Cuantos más seamos, menos recursos naturales. Algún día a una generación del futuro le va a tocar soportar las consecuencias de nuestra historia, para que finalmente de a poco se vaya apagando la raza humana hasta que desasparezca. Eso es un hecho. No podemos creernos inmortales, mucho menos cuando dependemos completamente del comportamiento de la naturaleza y del funcionamiento de nuestro planeta. La ecología puede ayudarnos a darle bastantes años más de vida a la Tierra, en otros casos a que en el futuro no escaseen de forma precipitada recursos muy valiosos (como el agua, «aire puro», los minerales de la tierra misma para cosechar, etc, etc), que la gente en el futuro muera con tanta agonía es muy cruel. Pero en algún momento eso va a ocurrir, antes o después la extinción de la raza humana ocurrirá. A menos que colonicemos algún planeta habitable y sigamos ahí, argumento que no descarto tan solo porque me encanta la ciencia ficción y no porque sea algo viable a tener en cuenta.

Ahora bien, soluciones fáciles no hay y tampoco soy demasiado optimista a que pueda encontrarse una real solución al problema, que es cómo evitar que las generaciones futuras agonicen y sufran por falta de algunos recursos indispensables mientras el resto del planeta sigue aun funcionando. La preocupación no es la muy lejana desaparición absoluta del ser humano como especie, sino la forma en que lo vaya haciendo.
Sobrepoblacion Mundial
Para poder empezar a hablar de soluciones hay que despejar ciertos tabúes, hablar claro y racionalizar las cosas que realmente importan. Cuando esto pueda lograrse, sobretodo desde el lado de los lideres mundiales sin reproches de lo que opine «la masa» (sabemos que ninguno quiere cargar con el peso político de decisiones polémicas que puedan restar votos), recién ahi se presentará otro panorama sobre el que se pueda actuar. Me refiero ni más ni menos que a la procreación. Es inadmisible, intolerable y muy preocupante que hoy una familia tenga más de tres hijos (cantidad que se me antoja razonable). En el transcurso de los años deberá bajarse a dos y mucho más adelante a tan solo uno. Llegará el momento (muy lejano y bastante hipotético) en que ya no será posible tener hijos.
En Argentina (y esto es solo una estimación general) las familias de bajos recursos se componen de cinco o más hijos. Algo que carece toda lógica. Lo mismo ocurre en tantos otros países. Una respuesta no es matar a los recién nacidos para corregir las cantidades, como lo hiciera la China comunista. Si tenemos en cuenta que por segundo a nivel mundial nacen 5 personas y mueren 2, la solución no es matar 3 personas por segundo para emparejar las cosas, sino sencillamente controlar la natalidad. Como consecuencia directa se mejorará la calidad de vida de quienes nazcan y eso es lo que hay que buscar.
Esto no se logra de un día para otro, son medidas a muy largo plazo, al menos de acá a 50 o 100 años. Por tanto deberían comenzar a tratarse estos temas hoy, para no sufrir catástrofes en el futuro. Más aun si estamos mejorando la calidad de vida y la esperanza de vida de las personas en tantos países, me refiero a curar cientos de enfermedades, cirugías avanzadas, en promedio la gente vive más años, etc.

El interrogante es si estamos preparados para realizar acciones de las que no veremos resultados inmediatos. Pues lo que debe hacerse en primer lugar es una universal campaña de concientización sobre la problemática de traer demasiados niños al mundo. Luego de unos años podrían comenzar a aplicarse algunas medidas que de forma paulatina se extenderían en todo el mundo. Asesoramiento, ayuda, apoyo terapéutico en determinados casos, asistencia medica oportuna, etc. Finalmente, luego de otros tantos años podrían comenzar las sanciones y tal vez métodos más radicales de esterilización (se me ocurre ligadura de las trompas de falopio en la mujer y vasecomía en los hombres con tres hijos).
Lo que está claro es que tener 10 hijos no es celebrar la vida y llevar a cabo la gracia de Dios. Por otra parte tampoco puede justificarse con «tengo dinero, puedo permitirme una familia numerosa», tener hijos no es como ir de compras al shopping, son seres humanos que deben crecer, alimentarse, educarse y vivir en este mundo.
Por todas las anteriores razones estoy a favor de cualquier método anticonceptivo (siempre que no comprometan la salud y el bienestar de la persona), «la píldora del día después» y algo que causa tanta polémica como el aborto. El aborto no es asesinato, es evitar traer al mundo hijos no deseados. «No deseados» porque existe un proceso biológico inherente a todo ser humano e inevitable si no se toman ciertas precauciones.

Entiendo que este post puede tocar susceptibilidades y pecar de poco sensible, pero son temas que deben comenzar a debatirse hoy mismo, por más que algunos increíblemente insistan en que no hay sobrepoblación. Escribir sobre esto viene a raíz de los comentarios que surgieron en el anterior post, en donde el tema era haber llegado a los 7 mil millones de habitantes en el planeta y que inevitablemente seremos cada vez muchos más.
Tu Vieja