5 formas de calmar el dolor de los bebés después de una vacuna


5 formas de calmar el dolor de los bebés(vacunas)


Para la mayoría de los padres, incluso los que creen fuertemente en los beneficios de las vacunas, ver cómo las expresiones faciales de sus recién nacidos cambian de curiosas a conmocionadas antes de estallar en llanto con el pinchazo de la aguja, puede hacer que la siguiente revisión médica sea algo que deseen evitar.

Los médicos en el Hospital Infantil de King’s Daughters en Norfolk, Virginia, Estados Unidos, han encontrado no una, sino cinco maneras sencillas de ayudar a calmar el dolor del bebé (y la ansiedad), sin medicamentos.

Este método es conocido como las cinco eses (porque las cinco palabras en inglés comienzan con una s; swaddling, side/stomach, shushing sounds, swinging, sucking):

Envolver
Posicionar de lado/ o boca abajo
Hacer sonidos para silenciar
Mecer
Chupar


formas


Si los bebés realizaran cuatro de estas cinco acciones, dejarían de llorar en un periodo de 45 segundos después de la inyección, de acuerdo con un nuevo estudio publicado en la revista Pediatrics(http://pediatrics.aappublications.org/).

Los padres no son los únicos que están preocupados por el dolor que los bebés sienten cuando reciben inyecciones de vacunas. Los médicos y las enfermeras; que los inyectan también lo están.

En el pasado, los médicos recomendarían darle a un recién nacido un Tylenol o Advil para bebés, para prevenir el desarrollo de cualquier fiebre y ofrecer un alivio para el dolor. Pero eso cambió hace algunos años cuando un estudio en la revista médica The Lancet alertó sobre que darle paracetamol (el ingrediente principal del Tylenol) antes o después de vacunarse, en realidad hacía que la vacuna fuera menos efectiva porque se producían menos anticuerpos.


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Azúcar para aliviar el dolor

Amamantar puede ayudar a reducir el dolor y calmar a un niño porque le da al recién nacido un contacto consolador piel con piel, además de distraerlo. También, la leche materna contiene azúcar, que se sabe, tiene efectos que alivian el dolor. Sin embargo, si una madre ya no está amamantando o se siente incómoda al hacerlo en el consultorio del pediatra, realmente no es una opción.

El azúcar es la primer medida usada para ayudar a reducir el dolor causado por las vacunas, circuncisión, o extracción de sangre.

“Muchos neonatólogos usan el azúcar después de un procedimiento doloroso”, dice el autor líder del estudio, el médico John Harrungton. “No darle azúcar al bebé antes de procedimientos médicos es hacer medicina pobre porque sí funciona”.

Por otro lado, Harrington, quien es pediatra en el Hospital Infantil de King’s Daughters, dice que el que los niños sigan recibiendo azúcar para aliviar el dolor, no ayudará a mitigar el problema de obesidad que tenemos hoy en día.

Así que Harrington estuvo investigando nuevos métodos para ofrecer una alternativa para aliviar el dolor. Una conferencia ofrecida por el médico Harvey Karp, creador del DVD y el libro The Happiest Baby on the Block (El bebé más feliz de la cuadra), le dio la idea para este estudio.

Karp encontró que cuando los padres usan el método de los cinco pasos se dispara un reflejo calmante en el bebé. Harrington sabía que muchos padres encontraban este método útil con los bebés que tenían cólicos, así que decidió ver cómo funcionaría cuando se ofrecieran vacunas en su clínica.

Ideó una prueba con 230 recién nacidos saludables que fueron a su clínica para revisiones regulares durante los dos y cuatro meses de edad. Los niños fueron divididos en cuatro grupos: a uno se le dio dos mililitros de agua dos minutos antes de que se les diera la vacuna.

Al segundo grupo se le dio dos mililitros de agua con azúcar.

Al tercer grupo sólo se le aplicó el método de los cinco pasos, después de la inyección.

Y al último grupo se le dio dos mililitros de agua con azúcar antes de la inyección y el método de los cinco pasos después de la vacuna.

Durante el experimento al menos cuatro de los cinco pasos tenían que ser completados (sin embargo, los bebés no siempre podían usar un chupón porque lloraban demasiado fuerte, ya estaban calmados o no estaban familiarizados con él).

Harrington y su equipo pensaron que la solución del azúcar más la intervención física usando el método de los cinco pasos sería el más efectivo. Los autores del estudio reportaron que “los resultados de dolor y el periodo de tiempo de llanto en el grupo donde sólo se llevó a cabo la intervención física fueron esencialmente idénticos y a veces incluso más bajos que el grupo donde se realizó la intervención física y se les dio azúcar”.

Harrington dice que los bebés que sólo recibieron la solución de azúcar permanecían llorando dos minutos después de que habían sido inyectados. Pero la mayoría de los bebés que obtuvo la intervención física dejó de llorar en 45 segundos.

“Al minuto [después de la inyección], nadie estaba llorando o haciendo alboroto en lo absoluto”, dice.

El médico Karp no estuvo involucrado en el estudio pero dice que su investigación muestra que el método de los cinco pasos es el doble de efectivo que el azúcar, que ha sido el estándar de oro hasta ahora. Pero cree que el estudio de Harrington en realidad subestima la efectividad del método de los cinco pasos porque el agua azucarada se da dos minutos antes de la inyección, y el balanceo del bebé no comenzó hasta 15 o 30 segundos después de la inyección.

Karp recomienda a los médicos envolver al bebé antes del procedimiento y sólo dejar las piernas expuestas para aplicar la inyección, lo que desencadena el efecto calmante antes del procedimiento. También recomienda a los médicos tener un CD de ruido blanco encendido antes de la inyección. “Eso dará una respuesta más rápida”, dice Karp. El ruido blanco es tan importante como cuando se envuelve al bebé, en lo que se refiere a desencadenar un reflejo calmante en los recién nacidos y debe ser usado hasta el primer año de vida.

Un segundo estudio muestra cómo el método de los cinco pasos ayuda a los bebés, dice Karp. “Un informe de Penn State de 2011 encontró que “el método de los cinco pasos ayudaba a incrementar el sueño en el recién nacido y a reducir la obesidad”.

Los autores del estudio reconocen que probaron su hipótesis en más bebés de dos meses que de cuatro meses. Le atribuyen eso a los padres se asombraron tanto de los efectos calmantes del método durante la revisión de los primeros dos meses que pedían que se les enseñara a hacer eso ellos mismos. Por lo tanto, el número de padres en el grupo de prueba que no usó el método de los cinco pasos para calmar a sus bebés en la siguiente visita ( de cuatro meses) fue muy pequeño. Harrington reconoce que se necesita hacer más investigación para validar su estudio, pero los resultados muestran que no necesitas una cuchara llena de azúcar al recibir una vacuna.

El beneficio real, dice, es que “los padres han aprendido que pueden calmar a sus hijos sin necesidad de darles azúcar o medicamentos”.

Si esto conduce a un menor estrés y ansiedad en las consultas médicas, tampoco provoca daños.


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