La Orquesta del Titanic

La Orquesta del Titanic

Han pasado a la historia bajo el nombre de la 'Orquesta del Titanic' pero en realidad, y a pesar de que ha transcurrido un siglo desde entonces, su nombre era 'Wallace Hartley Band'; dos formaciones de músicos dirigidos por Wallace Henry Hartley (de quien tomaba nombre la banda) que componían un quinteto que amenizaba las meriendas y cenas; y un trío de violín, violonchelo y piano que tocaba en la recepción de uno de los restaurantes que había a bordo.

Tragedia


El único momento en el que los ocho miembros de la banda tocaron juntos en todo el viaje fue durante el transcurso del hundimiento del transatlántico, tras haber chocado éste contra un iceberg. Wallace Henry Hartley y los otros siete músicos tenían tras de sí una experimentada carrera, habiendo tocado en otras bandas y muchos de sus miembros llevaban varios años haciéndolo a bordo de otros cruceros de la compañía White Star Lines, la naviera propietaria del Titanic.

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Según la documentación que se pudo ir recopilando con posterioridad, algunos miembros de la orquesta tenían bastantes reticencias en aceptar el trabajo a bordo del transatlántico Titanic y no se contó con ellos hasta el último momento. El propio Wallace fue reacio debido a que solo dispuso de dos días libres desde que llegó de su último viaje y se tenía que embarcar en el Titanic. Había hecho planes de boda con su prometida María Robinson y quería aprovechar para organizar el enlace matrimonial, pero el importante contrato y la posibilidad de realizar algunos contactos de cara a futuros trabajos hicieron que finalmente accediera y aceptase la propuesta de dirigir a los músicos contratados para amenizar el viaje de los pasajeros de primera clase.

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Memorial instalado en Southampton en honor a los músicos del Titanic


La figura de estos ocho músicos ha pasado a la historia gracias al coraje que tuvieron en el momento del hundimiento y, tras ser reunidos en el salón por el propio Wallace, se pusieron a tocar con el fin de templar los nervios y ánimos de los pasajeros. Primero lo hicieron en el salón de 1ª clase, para después hacerlo en la popa junto a los botes salvavidas. Ninguno de ellos hizo ademán de marcharse y abandonar la formación para poner su vida a salvo a lo largo de esas fatídicas horas en el que el Titanic se iba hundiendo.

hundimiento


Todos los componentes de la Wallace Hartley Band perecieron aquella noche trágica, quedando en el recuerdo y testimonio de aquellos pasajeros que pudieron salvar sus vidas la asombrosa gesta realizada por ocho extraordinarios seres humanos, considerados como auténticos héroes y que pasarían a los anales de la historia bajo el nombre de "la Orquesta del Titanic".


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músicoswallace hartley bandLa Orquesta del Titanic

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Comentarios Destacados

@acido_taringuero +38
"Señores, ha sido un placer tocar con ustedes"
@DjSoundmix +18
unos genios tocaron hasta el final

30 comentarios - La Orquesta del Titanic

@DjSoundmix +18
unos genios tocaron hasta el final

@acido_taringuero +38
"Señores, ha sido un placer tocar con ustedes"
@jesusdalmau +1
Buena información, Reco, +5, gracias !!!
@juanamateur +3
La orquesta del Titanic
Por Arturo Pérez-Reverte
Madrid, 2010
El otro día, los pavos del suplemento cultural ABCD , periodistas y escritores, me invitaron a un cocido en Madrid. El pretexto era celebrar un artículo mío -lo hacen una vez al mes, eligiendo víctimas de modo por completo aleatorio, o casi-, y confieso que, aunque vida social hago la justa, resultó una comida muy simpática. Estaban allí Fernando Rodríguez Lafuente, Juancho Armas Marcelo, Fernando Castro, Luis Alberto de Cuenca y César Antonio Molina, entre otros: una interesante jábega de marrajos. Como no me gusta llegar con las manos vacías, antes de ir a la Taberna de Buenaventura, adecuado lugar de la cita, me pasé por la tienda de regalos que unos amigos tienen junto a Puerta Cerrada, donde compré una de esas semiesferas de cristal que producen efecto de nevada al agitarlas. Se trataba, en este caso, de un precioso Titanic a punto de hundirse, junto al pináculo de un iceberg. Desde hace tres o cuatro años he comprado una treintena de veces ese modelo en la misma tienda, destinado siempre a gente a la que aprecio. A veces está cierto tiempo agotado hasta que vuelven a traerlo, y sospecho que sus dueños lo reponen continuamente gracias a mi obsesiva insistencia.

El caso es que el Titanic y su iceberg, entre otros asuntos, formaron parte de la conversación de sobremesa. Se lo entregué a Rodríguez Lafuente como director y cabeza visible del putiferio, aclarándole que siempre regalo eso como memento mori . Un recordatorio de que, por muy sobrado que navegue uno por la vida, siempre hay un iceberg esperando en alguna parte. Y aun más: cada éxito tiene, o al menos eso creí siempre, su trampa específica incorporada. El caso es que estuvimos conversando un rato sobre ello; y a la hora de los cigarros y el café -hace años que no fumo, pero me gusta que la gente fume donde le salga de la bisectriz, y que la Parca recolecte libremente a los suyos-, llegado el momento de la lengua suelta por productos espirituosos, discursos informales y debate animado, se planteó el tema de la orquesta: esos músicos tocando en cubierta mientras el transatlántico insumergible se sumergía despacio en el mar frío y tranquilo. Alguien mencionó el episodio como rasgo característico de la estupidez humana. De cómo el ciudadano prefiere siempre que le toquen la música antes que enfrentarse a la realidad. Convine en ello, que me parece muy cierto; pero manifesté también que, en mi opinión, la orquesta del transatlántico simboliza algo más. También esta mesa, dije mirando alrededor, es una orquesta del Titanic. En tiempos como los de ahora, cuando los periódicos reducen las páginas de Cultura a la mínima expresión, y además las ocupan con el último diseño de calamar al dátil deconstruido en sake por Ferrán Adriá y desfiles de la colección de primavera de Danti y Tomanti, la existencia de fulanos -y fulanas- que no se resignan, y siguen dispuestos a contarle a la gente la historia de los libros que se publican, las exposiciones que se inauguran, la música que es posible escuchar, me parece más necesaria que nunca. Y algo está claro, añadí. El mundo para el que muchos de nosotros fuimos educados hace medio siglo ya no existe. Mi abuelo, calculen, nació en el siglo XIX. Esa vieja Europa ilustrada, memoriosa y culta, superior en el más noble sentido de la palabra, la de Montaigne, Cervantes, Goethe o Chateaubriand, se va a tomar por saco. Y los suplementos culturales de los periódicos, pese a sus muchos vicios, tics, filias y fobias, envidias y grandezas, infames a veces y otras espléndidos según la racha, con firmas de gente honrada y también de indiscutibles hijos de puta, son sin embargo, en su conjunto, la música de la orquesta que suena, no para adormecer conciencias, sino como compañía y alivio de muchos. Como último bastión. Como analgésico que no quita la causa irremediable del dolor, pero lo alivia.

"Morir matando", apuntó Armas Marcelo entre dos chupadas al Montecristo, haciéndome el honor de citar unas antiguas palabras mías. Y estuve de acuerdo. Esas modestas páginas culturales que sobreviven, opiné, sirven para no resignarse. Para hacer que, al menos, a los imbéciles y a los ignorantes les sangre la nariz. Para recordarnos que aún es posible pensar como griegos, pelear como troyanos y morir como romanos. Para aceptar, en fin, el ocaso de un mundo y el comienzo de otro en el que no estaremos; y hacerlo serenos, jugando a las cartas en el salón cada vez más inclinado del barco que se hunde, mientras por los portillos abiertos, entre los gritos de quienes creían posible escapar a su destino -"El barco era insumergible", reclaman los imbéciles-, suenan los compases de la vieja orquesta que nos justifica y nos consuela.
@loly_ +1
Impresionante! Amantes reales de la música!! para hacer lo que les gusta hasta el final, reco, muy bueno.
@mallorquina2
Grisom_es dijo:
juanamateur dijo:La orquesta del Titanic
Por Arturo Pérez-Reverte
Madrid, 2010.


Gracias amigo por tu comentario, enriquece el post. Inteligencia Colectiva

Gracias Grisom por tan magnífico post.
Mi agradecimiento también a juanamateur por traernos el artículo de Arturo Pérez Reverte.
Gran filosofia de vida encierra. Genial siempre mi admirado escritor.
@mallorquina2 +1
Por cierto..se me quedó en el tintero" decir:

Cuando se piensa en tan heróica hazaña como la de los violinistas..la grandeza y sensibilidad de espiritus grandes fluyen en esos momentos trágicos.
Estas cosas son las que devuelven la fe en la bondad del ser humano..cuando se tiene un dia de bajón--
Recomendadísimo tu post. Grisom

Gracias, gracias. Lo he disfrutado.

MAS DIEZ PUNTOS!!!
@TONINOCC +1
justo me dispongo a ver el último capítulo de la serie del 2012, saludos grisom, te dejo points
@JAVI_WOLF +1
Un excelente aporte amigo + reco y van +6
@JLCortazar +1
Recomendado, amigo.
Muy buen post!
@martarios88 +1
Buen post te dejo los cinco puntitos que me quedan,+5
@juanykarina2007 +3
que huev.. coraje de musicos y pobres por morir asi en esa forma como el capitan nunca abandonaron el barco para no infundir el ya miedo que estaba pasando al momento del naufragio muy bueno
La Orquesta del Titanic
@dolan-lds-eng +1
no se parecen en nada a los de la pelicula
@Juanma_SL +1
Hay que tocar mientras se está hundiendo