Diseñado en la década de 1970, no fue un hijo fácil de parir para el ejército. Todo comenzó cuando el US Army sacó a la luz los requerimientos del programa MBT-70, que planeaba reemplazar a los tanques M-60 y otros más antiguos que todavía eran utilizados.
M-60 PATTON
Debido a la situación internacional del momento, se acordó que el proyecto fuera llevado a cabo junto con el de Alemania Occidental, que tenía una enorme experiencia en construir los mejores tanques del mundo. En ese momento, Alemania tenía en uso el Leopard I, pero esperaba reemplazarlo por un diseño mejor en poco tiempo.
Luego de muchos años de trabajo conjunto, las diferencias llevaron a que, finalmente, los dos gobiernos decidieran seguir sus proyectos por separado. Este detalle es olvidado por muchos analistas estadounidenses, en parte tal vez por orgullo: lo mucho que se aprendió fue por la colaboración, y tal vez el vehículo no hubiera sido tan bueno sin los socios alemanes. Después de todo, los tanques estadounidenses hasta el momento no habían sido de los mejores en todo.
El primer M1 salió de la línea de ensamblaje de la División de Sistemas Terrestres de la Corporación General Dynamics en 1978. El proceso, nuevamente, no fue sencillo. Los enormes errores en programas anteriores, como el del Sheridan, habían costado muchísimo dinero en vehículos luego inútiles. Los congresistas, recelosos, tuvieron que ser firmemente convencidos para que aceptaran el hecho de que el Abrams era realmente mejor que los otros.
Después de dos años de pruebas, comenzaron las entregas al US Army el 28 de febrero de 1980. Cinco años más tarde, estos modelos iniciales habían enseñado muchas cosas. Fue así como, mejoras mediante, se cambió la producción al M1A1, que comenzaron a salir de la línea de ensamblaje en agosto de 1985.
Una de las mejoras más patentes fue el cambio del cañón. Producto de una época anterior, el M1 usaba un cañón de 105 mm de ánima rayada, igual al del M60. Se trataba del diseño británico que habían aceptado las versiones finales del M48, un tanque de la época de Vietnam. Era obvio que en mitad de los 80s un tanque de primera línea no podía seguir usando un arma de ese calibre, cosa que también habían entendido los alemanes para su Leopard 2.
El Abrams en la actualidad
El modelo más moderno de este tanque es el M1A2, al cual han sido convertidos al menos 368 M1. Igualmente, en 1996 se actualizaron a ese nivel otros 580 M1, y en 1999 el ejército comenzó a mejorar otros M1 al M1A2 SEP (System Enhancemente Program). El SEP incorpora capacidades de electrónica digital en lo más profundo del aparato, haciendo innecesarios los parches o apliques parciales en los sistemas.
Ya no queda en servicio ninguno de los primeros M1; el último modelo fue retirado de servicio en septiembre de 1996. Era usado en Fort Knox para adiestramiento de reservistas y personal de la Guardia Nacional. Todos los demás fueron reconvertidos a M1A2, modelo que ahora llega directamente de las fábricas a las unidades.
Se han construido hasta la fecha unas 9.000 unidades del Abrams, que sirven en el US Army (1.174 M1A2 y 4.393 M1A1), el Cuerpo de Marines (403 M1A1), y las FFAA de Arabia Saudita, Egipto, Kuwait y Australia.
Una de las últimas mejoras que se ha incorporado a este tanque es un APU (Auxiliary Power Unit, Unidad de Poder Auxiliar). A veces los tanques tienen que mantenerse detenidos, pero con los sistemas andando, ya que pueden ser necesarios muy rápidamente, sobre todo si están en combate. Los tanques con motores diesel pueden reducir las revoluciones del motor, dejándolo encendido con lo mínimo (lo que se conoce como al ralenti): de esta manera no gastan baterías ni tampoco excesivo combustible. Sin embargo, los motores de turbina no pueden hacer esto, de manera que muchas veces gastan combustible estando parados.
La APU permite que el Abrams apague su motor de turbina, y mantiene encendidos todos los sistemas, dejando listo al tanque para el combate sin tener que gastar inutilmente tanto carburante. Esta mejora ha sido un aprendizaje directo de la campaña en Afganistán e Irak.
Usuarios fuera de EEUU
Lentamente, el Abrams se ha abierto paso en el arsenal de algunos países, a pesar de no tener el nivel de éxito comercial del Leopard 2. Sin duda sus logros en el campo de combate, además de la tradición de compra de algunos países, que prefieron productos estadounidenses, ha ayudado a este nivel de ventas.
Los Abrams vendidos al extrajero son de diferentes tipos, siendo algunos del modelo A1 que luego fueron actualizados. En todos ellos, la única gran diferencia con el modelo estadounidense básico es que no poseen una malla de uranio empobrecido que es parte del blindaje de capas. Este hecho se debe a que por políticas de exportación, ciertas tecnologías y materiales no pueden ser vendidas a países extranjeros.
Los actuales usuarios del Abrams incluyen a:
Kuwait: compró 218 M1A2 después de la invasión de Irak y la subsiguiente guerra, para reemplazar el material perdido o capturado y homogeneizar su parque acorazado
Arabia Saudita: compró un total de 388 Abrams, siendo 315 del modelo A2 y 73 del modelo A1.
Egipto: rompió su larga tradición de dependencia de material acorazado soviético al adquirir 1.005 de estos tanques. 250 eran del tipo M1A2 SEP, mientras que los restantes 755 eran M1A1 que fueron luego actualizados a ese standard.
Australia adquirió 59 unidades de un modelo especial del M1A1 en 2006; al año siguiente comenzaron a reemplazar a sus Leopard 1 AS.
Irak: el último comprador de este sistema de combate, ha pedido un total de 140 unidades del M1A1M en 2009. Al parecer existen planes de comprar hasta 700 unidades, para reemplazar un enorme parque acorazado que acumula varios tipos y modelos de tanques soviéticos, muchos de los cuales están obsoletos.
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Fuentes de Información
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