Tsunami salvó a los antiguos griegos de una invasión persa

El historiador antiguo Heródoto ya lo había dejado por escrito, pero ahora ha sido un grupo de geólogos alemanes quien parece haberlo confirmado por métodos científicos: un devastador tsunami acabó con la vida de cientos de soldados persas que asediaban la población costera de Potidaea, en Grecia, causando así la derrota persa en el año 479 antes de nuestra era.

Según Herodoto, “vino sobre ellos [sobre los persas] una gran marea del mar, más alta que nunca”. Una gigantesca masa de agua que el cronista atribuyó a la furia de Poseidón, el dios griego de las profundidades marinas, pero que no fue otra cosa que la consecuencia de un tsunami, tal y como han explicado recientemente geólogos de la universidad alemana de Aachen en una conferencia anual de sismología celebrada en San Diego (California) este mes de abril.

Según Klaus Reicherter, uno de los profesores de la Universidad de Aachen involucrados en el estudio, él y su equipo han descubierto evidencias de aquel temible evento geológico, pero sobre todo han querido hacer hincapié en su impresión de que un fenómeno así puede volver a suceder en la costa norte de Grecia, una zona que tradicionalmente no suele considerarse de alto riesgo de tsunami, a diferencia de la costa sur.

En opinión de Reicherter, la región norte también debería ser considerada de alto riesgo, pues sus estudios han revelado evidencias de que se produjeron varios tsunamis de efectos devastadores en épocas pasadas. Entre estas evidencias se encuentran sedimentos marinos que demuestran que este tipo de eventos geológicos tuvieron lugar en el pasado. De hecho, las excavaciones realizadas en las afueras de la antigua ciudad de Mende han sacado a la luz restos de conchas marinas, que muy probablemente fueron desplazadas desde el lecho marino como resultado de un tsunami.