13 de Junio de 1982


En dificultoso avance, las fuerzas británicas penetran las defensas argentinas.
En Buenos Aires, por la noche, al saberse el epílogo de la lucha, se realizó una manifestación solicitando la no rendición.
Oficialmente, solo se contabilizan a los soldados británicos muertos por acción directa de combate.
Los testimonios de soldados argentinos estiman la cifra de muertos británicos entre 350 y 380, por la cantidad de cuerpos que recogieron los ingleses a plena luz del día.



La Última Batalla Aérea


La última misión de la Fuerza Aérea Argentina sobre Malvinas fue protagonizada por dos bombarderos MK.62 Canberra y una pareja de interceptores Mirage III L para cobertura. Este ataque final tuvo lugar en la noche del 13 de Junio prácticamente a horas de la capitulación de las fuerzas argentinas en las islas. Uno de los pilotos de los Canberra, el Capitán (entonces Primer Teniente) Jorge Rivolier, brinda su testimonio sobre ese vuelo.

"Esa última misión nació de un requerimiento de Malvinas, porque en la noche del 13 de Junio ya se estaba peleando por la posición de Puerto Argentino. El vuelo se había programado en altura. Prácticamente todos nuestros ataques eran nocturnos pero se hacían en rasante, que resultaba ser la forma más efectiva. Tan es así que nunca pudieron derribar un Canberra en vuelo rasante nocturno. Pero otra cosa es ir a tirar en altura, donde quedábamos constantemente registrados por todos los buques de alerta radar. Pedimos entonces la escolta de una sección de interceptores Mirage III, lo que fue aceptado."


Poco antes de las diez de la noche despegan los Canberra –el "Barco" 1 tripulado por los Capitanes Pastrán (Piloto) y Casado (Navegador) y el "Barco 2" con Rivolier acompañado por el Primer Teniente Annino como navegador- y 15 minutos después lo hacen los M-III, a los mandos del Mayor (ahora Vicecomodoro) Sánchez y el Capitán González. Los bombarderos, llevaban su habitual carga de bombas de 500 kg y los Mirage cada uno 2 misiles aire-aire Matra R-550 Magic.

Tal como estaba previsto, pasan por el extremo sur del estrecho de San Carlos y al pasar la isla Bougainville, en un punto determinado sobre el mar, viran hacia el norte para alcanzar el blanco, que estaba situado a unos 7 km de Puerto Argentino.


Avión Canberra B-110
El último combate de La Fuerza Aérea Argentina en Malvinas


Al Canberra perdido le había entrado un misil por el portabombas, que impacto en el tanque número uno y ahí estalló. El avión quedó sin control y empezó a caer desde unos 12.000 metros de altitud. El Capitán Pastrán ordena eyectarse y él mismo lo hace cuando ya estaban a unos 4.000 metros, pero el navegador, Capitán Fernando Casado, por alguna razón no pudo hacerlo y muere en su avión, que se estrella en la isla Bougainville. En cuanto a Pastrán, cayó en el mar cerca de la costa y tras llegar a tierra caminó hasta el día siguiente, cuando los británicos lo tomaron prisionero


Radar Westinghouse AN-TPS 43 desplegado en la BAM.
malvinas

Canberra B-108 del Capítan Pastrán.
Argentina

FAA

Capítan Fernando Casado.
canberra

Canberra B-110 de Casado.
El último combate de La Fuerza Aérea Argentina en Malvinas

Los Canberra


B-108

malvinas


El último día de combate de la Fuerza Aérea Argentina. A las 21:30 del 13 de junio, dos aviones, matrículas B-108 y B-109, decolaron de Río Gallegos para apoyar el accionar de las defensas terrestres en Puerto Argentino.


Al llegar al blanco, el B-109 pudo realizar su lanzamiento sin problemas pero, apenas hubo lanzado sus bombas el B-108, tripulado por los capitanes Roberto Pastrán y Fernando Casado, fue alcanzado por un misil que destruyó parte del avión. El otro había alcanzado a lanzar sus chaff y bengalas y logró regresar indemne a su base. Al día siguiente cesaron las hostilidades.Cuando los prisioneros argentinos regresaron al continente, debieron llenar, por escrito, “Interrogatorios a Personal que participó en el Teatro de Operaciones Malvinas”. Uno de los puntos a completar era “Comentarios del Enemigo” y, al revisarlos, pueden observarse varias referencias al Canberra en las que se escuchó decir que debían haber sido renovados en su equipamiento por lo exacto de sus bombardeos y su accionar eficiente.


B-109

Argentina

FAA

El sistema de contramedidas electrónicas, que había comenzado a tomar forma por el empeño de unos jóvenes adolescentes de Paraná probó su efectividad, a un punto tal que, los únicos dos aviones Canberra derribados fueron los que no pudieron lanzar los Chaff fabricados por la tallarinera ni las bengalas caseras.


El Grupo 2 cumplió en total 35 misiones, de las cuales 25 fueron bombardeos nocturnos, y se arrojaron 45 toneladas de bombas , a costa de dos aeronaves y de tres tripulantes. Como final de la nota es de destacar que los Canberra del Grupo 2 fueron desprogramados 12 años después, cuando quedaban operativas apenas dos máquinas . Para la Fuerza Aerea Argentina y los pilotos que volaron sus bienamados Canberra, aterrizaron para un merecido descanso después de 30 años y una guerra.


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