Introducción

Muchos tenemos como afición la música, y realmente hay mil y una maneras de
acercarse a ella. Tocar un instrumento, cantar, componer, pinchar… para finalmente
grabarlo y tener algo que mostrar a los demás. Todo esto es posible hacerlo en casa y
por uno mismo. Lacuestión es cómo.

Quiero condensar en este documento mi conocimiento acerca del tema, para ayudar a
aquellos que quieran empezar con buen pie en este complicado pero apasionante
mundo. Pretendo hacerlo de la forma más sencilla posible, sin presuponer
conocimientos previos sobre informática musical. Poneos cómod@s porque va para
largo.
 
La informacion sera por partes cada dia se ira aumentando la informacion

Tengo un ordenador malo, y un micrófono de los chinos. ¿Puedo empezar a grabar?
La respuesta es que DEBES empezar a grabar. Ya seas cantante o toques un
instrumento, el primer paso no es comprar nada, sino adquirir una mínima
experiencia. Coge una base y pon tu voz encima, o graba unos acordes… Para ello,
necesitas un programa SECUENCIADOR.

Un secuenciador, es un programa que te permite grabación MULTIPISTA. Esto es, que
en cada pista podemos grabar todos los elementos de una canción para luego
mezclarlos. En una pista iría una guitarra, en otra un bajo, o quizá un piano, en otra la
voz… Grabando primero uno, luego otro, luego otro, etc. Después, el programa mezcla
todo en una pista estéreo dando como resultado un archivo de audio que podemos
grabar en un CD y mostrar.

Puedes descargar un secuenciador sencillo y gratuito como el Audacity. Irá bien para
empezar. Introduce en google “descargar audacity” y busca en youtube “tutorial
audacity”, y ya tienes todo lo que necesitas para empezar.

Te darás cuenta de que esto es suficiente para plasmar y recordar tus ideas, pero que
el resultado no es bueno en absoluto. La búsqueda en la mejora de la calidad del
sonido es lo que motiva la creación de un estudio de grabación casero, y este es
nuestro punto de partida.

Los micrófonos

¿Porqué mi sonido es tan horrible? Lo es porque ninguno de los elementos de que
dispone cualquiera están pensados para la grabación, y proporcionan una calidad y
resultados muy bajos. Para poder grabar, necesitamos una CADENA de elementos
preparados para tal efecto. Estos son, como mínimo un MICRÓFONO y una INTERFAZ
DE AUDIO o TARJETA DE SONIDO (interfaz o tarjeta significa lo mismo). El micrófono
recoge el sonido para transformarlo en impulsos eléctricos. Estos impulsos, son
captados por la tarjeta y convertidos en información digital. La misma tarjeta de audio,
es la encargada de reproducir esa información digital y transformarla en impulsos
eléctricos, que llegarán a unos auriculares o unos monitores, que transforman los
impulsos eléctricos otra vez en sonido. Así funciona a grosso modo la grabación y
reproducción de audio.

Sonido -> Micrófono -> Tarjeta sonido -> Ordenador -> Tarjeta sonido -> Altavoces
En primera instancia, nos ayudará a obtener un sonido mejor, comprar un micrófono
para voces o instrumentos acústicos. Un micrófono sencillo como el SHURE M58 (100€,
dinámico), ya nos va a proporcionar notables mejoras. Este micrófono es ideal para
voces en directo y es una especie de estándar. Esta es una compra segura, pero
conozcamos algo más acerca de los micrófonos.

Dinámicos y de condensador

Por el tipo de funcionamiento, podemos distinguir estos dos tipos de micrófono.
Aunque los hay de más tipos, centrémonos de momento en estos. El micrófono
dinámico funciona sin necesidad de enchufarlo a la corriente. Podemos directamente
conectarlo a la tarjeta de sonido y grabar con él.

Por el contrario, el micrófono de condensador, necesita de un tipo especial de
alimentación llamada PHANTOM POWER (48Voltios). Si conectamos este micrófono a
la interfaz, no vamos a obtener ningún sonido. Es por este motivo, que para hacer
funcionar estos micrófonos necesitamos de un PREVIO, que es un aparato que va a
proporcionar esta alimentación; o bien una interfaz de audio EXTERNA que integre
esta característica de previo con alimentación fantasma (phantom power 48V).

Los micrófonos de condensador son más sensibles y captan el ambiente con facilidad y
un brillo distinto a los dinámicos. Son los indicados para grabar voces, guitarras
acústicas o algunos elementos de las baterías, por ejemplo. Una apuesta, pueden ser
los micrófonos T-Bone 450C (100€) o el Rode Nt1 (170 €)

Según el patrón polar: Cardioide, 8 y omnidireccional

También distinguimos los micrófonos por la dirección en la que captan el sonido. Los
de patrón CARDIOIDE captan el sonido en una sola dirección. También los hay
bidireccionales (patrón con forma de 8) y omnidireccionales, que captan el sonido en
todas direcciones. Para captar un solo elemento, basta con un micrófono cardioide. Si
queremos captar el sonido de un directo, por ejemplo, lo adecuado es un micrófono
omnidireccional. De esta manera, si queremos grabar guitarra y voz con un solo
micrófono, nos conviene uno omnidireccional.
Una opción híbrida podría ser el RodeNT2 (250€) que combina estos tres patrones polares a través de un selector, lo cual lo
hace muy versátil.
Todo lo que tienes que saber para tu home studio(Mucha info)

Esquema de los diferentes patrones polares de un micrófono



La tarjeta de sonido o interfaz de audio

Obtener un micrófono idóneo para voces, obliga a tener también un previo o interfaz.
El siguiente paso sería hacernos con una interfaz que integrase previos de micrófono
con alimentación fantasma para poder conectar un micrófono de condensador.

Todos los ordenadores llevan integrada una tarjeta de sonido, o bien dedicada, o bien
en su placa base. Los portátiles llevan una entrada de micrófono y una salida para
auriculares. Las torres más básicas llevan una entrada de micrófono (rosa), una
entrada de línea (azul) y una salida estéreo (verde). También los hay con más salidas.
De cualquier modo, esta tarjeta de sonido está solamente preparada para la
reproducción, por lo que vamos a obtener calidades de grabación bajas. Esto es lo que
motiva la adquisición de una INTERFAZ DE AUDIO EXTERNA.

En primera instancia, una interfaz nos puede proporcionar:
- Mejor calidad de grabación
- Entradas preparadas para micrófonos, fuentes de audio o instrumentos.
- Varias entradas para grabación estéreo, o grabación simultánea de varios
elementos
- Salidas para altavoces o monitoreo
- Entradas MIDI y otras ventajas que veremos más adelante.

Es por todo esto que debemos elegir una interfaz en función de nuestras necesidades
tanto inmediatas como en el futuro más próximo.
Veamos las posibilidades que podemos tener con una interfaz de audio.

Resolución y frecuencia de muestreo

La calidad normal de un CD de audio está en 16 bits de resolución y 44,1Khz de
frecuencia de muestreo. Para no complicar mucho el asunto, podemos hacer una
analogía con una cámara de fotos digital. Sabemos que las cámaras de fotos hacen
fotos más precisas cuantos más megapíxeles tengan. Esto es, que las fotos que
hagamos con una buena cámara, tendrán una resolución mayor, y podremos ver con
más detalle y calidad de imagen, ¿verdad? Pues lo mismo ocurre con el audio. Cuanta
mayor resolución, captaremos con mayor calidad y detalle nuestro sonido.

En cuanto a la frecuencia de muestreo, podríamos decir que es la cantidad de
muestras que se toman por tiempo determinado. Aquí la analogía podría ser no la de
una foto, sino la de un vídeo, porque tanto la música como el vídeo ocurren durante el
transcurso de un tiempo. Digamos que cuantas más muestras por segundo se toman
en un vídeo, mejor observamos los movimientos, obteniendo sensaciones más
realistas… Pues lo mismo con la música.

Elijamos pues una interfaz que nos ofrezca un mínimo de 16 bits de resolución (24
recomendado) y 44,1Khz de frecuencia de muestreo (96Khz recomendado).
El rango dinámico
La resolución afecta directamente al RANGO DINÁMICO de la grabación. El rango
dinámico es la diferencia entre el sonido más fuerte que podamos captar y el más débil
(silencio). Con una resolución de 24 bits, obtenemos un rango dinámico de 144
decibelios, que es superior al rango dinámico humano. Las personas tenemos un rango
dinámico de unos 120 decibelios, donde empieza el umbral del dolor.

Esto nos asegura poder grabar con prácticamente un silencio de fondo, cosa que no
siempre es posible con una grabación de 16 bits, con un rango dinámico de unos 96
decibelios, que es inferior al rango dinámico humano. En otras palabras, grabar a 16
bits puede suponer, especialmente si grabamos a bajos volúmenes, tener ruidos de
fondo.

Esta situación es peor cuando usamos la tarjeta integrada del ordenador, porque es
posible que ésta capte ruidos eléctricos producidos por la misma torre. En este caso, lo
ideal es una tarjeta externa con grabación a 24 bits.


¿Cómo se conecta la interfaz de audio externa al ordenador?

Existen tres tipos de conexión básicos entre el ordenador y la tarjeta de audio externa.
Mediante USB, Firewire o PCI.

Las tarjetas USB son versátiles, porque todos los ordenadores integran puertos usb.
Funcionan bien con pocas entradas simultáneas y son una muy buena opción si
pretendemos grabar solos y por pistas.

Las tarjetas firewire son menos versátiles, porque el firewire es un tipo de conexión
que tiende a desaparecer, sobre todo en los ordenadores portátiles. Siempre podemos
adquirir una tarjeta firewire (10€) para integrarla en un slot PCI de nuestra torre, pero
las posibilidades se limitan si usamos un portátil. También es posible comprar una
tarjeta express card firewire si nuestro portátil trae dicha ranura, aunque también
tienden a desaparecer.

La ventaja del firewire respecto del USB es que encontramos tarjetas de sonido
preparadas para conexión firewire con múltiples entradas. Imagino que la tendencia
de los fabricantes será la de substituir el firewire por USB, pero en este sentido, el
mercado se mueve lento, y aun hoy, es preferible disponer de una conexión firewire
para usar interfaces con múltiples entradas, (ocho o más).

Las tarjetas PCI están restringidas a las torres y suelen ser más caras, por lo que no las
recomiendo como primera opción. PCI, Firewire o USB, es tan sólo la forma de
conexión, y todas son válidas. A priori, ninguna es mejor que otra. Simplemente
debemos asegurarnos de que nuestro ordenador dispone de este tipo de conexión.
¿Cómo se conectan los micrófonos a la interfaz de audio? Entradas y cables
Los micrófonos se suelen conectar con entradas tipo XLR, llamado también CANON.
Son redondas, tienen 3 pines y son las que nos pueden proporcionar alimentación
fantasma (48V). Estos cables son BALANCEADOS, lo cual significa que transportan la
corriente eléctrica de forma que evitan ruidos. También son cables MONO, es decir,
que transportan una sola señal de audio: una voz, un violín…

Los cables típicos de la tarjetas de audio integradas, son en cambio de tipo TRS,
llamados también MINIJACK. Estos cables pueden transportar una señal MONO
BALANCEADA, o una señal ESTÉREO DESBALANCEADA. Esto es, que cuando
transportan una sola señal, como la de un micrófono, lo hacen de forma que no hay
ruidos eléctricos producidos por el cable. En cambio, cuando transportan una señal
estéreo (un archivo de canción para reproducir en monitores, por ejemplo) lo hacen de
forma desbalanceada.


grabar
Cable para conexión XLR o Canon.



studio
Cable minijack TRS



También tenemos los cables típicos de guitarra eléctrica, bajo, o piano, que son
también de tipo jack, pero de mayor tamano trasportan la senal en MONO, son
DESBALANCEADOS y se llaman JACK o TS. los de mayor tamano se llaman 1/4
pulgada o simplemente jack. También podemos encontrar Cables TRS como los
anteriores de tamaño 1/4.

Existen también las entradas RCA, que son MONO y DESBALANCEADAS. Suelen ir
conectadas con dos cables, uno blanco para el canal izquierdo, y otro rojo para el
derecho, y llevar así una señal estéreo.

Los cables RCA son típicos de las salidas de algunas mesas de mezclas u otros
dispositivos de audio o multimedia.
microfonos
Cable Jack 1/4 o TS



Home

Conectores RCA



Tipos de señales: MONO y ESTÉREO

Las señales mono, consisten en un único sonido o un solo canal. Una voz, una guitarra,
algo que captamos con un solo micrófono, es una señal mono.

La señal estéreo es la combinación de dos señales mono, o dos
corresponden con canal izquierdo y canal derecho. Una señal estéreo puede ser la
captada por dos micrófonos hacia un solo canal la salida de cualquier reproductor de
audio… En algunos dispositivos veremos en sus salidas la inscripción “L/mono” y “R”. L
significa left (izquierda) y se refiere al canal izquierdo, mientras que R, que significa
right (derecha) se refiere al canal derecho de una señal estéreo. Si en lugar de usar las
dos conexiones para estéreo, usamos una sola (mono), usaremos solo la salida
L/mono.

Para grabar voces o guitarras, usaremos siempre señales mono. La grabación estéreo
tiene sentido para capturar sonido que provenga de un equipo hi-fi, de un piano con
salida estéreo, una mesa de mezclas, etc. Y aunque grabemos en un secuenciador
todos los elementos en mono, el programa nos permite mezclarlos para crear al final
una pista única en estéreo para nuestras grabaciones, pista que se reproducirá
normalmente en unos auriculares o altavoces.

BALANCEADAS Y DESBALANCEADAS

Las señales balanceadas, como dijimos antes, permiten anular ruidos eléctricos
producidos por los propios cables, por tanto, son más silenciosos. Funcionan como
balanceadas las conexiones XLR o TRS (tanto de tamaño jack o minijack). Son
desbalanceadas las conexiones TS (jack) y RCA (Left+Right).

Los cables y conexiones balanceados son más convenientes que los desbalanceados en
la medida en la que observemos que los desbalanceados produzcan ruidos. Debemos
también comprobar en los manuales de instrucciones que nuestros aparatos
proporcionen entradas y salidas balanceadas o no, para saber qué tipo de cable
debemos usar.

Tipos de entradas en una interfaz de audio externa
En una interfaz de audio, podemos introducir tres tipos de señales de audio. Señal de
MICÓFONO, señal de LÍNEA (line) y señal de INSTRUMENTO (hi-Z). Estos tres tipos de
señales son diferentes entre sí por una cuestión de impedancias, y por tanto de
volúmenes. Debemos entender que son incompatibles entre ellas, es decir, que si
quiero conectar un micrófono debo hacerlo a una entrada de micrófono.


Existen multitud de tarjetas de sonido que incorporan entradas combinadas, es decir
que sirven como entradas de micrófono XLR, entradas de línea TS o TRS, o entradas de
instrumento TS a través de un interruptor de alta impedancia.

Todo lo que tienes que saber para tu home studio(Mucha info)

Entrada combinada que permite los tres tipos de conexión



Recapitulando un poco…

Hasta ahora hemos visto las especificaciones más generales que nos interesa saber y
tener en cuenta para aprovechar y elegir una interfaz de audio externa para la
grabación de audio. Con esto, podemos elegir micrófonos e interfaz para empezar a
conseguir tomas con un gran salto de calidad respecto a nuestro punto de partida. Si
os parece una cantidad de información excesivamente abultada, pensad que ningún
manual simplificará tanto la información esencial, y de hecho, el abanico de
posibilidades tan solo acaba de abrirse.


Sin embargo, no elijamos aún la interfaz de audio sin seguir leyendo: Nos quedan
muchas posibilidades que explorar y debéis valorar si vuestra futura interfaz debe
estar preparada para asumirlas. Sigamos pues, nuestro repaso por la información
fundamental.

Diferencia entre AUDIO y MIDI

Hasta ahora hemos visto la forma de capturar un sonido real con el ordenador. Sin
embargo, es muy posible que en nuestro afán por lograr instrumentaciones más
completas, nos veamos limitados por el hecho de no poder abarcar tantos
instrumentos. Quizá sólo tocamos la guitarra, y no podemos grabar una batería. O
tocamos el oboe y evidentemente no hay una orquesta para acompañarnos. Para
componer nuestro propio acompañamiento, disponemos del MIDI y los
INSTRUMENTOS VIRTUALES.
El MIDI, es una forma de grabar o escribir INFORMACIÓN, que puede ser interpretada
luego por un INSTRUMENTO VIRTUAL. Un instrumento virtual no es otra cosa que un
programa de ordenador que interpreta sonidos reales o sintetizados según le diga una
pista de datos MIDI. De esta manera, podemos escribir una secuencia de notas
utilizando el MIDI, para que el instrumento virtual las toque por nosotros, logrando así
que suene una batería, o una orquesta entera para acompañarnos.

grabar

MIDI






studio

AUDIO





Los instrumentos virtuales

Estos programas pueden instalarse en el ordenador como PLUGINS, y abrirse a través
de nuestro programa secuenciador, también llamado DAW (Digital Audio
Workstation). Plugin quiere decir que no puede funcionar solo, sino que necesita del
DAW para poder funcionar. Así, abrimos el DAW, y éste nos tiene que permitir la
utilización de una serie de plugins. También los hay que pueden abrirse solos sin el
DAW y se dice que están en versión STAND ALONE. Cuando se ejecutan de esta
manera existe un protocolo para intercambiar información con el DAW, llamado
REWIRE.

Los plugins para DAW pueden ser tanto instrumentos virtuales como efectos (reverb,
chorus, etc) y los tenemos de diferentes formatos. VST, VSTi, RTAS…
Para poder usar los plugins e instrumentos virtuales en nuestro DAW, debemos
asegurarnos de que éste soporta los formatos en los que encontremos cada plugin o
instrumento. O bien, que admita rewire entre distintas aplicaciones de audio o plugins
en stand alone.

Tocar o escribir MIDI
Las pistas de MIDI se pueden escribir a través del DAW. Algunos incluyen pentagramas
en los que escribir las notas que luego interpretará el instrumento virtual. Otros
incluyen un eje de coordenadas en el cual el eje X es una línea del tiempo y el eje Y es
un piano roll con la altura de las notas. También existe un valor de intensidad asociado
a cada nota, y el timbre del instrumento viene dado por el instrumento virtual al que
vaya asociada la pista MIDI.

También es posible grabar la pista MIDI con un teclado CONTROLADOR. Este tipo de
teclados, se conectan a la interfaz de audio y sirven para hacer sonar en directo
cualquier instrumento virtual. De esta forma grabar en tiempo real las notas que luego
interpretará el instrumento virtual.
microfonos



Para poder interpretar un MIDI con un teclado controlador, debemos disponer de una
interfaz MIDI, o que nuestra tarjeta de audio disponga de conexiones MIDI.

Home

Conexiones MIDI de entrada y salida.


También existen otros dispositivos que se conectan mediante S/PDIF para transmitir
información. Estas conexiones tienen la misma forma que las RCA, pero no debemos
confundirlas. Unas llevan audio (RCA) mientras que las otras llevan datos (S/PDIF)

Los DAWs

Con la compra de una interfaz de audio, nos suelen incluir una versión reducida de un
programa secuenciador, o DAW. Unos difieren de otros fundamentalmente en el
aspecto y las rutinas de trabajo, por lo que a priori, ningún DAW es mejor que otro. Lo
recomendable es descargar algunas demos y familiarizarnos con alguno, y luego
comprar el que más nos guste o se adapte a nuestras necesidades.
Los DAWs más populares (entre muchos otros) son estos:
Todo lo que tienes que saber para tu home studio(Mucha info)

- Cubase y Nuendo
- Protools
- Logic (para Mac)
- Cakewalk Sonar
- Ableton Live
- Reaper
- Presonus Studio One
- Samplitude y Sequoia
- FL Studio
- Reason
- Adobe Audition
- Audacity

Cada DAW suele venir acompañado de sus propios plugins de efecto y sus
instrumentos virtuales. Sin embargo, la mayoría permite la utilización de plugins e
instrumentos de terceros, aumentando así el abanico de posibilidades.

Aprender a utilizar un DAW cualquiera y llegar a sacarle el máximo partido lleva
tiempo. Los recursos de aprendizaje más efectivos son la lectura del manual, el
visionado de videotutoriales (youtube) y fundamentalmente, ahondar en el manejo del
mismo a través de la práctica.


Monitorización y latencia

Monitorizar significa lo mismo que oír a través de unos cascos, auriculares, altavoces, o
monitores. Cuando monitorizamos la reproducción de un instrumento virtual mientras
lo interpretamos, podemos notar que el sonido se escucha un poco después de haber
pulsado las teclas del teclado controlador. Este retraso se denomina LATENCIA, y
puede llegar a ser muy molesto e impedir que podamos grabar MIDIS con normalidad.
La latencia es el tiempo que el procesador de nuestro ordenador tarda en asimilar la
señal. Este tiempo es necesario para que el procesador pueda con toda la información
y evitar así que haya clips, fallos o ruidos extraños en la reproducción; señal de que el
procesador está sobrecargado.

La latencia se puede variar a voluntad a través de los DRIVERS de la tarjeta de sonido.
Un DRIVER, no es otra cosa que un programa que controla los parámetros de un
determinado hardware; en nuestro caso, la tarjeta de sonido. A través de los drivers,
podemos variar el valor de BUFFER SIZE (tamaño de la memoria) para aumentar la
latencia y evitar fallos, o reducirla para poder monitorizar un instrumento virtual.
Cuanto mayor sea el valor del buffer, más tiempo de latencia habrá. Cuanto menor
sea, menor latencia, aun con el riesgo de sobrecargar el microprocesador y que
termine por no responder.
Para obtener latencias más bajas, necesitamos un ordenador con un microprocesador
potente. Por otro lado, la reproducción de varios instrumentos virtuales o plugins
simultáneamente va a pedir un esfuerzo extra a la memoria RAM.
Si contemplamos la posibilidad de querer grabar MIDIs con un controlador, y no tener
problemas de latencia, o secuenciar proyectos con una gran cantidad de pistas y
plugins, estamos obligados a optimizar, actualizar o renovar nuestro ordenador por
otro más potente.
Optimizar el ordenador para el audio
Con optimizar nos referimos a configurar adecuadamente para que el ordenador rinda
más en las tareas relacionadas con el audio. A continuación, os dejo una síntesis de las
tareas de optimización más comunes.
- Dedicar el ordenador exclusivamente a tareas de audio.
- Desinstalar otros programas sin relación con el audio.
- Si es posible, formatear el disco duro antes de instalar los programas de audio,
o en su defecto, llevar a cabo el punto anterior.
- Desactivar todas las opciones de visualización del sistema operativo. El
suavizado de fuentes, las sombras en los menús o los efectos visuales restan
capacidad de memoria al procesado del audio.