CONCUBINATO
Concubinato
El concubinato es la unión de dos personas de distinto sexo que se encuentran en unión libre y que esta cuenta como relación prematrimonial, que tiene los mismos derecho y obligaciones que el matrimonio (articulo 4.403 del Código Civil del Estado de México), pero con la condición de que no están registrados al registro civil, al cual se tienen que registrar, y veces este o tiene validez.
El concubinato se acostumbra y se acostumbraba en los pueblos indígenas desde hace mucho tiempo el cual se tomaba con el consentimiento de los dos, y esto prosiguió hasta la época colonial en la cual el PAPA PAULO III obligo a que todo concubinato debía de casarse para todos los hijos que tuvieran fuera validados ante la ley.
A través del tiempo ha sido tratado el concubinato desde diversos puntos de vista y no siempre se le ha dado el mismo sentido a la expresión.
En el derecho romano fue considerado el concubinato como "una unión de orden inferior más duradera, y que se distinguía de las relaciones pasajeras consideradas como ilícitas". Por la transcripción anterior, se observa que para los romanos el concubinato fue visto como unión un tanto despreciable, lo que no evitó que recibiese "una especie de sanción (reconocimiento) legal, así se le solía calificar como inaequale conjugium, para diferenciarlo de los justae nuptiae (matrimonio ajustado a derecho.)
En la religión católica, el concubinato se considera como conducta pecaminosa, porque quienes así se unen no han contraído matrimonio; asimismo, según la teología moral católica existen dos tipos de concubinato; D. Neyraguet así se refiere a ambos: "propiamente es el concubi-nato de hombre libre con mujer libre, e impropiamente con casada o casado, con tal que se hayan mutuamente como casados ya sea en una misma casa o en otra".
Se reitera: para que exista concubinato es indispensable que los que por esta relación se unen se conserven libres de matrimonio o de otro concubinato, como lo indica el concepto genérico de esta unión.
Por otra parte, con el fin de que se considere concubinato la unión, es indispensable que la misma tenga duración mínima de un año, a no ser que en ese lapso procreen hijos los interesados.
Además es indispensable para que haya concubinato, que se satisfagan los requisitos requeridos para contraer matrimonio; es decir, que no haya los impedimentos que prevé el código.
El concubinato produce derechos y obligaciones similares a los del matrimonio, tanto en relación con los concubinos como en relación con la familia; así se dan los relativos a alimentos, los sucesorios, y todos los demás reconocidos en este código y en otras leyes (articulo 4.404)
Al concluir el concubinato, la concubina o el concubinario que carecen de ingresos o de bienes suficientes para subsistir tienen derecho a pensión alimenticia por un tiempo igual a la duración que hubiere tenido el concubinato, a no ser que hayan demostrado ingratitud hacia la otra parte, o contraigan matrimonio.
No podemos decir que el concubinato supla plenamente al matrimonio, pero sí no debe menospreciarse, ni por el jurista ni por quien no lo sea, pues con las limitaciones que se observan, sustituye a la perfecta institución con que se enlazan los esposos.
Por otra parte, los hijos no son responsables de la un tanto irregular unión de sus padres, y corresponde a la ley y al Estado (diríase a la sociedad en general) su protección, con la misma eficacia que se defiende a los nacidos de matrimonio.
Pensamos que si existen instituciones de la defensa de los derechos humanos, debiera haber preocupación, porque esas uniones se legalicen como matrimonio, no tanto en beneficio de los concubinos, sino de sus hijos y de la sociedad en general.