La columna de leuco floja de papeles...

COLUMNA DE ALFREDO LEUCO DE MARZO 2011. MOYANO AUN ALIADO DEL GOBIERNO.

San Moyano

No es verdad que Hugo Moyano haya sido un activista de las agrupaciones de la extrema derecha peronista que alimentaron con sus grupos de choque a la tenebrosa Triple A. Son inventos de los zurditos de Mar del Plata.

No es verdad que a Hugo Moyano le hayan descubierto droga. Todo el mundo sabe que Carlos Menem y Eduardo Duhalde se la pusieron para ensuciarlo.

No es verdad que Madonna Quiroz haya sido el chofer del hijo de Hugo Moyano ni que haya disparado varios tiros con su arma en medio de una batalla campal entre gremialistas en San Vicente. Eso fue una edición maliciosa del video que hicieron todos los canales de televisión.

No es verdad que Hugo Moyano sea socio o cómplice en la empresa Covelia. Mienten los dirigentes del sindicato que contaron que iban a apretar a los municipios para que contrataran a Covelia y son conspiradores y fabuladores los intendentes que cuentan con temor y en reserva que si no lo hacían se tenían que comer paros, bloqueos y la basura en la puerta de sus casas.

No es verdad que en el exhorto que envió la justicia suiza se haya nombrado a Hugo Moyano. Ya confirmó el jefe de gabinete Aníbal Fernández que en ese escrito oficial ni si quiera aparece su apellido. Se ve que algun falsificador de documentos o algun agente de la CIA que colabora con la Corte Suprema de Justicia colocó 8 veces el nombre de Hugo Moyano y 6 veces el de su hijo Pablo en el texto original que ayer me mostró Omar Lavieri.

No es verdad que Hugo Moyano y su familia hayan armado un holding que provee de todo al sindicato y a la obra social y que eso signifique que el gremialista este de los dos lados del mostrador. De ninguna manera es cierto que Droguería Urbana haya sido proveedor de medicamentos de su sindicato y mucho menos que esos tres o cuatro miserables troqueles truchos tengan algún tipo de importancia. Son cosas de Graciela Ocaña que como todo el mundo sabe es una mitómana que vive en una mansión y que anda en coches importados disfrutando su fortuna personal.

No es verdad que Hugo Moyano haya utilizado la metodología patotera de bloquear con sus camiones la entrada y salida de fábricas y supermercados. Jamas impidió la salida de algunos diarios y revistas desde los centros de distribución y sin policías a la vista. Ese es un ataque infundado del monopolio Clarín, de su socio menor Perfil, de la oligarquía destituyente de La Nación y de los grupos concentrados de la economía como Techint.

No es verdad que Hugo Moyano tenga una lujosa casa en Parque Leloir ni que disponga de una pequeña gran fortuna. Trabaja desde los 18 años y tuvo una gran capacidad de ahorro y mucha suerte en la vida. Es una suposición de los envidiosos.

No es verdad que la obra social y el sindicato de camioneros hayan aprovechado la información privilegiada en octubre del 2008 para comprar 6 millones de dólares. Son calumnias e injurias de los gorilas de la Coalición Cívica encabezados por Elisa Carrió, otra mitómana.

No es verdad que Hugo Moyano haya sido igual que el gobierno de los Kirchner un gran amigo y aliado de “la escudería Hadad”, como la denomina Horacio Verbitsky. No es verdad que Hugo Moyano casi no salía al aire por ninguna radio salvo por la 10 hasta que se apareció el negocio del club Comunicaciones y chocaron los planetas. Son pamplinas y delirios de los periodistas autodenomiados independientes.

No es verdad que Hugo Moyano y sus amigos hayan amenazado con ir a visitar amablemente a los periodistas y los medios de comunicación que no repitan estas palabras acertadas que estamos planteando nosotros.

Hay que terminar con las mentiras. La única verdad es la realidad y todo el mundo sabe que Hugo Antonio Moyano es una carmelita descalza. Una mezcla de Arturo Illia con Agustín Tosco. Un ejemplo ético que honra la democracia. Un verdadero santo. San Moyano.




COLUMNA DE LEUCO DE HOY. MOYANO EN LA VEREDA DE ENFRENTE DEL GOBIERNO.

Hugo Moyano se convirtió en el opositor mas duro que tiene el gobierno de Cristina. La relación entre el jefe de la CGT y la presidenta se rompió para siempre. No hay reconciliación posible. No hay marcha atrás. Es que las acusaciones que hizo el camionero dejan al oficialismo desnudo en su verdadera ideología que tiene un lema: “El dinero compra todo”. Y ese dogma, además de ser repugnante para la condición humana, por suerte, no se verifica en todos los casos.

En este país anestesiado por el consumo fácil, todavía no todo se puede comprar con plata. Repito, todavía, hay gente que no se vende. Aún quedan reservas de argentinos que por honradez, por ética, por defender valores o solo por no dejarse humillar, son capaces de resistir cualquier embestida. Los que tienen desesperación por hacer fortunas, los que se pasaron una vida juntando dólares con voracidad hasta llegar a la friolera de 70 millones de patrimonio son mucho más débiles ante ese poderoso caballero que es Don Dinero.

Dice la sabiduría popular que quien mas tiene, mas quiere. Esa bulimia por enriquecerse los marca para toda la vida. Es que fueron capaces de convertirse en implacables usureros y de rematar viviendas de gente que no pudo pagar la cuota. La codicia es más fuerte que la ideología. Millonario mata a militante. Esa enfermedad por tener hoteles, departamentos en Puerto Madero, y más de 20 casas en Santa Cruz es muy difícil de curar. Otra vez el dicho popular: el ladrón cree que todos son de su misma condición. Es decir que con la plata se soluciona todo. Y hay gente que a lo mejor no es un ejemplo de transparencia absoluta, ni orina agua bendita pero que aprendió en el barrio la dignidad de no arrodillarse ante nadie. Moyano es de esa estirpe. Ojo, repito para que no queden dudas. No estoy diciendo que Moyano sea una carmelita descalza, ni que viva como un monje franciscano.

Lo que digo es que no le gusta que lo maltraten, ni que le mojen la oreja y que tiene coraje para plantarse ante la seducción de la chequera. Moyano y sus amigos fueron los que denunciaron la vergonzosa corrupción de la Banelco en la época de Fernando de la Rúa. ¿Se acuerda de esas coimas millonarias que cobraron senadores y funcionarios para aprobar una ley antiobrera?. Moyano se hubiera llenado los bolsillos callándose la boca y participando de esa asociación ilícita.

Sin embargo eligió la denuncia cuando la mayoría de los dirigentes sindicales, gordos, independientes y otras yerbas miraron para otro lado y entregaron a los trabajadores atados de pies y manos. Ayer hizo algo parecido. ¿Se imaginan las hectáreas en Calafate que se hubiera podido comprar Moyano solo con subordinarse a Cristina? Con la excusa de compartir el modelo productivo y de que somos todos compañeros peronistas, Moyano se podría haber retirado más rico de lo que es. Pero se nota que hay otras cosas que lo excitan más que el aroma de los billetes. Otra vez se plantó y denunció que este gobierno está comprando dirigentes con la plata del APE.

Es decir que está utilizando el dinero de todos los argentinos, sobre todo de los que sufren enfermedades mas graves para sobornar sindicalistas y que traicionen a Hugo Moyano. Esto no convierte a Moyano en un ángel ni a Cristina en un demonio. Digo que puesto ante la opción de irse a su casa a disfrutar los millones y mantener sus convicciones, Moyano eligió esto último. “Me podrán acusar de personalista, pero nunca de traicionar a los trabajadores”. Eso dijo. Y es verdad. Se lo puede acusar de haber armado un holding con empresas que mezclan la propiedad del gremio con su propia familia, de utilizar métodos patoteros en su lucha pero no se lo puede acusar de haber sido menemista ni propatronal.

Los camioneros en particular y los trabajadores en general, lo valoran cada vez que ven el recibo de sueldo. Una cosa no anula la otra. A la hora del análisis conviene no dejarse llevar por las broncas personales ni generalizar. Se vienen tiempos de fuerte ajuste que van a generar reclamos y corcoveos sindicales. Hugo Moyano seguirá siendo el jefe de la CGT el 12 de julio, aunque haya una fractura. Su liderazgo entre los asalariados es indiscutible y por eso la historia lo puso junto a Jose Ignacio Rucci y Saúl Ubaldini. Es el más duro de todos, el que mayor capacidad de daño tiene y el que puede movilizar multitudes. A nadie le conviene pararse adelante. Es un camión que no frena.