La compañía Mozilla, creadora de Firefox, el segundo navegador más popular del mundo, ha presentado una extensión que permite detectar los sitios y empresas que rastrean nuestros movimientos por Internet y comparten nuestros datos de búsqueda.

Casualmente, la extensión salió la misma semana en la que Google, el buscador más popular del mundo, publicó su nueva y polémica política de privacidad, creada para recabar más datos de los usuarios y aumentar su negocio publicitario, que ya alcanza los 28.000 millones de dólares.


Mozilla contra Google - Detector de Webs espias -

Google genera estos ingresos suministrando a terceras partes nuestras solicitudes en su navegador Chrome, el buscador Google, y sitios como Youtube y Android Market, sin prestar atención al hecho de que un seguimiento masivo de esta índole podría ser ilegal en algunos países y violar los derechos de privacidad.

La ampliación elaborada para el navegador Firefox se llama Collusion y visualiza el flujo de información como una red de globos. Rastrea las páginas que visita el usuario y muestra los socios conocidos de estos sitios, compañías publicitarias, redes sociales y otras empresas analíticas, a los que los sitios visitados suministran datos de sus huéspedes virtuales.

El objetivo de tal seguimiento virtual es identificar las preferencias de una persona, crear bases de datos, entender que busca el internauta para, a fin de cuentas, vendérselo con mayor eficacia posible, mediante publicidad en buscadores como Google o en redes sociales. Este mismo seguimiento lo realiza Facebook: cada vez que los internautas hacen 'clic' en la opción 'Me gusta' en sitios ajenos asociados con la red, la información, a través del perfil, llega a la base de datos de Facebook, que después podría vendérsela a terceros agentes.

Este tipo de espionaje, desconocido para mucha gente, genera la mayor parte de los ingresos de las compañías mencionadas y se realiza a gran escala. Ahora los jefes de Mozilla ofrecen a los usuarios la posibilidad de revelar ellos mismos la red de sus seguidores y enviarle a la compañía sus datos de rastreadores para hacer una base de ‘espías’. Por el momento no se sabe si Mozilla vencerá la tentación de usar dicha información con fines de lucro, aunque se indica que los envíos deben ser anónimos.

La polémica sobre la violación de la privacidad es un tema de gran actualidad. Numerosos países y activistas de derechos humanos exigen limitar el seguimiento que, entre otros, realiza Google. No en vano, la Unión Europea la remitido una carta al gigante cibernético afirmando que sus políticas violan los derechos de los internautas. Japón y Corea del Sur comparten esta misma opinión, mientras que otros estados europeos, como Francia y el Reino Unido, han planteado reclamaciones similares a los tribunales de EE. UU. Por su parte, España lo ha hecho al tribunal de Luxemburgo.