Destruye los elementos vivos en la comida que ayudan a la digestión.

Al comer alimentos cocinados, el cuerpo sufre una reacción denominada leucocitosis: el sistema digestivo trata la comida como algo externo, tóxico, como invadida por un elemento extraño. Se trata de una falsa alarma al cuerpo. Para no sobrecargar el sistema inmune, el documental habla de una dieta 51% cruda. Argumentan que se requiere mucha energía para descomponer un filete. El organismo absorbe mejor los nutrientes en estado líquido, por lo tanto es recomendable la ingesta de jugos de vegetales crudos, no dañadas por el calor. El cuerpo necesita 24 nutrientes escenciales para realizar las múltiples reacciones del metabolismo. La falta de una vitamina puede producir la enfermedad. El cansancio se debe en la mayoría de los casos a la mala alimentación.

Superalimentos.

Para la apatía y la baja vitalidad es bueno saber que existen superalimentos: miel, echinacea purpurea, goji, pasto de trigo, espirulina (alga Arthrospira), açai (fruto de la palmera Euterpe oleracea), polen de abeja, kombu (alga), durián (fruto del árbol Durio zibethinus), coco, grano de cacao, nori (Porphyra), gengibre, kelp (alga Laminariales), cebada, propóleo, ortiga, jalea real, wakame (alga Undaria pinnatifida), chilorella (alga), Hydrastis cadanensis.

La espirulina es el alimento que tiene mayor concentración de proteínas.

Grano de cacao crudo: tiene magnesio, cromo, hierro, zinc, cobre, muy rico en vitamina C pero en el proceso de hacer chocolate la pierde al 100%.

Vitamina C: mayor cantidad de antioxidantes. Repara daños ADN, previene virus y cáncer. Anti- toxinas, anti-histamínico, regulador de azúcar, mejora el humor (depresión). Muy buena para muchas cosas (Too good for too many things).

Vitamina E (presente en el girasol, brotes): buena para enfermedades cardíacas, quemaduras, epilepsia.

“Se trata de una cuestión cultural, de valores invertidos, estamos confundidos invirtiendo en casas y en autos, y no en superar las deficiencias en alimentación. Hay que rescatar la importancia de las vitaminas, no existe la conciencia de mantener el organismo fuerte por nuestro desconocimiento, por nuestra desinformación. La publicidad nos hace consumidores de la medicina moderna, que muchas veces se basa en mitos sin base científica (por ejemplo, de que las vitaminas no son nocivas)”.

PARTE 2

Los médicos no están interesados en la dieta.

El Dr. Linus Pauling (dos premios Nóbel: Química y Paz) fue el primero en proponer q la vitamina C curaba el resfrío. Esta proposición fue rechazada por la comunidad médica del momento. La academia médica no siempre piensa de manera científica. No se trata de atacar la enfermedad con un remedio. No se trata de aplicar una droga para cada enfermedad, sino del hecho de que no puedes curar un malestar selectivamente, aislado del resto. Cuando cura el cuerpo, cura todo.

El mecanismo sanador del cuerpo.

El Dr. Gerson afirmaba que el cuerpo tiene un mecanismo sanador, se cura a sí mismo. Sostenía que la tarea del médico es activar y reactivar ese mecanismo de sanación del cuerpo, es decir, intentar potenciar la salud. Esto constituye un nuevo paradigma en medicina: las enfermedades se curan con alimentación.

Enfermedades cardiovasculares.

Son una afección típica de la ciudad. El estrés produce adrenalina y la adrenalina consume vitamina C. 60 mg al día es la ingesta recomendada de esta sustancia. Para uno los especialistas entrevistados, la carencia de vitamina C es el vínculo entre el estrés y los ataques al corazón. La causa es la mala alimentación. La enfermedad se revierte con una dieta rica en fibras y un cambio de vida. ¿Por qué no recomiendan ésto los cardiólogos? Por 2 cosas: 1. No lo han estudiado, 2. Farmacéuticas.

PARTE 3

El rol de las farmacéuticas.

Para que el sistema funcione hay que separar los reguladores y quien hace las drogas. Los métodos de aprobar las drogas son en realidad experimentos no controlados, porque se testean en 1000 personas y se liberan luego a millones. Especialistas, académicos, jueces, jornales de medicina, son serviles en su discurso al poder farmacéutico. Esto se debe al capitalismo. Las farmacéuticas no quieren curar sino hacer dinero (good health makes a lot of sense, but it doesnt make a lot of dollars). Si la gente estuviera bien no necesitaría tratamientos. En los medios se maneja ‘información publicitaria sobre la salud’ dentro del gran negocio del movimiento financiero. En su mayoría, se trata de enfermedades crónicas que no te matan, pero te hacen sentir miserable.

Nutrition first.

Hay que construir el sistema inmunológico a través de la nutrición, con una dieta alta en fibra, sin aditivos, conservantes y químicos ambientales. Hay que usar las vitaminas para luchar la enfermedad.

Desde el punto de vista de las farmacéuticas, la droga perfecta es la que no te cura y te hace dependiente; cabe preguntarse, ¿es con medicamentos la mejor manera de tratar todo desde el principio? No, las drogas deben ser la última alternativa, se han de probar otras cosas antes.

Meditación y vegetarianismo.

“Los medicamentos son tóxicos para el hígado”. En el enfoque de la medicación, no se toman en cuenta los efectos secundarios, las reacciones a las drogas. Este paradigma no toma en cuenta los químicos que se liberan con el deporte, la meditación, con la alimentación. En el nuevo enfoque, se trata de “ya no tratar síntomas, sino atacar la raíz del problema”. Para esto proponen la meditación y el vegetarianismo. Change your life. Safer, cheaper and works fine. (Cambia tu vida. Más seguro, más barato y funciona bien).

Depresión.

Para tratar la depresión, lo primero es aceptar que se está deprimido. Si el cuerpo está mal nutrido es lógico: el cerebro es influido por lo que ingerimos. Si está hambriento, desnutrido, intoxicado, entonces estará deprimido. Dos puñados de castañas de cajú equivalen a una dosis del antidepresivo Prozac.

La vitamina B3 (niacina) fue estudiada por el Dr. Hoffer, quien se la recomendó a Bill W. fundador de Alcoholicos Anónimos. La dosis recomendada era 3.000 mg por día. En un caso se llegó a suministrar hasta 11.500 con los mejores efectos. Sin embargo, no fue aceptada por los especialistas por considerarla una dosis muy elevada.

Existe una relación delitos (violencia)-medicamentos psiquiátricos. Está comprobado que los medicamentos psiquiátricos degeneran en violencia [Prozac, Ritalin]. Además, el cuerpo está expuesto como nunca antes a muchos tóxicos como plomo o DDT [ver documental HOMO TOXICUS / ver LA HISTORIA DE LOS COSMÉTICOS]. Las personas con amalgamas en la dentadura suelen tener mucho mercurio en el cerebro.

PARTE 4

Expulsar las toxinas.

Si el cuerpo deja de recibir toxinas, éstas empiezan a salir. Para lograr una mejor salud hay que eliminar los venenos: iniciar un proceso de desintoxicación y cambiar la dieta. Mover los intestinos, limpiar el hígado, beber mucha agua, 2 litros al comenzar el día. Esta práctica sirve para perder peso, para eliminar no sólo por la piel sino por los intestinos. Se trata no solo sudar las toxinas sino expulsarlas.

PARTE 5

Tratamiento del cáncer.

El gobierno no sabe ni reconoce nada que no provenga de sus lobbys. En 1972 Nixon afirmó: “si invertimos mucho dinero en este problema cáncer, lo superaremos”. Así se ha hecho, pero la situación no ha mejorado en 4 décadas. En 1997 se invertían 39 mil millones de dólares por año en la “guerra contra el cáncer”. Hoy, el negocio mueve 200 mil millones de dólares.

Los remedios para el cáncer no curan, producen el cáncer. El mayor artilugio de la campaña contra el cáncer es que la investigación “pronto arrojará buenos resultados” (siempre está por aparecer una nueva vacuna, un nuevo tratamiento, etc.). La quimioterapia es casi siempre es cancerígena en sí misma.

El cuerpo tiene fuerzas potentes, defensas poderosas que hacen imposible la existencia del cáncer ni de otras enfermedades crónicas. Una dieta basada en comida orgánica puede revertir estas enfermedades. El doctor Max Gerson en las décadas de 1930-1940 logró un 50% de curaciones en pacientes terminales con la utilización de vitaminas, jugos de frutas y vegetales crudos orgánicos. En vez de la quimioterapia, se le han aplicado a pacientes 100 mil mg intravenosos de vitamina C, probándose que la sustancia elimina las células nocivas cancerígenas. Se ha llegado a aplicar 1/4 kg en 24hs sin efectos secundarios.

Para tratar el cáncer hay varios métodos: cirujía, radioterapia, quimioterapia, drogas, pero la terapia nutricional no se considera. No se trata de atacar el tumor ni de extirparlo, hay que revertir el medio en que prospera. El tumor no es el cáncer, sino no volvería cuando es extraído por cirujía. Lo que produce el cáncer es un proceso metabólico subyacente.

Educación no medicación. Education not medication.

Hay que enseñar cómo mantenerse sano. Es necesaria una “terapia nutricional” a nivel individual y colectivo. Hay que hacer notar que hay plantas con propiedades anticancerígenas, antivomitivas, antináuseas, para el cansancio, el dolor de cabeza. Hay un sistema que no funciona bien, hay un sistema de salud que es un sistema de enfermedad. Debe mostrarse un sistema que sí funcione.

Debemos cambiar la forma en que interactuamos con el mundo. La principal forma es la agricultura, hasta ahí llega la influencia de la decisión. La estrategia principal de prevención ha de ser la nutrición.

Food can change your mood.

Se trata de un lifestyle, un camino es que la responsabilidad de cada uno.

0 comentarios - La comida sí importa. Eres lo que comes.