La firma alemana Leica lanzó el pasado septiembre la M9, una cámara de 18,5 megapíxeles que mejora el rendimiento de los modelos digitales anteriores y permite el intercambio de objetivos de la serie M de Leica.
Fotógrafos legendarios como Henri Cartier-Bresson o Robert Capa no se separaban jamás de su Leica. Se trataba de una cámara pequeña, robusta y excepcionalmente versátil que les ofrecía absoluta libertad de acción por aquel entonces. "Si tus fotos no son lo suficientemente buenas, no estás lo suficientemente cerca", afirmaba siempre Capa antes de cubrir algún nuevo acontecimiento histórico.
Ambos, junto a sus compañeros George Rodger y David "Chim" Seymour, fundarían en 1947 la famosa agencia Magnum Photos, una cooperativa para la que han trabajado y trabajan los mejores fotógrafos del mundo. Y ninguno duda del enorme valor y calidad que ofrece una Leica. Son cámaras con identidad propia y, probablemente, las más flexibles del mercado.
Conviene recordar que Leitz Camera (Leica), una pequeña empresa de origen alemán dedicada a la fabricación de instrumentos ópticos de precisión, fue la creadora, en los años 20, de la primera cámara que usaba el formato de película de 35 mm. Poco tardaría en ganar popularidad y respeto entre los profesionales más exigentes después de haber estado presente en todos los grandes conflictos bélicos desde la II Guerra Mundial.
Fiel a su imagen
Leica ha sabido mantenerse fiel a su imagen en la era digital, con el lanzamiento en los últimos años de cámaras telemétricas (rangefinder) de características avanzadas, como los modelos MP o M8. Ahora da otra vuelta de tuerca con la M9, cuyo cuerpo es prácticamente idéntico al de su predecesora (585 gramos de peso), pero que mejora el concepto en todos los sentidos. La Leica M9 es una cámara sólida, fabricada en una aleación de magnesio y con cubiertas de apariencia metálica. También es la más pequeña del mercado con un sensor de sus características (CCD full frame de 18,5 megapíxeles efectivos).
Lo fundamental, sin embargo, radica en que la nueva M9 es plenamente compatible con la distancia focal de todos los objetivos de la mítica serie M de Leica, que se han fabricado de forma ininterrumpida desde 1954. Permite, incluso, el uso de algunos objetivos anteriores, de rosca, mediante un sencillo adaptador.
Los fetichistas, por tanto, podrán seguir disfrutando con total garantía de un producto que se convirtió en leyenda de la mano de fotógrafos que hicieron historia. Leica renueva ahora su gama para perpetuar la especie. La nueva M9 se puede encontrar en tiendas especializadas por 5.495 €.
2 comentarios
Excelente, anexé el video al post.