Clarín y La Nación: Cuando Angola era bueno para invertir

Clarín y La Nación: Cuando Angola era bueno para invertir

Angola, mercado para armar


Un país lleno de contrastes que busca socios para su reconstrucción


Clarín y La Nación: Cuando Angola era bueno para invertir




Tras la guerra civil que destruyó al país durante casi tres décadas, Angola tiene todo por hacer: desde asegurar la más elemental provisión de alimentos hasta la reconstrucción de casi toda su infraestructura. Ante ese panorama, doloroso y a la vez esperanzador, la Argentina asoma como un socio comercial con mucho para dar.

En la región subsahariana del continente negro, bañada por las aguas y las riquezas del Atlántico sur, esta ex colonia portuguesa está empeñada en recuperar el tiempo perdido a sólo tres años del final del sangriento enfrentamiento interno que dejó más de un millón de muertos y cuatro millones de desplazados de sus hogares.

Para avanzar en ese camino de reconciliación y desarrollo, necesita -además de paz y estabilidad- materias primas y bienes de capital extranjeros.

Recursos no le faltan: el país es el cuarto productor mundial de diamantes; cuenta con importantes reservas de uranio y la extracción de petróleo -mayormente off shore- llega al millón de barriles diarios y podría duplicarse para 2008.

Estos pocos, pero reveladores indicios, llamaron la atención de unas 40 empresas argentinas que esperan colocar allí sus productos, sobre todo en lo referido a alimentos y bebidas, insumos para la salud, textiles, maquinaria agrícola, telecomunicaciones, obras públicas y de infraestructura.

Hasta Luanda, la capital angoleña, viajarán representantes de Molinos Río de la Plata, Riva Obras Públicas y Privadas, Nixon Informática y Comunicaciones, Laboratorios Fabot, La Virginia y Satch Poliuretanos, entre otras compañías. Algunas de ellas ya concretaron negocios ens este mercado y ahora van por más.

Los ejecutivos se reunirán con sus contrapartes angoleños y portugueses, con autoridades nacionales y provinciales, representantes de aduanas y de la Agencia Angoleña para la Inversión, que los ilustrarán sobre el sistema cambiario, regulación de la inversión extranjera, legislación laboral y régimen fiscal.

Las firmas locales tienen la ventaja de poder conocer estrechamente la experiencia de muchas de sus pares brasileñas, instaladas del otro lado del océano desde hace algunos años. El interés del mayor socio del Mercosur en este mercado africano quedó demostrado el año último, cuando el presidente Luiz Inácio Lula da Silva encabezó una misión comercial integrada por 160 empresarios de su país.

Claro que Brasil cuenta con algunas ventajas culturales: ambos países fueron colonias de Portugal, comparten un idioma común e integran la Comunidad de Naciones de Lengua Portuguesa (CNLP).

Además, Angola se caracteriza por tener un mercado con gran presencia de productos de Portugal, país que cuenta con canales de financiamiento y comercialización específicamente pensados para sus ex colonias africanas. Por eso, la Cámara Argentina Portuguesa de Comercio (CAPC), que organiza la misión, busca capitalizar la experiencia lusitana en estas tierras.

RUMBO A LUANDA

La visita de empresarios argentinos a Luanda se concretará el 22 del actual. Es también organizada por la embajada de Angola en Buenos Aires y la Fundación ExportAr, y auspiciada por los gobiernos angoleño, argentino y portugués.

"Las oportunidades de negocios se abren sobre todo en los sectores de alimentos [este país importa casi todo lo que consume], materiales de la construcción [todo está por hacerse], calzado y textiles", explicó Jorge do Amaral, presidente de la CAPC.

Agro, pesca, minería, petróleo, gas, energía y telecomunicaciones también son sectores con gran potencialidad. Además, otros rubros con fuerte demanda que se adecuan a la oferta exportable argentina son frutos comestibles (en especial, manzana, mandarina y limón), preparados de frutas, vinos, productos farmacéuticos, lácteos, azúcar refinada, indumentaria, artículos de belleza, artículos plásticos, materiales de construcción, químicos (insecticidas y herbicidas) y eléctricos (motores, cables y conductores).

A pesar de que la agricultura rudimentaria provee el alimento a más del 80% de la población, la actividad primaria está muy atrasada. La causa está más que clara: durante la guerra, los principales bandos obligaron a grandes cantidades de población a movilizarse de un lado a otro del territorio y les impidieron radicarse en un sitio y cultivarlo.

INDICADORES

La producción petrolera es vital para la economía del país, ya que aporta más del 45 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) y más de la mitad de sus exportaciones. Los indicadores económicos se mueven en dirección positiva, el producto bruto crece, la inflación tiende a estabilizarse y el déficit público se reduce. En volumen, esta república -que tiene vigente un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI)- cuenta con el tercer mercado de su continente después de Sudáfrica y Nigeria.

En los últimos años, su economía recibió fuertes inversiones externas. Sólo en 2001, ese monto llegó a los 1800 millones de dólares. Entre los casos de apuestas más significativos se pueden mencionar los siguientes: Coca Cola, que invirtió 36 millones de dólares en la instalación de una embotelladora en la provincia de Bengo; la firma Chinese Guangdong Overseas Construction, que abrió una planta de ensamblaje de motos por 7,2 millones de dólares; la compra del 49% de la cementera Cimangola por parte de Seancem International, de Noruega, y la reapertura de la elaboradora de café de Liangol, a cargo de la portuguesa Delta Café.

En la cámara portuguesa -que lleva 60 años en la Argentina y tiene 80 socios- afirman que los empresarios argentinos que viajen al Africa encontrarán relativamente fácil la identificación de un interlocutor comercial adecuado, al estar muy extendida la figura del intermediario, que desempeña la doble función de importador y distribuidor.

No obstante, como ante todo lo desconocido, conviene asesorarse acerca de los riesgos. Como en América latina, en Africa la corrupción también es un obstáculo para el intercambio, por ejemplo. Por este motivo, algunos organismos multilaterales aconsejaron al gobierno angoleño la adopción de nuevas políticas de transparencia y lucha contra la corrupción.

Por lo mismo, los organizadores sugieren a los empresarios interesados en este mercado ser precavidos, enfocar claramente el negocio, encontrar socios locales y tener en cuenta que este es un país en reconstrucción que todavía carece de infraestructura adecuada en muchos ámbitos.

Para mayor información, comunicarse por el 4322-2112 o el e-mail eduardovaz@camaraportuguesa.org.ar. Los interesados también pueden dirigirse a la sede de la cámara, en San Martín 345, 4to. piso, Capital.

Por José Crettaz
De la Redacción de LA NACION
LOS QUE HACEN CAMINO

No todo es nuevo para las empresas argentinas interesadas en Angola. Algunas ya están trabajando para satisfacer la demanda. Techint, por ejemplo, está presente desde hace tiempo en la pujante industria petrolera local.

Entre los adelantados también está Molinos Río de la Plata, que invirtió 10 millones de dólares en una nueva línea de producción de fideos pensada para abastecer, entre otros, a este mercado africano. La empresa, que este año recibió el premio a la Exportación Argentina en el rubro alimentario otorgado por Prensa Económica, producirá las pastas secas en su planta de Tortuguitas. El año último, Molinos facturó 889 millones de dólares e incrementó sus ventas al exterior un 504 por ciento.

Y este mes, fue noticia el arribo a las principales ciudades del país africano de la revista Caras -una idea original de la editorial Perfil-. En realidad, el desembarco llegará procedente de Portugal, donde fue adaptada después de Brasil. La revista comenzará a distribuirse antes de fines de año y los contenidos locales se irán incorporando de a poco, primero con un insert en la versión portuguesa y luego con una edición local.

Además, para muchas empresas, Angola puede ser cabeza de playa para su posterior entrada en mercados africanos poco explorados. "Estamos muy entusiasmados por las oportunidades que brinda este nuevo frente de trabajo, que puede servir de base para llegar a otros países de la región como Mozambique, Cabo Verde y Congo, y ofrece una perspectiva muy importante para el cono sur de este continente", confirmó Jorge do Amaral, presidente de la Cámara Portuguesa. .


http://www.lanacion.com.ar/642158-angola-mercado-para-armar


NEGOCIOS & MERCADOS: UN PAIS QUE SALE DE UN CONFLICTO DE TRES DECADAS Y SE ABRE A NUEVOS MERCADOS

Desde galletitas a infraestructura:
exportar a Angola está de moda

clarin




La nación africana está creciendo, por los precios del petróleo y los diamantes. En el 2002, las ventas argentinas llegaron a 81 millones de dólares, el triple que dos años antes. Prometen seguir subiendo.


Hasta hace muy poco, hablar de Angola era casi una rareza en la Argentina: apenas había noticias de su largo y cruento conflicto, que durante la Guerra Fría fue alimentado por Washington y Moscú. En Angola, en tanto, la Argentina sólo se conocía apenas por el Che Guevara. Todavía hay una avenida que cruza Luanda, la capital, que lleva su nombre. Pero, todo esto está cambiando, y hoy es posible que los angoleños estén empezando a asociar a nuestro país con otras cosas más mundanas, como las galletitas o la cerveza.

¿Qué pasó? En el 2002, una ráfaga de ametralladora terminó con la vida del líder guerrillero Jonas Savimbi, y con ello también una terrible guerra que duró 27 años. A partir de entonces, las fuentes de financiamiento del conflicto, el petróleo y los diamantes, pasaron a ser recursos para la paz. Y, así, casi de la noche a la mañana, Angola se convirtió en un destino de negocios para todo el mundo, lo que incluye a muchos argentinos. El año pasado partió la primera misión comercial a Luanda con 15 empresas, 12 de las cuales, terminaron anudando acuerdos. A fin de este mes, parte otra misión.

Estos datos se notan en los números. Según la fundación Exportar, en 1997, los argentinos le vendían a los angoleños apenas 3,98 millones de dólares. En el 2002, las ventas ya habían pegado un salto de 27,95 millones de dólares. Y dos años más tarde, se exportaron casi 81 millones. Jorge do Amaral, presidente de la Cámara Argentino Portuguesa de Comercio, cree que se pueden superar los 100 millones en los próximos años. "Es un mercado de buenas oportunidades", indica. "Pero, de enorme complejidad", agrega el ejecutivo.

Uno de los que han logrado entrar en el país es Ariel Davalli, de Helados Chungo. Hace pocos días, sus productos se empezaron a vender en dos supermercados en Luanda, de dueños sudafricanos. Los angoleños desconocían el gusto del helado de chocolate con almendras enteras o con frutos del bosque, y a pesar del poco tiempo transcurrido, el empresario apuesta al éxito.

Pero, en Angola, las cosas no son tan simples. A pesar de que es un país muy rico, que necesita reconstruir toda su infraestructura (lo que implica gigantescas oportunidades de negocios), la guerra también dejó su herencia atroz: pobreza, campos minados, miles y miles de seres mutilados. A esto, se le agrega una dosis de corrupción, lo que exige un profundo conocimiento de la burocracia para la realización de operaciones comerciales. Por eso, hay que volver y volver a Luanda, donde hoy una cena puede costar carísima: 80 dólares (con vino) por persona. Lo mejor, es ir vía San Pablo y Sudáfrica.

Los que han tenido enorme éxito son los fabricantes de galletitas: el año pasado, el 42,3% de las exportaciones de crackers fue a dar a Angola. El mercado se lo reparten básicamente Arcor y Dilexis. Federico Canisa, de esta última empresa, cuenta que las galletitas salen de la fábrica de San Juan con marcas propias y blancas. "Africa está subabastecida, y es un mercado muy demandante de productos masivos. Hay bastantes argentinos tratando de poner un pie allá", revela.

En Angola hoy se comen fideos argentinos (Molinos, entre otros, han dedicado líneas de producción especiales para exportar al país); toman cerveza (Quilmes compite con la local Kuka) y jugos Baggio. También están estudiando el mercado consultores agrícolas, a la espera de modernizar el campo, desminado mediante.

http://old.clarin.com/diario/2005/08/05/elpais/p-02601.htm

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