Expropiacion Petrolera

La decisión de expropiar las compañías petroleras extranjeras en México, ha sido calificada, como la más audaz desde el inicio de la Revolución Mexicana. El apoyo que como consecuencia de esa decisión recibió el jefe del Poder Ejecutivo, ha tenido pocos precedentes en la historia moderna de México. Es verdad que las manifestaciones de masas, fueron en parte montadas por el régimen mismo, sin embargo, sobrepasaron los límites de las movilizaciones hechas, hasta convertirse en una gran prueba de la unidad de prácticamente todos los sectores políticos del país, incluyendo a los empresarios y a la jerarquía eclesiástica.


Las colectas populares y la emisión de bonos para indemnizar a las empresas afectadas estuvieron lejos de solucionar el problema económico pero sí constituyeron movilizaciones impresionantes de la opinión pública en apoyo de la nueva situación.



La expropiación fue contemplada, por un amplio sector del país, como un sacudimiento decisivo de las lacras imperialistas que por tanto tiempo habían pesado sobre México, impidiéndole confiar en su propia fuerza y capacidad. Ciertamente se trató de un paso fundamental en la consolidación del espíritu nacionalista a que dio origen la Revolución de 1910.

No obstante el apoyo no fue unánime. Algunos sectores minoritarios vieron a la expropiación con alarma o con franca hostilidad. Ciertos funcionarios públicos y observadores, predijeron un futuro apocalíptico: represalias económicas que llevarían a la perdida de valor de la moneda hasta un punto tal que la actividad económica quedaría paralizada.

El rumor de la inminente represalia militar por parte de Estados Unidos y Gran Bretaña, no dejó de circular con insistencia en los primeros días. De modo que en los discursos del presidente Lázaro Cárdenas se percibe claramente un esfuerzo por restablecer la calma y la confianza



Expropiacion  Petrolera




1936, el principio de una historia…


3 de noviembre
El Sindicato Unico de Trabajadores Petroleros envía a las compañías petroleras el Contrato Colectivo de Trabajo para su firma. En este contrato se estipula, entre otros puntos, la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, así como el pago de salario íntegro en caso de enfermedad.




1937, sin acuerdos concretos…

17 de mayo
El Sindicato Unico de Trabajadores Petroleros emplaza a huelga a las compañías debido a que no aceptaron los términos del Contrato Colectivo que se les presentó.


28 de mayo
Al no llegar a ningún acuerdo, estalla una huelga que paraliza la industria y el tráfico de vehículos, al no surtirse gasolina.


3 de junio
El presidente Lázaro Cárdenas sugiere a los representantes de las compañías petroleras y del sindicato que establezcan en un término de 24 horas las propuestas que pudieran conducir a un acuerdo entre ambas partes.


7 de junio
El Sindicato Unico de Trabajadores Petroleros envía a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje una demanda en contra de las compañías petroleras. La Junta designa una Comisión Pericial para realizar un estudio que permita conocer la situación económica de las empresas y determinar si están en condiciones de elevar salarios y mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores o no lo están.


9 de junio
Los trabajadores petroleros que estaban en huelga desde el 28 de mayo reanudan labores, a solicitud del presidente Cárdenas. A cambio, el Jefe del Ejecutivo se compromete a resolver con justicia el conflicto.


3 de agosto
La Comisión Pericial designada por la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje presenta un Dictamen en el que señala que las compañías petroleras se encuentran en condiciones de aumentar los salarios de los trabajadores.


8 de diciembre
Los trabajadores petroleros realizan un paro de labores en protesta porque la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje no ha emitido su fallo en el litigio pendiente en contra de las empresas.


18 de diciembre
La Junta Federal de Conciliación y Arbitraje emite su fallo a favor del sindicato, ya que considera que las compañías petroleras están en condiciones de pagar los 26 millones de pesos de salarios caídos, correspondientes a la huelga del mes de mayo, aumentar las percepciones de los trabajadores y mejorar sus condiciones laborales.


29 de diciembre
Las compañías petroleras presentan ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación un amparo
contra el laudo del 18 de diciembre emitido por la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.



1938, los días difíciles…

3 de marzo
la Suprema Corte de Justicia niega el amparo que el 29 de diciembre interpusieran las compañías petroleras. Este dictamen favorece a los trabajadores, ya que obliga a las empresas a elevar los salarios y mejorar las condiciones de trabajo de los obreros.


3, 6 y 7 de marzo
El presidente Lázaro Cárdenas se entrevista con los representantes de las empresas petroleras inconformes por la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Las pláticas no condujeron a ningún acuerdo.


18 de marzo, el histórico día…
la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje emite el fallo que da por rescindido el Contrato de Colectivo de Trabajo, como medida extrema para solucionar el conflicto. Esta decisión libera a los trabajadores de sus obligaciones con las compañías.


A las 10 de la noche, el presidente Lázaro Cárdenas hace público, mediante un mensaje a toda la nación, el Decreto Expropiatorio.


19 de marzo, los hechos que siguieron…
Los trabajadores toman posesión de las instalaciones expropiadas. Se instituye el Fondo de Cooperación Nacional para canalizar las múltiples iniciativas, públicas y privadas, formuladas con el objeto de reunir fondos para el pago de las indemnizaciones a las compañías petroleras expropiadas.


23 de marzo
En la Ciudad de México se realiza una enorme manifestación de respaldo al gobierno.


7 de junio
Se expide el Decreto que funda Petróleos Mexicanos, organismo al que se le dota de las facultades necesarias para realizar todos los trabajos relacionados con la exploración, explotación, refinación y comercialización del petróleo.


20 de julio
Inicia labores Petróleos Mexicanos.


mexico


El 18 de marzo de 1938, a las ocho de la noche, reunido a puerta cerrada con su gabinete al que le anunció su decisión de expropiar la industria petrolera. Dos horas después, en todas las estaciones de radio de la República, Cárdenas habló al país entero y le comunicó que se llevaba a cabo la expropiación de las empresas petroleras ante la intransigencia en su negativa a someterse a las leyes nacionales.
El acto produjo una honda impresión en todo el país; y rápidamente se fue advirtiendo el apoyo de la opinión pública. El 23 de marzo hubo en la ciudad de México una enorme manifestación de respaldo que, según citan las crónicas periodísticas, superaba las cien mil personas.

El 12 de abril hubo una manifestación frente al Palacio de las Bellas Artes. Millares de mujeres de todas las clases sociales llevaron su cooperación para pagar la deuda petrolera. Las aportaciones iban desde gallinas hasta joyas valiosas.


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CONSIDERANDO. Que es del dominio del público que las empresas petroleras que operan en el país y que fueron condenadas a implantar nuevas condiciones de trabajo por el Grupo Número 7 de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje el 18 de diciembre último, expresaron su negativa a aceptar el laudo proporcionado, no obstante de haber sido reconocida su constitucionalidad por ejecutoria de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sin aducir como razones de dicha negativa otra que la de una supuesta incapacidad económica, lo que trajo como consecuencia necesaria la aplicación de la fracción XXI del artículo 123 de la Constitución General de la República en el sentido de que la autoridad respectiva declarara rotos los contratos de trabajo derivados del mencionado laudo.

CONSIDERANDO. Que este hecho trae como consecuencia inevitable la suspensión total de actividades de la industria petrolera y en tales condiciones es urgente que el Poder Público intervenga con medidas adecuadas para impedir que se produzcan graves trastornos interiores que harían imposible la satisfacción de necesidades colectivas y el abastecimiento de artículos de consumo necesario a todos los centros de población, debido a la consecuente paralización de los medios de transporte y de las industrias; así como para proveer a la defensa, conservación, desarrollo y aprovechamiento de la riqueza que contienen los yacimientos petrolíferos, y para adoptar las medidas tendientes a impedir la consumación de daños que pudieran causarse a las propiedades en perjuicio de la colectividad, circunstancias todas éstas determinadas como suficientes para decretar la expropiación de los bienes destinados a la producción petrolera.

Por lo expuesto y con fundamento en el párrafo segundo de la fracción VI del artículo 27 Constitucional y en los artículos 1°., fracciones V, VII y X, 4, ,8, 10 y 20 de la Ley de Expropiación de 23 de noviembre de 1936, he tenido a bien expedir el siguiente:

Artículo 1º. Se declaran expropiados por causa de utilidad pública y a favor de la nación, la maquinaria, instalaciones, edificios, oleoductos, refinerías, tanques de almacenamiento, vías de comunicación, carros-tanque, estaciones de distribución, embarcaciones y todos los demás bienes muebles e inmuebles de propiedad de la Compañía Mexicana de Petróleo El Águila, S.A., Compañía Naviera de San Cristóbal, S.A., Compañía Naviera San Ricardo, S.A., Huasteca Petroleum Company, Sinclair Pierce Oil Company, Mexican Sinclair Petroleum Corporation, Stanford y Compañía, S. en C. Peen Mex Fuel Company, Richmond Petroleum Company de México, California Standard Oil Company of México, Compañía Mexicana el Agwi, S.A., Compañía de Gas y Combustible Imperio, Consolidated Oil Company of México, Compañía Mexicana de Vapores San Antonio, S.A., Sabalo Transportation Company, Clarita, S.A., y Cacalilao, S.A., en cuanto sean necesarios, a juicio de la Secretaría de Economía Nacional para el descubrimiento, captación, conducción, almacenamiento, refinación y distribución de los productos de la industria petrolera.

Artículo 2º. La Secretaría de la Economía Nacional, con intervención de la Secretaría de Hacienda como administradora de los bienes de la Nación, procederá a la inmediata ocupación de los bienes materia de la expropiación y a tramitar el expediente respectivo.

Artículo 3º. La Secretaría de Hacienda pagará la indemnización correspondiente a las compañías expropiadas, de conformidad con lo que disponen los artículos 27 de la Constitución y 10 y 20 de la Ley de Expropiación, en efectivo y a un plazo que no excederá de diez años. Los fondos para hacer el pago los tomará la propia Secretaría de Hacienda del tanto por ciento que se determinará posteriormente de la producción del petróleo y sus derivados, que provengan de los bienes expropiados y cuyo producto será depositado mientras se siguen los trámites legales, en la Tesorería de la Federación.

Artículo 4º. Notifíquese personalmente a los representantes de las compañías expropiadas y publíquese en el Diario Oficial de la Federación.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo de la Unión a los dieciocho días del mes de marzo de mil novecientos treinta y ocho.

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poder


La revolución industrial del siglo XIX modificó la fuente de energía para la producción industrial y los transportes, aumentando la importancia de las empresas petroleras internacionales.

En México, la dictadura porfiriana consideraba esencial para el desenvolvimiento del país la participación de capitales extranjeros, quienes se encargarían de desarrollar nuestros recursos naturales.

Durante este periodo los inversionistas extranjeros gozaron de facilidades ilimitadas para el manejo de tales recursos, mantenían bajo su control a buena parte de las autoridades civiles de la zona petrolera, fijaban a su arbitrio los precios que las tiendas de raya ponían a los productos de primera necesidad. Además, las empresas gozaban de exenciones de impuestos para el establecimiento y mantenimiento de sus industrias.
Con el derrocamiento del régimen porfirista, y durante la lucha revolucionaria, la industria petrolera se aisló más del proceso económico general del país y llegó a constituir, un enclave extranjero. Dos empresas extranjeras tenían una presencia predominante en México: La Standard Oil (Exxon) y la Royal Dutch. La primera de ellas era norteamericana, propiedad de los Rockefeller; la segunda estaba constituida por capital holandés e inglés. El 60% del petróleo mexicano estaba en manos de compañías inglesas y el 39.2% en manos de compañías norteamericanas.
Al terminar la revolución mexicana y ser aprobada la constitución de 1917, su artículo 27 estableció el derecho de la nación a tener en propiedad exclusiva la tierra, el subsuelo y las aguas en los límites del territorio mexicano; lo cual se oponía claramente a los intereses de las compañías extranjeras.

El conflicto petrolero comenzó en 1935 cuando las empresas, en manos de capital extranjero, trataron de impedir la formación de sindicatos y usaron para ello todos los medios que estuvieron a su alcance, tanto lícitos como ilícitos. Aun así, se logró, en cada compañía petrolera, crear sindicatos únicos, pero las condiciones de trabajo entre una y otra eran muy diferentes.

Finalmente, el 27 de diciembre de 1935 se conformó el Sindicato Unico de Trabajadores Petroleros, no sin vencer una serie de trabas legales, particularmente en Tamaulipas y Veracruz. El 29 de enero de 1936, este sindicato se incorporó al Comité de Defensa Proletaria, del cual surgiría, al mes siguiente, la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

El 20 de julio de ese año, el Sindicato Unico de Trabajadores Petroleros llevó a cabo su primera convención, en la cual formuló un proyecto de contrato general con todas las compañías y emplazó a huelga para exigir su cumplimiento.

El presidente Lázaro Cárdenas intervino para mediar ante las compañías intentando lograr la firma de este contrato. Se aplazó la huelga por cuatro meses, que se prolongaron aún dos más; pero todo fue inútil, pues no se llegó a ningún acuerdo. El 28 de mayo de 1937 estalló la huelga, lo que paralizó al país entero al no despacharse gasolina por doce días.




Petroleo


En vista de esa situación, el presidente Cárdenas hizo un llamado a la cordura y la huelga se levantó en tanto no se emitiera un fallo. Las compañías declararon que se encontraban con problemas financieros y no podían cumplir con las demandas de los trabajadores. Se decidió entonces investigar al respecto. El 3 de agosto, una comisión de peritos dio a conocer su conclusión: "la industria petrolera mexicana produce rendimientos muy superiores a la de Estados Unidos". . .

Negocio
1938. Saturnino Cedillo se rebela en contra de el gobierno
Agn, Archivo Fotográfico Díaz, Delgado y García, caja 68/1.


La oposición mas extrema a la política petrolera cardenista, en el plano interno, provino del cacique de San Luis Potosí y ex secretario de agricultura, Saturnino Cedillo; quien inicialmente había apoyado a Lázaro Cárdenas en su conflicto con Plutarco Elías Calles, pero empezó a distanciarse de él por estar en desacuerdo con su programa de reformas. La posibilidad de una revuelta encabezada por éste cacique no era desconocida por Cárdenas.

Mes y medio después de decretarse la expropiación, el 15 de mayo de 1938, la legislatura de San Luis Potosí dio a la publicidad un decreto desconociendo al General Lázaro Cárdenas como presidente de la República. En el mismo se destacaba que la expropiación petrolera no favorecía a la economía del país.

La rebelión Cedillista nunca tuvo posibilidades de triunfo. Cárdenas redujo al mínimo el empleo de la fuerza para sofocarla; mas bien recurrió a la persuasión para dispersar a la escasa fuerza rebelde.

Un factor importante que debilitó a este tipo de iniciativas subversivas fue que no se vieron favorecidas con el apoyo del gobierno norteamericano. Washington prefirió no correr riesgos, pues le preocupaba seriamente que los movimientos fascistas o comunistas europeos llegaran a cobrar vigencia en el continente americano.

Sin embargo, el éxito de la expropiación, en el plano interno, no dependió únicamente de la habilidad del régimen para neutralizar a la oposición, sino de su capacidad para mantener a flote un enorme complejo industrial a pesar de la ausencia de personal capacitado. El desarrollo general del país no había permitido la formación de cuadros técnicos nacionales que pudiesen tomar fácilmente sobre sus hombros la dirección de la industria petrolera. En los primeros años el gobierno tuvo que depender casi por entero del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM). De hecho durante el primer periodo de independencia de la industria petrolera, surgieron fuertes conflictos provocados por la pugna entre el gobierno y el sindicato por su control y administración. Sobrevinieron varias amenazas de huelga y diversos actos de sabotaje; pero finalmente el gobierno logró imponer su punto de vista.

Los obreros ocuparon los altos puestos abandonados por los técnicos extranjeros; saliendo adelante muchos de ellos. En poco tiempo fue posible comprobar, contra los pronósticos de muchos, que las innumerables dificultades técnicas no hundirían a la industria recién nacionalizada.

La situación no pasó inadvertida para la embajada norteamericana. En mas de una ocasión Josephus Daniels, entonces embajador en México, señaló al Presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt, y a Cordell Hull Secretario de Estado norteamericano, que no había manera de que Cárdenas diese marcha atrás, ya que su posición era mas sólida que nunca.





oro negro


En forma independiente la compañía Sinclair entabló negociaciones con el gobierno mexicano. Para octubre de 1939, las pláticas avanzaron lenta pero firmemente, y ambas partes fueron encontrando un terreno de acuerdo cada vez mas amplio.
El 1° de mayo se firmó el documento por medio del cual se indemnizaba al grupo Sinclair con una suma total que oscilaba entre los 13 y 14 millones de dólares, se pagaría en efectivo en un plazo de tres años y el resto con petróleo. Estas propiedades representaban el 40% de la inversión petrolera norteamericana y el 15% de el total. La Standard Oil desató entonces una ola de propaganda con el fin de impedir que el petróleo que se recibiera como parte de la indemnización entrase a los Estados Unidos. No obstante México se mostró dispuesto a concretar arreglos similares con el resto de las empresas afectadas. Definitivamente la barrera había sido franqueada.

Hacia 1941 el periodo del presidente Cárdenas tocaba a su fin, al igual que el del embajador Daniels , por lo que éste último urgió al presidente Roosevelt a dar una solución definitiva al problema . El 27 de Septiembre tuvo lugar una reunión de Cordell Hull y los directores petroleros. El secretario de Estado insistió en que el interés nacional exigía una solución inmediata al problema, aunque tuvieran que hacerse concesiones.

Los líderes del grupo petrolero, no mostraron ninguna comprensión y recalcaron su decisión de perder las propiedades de su compañía en México antes que sacrificar el principio en que se asentaban sus derechos de propiedad.

El acuerdo de noviembre de 1941 liquidó el conjunto de reclamaciones generales aún pendientes, concedió un préstamo a México, así como un nuevo contrato para compra venta de plata. Este acuerdo se conoció como el Good Neighbor Agreement.

El gobierno mexicano de manera informal, dio a conocer sus propios cálculos sobre el monto adecuado: Tomando en cuenta la deducción de ciertas deudas que estás tenían con el fisco y con los obreros, México se consideraba obligado a indemnizarlas por un total de 40 208 813 dólares. Sin embargo las empresas insistían en la indemnización inmediata que debería tomar en cuenta el valor del petróleo en el subsuelo, según sus cálculos, una suma aproximada de mil millones de dólares.

Ante el conflicto en Europa, el departamento de Estado y el gobierno de Washington empezaron a dar muestras de una menor hostilidad. Se propuso el nombramiento de una comisión intergubernamental que acordase el monto y forma de pago de los bienes expropiados.

La presión de la Segunda Guerra Mundial junto con el precedente sentado por el arreglo sobre la indemnización a los propietarios norteamericanos afectados por la reforma agraria permitieron que en 1942 se llegara finalmente a concretar un acuerdo sobre la forma y el monto que habría de tener la indemnización.

Los términos de este arreglo fueron obra de una comisión mixta, a cuyo frente se encontraron un representante norteamericano y otro mexicano. El 17 de Abril de 1942 esta comisión asignó un valor de 24 millones de dólares a los bienes de las compañías petroleras que del total, un tercio fuese pagado el 1° de junio y el resto en los cinco años siguientes.

Hull informó a las compañías que no tenían obligación de aceptar los términos del acuerdo, pero debían saber que de ahí en adelante no contarían con apoyo oficial.

El gobierno mexicano se comprometió a pagar a las compañías petroleras norteamericanas treinta millones de dólares.

Otro aspecto que presionó a Estados Unidos por un doble motivo a buscar arreglo de sus diferencias con México, aún a costa de renunciar a puntos largamente defendidos, fue el conflicto mundial. En primer lugar, el deseo de impedir un resquebrajamiento en la unidad hemisférica, y en segundo, la necesidad de cierta colaboración militar y económica entre México y los Estados Unidos, para controlar el canal de Panamá. Particularmente para que los aviones norteamericanos en vuelo hacia el canal pudiesen contar con bases en México.




Expropiacion  Petrolera


El golpe más fuerte a la industria nacionalizada fue atestado por las dos grandes (Shell y Standard) corporaciones a Pemex fue la perdida de los mercados externos.

La industria petrolera que constituía la tercera actividad mas importante del país, tuvo que disminuir su producción considerablemente.
La demanda interna se convirtió de echo en el sostén de esa actividad.


El arma empleada contra el boicot de quienes controlaban el mercado mundial del petróleo y sus derivados, fueron los bajos precios a que Pemex se vio forzado a ofrecer sus productos.


La Standard y la Shell obstaculizaron seriamente la adquisición de refacciones para los campos y refinería petroleras mexicanas. Firmas como la Westinghouse ola General Electric, durante algún tiempo disminuyeron total o parcialmente sus actividades.


mexico


La presión de las compañías se manifestó en la disminución del ingreso de capitales procedentes del exterior y en campos tan alejados del petróleo, el turismo, la propaganda desatada, contra el régimen mexicano hizo que la corriente de turistas norteamericanos redujeran en 1938 en un tercio con respecto al año anterior.

La perdida del mercado norteamericano fue un golpe serio, pero no fue permanente ni completo; Hull y las compañías fueron progresivamente derrotados por los bajos precios de los combustibles mexicanos.

Como ya se vio, el otro punto por el cual el Departamento de Estado atacó a la economía mexicana fue la suspensión de la compra de plata.


Fue inutil que el embajador Daniels arguyera ante Roosevelt que esta decisión hacía mas difíciles las relaciones mexicano-nortemericanas, sin conducir a la devolución de las propiedades expropiadas.
Forzara a una baja de casi 50% en el precio mundial de la plata.


Tres semanas después se empezó a adquirir ese metal en le mercado mundial sin importar su origen. De toda formas, la expropiación de plata mexicana en 1938 registra un baja del 50% ...en 1940 cuando la presión llego a s punto máximo, la expropiación fue solo un sexto de la efectuada en 1937. Sin embargo, a manera de represalia y para compensar la disminución de sus recaudaciones, México puso en vigor en julio de 1938 un nuevo impuesto que afecto principalmente a los miembros norteamericanos.


Estos mercados fueron principalmente los de Alemania e Italia Fascistas. Si bien en un principio Cárdenas se mostró reacio a tratar con estos países, el cero tendido en su derredor no le dejo otra alternativa...precio casi 50% menor del que prevalecía en el mercado mundial...parte del pago se haría en especie. A cambio de su petróleo, México estaba dispuesto a recibir equipo petrolero alemán, rayón italiano o frijol japonés.
Así en 1939, las exportaciones mexicanas no fueron muy inferiores a las de 1937.
Península Escandinava, Francia Polonia, Latinoamérica y aun Inglaterra.

La expropiación se produjo en un mal momento desde el punto de vista económico, el año anterior había habido una mala cosecha, que se sumo a los grandes déficits gubernamentales producidos por los programas de obras públicas y de reforma agraria. La baja en las exportaciones de plata y petróleo, repercutieron desfavorablemente en las recaudaciones del erario; la crisis de confianza producida por la expropiación de los sectores privados extranjeros y algunos nacionales, dio lugar a una huida de capitales. La moneda se deprecio en un 28%, aumentaron los precios internos así como el nivel de desempleo.

Se reconoció que la mala situación económica había obligado al régimen a moverse hacia la derecha. El programa político que habría de poner a México en el "camino hacia el socialismo" dio un giro de ciento ochenta grados.

El historiador Lorenzo Meyer concluye que el triunfo final del gobierno mexicano fue posible en cierta medida por circunstancias ajenas a el.

La industria nacionalizada pudo continuar su desarrollo debido a que las características del país le hicieron depender casi por completo de los hidrocarburos como fuente de energía; la demanda interna sustituyó completamente a los mercados perdidos en el exterior. El caso de México se convirtió en una excepción dentro del cuadro de la política petrolera mundial, dirigida por Estados Unidos e Inglaterra, aunque como contrapartida mantuvo a Pemex fuera del mercado mundial.

La perdida de los mercados de Alemania e Italia al estallar la II Guerra Mundial, hizo descender nuevamente la exportación del petróleo, y México perdió definitivamente su carácter de exportador de hidrocarburos.


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Los testimonios que pueden leerse a continuación provienen de trabajadores participantes en la consolidación de la industria petrolera. Son un ejemplo de cómo el pueblo se constituyó en el eje de la gran acción nacionalista del cardenismo. En su voz se expresa con viveza y coraje la explotación a la que eran sometidos los petroleros por las compañías extranjeras.

Las condiciones de vida y de trabajo establecidas para los trabajadores mexicanos, eran humillantes y discriminatorias:

Se laboraba doce horas diarias, no se tenía derecho a vacaciones, descanso dominical o días festivos; derecho a la jubilación por vejez o por accidente de trabajo; no se pagaban gastos funerarios ni indemnizaciones; no se otorgaban prestaciones, no tenían hospitales, escuelas, centros sociales, obras de aprovisionamiento, de saneamiento de aguas, ni plantas de luz.

A lo anterior debe agregarse el uso, por parte de las compañías de las guardias blancas contra los trabajadores; atropellos, abusos y asesinatos.

Los testimonios también transmiten la alegría y entusiasmo con que se recibió la noticia de la expropiación, y narran las dificultades a que se enfrentaron los trabajadores durante esta etapa conocida como, "La guerra del parche":

"...la industria trabajó con penalidades por que... las compañías dieron la orden de que no se mandara ni un tornillo para refacción; pensaban que con el tiempo la industria se les iba a entregar...los trabajadores tenían que hacer reparaciones con pedazos de materiales, buscarlos en los basureros, para que la industria no se parara..."


En la memoria de los trabajadores quedó grabada con orgullo la hazaña de la construcción de una industria a partir de la chatarra, gracias a la experiencia obrera.


"...esa compañía era tan miserable que en lugar de aumentar los salarios, lo que hacía era disminuirlos... nos decían que para poderse sostener debíamos sacrificarnos algo..."
Angel Gómez (Compañía Imperio- asociada a la Sinclair)
"...trabajar con las compañías era trabajar como esclavos, el país...era botín de todos los extranjeros, se llevaban todo lo que podían, se lo llevaban como leña".
Domitilo Olvera

"Descansábamos tres días al mes y no teníamos ningún beneficio."
José Angel Gómez


Domitilo Olvera:
"En 1936 hubo una huelga donde los trabajadores pedíamos un buen trato como humanos, aumento salarial y la parte médica. Las compañías no quisieron darlos. Nunca quisieron otorgar las peticiones.

Durante las huelgas había mucha solidaridad por parte del pueblo. El movimiento era bien visto. Ayudaban otros sindicatos como el ferrocarrilero y el de electricistas. Los chinos de las tiendas se portaban bien, aguantaban todo el tiempo de huelga suministrándole lo necesario a los trabajadores. En una libreta apuntaban lo que se debía. Cuando terminaba la huelga y había dinero, se liquidaba el adeudo."

Francisco Siordia Ramos:
No había lo necesario para hacer una reparación y muchas veces teníamos que ir a buscar a los tiraderos empaquetaduras, abrazaderas, materiales para reparar una fuga en una línea; por que la planta no podía pararse. Esto sucedió en los tiempos de guerra y había necesidad de surtir el mercado.

Fuente:
Gallegos Martínez Ariel et. Al
Testimonios de la expropiación;
Editorial Nuestro Tiempo, México, 1990



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La campaña de propaganda desatada por las compañías petroleras después del 18 de marzo de 1938 tuvo un carácter mundial, pero se concentró sobre todo en los Estados Unidos.

La reforma agraria y el apoyo al grupo de Lombardo Toledano, había rodeado al régimen cardenista de una aureola semicomunista antes de que la expropiación tuviese lugar. La posición de las empresas petroleras fue apoyada por los que desde 1934 habían visto con gran recelo el radicalismo mexicano. Tanto demócratas como republicanos, exigieron entonces un cambio en la política de Buena Vecindad; incluso la jerarquía católica en norteamérica se sumó a la condena.

El presidente mexicano envió a Estados Unidos un grupo de veinte personas, a explicar a través de conferencias y mesas redondas, los motivos que impulsaron a su régimen a nacionalizar las propiedades de las empresas petroleras. Imprimió folletos y otros materiales en ingles que se distribuyeron en territorio norteamericano. Los medios materiales no fueron suficientes para contrarrestar la propaganda de las compañías, pero aun así se consiguió la simpatía de algunos sectores liberales: México tenía derecho a disponer de sus propios recursos rescatándolos de quienes se los habían arrebatado al amparo de un gobierno dictatorial.

En México la propaganda de las empresas petroleras nunca llegó a poner en peligro la popularidad de la nacionalización a pesar de su empeño por demostrar que tal medida era el origen de una alza en el costo de la vida y de una depresión en la actividad económica.


Fuentes:
- Meyer Cosío Lorenzo;
"El conflicto petrolero entre México y Estados Unidos; 1938-1942"
en Foro Internacional, publicación del Colegio de México, vol.7: julio-dic. 1966

-Silva Herzog, Jesús
Historia de la expropiación de las empresas petroleras;
México, Petróleos Mexicanos, 1988



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Buena Vecindad

Nombre con que se conoció a la política exterior norteamericana establecida hacia América Latina por el presidente Franklin D. Roosevelt desde 1933 y en la que Estados Unidos buscaba una nueva relación con sus vecinos del sur, en la que prevalecerían los arreglos diplomáticos a problemas comunes, evitando las intervenciones militares norteamericanas, que con frecuencia se dieron en el pasado.




New Deal

Roosevelt lideró a su pueblo a través de dos de las más grandes crisis del Siglo XX, la Gran Depresión y, por supuesto, la Segunda Guerra Mundial. Para conseguirlo, expandió notablemente los poderes del gobierno federal a través de una serie de programas y reformas que fueron conocidas bajo el nombre de New Deal (nuevo acuerdo).

En su programa económico, el New Deal, combinaba en conjunto los programas de la New Freedom de Wilson con el Square Deal de Theodore Roosevelt (igualdad de oportunidades para todos).

En materia económica introdujo beneficios como salarios mínimos, jornadas máximas, seguro social, electrificación rural, compensación para los desempleados y subsidios a la agricultura.



Expropiaciones agrarias

En 1934, Lázaro Cárdenas, candidato a la presidencia de la República, prometió durante su campaña electoral el relanzamiento del proyecto de Reforma Agraria, propuesto como una de las premisas del movimiento revolucionario de 1910. En el transcurso de su mandato (1934-1940), Cárdenas distribuyó 17.6 millones de hectáreas, más que todos los gobernantes que se habían sucedido en el poder desde 1915.
El caso de Chiapas es ilustrativo. La "colonización" del estado por las compañías transnacionales resultó en la apropiación de más de 3 millones de hectáreas, lo que representa el 40 por ciento de su territorio total. Solamente hasta los años 1934 - 1940, con la reforma agraria cardenista, el estado inició el reparto de tierras con cultivos de plantación y se dio el reconocimiento de derechos agrarios a los peones. En este entonces se empezó a cambiar drásticamente el panorama del café en México. La expropiación de una parte de las grandes fincas privadas provocó un proceso de expansión de la producción campesina del café.




Guardias Blancas

Los hombres que ahora componen los grupos conocidos como paramilitares solían llamarse pistoleros o guardias blancas. Por lo general, eran individuos contratados en comunidades vecinas para proteger los intereses de terratenientes acaudalados y poderosos.
También se conoce con este nombre a Grupos armados y financiados por ganaderos para la defensa de sus intereses económicos que operan al margen de la ley, aun que normalmente operan con apoyo del gobierno federal.



Fuente:

http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/act_permanentes/historia/html/expropiacion/index.htm

Petroleo

Fuentes de Información - Expropiacion Petrolera

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2 comentarios - Expropiacion Petrolera

@javiercyn Hace más de 6 años
Y ahora las van a privatizar
@lokoafro Hace más de 6 años
Aca en Argentina hay que hacer la GRAN EVO MORALES, Chau Repsol, ESSO y SHELL, no podemos pagar 3 mangos el litro de nafta.