Baradero es la ciudad cabecera del Partido homónimo, provincia de Buenos Aires, Argentina. Se encuentra en la orilla occidental del río Paraná, con importantísimos lugares de miniturismo.

Baradero - Historia

Carretera
RN 9 Autopista y la RP 41 que la vincula con la RN 8, en San Antonio de Areco

Historia

1615, se establece una "Reducción de Indios" (lugar de habitación forzosa de la población indigena, en ocasiones tras un traslado a una distancia sustancial desu lugar original), al costado del río Paraná, recorrido por los conquistadores realistas y donde "se vararon muchas veces sin peligro de averías" por su fondo de cieno. Ello habría dado su nombre al lugar. Hernandarias determina el lugar donde fundarla, pero Fray Francisco de Arenas con 250 originarios Chaná y Mbiguay , elige otro lugar: a mitad del trayecto, por un solitario "cerro" atalaya para vigilar el Paraná.

16 de agosto de 1615, Hernando Arias de Saavedra Hernandarias, el gobernador fundador trae los materiales para la iglesia, a cargo de Fray de Arenas, y herramientas para los originarios. Es Jefe y Corregidor el vecino Bartolomé Pinto y Cacique principal al indio Bartolomé. La localidad era "Encomienda Real" que llamó "Santiago", en honor al santo del 25 de julio, fecha de la fundación, y la iglesia puesta bajo esa advocación: Santiago Apóstol. Se determina el nombre: "Santiago del Baradero" (Baradero por la "baradura" (sic) del lugar, y que la costumbre escribió con la "b" en vez de la "v".

1621 se encarga de la Reducción el evangelizador y conocedor del alma del originario (escribió el primer libro en guaraní), Fray Luis de Bolaños (1580-1629), con 72 años, el que comenzó a darle forma al pueblo; si bien Bolaños, por sus obligaciones misionales no pudo permanecer en forma absoluta en el lugar, dejó su espíritu organizador

1622 llega el Obispo de Buenos Aires, Pedro de Carranza, para confirmar a 219 originarios, se admira de la organización.

1810 a 195 años de su fundación, Santiago de Baradero, no es más una reducción, convirtiédose en pueblo de españoles, de criollos, de esclavos argentinos. Es gobernada por los corregidores.

1814 se nombra Alcalde de la Santa Hermandad.

1822 independizados de la Metrópoli Colonial, el gobernador Martín Rodríguez, y el ministro Bernardino Rivadavia, nombra Síndicos, Alcalde y Jueces.

1852, el nuevo gobierno nombra Jueces y luego la Comisión Municipal, elegida con un Presidente y un Juez.

1855, llegan colonos suizos a la "Colonia Agrícola", creando así la primera colonia agrícola organizada del país; hombres y mujeres de temple y de férrea voluntad de trabajo dieron un gran impulso a Baradero, ya que mejoraron los sistemas de cultivo y crianza de ganado y animales de corral; y aportaron el pintoresquismo de sus costumbres. Ante la demanda de nuevas y mejoras herramientas se establecen las primeras herrerías, que se convertirán en talleres, primitivas industrias, destacándose las de Sabino Ormezano y Cristian Eschler, siguiendo las de Viale y León Currat.

1887 Gregorio Fraga es elegido el primer Intendente Municipal. El juzgado es un poder autárquico.


LOS DIAS LIMINARES Los documentos de la época indican que fue fundada en el año de 1615, por la voz y orden de Hernando Arias de Saavedra, el primer gobernador criollo. Su origen fue una reducción de indios, reunidos para establecer una Encomienda Real a cargo de franciscanos. Los primeros aborígenes fueron trasladados por el franciscano Francisco de Arena, desde las proximidades de Buenos Aires, a unas siete leguas. Otras versiones indican que pertenecían a la zona de islas o del Paraná arriba y se trataba de los grupos guaraníticos: Chanáes y Mbiguays. El Fray Arena fue designado el día de la fundación por Hernandarias y seis meses después fue sustituido por Fray Luis de Bolaños.

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EL NOMBRE

Por todos los documentos hallados se testimonia que Santiago del Varadero fue creada en el año de 1615, bajo la advocación de Santiago Apóstol, por ello se ha consagrado como día de su fundación el 25 de julio, aunque no haya documentos que lo certifiquen. En todos los testimonios documentales se cita a la reducción como pueblo, con el nombre de Santiago y el militante de Varadero, Baradero y también "Barradero", en pocos casos. Sin duda, tomó su nombre del hecho que en su río se "varaban las naves, sin peligro de avería", debido a su lecho barroso; tal cual lo dicen las crónicas españolas.

UN LUGAR PARA LOS ABORIGENES

Para que poseyeran sus propias tierras, el gobernador Hernandarias, les asignó una legua de campo con frente al río, que se podía medir desde la conjunción del Río Arrecifes con el Paraná (así le decían al Río Baradero, brazo del mismo) hasta contar 6.000 varas sobre su costa. Desde allí, medir otras leguas de fondo, pero descontando los bañados, hasta dar con las tierras que se le concedieron al encomendero Don Gaspar de Godoy, provistas por el propio Hernandarias desde los primeros días de la fundación de esta Encomienda Real

HERNANDARIAS

Hernando Arias de Saavedra fue, quizás, el último representante del espíritu de la conquista en el Río de la Plata y su nombre debe inscribirse junto al de aquellos que lucharon y dedicaron su vida a colonizar y evangelizar estas lejanas comarcas que constituyeron uno de los confines más alejados del imperio español. Hijo de esta tierra, había nacido en Asunción del Paraguay, cabeza de la gobernación del Río de la Plata, el 10 de septiembre de 1561. Fue su padre el capitán español Martín Suárez de Toledo y su madre doña María de Sanabria, por lo que era nieto por vía materna del adelantado don Diego de Sanabria y de doña Mencia Calderón de Sanabria, rica dama española que trajo su fortuna al Paraguay. Hernandarias fue además, medio hermano de Fernando de Trejo y Sanabria, que hacia fines del siglo XVI era obispo del Tucumán y uno de los fundadores de la Universidad de Córdoba. Don Hernando, hombre culto, prudente y generoso, de caballerescos modales y grandes iniciativas, era sumamente versado en historia romana, que según algunos historiadores, llegó a sus manos a través de las tan comunes abreviaciones españolas de aquellos días. Educado en el convento franciscano de su ciudad natal, tuvo por maestro a Ruy Díaz de Guzmán, célebre historiador de la época, autor de "La Argentina o Historia de la Provincia del Río de la Plata" (1612). Como todo individuo de buena cuna y elevada educación de aquellos tiempos se cree que dominó el latín y que fue versado en otras materias. Integrando las milicias de su ciudad natal, marchó muy joven a la guerra contra las tribus fronterizas que hostigaban a la población cristiana. Según cuenta la tradición, para evitar mayores derramamientos de sangre, retó al cacique enemigo a un duelo cuerpo a cuerpo y en el combate le dio muerte, sufriendo tan solo unas pocas lesiones. Hernandarias se enroló en la expedición a la Ciudad de los Césares organizada por el gobernador Abreu (1578), participó en la fundación de Salta, formando en las milicias de don Hernando de Lerma y estuvo a cargo del ganado destinado a la segunda fundación de Buenos Aires emprendida por su futuro suegro, don Juan de Garay, a quien acompañó como cabo segundo en su expedición a las sierras de Tandil y de la Ventana. A los 20 años de edad, se casó con la hija del adelantado, doña Jerónima de Contreras y se fue a vivir a Santa Fe, donde estableció su residencia. Años después Hernandarias combatió contra las tribus niguares del Paraguay, participó en la fundación de Concepción del Bermejo, de la que fue primer alcalde ordinario e integró la expedición que a través de las actuales selvas formoseñas, abrió un nuevo camino a la ciudad de Asunción. Personaje destacado de la fundación de Corrientes, en 1588, reemplazó a Alonso de Vera “Cara de Perro” en el gobierno de Asunción, ejerciendo la tenencia general de las provincias el 13 de julio de 1592. Su amplia hoja de servicios se vio incrementada cuando en 1592 fue teniente de gobernador de don Hernando de Zárate y en 1597 de Juan Ramírez de Velasco. Se hallaba en Concepción del Bermejo cuando se enteró de la trágica muerte de Ramírez de Velasco y encabezando 80 efectivos, partió desde aquella ciudad para enfrentar a los indios, a los que aniquiló tras una sangrienta batalla en la que resultó herido. Ya en Asunción, encontró a la ciudad convulsionada, debido a las discrepancias que existían en cuanto a si Ramírez de Velasco había depositado en él su confianza o no. En gesto de alta nobleza declinó el mando para someterse a los designios de la mayoría y el 4 de enero de 1598 la Asamblea lo designó gobernador "con mucho gusto y aplauso de toda la gobernación…haciendo uso del privilegio concedido por el emperador Carlos V " Apaciguado el Paraguay, a poco de su reconocimiento por la Audiencia de Charcas, Hernadarias bajó a Buenos Aires, amenazada entonces por la acción de piratas, previa designación de su cuñado, el capitán Antonio de Añasco, como teniente de gobernador. Disipado aquel peligro, pasó a Santa Fe, sede de su hogar, donde recibió del Virrey del Perú la designación de gobernador interino y la visita de su medio hermano el obispo Trejo, que llegaba con la misión de ordenar sacerdotes en Paraguay. Junto a este regresó a la capital, ciudad de su nacimiento, donde fue recibido por el pueblo que le hizo entrega de las llaves, con las que abrió su puerta simbólica. Mientras el obispo Trejo administraba el sacramento de la Confirmación a más de 3000 pobladores, Hernandarias comenzó a organizar la expedición contra los indios alzados del Paraná, quienes habían asesinado a más de una veintena de españoles, entre ellos Bartolomé de Sandoval y el general Iñigo de Velasco. Partió al frente de un escuadrón de 200 efectivos bien armados, dividido en ocho columnas con un capitán a su frente cada una y, encabezando esas fuerzas, aniquiló por completo la rebelión. Los indios que no fueron muertos, huyeron hacia los bosques para no regresar. De vuelta en Asunción, Hernadarias dictó ordenanzas sobre la base de las que impusieran oportunamente don Alvar Núñez Cabeza de Vaca y Domingo Martínez de Irala, organizando pueblos con asientos mucho más favorables, a cargo cada uno de un protector, pagando y sosteniendo al sacerdote encargado de la enseñanza religiosa. Nueve años después, el padre Luis Bolaños recorrió las regiones civilizadas, fundando las primeras reducciones franciscanas de aquellos lares: Caazapá y Yutí. El 20 de junio de 1596 el Rey Felipe II designó gobernador a don Diego Rodríguez Valdez y de la Banda, ello tras la definitiva renuncia de Juan Torres de Vera y Aragón. Tras una prolija y ordenada administración de los fondos públicos, Hernandarias dejó su primer gobierno, pero regresó en 1597, tras el fallecimiento de su titular, en la ciudad de Santa Fe. El 12 de enero de 1603, fue designado por el virrey del Perú para un tercer período, para júbilo de la población, que se deshacía en elogios a su persona. La gobernación se hallaba vacante desde el 12 de agosto del año anterior. Una de las primeras decisiones de Hernandarias fue emprender una nueva expedición en busca de la mítica Ciudad de los Césares, hecho que anunció a través de pregones en todas las ciudades de la gobernación. Organizarla le llevó cerca de seis meses, reuniendo 130 soldados, 600 vacunos, igual número de caballos y unas setenta carretas con sus respectivos bueyes, además de 600 indios auxiliares. La expedición partió de Buenos Aires el 1 de noviembre de 1604, internándose en el inmenso desierto pampeano, para seguir los rastros de la legendaria expedición de Francisco César, soldado de Solís, que dio origen a la leyenda. Tras recorrer 150 leguas, los españoles llegaron a las márgenes de los ríos Colorado y Negro y costeando siempre sus riberas, alcanzaron Choele Choel y el territorio donde en la actualidad se encuentra la ciudad de Gral. Roca. Habían explorado un vasto territorio, descubierto importantes salinas y fértiles valles y confirmado la dominación de España en aquellos territorios, en lo que fue un antecedente más que notable de la conquista del desierto, todo ello, después de batir a los indios que los superaban en número de diez a uno. De regreso en Buenos Aires, ciudad a la que este gobernador elevó de categoría e importancia, contribuyó con energía, proveyendo de carretas, bueyes y víveres, a equipar la expedición del gobernador de Chile Mosquera, que venía proveniente de España, encomendado para hacer la guerra a los araucanos. Ocurrió que Mosquera actuó con soberbia y su soldadesca incurrió en graves desmanes contra la población, motivando su reacción violenta. De la mano de Hernandarias, Buenos Aires logró sustentarse de su propio comercio con el Brasil. Fue él quien reconstruyó el fuerte y, bajo su mando, los pobladores comenzaron a edificar el Cabildo. Este tercer gobierno se extendió hasta el 21 de diciembre de 1609, cuando llegó un nuevo titular Diego Marín Negrón, que acabaría sus días asesinado, en pleno ejercicio de sus funciones. De nada valieron las malas intenciones de los enemigos de Hernandarias ya que el juicio de residencia arrojó, por segunda vez, una administración más que impecable, razón por la cual, se retiró a su residencia particular de Santa Fe, junto a su familia, en espera de nuevos acontecimientos. Hernandarias fue gobernador por cuarta vez, por designación fechada el 7 de septiembre de 1614. Se hizo cargo de esas funciones en su casa de Santa Fe el 3 de mayo de 1615 e inmediatamente después se trasladó a Buenos Aires, a la que llegó el 29 de mayo de ese año. En esta nueva oportunidad, adoptó enérgicas medidas en defensa del vecindario y su comercio, razón por la cual, expulsó de la ciudad a judíos portugueses que simulando ser católicos practicantes, ejercían el contrabando en desmedro de la economía regional. De este período dice el historiador Raúl A. Molina: "..la muerte de Martín Negrón había acentuado la política del fraude aduanero iniciada bajo su gobierno; y durante la actuación de su sustituto Mateo Leal de Ayala, se formó el famoso cuadrilátero, que mantuvo a esta ciudad en el desafuero y la violencia.

campo

Simón de Valdés fue desterrado a España, Vergara y Diego de Vega huyeron al Alto Perú y muchos vecinos fueron procesados; a tal punto llegó que se paralizaron las pesquisas por extinguirse las existencias de papel. Hernandarias repuso las ordenanzas de la Metrópoli, y al fin, después de comprobar la resistencia de los complicados, asistió a las luchas del vecindario entre beneméritos y confederados, origen de los dos primeros partidos de nuestra vida política, y también a los asesinatos del alguacil Guadarrama y otros en que hasta su misma vida corrió peligro. Por último, repartió las nuevas permisiones entre los vecinos y, colocado en la gobernación con el título de Juez Pesquisidor con que lo invistió la real audiencia de Charcas, se instituyó en juez implacable de los contrabandistas..." En 1618 la corona española dividió la Provincia del Río de la Plata en dos, la gobernación del Paraguay, con Asunción como capital y el Río de la Plata con Buenos Aires como cabecera, medida de la que Hernandarias, como en su momento el arcediano Martín del Barco Centenera (1587) y fray Juan de Rivadeneira (1581) habían sido propulsores. Dijo al respecto Vicente Fidel López "..Reinaba Felipe III, y previas las consultas y los acuerdos con el Consejo de Indias y Casa de Contratación, fue aprobada la indicación de Hernandarias, y promulgada en diciembre de 1617, la separación del Paraguay y el Río de la Plata en dos provincias de igual categoría.." Hernandarias se retiró a la vida privada pero al poco tiempo, sufrió injusta persecución por parte de su sucesor, el navarro Diego de Góngora. Este valeroso capitán de Flandes, nacido en Pamplona, se dejó influenciar por la facción del partido confederado, ordenando el arresto de aquel. Como dice Molina: "..El prestigio político que Hernandarias había ganado en sus cincuenta años de servicio, fue agredido por el gobernador Góngora y sus secuaces, reduciéndolo a prisión durante dos años y rematándole los bienes.." El sevillano Juan de Vergara y el portugués Diego de Vega, contrabandistas perseguidos y expulsados por don Hernando, regresaron a la ciudad y al amparo del gobernador, se transformaron en individuos influyentes con gran poder de decisión sobre vidas y haciendas, hasta tal punto, que llegaron a convertir a los funcionarios de gobierno en simples marionetas. El propio gobernador Góngora comprendió su error y antes de morir, habiendo reunido al cabildo en su propia casa, declaró culpables a aquellos y designó gobernador interino al capitán Diego de Páez y Clavijo. El juicio de residencia lo encontró culpable por haber perseguido injustamente a Hernandarias y cuando un nuevo Juez Pesquisador hizo su entrada en Buenos Aires a finales de 1623, aquel, don Hernando Arias de Saavedra, cabalgaba a su lado, para beneplácito de todo el vecindario. En 1628 estallaron violencias en Buenos Aires entre confederados y beneméritos y a Hernandarias acudió el nuevo gobernador, don Diego Martínez del Prado para que intervenga e hiciera valer su influencia. El noble asunceño, cuya "venerable ancianidad transcurría plácida en la ciudad de Santa Fe" respondió de inmediato y terminó designado comisionado por la Audiencia. El 1 de mayo volvió a entrar en Buenos Aires restableciendo la calma. De regreso en Santa Fe, vivió allí los últimos seis años de su vida, respetado y admirado por todos los habitantes de la gobernación, siendo la suya, palabra autorizada y requerida en cuanta iniciativa se emprendía por entonces. Falleció en 1634, a los 72 años de edad. De su matrimonio con doña Jerónima de Contreras, había tenido tres hijas: Gerónima, Isabel y María. Sus restos fueron enterrados en el Convento de San Francisco, de la antigua ciudad de Santa Fe, junto al altar mayor y allí yacen hoy, junto a los de su esposa y otros vecinos de la antigua población, a la vista del público, en las ruinas de Cayastá, uno de los puntos de interés histórico más atractivos de aquella provincia. Hernandarias fue el prototipo del guerrero español en estas latitudes, audaz, valeroso y temerario. Fue quizás uno de los últimos modelos de la conquista. Como gobernante llevó a cabo una obra magna, impartiendo justicia, administrando con prudencia, manejando los caudales públicos con rectitud, limpiando de vagos y delincuentes la provincia y persiguiendo al contrabando con dureza. Bajo su administración se establecieron las misiones jesuíticas en el Paraguay y Misiones, se edificaron iglesias y se repararon templos, se abrieron caminos y se pusieron en práctica leyes justas que a todos beneficiaron. Fue ejemplo de caballero cristiano y sinónimo de nobleza hispana.

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CARTAS Y CRONISTAS

En el Archivo Histórico de Sevilla, se pueden leer centenares de cartas enviadas al Rey desde estas tierras. (Transcribiremos algunas, las cuales conservan las formas del castellano antiguo)

HERNANDO ARIAS DE SAAVEDRA ( 25 de mayo de 1616)

Al Rey: " El Gobernador del Río de La Plata da cuenta a Vuestra Majestad dexando asentadas las cosas del Puerto de Buenos Ayres el año 615 subio a las ciudades de la provincia reduciendo a los naturales para que fuesen adoctrinados..." ..."y puso sacerdotes para ello con fabrica pra hacer iglesias y peretechos de labranca y sustento de los dichos indios. Señale los sitios en la costa del rio donde fueron fundados" ... Dice más adelante: ..." y me parti para las ciudades de arriba visitando decamino Las nuevas Reducciones que e hecho de los dhos naturales les queles ami voz y por mi orden estauan en los parajes que les tenia señalados por su asiento..." Luego describe una reducción: "... de nombre Nuestra Señora de la Estrella, a quince leguas de la ciudad..." . Y continúa diciendo textualmente: "...10 leguas mas adelante llegue aotra Reducción por nombre Santiago donde fui con algunos vezinos desta ciudad y un Religioso del mismo orden bueyes y peltrechos p'labrancas y fabrica de Iglesia y auiendo dexado el horden ne cesso para todo y Vn español virtuosso y aproposito pase adelante y ay enesta Reducion 250 yndios..."

DIEGO DE GONGORA (20 de julio de 1619)

Al Rey: "...de la aueigacion quy hize de las tres reducciones de yndios de su jurisdicion y de sus costumbres modo de vivir y proceder y embie un testimonio dello..." Refiriéndose a esta reducción dice: "...En la Reduccion de Santiago del Varadero que el mas antiguo cacique es Don Bartholome de Nación Guarani. Se empadronaron sesenta y tres yndios Xptanos once ynfieles. Cincuenta y ocho yndias Xptanas. Siete yndios ynfieles. Cincuenta y ocho muchachos y muchachas de la hedad rreferida. Bauticados los mas dellos. Son todos ciento y noventa y siete. Tienen una yglesia grande de tapias cubiertas de madera, de sauce con paja, en el altar había dos imajenes de lienco con su marco de madera. Dos candeleros de acofar. Dos campañillas pequeñas y dos caxas. Porque ornamento caliz y demas adreco de dezir misa el sacerdote que las doctrinaua llamada Fray Luis de Volaños del aordendesanfranco certifico ser prestado del combanto de buenos ayres. Habra quatro años que los trajeron a esta rreduccion de sus tierras donde estavan siete leguas desta ciudad por mandato dehernandarias de Saabedra mi antecesor esta reduccion esta menos desordenada aunque su asiento es enfermo porser el sitio pantanoso, mala agua poca leña y el pescadero estar deabiado tres leguas difieren en poco de los otros yndios aunque siembran mayz y tienen sus casas cubiertas de paja..." "...Todos viuen como Varbaros teniendo a dos, tres y más mujeres Xptanas e ynfieles assi los caciques como los yndios obedecen mal a sus mayores y assi rrespetan poco asus caciques. No tienen casas de Comunidad Sino algunos cauallos que coxen en el campo, todo muy corto y con gran miseria..."

DIEGO DE GONGORA (1619)

Al Rey: Entre otras cosas dice: "...Esta Reducion parece que está puesta en mal sitio que es un pantano con mala agua y poca leña y los caciques y yndios declararon que la pesquería y la caca de venados y yeguas estan siete leguas de buenos ayres Veynte leguas de la dga (dicha) reducion y que allí los doctrinauan los padres de San Franco. Que habra quatro años que los trajeron ala dha (dicha) reducion por mandato de Hernandarias de Saavedra que les prometio hacer mucho Vien y que tenían hecha Vna yglesia muy grande y sus cassas con mucho trauajo..."

JUAN DE MUNARRIZ (16 de julio de 1619)

Al Rey, Por parte de este Escribano mayor de la Gobernación: "...ciudad de La Trinidad Puerto de Buenos Ayres..." "...Fuienotrora Reducion nombrada Santiago del Varadero veynta y dos leguas de esta dicha ciudad que esta a cargo de Bartholome Pinto, Velino de ella que haze officio de corregidor que le nombro Hernando Arias de Saavedra. Tiene los yndios que estauan en las yslas que seran hasta ciento y quarenta y su cacique principal se llama Don Bartholome, y que siembran mays frijoles y habillas y otras semillas con lo qual y carne de yeguas cimarrones y pescados que pescan en el Río Sefustentan y que tienen yglesia y cassas de orcones y cubiertas de paja Y que son Xptanos ecepto los yndios viejos. Y que no vienen mas que veynte y quatro bueyes, que andan vestidos de cuero y se cobijan con pellejos, y que tubieron por dotrinante a fray francisco de Arenas de la orden de San Franco. Seis meses y que despues entro a doctrinarlos fray Luis de Volaños dela misma orden que hasta agora esta en la dicha rreduccion..." "...Y no consta que en esta jurisdicción aya mas Reduciones segun toda lo sussodho mas largamente parece por las dichas aueriguaciones hechas fobre ello porel dicho señor gouernador Don Diego de gongora qque aqui firmo Don Diego de Gongora (sigue una rúbrica) se fecha en la dicha ciudad de Latrinidad Puerto de buenos ayres en diez y seis dias del mes de julio del mil seiscientos y diez y nueve años, CON TESTIMONIO DE VERDAD (con la rúbrica y en forma de cruz en el medio que entonces se usaba como juramento de verdad) Joande Munarriz esno mayorde Gouernazion y rubrica...)

La iglesia PRIMERAS NOTICIAS

Como se ha dicho, la población de Baradero tiene origen en una reducción de indios, que a la vez era encomienda real. Es de suponer que la primera obra que se hizo fue construir las chozas para vivienda y de inmediato edificar la iglesia para erigir el altar al Santo Patrono, que era y sigue siendo Santiago Apóstol. El curato del Baradero existía desde 1620. La primera referencia que se tiene es la del primer obispo de Bs.As., don Pedro de Carranza, que estuvo en Baradero en 1622, en visita pastoral, por poseer una esmerada organización y buen orden, aprovechando esa oportunidad para confirmar a los indígenas, que por entonces eran 219.

Más tarde, el obispo don Pedro de Fajardo anexó al de Baradero el pago de los Arrecifes y parte de Areco, pero más adelante esta disposición quedó sin efecto.

PRIMERAS PARROQUIAS DE ESPAÑOLES

El Cabildo de Bs. As., el 23 de octubre de 1730, creó las primeras parroquias de españoles que hayan subsistido y fueron las de Magdalena, Matanza y parte de Las Conchas, Costa o Monte Grande, Luján, Areco y Arrecifes. Este último comprendía desde el Río Areco hasta el arroyo de Las Hermanas (en las proximidades de Ramallo) y comprendía los actuales partidos de Baradero, San Pedro, Arrecifes y Pergamino, pero la iglesia interina del curato estaba en Baradero.

NACE SAN PEDRO

El cura de Baradero, Francisco Antonio de Goycochea, el 7 de junio de 1748, pidió autorización para fundar el convento de San Pedro, alrededor del cual se formó la actual ciudad del mismo nombre.


LOS PRIMEROS REGISTROS

En 1756 (octubre) se inician en la iglesia las anotaciones archivadas del movimiento demográfico de la población. En este archivo se encuentran los nombres de los indios bautizados desde 1756, ,lo mismo que los esclavos que llevaron el nombre de sus amos. En 1780 se designaron los primeros Alcaldes de la Santa Hermandad y se nombró en nuestra parroquia a Justo Sosa.

UNA IGLESIA HUMILDE

Del pobre estado de nuestra iglesia, dan cuenta diferentes documentos en el Juzgado de Paz. En una memoria de 1841 dice que la iglesia era un rancho de seis varas por ocho de largo, con una puerta y una ventana. Muchos datos sobre la pobreza del edificio se encuentran en el archivo de la Provincia. Al parecer, cada huracán que se presentaba, la hacía volar por su poca solidez y escasa protección. En una nota del 25 de mayo de 1780 (6.1.16) dice: ¨La iglesia era un ridículo galponcillo, con paredes de adobe cruzado y cubierto de paja, que como solemos decir, deja de llober fuera por llober dentro¨... (sic)


LA FAMILIA SE AGRANDA

A mediados del Siglo XIX, ya Baradero tenía 4500 habitantes y se había fundado la primera Colonia Agrícola, con inmigrantes suizos, que cada año aumentaba más, por lo que una cantidad de vecinos entusiastas comenzaron a elaborar la idea de ampliar la iglesia, ya que la mayoría de las veces se debía oír misa desde afuera. Así fue que en 1857 se nombró una comisión, presidida por el Juez de Paz y Presidente de la Corporación Municipal don Martín de Gainza, vecino muy caracterizado y Jefe del Regimiento 3, con asiento en este pueblo. Lo secundaban en la comisión el Dr. Lino Piñeiro, los Sres. Pedro Alonso, Germán Frers, cura Domingo Frumento, el párroco Alfonso Raffaelli y Luis Villanueva. Para construir la nueva iglesia sólo se contaban con los sueños y con la esperanza de poder reunir el dinero necesario mediante colectas.

MANOS A LA OBRA

La iglesia primitiva se demolió en dos días domingos (17 y 24 de enero de 1858) con vecinos de buena voluntad. Los nuevos cimientos fueron bendecidos y colocada la piedra fundamental (en el centro de los cimientos de la pared que se encuentra detrás del altar mayor), nombrándose como patronos de la nueva iglesia a Santiago Apóstol y Nuestra Señora del Pilar, que lo eran antes)

POR FIN

Tres años de devastadora sequía retrasaron la construcción, ya que el principal aporte lo hacían los estancieros del lugar, acompañada de innumerables tropiezos. La iglesia nueva recién pudo inaugurarse el 30 de agosto de 1861, ante el alborozo de todo el pueblo y la comisión, que ese año estaba presidida por el Juez de Paz y Presidente de la Corporación Municipal, don Fermín Rosell. OTRA VEZ A EMPEZAR En sesión del 5 de abril de 1903, la Municipalidad, manifestó que la iglesia ofrecía la constante amenaza de derrumbarse, con grave peligro para los fieles que concurrían, por lo que se votó una partida de dinero, más el aporte de contribuyentes privados y se inició su refacción. El edificio recién se reinauguró en 1907, y desde ese momento mantuvo su actual aspecto.

Autoridades civiles PRIMERAS REFERENCIAS

La reducción indígena de Santiago del Varadero, fue organizada de acuerdo a las ordenanzas de don Francisco de Alfaro, dictadas en 1611, pero aprobadas por el rey en 1618. Estas ordenanzas eran de protección al indígena, disposiciones muy humanitarias, que en esta reducción, la mayor parte de las veces no se cumplieron. La primera referencia a un autoridad civil fue don Bartolomé Pintos, aunque no se sabe mucho sobre su actuación. Este sucedió a Fray Francisco de Arenas y al excelente organizador Fray Luis de Bolaños.

LA NEBULOSA

Luego de los primeros tiempos fundacionales, la historia de las autoridades civiles se pierde en una nebulosa. Aunque numerosos documentos del Archivo de Indias de Sevilla certifican de la continuidad de este pueblo. Lo que si se puede deducir es que pasó por momentos de gran atraso y olvido, debido a la desaparición de las familias españolas encomenderas y el entrecruzamiento delos indios nativos. Un documento del Archivo de la Provincia (C.13-1-16) de 1780 dice: "El alcalde de este Real pueblo del Baradero, ya ni a la doctrina antigua asisten y aunque el indio alcalde quiere remediar no puede por no tener armas, ni prisiones, ni tampoco tiene seguridad de sí mismo". Otro documento: "Indios netos ya no hay ninguno. La maior parte de los ombres son mestizos, mulatos e indios de Córdoba, Santa Fe, Santiago y Tucumán, que se casaron con mujeres que no son indias legítimas fundadoras."


CÓMO ? NO EXISTIMOS?

En un documento de 1801, dirigido al virrey por varios indios, encabezados por su cacique y alcalde Cornelio Aguirre, se le reclama por la usurpación de sus tierras por parte de los españoles. Esta petición genera sucesivas notas entre las reparticiones del gobierno central, pero no se aclara que se hizo con los terrenos de los indios de la reducción. Lo que sí se desprende de ellas es que algunos funcionarios no tenían noticias de que existiera este pueblo de indígenas.


LOS ALCALDES

Desde 1784 se comienzan a nombrar Alcaldes de la Santa Hermandad. Este cargo, mezcla de civil y religioso, era ejercido por españoles y su sede era en las propias estancias.

LOS JUECES DE PAZ

En 1822, durante el gobierno de Martín Rodríguez, toda la documentación indica que las órdenes eran enviadas al Juez de Paz. Las primeras referencias indican que ellos fueron:

1822 - Julián Castro 1828 - Alejo Matoso 1834 - Julián Lynch 1835 - Juan Antonio Magallanes 1838 - José Santos Gómez Gerónimo Casco 1850 - Fermín Castex

LA COMISION MUNICIPAL

A partir de 1854, el superior gobierno creó la Comisión Municipal y fueron sus presidentes: 1854 - Julián Lynch 1855 - Luis Villanueva

LA CORPORACION MUNICIPAL

Se crea el sistema de municipalidades electivas y los gobiernos locales toman la forma de Corporación Municipal, presididas por: 1856 - Lino Piñeiro (Durante su gestión se crea el 4 de febrero la primera Colonia Agrícola del país, con inmigrantes suizos) 1857 - Martín de Gainza 1858 - Félix Lynch 1859 - Juan de San Martín 1860 - Juan de San Martín 1861 - Francisco San Martín 1862 - Fermín Rosell 1863 - Luis Villanueva 1864 - Luis Villanueva 1865 - Carlos Lynch Mariano Artayecta Castex 1866 - Mongoreto Aurelio 1867 - Manuel Gallardo 1868 - Manuel Gallardo 1869 - Fermín Rosell 1870 - Fermín Rosell 1871 - Fermín Rosell 1872 - Fermín Rosell 1873 - Germán Frers 1874 - Germán Frers

1875 - Félix Muñoz 1876 - Félix Muñoz 1877 - Félix Muñoz 1878 - Germán Frers 1879 - Germán Frers 1880 - Francisco Sánchez (Comisionado) 1881- Francisco Sánchez (Renuncia) Julián O´Roarke 1882 - Julián O´Roarke 1883 - Julián O´Roarke 1884 - Fermín Rosell 1885 - Fermín Rosell 1886 - Fermín Rosell


LOS PRIMEROS INTENDENTES

Se modifica la estructura gubernamental con un Concejo Deliberante y el Departamento Ejecutivo a cargo de un Intendente Municipal. 1887 - Gregorio Fraga 1888 - Gregorio Fraga 1889 - Gregorio Fraga 1890 - Julián O´Roarke 1891 - Juan Brignardelli 1892 - Juan Brignardelli 1893 - Emilio J. Samyn Carlos Frers 1894 - Julián O´Roarke 1895 - Norberto Bohle Emilio B. Jeanmaire 1896 - José María Silles 1897 - José María Silles 1898 - Guillermo Lynch Arturo Figueroa 1899 - Arturo Figueroa 1900 - Guillermo Lynch Martín de Gainza 1901 - Martín de Gainza 1902 - Carlos Dollera 1903 - Carlos Dollera 1904 - Julián O´Roarke El sistema de intendentes continuó en todo el siglo XX, con interrupciones en los años 1916, 1930, 1943, 1955, 1966 y 1976.


Militares de Baradero HERNANDO ARIAS DE SAAVEDRA (HERNANDARIAS)

Fue el fundador y el primer militar que pisó este suelo, según lo manifiesta en una carta al rey del 25 de mayo de 1616


JUAN DE SORIA Y MEDRANO

Teniente de Caballería, se supone que ejerció su cargo desde 1643; pero hay escasa documentación. Sí se sabe que en 1665 estuvo en Tucumán combatiendo contra los Quilmes, a las órdenes del Gob. Alonso de Mercado y Villacorta. También se cree que condujo a este lugar parte de los Quilmes vencidos para reforzar la Reducción.


JUAN IGNACIO SAN MARTÍN

Maestre de Campo, residente desde 1678 en Baradero. Se destacó en la guerra contra los indios, pero fue procesado por su crueldad con los mismos.


SEBASTIAN GUTIÉRREZ DE PAZ

Capitán al mando de un pequeño fortín de setenta y siete soldados de la Compañía de Blandengues.


ISIDRO TRONCOSO Y LIRA

En 1751, por iniciativa de estancieros de Baradero, se solicitó al Superior Gobierno que se le preste protección a las indefensas poblaciones de la región, creándose por eso las Compañías de Blandengues. Una de esas Compañías se la llamó ¨La invencible¨, cuyo jefe fue el Capitán don Isidro Troncoso y Lira. Estas compañías fueron las primeras pobladoras de ¨El Salto¨, origen del pueblo de ese nombre en esta provincia, desde el 21 de junio de 1752. De este mismo pueblo figura como organizador el Capitán Sebastián Gutiérrez de Paz, vecino de este partido.


BERNABÉ DE SAN MARTÍN

Nació el 9 de junio de 1777 en Baradero y es quizás uno de los hombres más significativos. Hijo de Juan de San Martín y Avellaneda y de doña Bernarda Zeballos y Pastor. Participó en el Combate de Quilmes en la Primera Invasión inglesa. De inmediato retornó a Baradero y organizó un escuadrón y el 10 de agosto de 1806 se puso a las órdenes de Liniers en Miserere. El 11 de agosto se enfrentó a los ingleses en el Retiro. El 12 de agosto entró en la Plaza de la Victoria por la calle de Las Torres (Av. Rivadavia) y consiguió llegar a la Recova a tiro de cañón. El 17 de agosto le otorgaron el cargo de Capitán. En la Segunda Invasión, acreditó más alto el prestigio que había adquirido en los días de la Reconquista y el 5 de julio de 1807 obtuvo la rendición completa de la columna inglesa que ocupaba el Convento de Santo Domingo, a cargo del Brigadier Crawford. Esta notable hazaña ha quedado estampada en la torre derecha de la actual Iglesia de Santo Domingo, donde aún se pueden apreciar las balas de cañón enclavadas en la pared (flanco que da hacia la Av.Belgrano) como testimonio del valor de este hijo de Baradero. El 6 de julio atacó el Hospital de la Residencia, hasta desalojar al enemigo. Los jefes de aquella época han dejado frases de gran ponderación sobre Bernabé de San Martín y fue ascendido al cargo de Sargento Mayor, equivalente a Teniente Coronel. Fue delegado del Baradero en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810 votando por la propuesta de Saavedra. Poco después, fue nombrado Comandante de Armas de Entre Ríos. En 1816, se hizo cargo del Regimiento Nro. 4 de Milicias del Baradero, Arrecifes, San Pedro y San Nicolás, con asiento en nuestra ciudad. En 1818, recibió la orden de pasar a San Nicolás, donde se puso a la orden del General Balcarce, para luchar contra las montoneras santafecinas. En 1820, regresó a Baradero y se retiró del ejército. Murió el 18 de setiembre de 1824 y sus restos descansan en La Recoleta de Bs.As.


JOSÉ CIPRIANO PUEYRREDÓN

Teniente Coronel condecorado por su heroísmo en la defensa y reconquista de Buenos Aires, durante las invasiones inglesas. Fue protagonista principal en la deposición del Virrey Cisneros. Diputado por San Luis al Congreso de Tucumán, renunciando a pedido de su hermano General Juan Martín Mariano Pueyrredón y O'Doggan para no aparecer "impuesto por su influencia". Casado en matrimonio el 22 de febrero de 1800 en Baradero, con Manuela Caamaño y González, Falleció el 20 de agosto de 1827 en San Isidro, Pcia. de Bs.As.


MANUEL ALEJANDRO PUEYRREDÓN

Nació el 3 de mayo de 1802 en Baradero. En 1818, insistió ante su tío, el entonces Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón, para que lo incorporara al ejército y éste lo recomendó al General San Martín, que por ese entonces estaba en Chile. Llegó en ese país a ser el edecán del Libertador. Luego actuó con el General Freire y estuvo en diversas batallas en el sur, enfrentándose a los terribles araucanos, donde fue herido. Se plegó a nuevos combates en luchas intestinas contra los caudillos Ramírez y Carrera. En 1822, combatió junto al Gral. Martín Rodríguez en la campaña contra los indios en el sur de la Provincia. Fue edecán del Gobernador Dorrego y este le encomendó misiones de mucha confianza en Montevideo. En 1830 fue ascendido a Teniente Coronel. Fue destituido por el Gral. Balcarce. En 1835 se exilió y en 1839 se plegó a las fuerzas del General Lavalle, pero por desacuerdo con éste emigró al Brasil. Luego se radicó en Montevideo. De regreso al país ejerció diversos cargos en Paraná y en Rosario, ciudad donde falleció el 10 de noviembre de 1865.

Autoridad policial ALCALDES Y CEPOS

En la época colonial estuvo a cargo del Juez de Paz, que tenía un oficial bajo sus órdenes para recorrer la campaña, combatiendo el delito y controlando el cumplimiento de las disposiciones del comercio. En los primeros años de la organización del pueblo el campo estaba dividido en tres secciones, para cada una de ellas se nombraba anualmente un alcalde. Estos por lo general eran vecinos de la sección o barrio, de buena reputación y coraje. En la zona rural, los alcaldes, al no contar con calabozos en su casa, debían colocar a los presos en el "cepo", puesto que no poseían otra seguridad. El 23 de febrero de 1891 el partido se dividió en 11 cuarteles y para cada uno una autoridad.


LA COMISARÍA

El 2 de enero de 1891 se creó en este pueblo la Comisaría de Policía, siendo su primer jefe el subcomisario Andrés Supeña, teniendo a cargo un sargento y veintitrés agentes. Este personal, además de la vigilancia del pueblo, debían de hacer semanalmente un recorrido por toda la campaña y debían ser visados por los alcaldes de barrio, por tenientes alcaldes, estancieros y pulperos. Iban armados de carabinas Remington, con bayonetas y sables semicorvos largos. Estos recorridos se usaron hasta fines del siglo XIX y principios del XX.


LAS SEDES POLICIALES

El primer edificio que ocupó la Comisaría fue una dependencia perteneciente a la Municipalidad. Poseía dos calabozos que fueron construidos en 1860 y se le denominaba cárcel. Fueron hechos para hacer más humano el castigo de los presos. A pesar de tener esa "cárcel", no por eso dejaron de existir los cepos, por ello, cuando ya estaba establecida y organizada la policía, se resolvió por orden superior destruir estos instrumentos tan inhumanos como tan fuera de época. En este lugar estuvo hasta el año 1938 en que se mudó a la calle Anchorena al 800 y finalmente en 1980 se afincó en su actual edificio de Gallo y Gorriti.

Trismo

Campings, casas de campo, estancias.

Balneario Ciudad de Baradero. Alte Brown s/n. Parrillas, duchas, sector de pesca, pileta (lago artificial), proveeduría, alquiler de bungalows, dormis, carpas para camping.

Club de Pesca. Alte Brown s/n. Parrillas, duchas, sector de pesca, proveeduría, pluma náutica, combustible.

Club Sportivo. Ruta 41 km 1. Parrillas, duchas, pileta, proveeduría, tenis, fútbol, basquet, rugby, paddle.

Club Social. Rodriguez al 500. Bar, Minutas, Tragos, Picanas, Eventos.

La Mutua. Alte Brown s/n. Parrillas, duchas, sector de pesca, proveeduría, pileta

Camping Sindicato Luz y Fuerza. Alte Brown s/n. Parrillas, duchas, sector de pesca, proveeduría, pileta.

Tiro Federal Argentino. Emilio Samyn y Alte Brown. Parrillas, duchas, pileta, proveeduría, tenis, fútbol, basquet, pelota paleta, paddle, tiro.

Sindicato de Químicos. Alte Brown s/n. Parrillas, duchas, pileta, proveeduría.

Proveeduría "Lo Firpo", cuna de grandes salamines, vastas bondeolas y ricos buñuelos.

Centro Tradicionalista El Resero: cuna del festival Local de Doma, por donde han demostrado sus destrezas importantes jinetes locales y nacionales como: Ricardo Salinas, Horacio 'El Chueco' Galvan, Lucas 'El Entrerriano' Martinez, Diego 'El Gordo' Perazzolo entre otros.

Además de los atractivos balnearios y náuticos o de los amenos lugares y paisajes, Baradero posee interesantes construcciones entre las que cabe destacar la iglesia neogótica de Santiago Apóstol concluida en 1861.

http://es.wikipedia.org/wiki/Baradero