Ivy Bridge pasa por los primeros benchmarks con gran mejora gráfica, pero lejos de Trinity
Las muestras de Ivy Bridge circulan raudas por diferentes canales, llegando ya a los primeros sitios especializados; como no podía ser de otra forma, las pruebas no se han hecho esperar, y llegan de la mano de Anandtech. Como ya se había adelantado en varias ocasiones, la ventaja de Ivy Bridge con respecto a la anterior generación en términos de rendimiento de CPU son poco más que anecdóticas, con ligeros aumentos de entre el 5 y 15% en los mejores casos, centrando las mejoras de la nueva plataforma en el consumo y el rendimiento gráfico gracias a las nuevas GPUs integradas Intel HD.
De acuerdo con las pruebas realizadas por Anandtech, las nuevas GPU Intel HD 4000 integradas en Ivy Bridge cuentan con un aumento de rendimiento entre el 20 y el 50 % con respecto a Sandy Bridge, lo que es una gran noticia para todos los que esperan que la nueva plataforma ofrezca un poco más de capacidad a los Ultrabooks de segunda generación. La mayor diferencia encontrada en los benchmarks se consiguieron en TESV: Skyrim, donde los nuevos chips Core Ivy Bridge consiguieron una puntuación de 46.2 de un total de 70, frente a los 31.9 puntos de los chips anteriores. La mejora es evidente, y será bien recibida, ofreciendo más posibilidades en el terreno gráfico a cualquier equipo que monte las nuevas CPUs de Intel, aunque por supuesto los nuevos chips gráficos de Intel siguen bastante descolgados con respecto a las unidades Radeon integradas en las APU de AMD. Los tests pudieron colocar al nuevo Intel HD 4000 en cuarto lugar frente a otras GPUs como AMD Radeon HD 5570, NVIDIA GeForce GT 440, o Radeon HD 6550D, todas orientadas a equipos de consumo moderado.
Los primeros resultados reales se aproximan a la promesa de Intel de ofrecer un rendimiento “muy superior” al alcanzado por Sandy Bridge, aunque siguen dejándonos con la sensación de que un binomio de CPU Intel Ivy Bridge y una GPU dedicada de bajo consumo serían una idea mucho más atractiva incluso en ordenadores ultracompactos. En comparación con la generación anterior, Intel espera distribuir un volumen más de un 50% mayor de unidades en los dos primeros meses de producción de sus chips de 22 nanómetros, lo que indicaría un índice de adopción muy alto entre fabricantes y ensambladores.
0 comentarios