LO MALO…Todo de lo que se excede en su consumo es perjudicial para la salud.


EL uso de la marihuana, lo bueno y lo maloPor desgracia entre los jóvenes se ha convertido en un tema de aceptación entre los suyos, creen que les da poder, independencia, y una falsa seguridad. Es una forma de evadirse de los problemas reales de la vida. A veces, es una forma de olvidarse de los exámenes, de unos padres que siempre están encima o para demostrar que son los lideres de su grupo. La falsa idea que fumar cannabis no es malo, y que el sistema les miente, aun lo hace más atractivo. Pero su uso excesivo puede acarrear ciertos problemas con los que tendrá que vivir toda la vida.

"Yo estuve en ese mundo y también jugué a ser un héroe entre mis amigos…"

Alcance del uso La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, ha alertado en el Congreso de los Diputados sobre el riesgo de perder la batalla contra las drogas ante el significativo aumento en el consumo de cocaína, cannabis y éxtasis que ha colocado a España en los primeros puestos de la UE. “Algo no funciona”, dijo la ministra al comparecer ante la comisión mixta (Congreso-Senado) sobre drogas para exponer su política en esta materia y destacar que España es el país de la Unión Europea con mayor proporción de consumidores de cocaína, “con cifras de consumo parecidas a las de Estados Unidos”.

"…un 36% de jóvenes entre 14 y 18 años hayan consumido cannabis…"
“Me preocupa” afirmó Salgado que el consumo de cocaína se haya duplicado en los últimos 10 años y que un 36% de jóvenes entre 14 y 18 años hayan consumido cannabis en los últimos 12 meses, el doble que hace 10 años, lo que supone que más de 761.000 jóvenes han consumido esta droga en los últimos 12 meses.

LO BUENO… Efectos terapeuticos de la Marihuana


El cannabis ha sido utilizado profusamente desde la antigüedad en continentes como Asia y Africa para combatir diversos males, si bien su valor comercial y terapéutico no fue reconocido y utilizado en los Estados Unidos hasta principios del siglo XX. Tras su prohibición en 1937, actualmente se debate la legalización debido a sus posibles usos medicinales.

Los usos medicinales de la marihuana:

Los datos que apoyan el uso terapéutico del cannabis son anecdóticos. Aunque los especialistas insisten en la necesidad de estudios controlados, será poco probable que en el futuro esas investigaciones acaben llevándose a cabo.

Glaucoma La marihuana reduce la presión intraocular, aliviando el dolor y frenando el proceso degenerativo. El galucoma supone una razón muy importante de ceguera.

Cáncer El cannabis alivia las náuseas, vómitos y pérdida de apetito provocados por el tratamiento con quimioterapia a los enfermos de cáncer.

Sida La marihuana ayuda a superar las náuseas, vómitos y pérdida de apetito provocados por esta enfermedad y su tratamiento con AZT y otras sustancias.

Dolor crónico El cannabis ayuda a reducir dolores y molestias causadas por múltiples patologías.

Epilepsia La marihuana previene ataques epilépticos en algunos pacientes.

Esclerosis múltiple La marihuana reduce el dolor muscular y los espamos producidos por esta enfermedad. Asimismo reduce las molestias al andar propias de estos casos.

Y lo malo de su uso tambien existe.

Efectos en el cerebro

“Los efectos a corto plazo del uso de marihuana pueden incluir problemas con la memoria y el aprendizaje; la percepción distorsionada; dificultad para pensar y solucionar problemas; pérdida de la coordinación; y un aumento en el ritmo cardiaco”

Los científicos han aprendido mucho sobre cómo el THC actúa en el cerebro para producir sus numerosos efectos. Cuando se fuma la marihuana, el THC pasa rápidamente de los pulmones al torrente sanguíneo, que transporta esta sustancia química a los órganos en todo el cuerpo, incluyendo el cerebro.

Efectos sobre el corazón


Un estudio revela que durante la primera hora después de haber fumado marihuana, el riesgo de sufrir un ataque al corazón se cuadruplica. Los investigadores sugieren que tal resultado puede ocurrir debido a los efectos de la marihuana sobre la presión arterial y el ritmo cardiaco así como por la reducción resultante en la capacidad sanguínea para transportar oxígeno.

"…tienen más problemas de salud y pierden más días de trabajo …"

Efectos sobre los pulmones

Un estudio de 450 personas encontró que quienes fuman marihuana frecuentemente aunque no fumen tabaco, tienen más problemas de salud y pierden más días de trabajo que los no fumadores. Muchos de estos días adicionales de enfermedad entre los fumadores de marihuana en el estudio fueron debido a enfermedades respiratorias.
Aún el uso infrecuente puede causar quemazón y ardor en la boca y en la garganta, a menudo acompañados de una tos fuerte. Alguien que fuma marihuana regularmente puede tener muchos de los mismos problemas respiratorios que los que tienen los fumadores de tabaco, como tos y producción de flema a diario, mayor frecuencia de enfermedades agudas del pecho, un riesgo más alto de infecciones pulmonares y una tendencia mayor a la obstrucción de las vías respiratorias. Fumar marihuana probablemente aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de la cabeza o del cuello. Un estudio que compara 173 pacientes con cáncer y 176 personas saludables produjo evidencia que el fumar marihuana duplica o triplica el riesgo de desarrollar estos tipos de cáncer.

El uso de marihuana tiene el potencial para causar cáncer de los pulmones y de otras partes de las vías respiratorias porque contiene irritantes y carcinógenos. De hecho, el humo de la marihuana contiene entre 50 y 70 por ciento más hidrocarburos carcinógenos que el humo del tabaco. También induce niveles altos de una enzima que convierte ciertos hidrocarburos a su forma carcinógena. Estos niveles altos pueden acelerar los cambios que finalmente producen las células malignas. Los usuarios de marihuana generalmente inhalan más profundamente y sostienen su respiración durante más tiempo que los fumadores de tabaco, lo que aumenta la exposición de los pulmones al humo carcinógeno. Estos hechos sugieren que, fumada por fumada, el hábito de fumar marihuana puede aumentar el riesgo de cáncer aún más que fumar tabaco.

Otros efectos en la salud

Algunos de los efectos adversos de la marihuana a la salud pueden ocurrir porque el THC deteriora la habilidad del sistema inmunológico para combatir enfermedades infecciosas. En los experimentos de laboratorio que exponen células animales y humanas al THC y a otros ingredientes de la marihuana, hubo una inhibición en las reacciones normales para prevenir las enfermedades de muchos tipos clave de células inmunológicas. En otros estudios, los ratones expuestos al THC o a sustancias relacionadas tenían más probabilidad de desarrollar infecciones bacterianas y tumores que los ratones no expuestos.

…el uso de marihuana tiene el potencial para causar problemas en la vida diaria o para empeorar los problemas…

Efectos del uso arraigado de la marihuana sobre el aprendizaje y la conducta social

salud
Las investigaciones demuestran claramente que el uso de marihuana tiene el potencial para causar problemas en la vida diaria o para empeorar los problemas que ya tiene el usuario. La depresión, la ansiedad, y las alteraciones en la personalidad están todas asociadas con el uso de la marihuana. Ya que la marihuana afecta la habilidad para aprender y recordar información, y mientras más marihuana use una persona, mayor es la probabilidad de que se retrase el desarrollo de las habilidades intelectuales, laborales o sociales. Es más, las investigaciones han mostrado que el impacto adverso de la marihuana sobre la memoria y el aprendizaje puede durar días o semanas después de que los efectos agudos de la droga hayan desaparecido. Los estudiantes que fuman marihuana obtienen calificaciones más bajas y tienen menos posibilidad de graduarse de la escuela secundaria, en comparación con sus compañeros que no fuman. Un estudio de 129 estudiantes universitarios encontró que los que fumaron la droga por lo menos 27 de los 30 días previos a su participación en la encuesta, sufrieron un deterioro en las habilidades críticas relacionadas a la atención, memoria y aprendizaje, aun cuando no habían tomado la droga por lo menos 24 horas antes. Estos abusadores “arraigados” de la marihuana tuvieron dificultad para concentrarse y para cambiar su atención así como para registrar, organizar y usar la información en comparación con los participantes del estudio que habían abusado de la marihuana no más de 3 de los 30 días anteriores a la encuesta. Como resultado, alguien que fuma marihuana una vez por día puede estar funcionando a un nivel intelectual reducido todo el tiempo.

Más recientemente, los mismos investigadores demostraron que la habilidad para recordar palabras de un grupo de personas que han tenido un uso arraigado de marihuana por largo tiempo, continuó deteriorada una semana después de haber dejado de usar la marihuana, pero que se normalizó a las cuatro semanas. Una implicación de este hallazgo es que algunas habilidades cognitivas pueden ser restauradas en las personas que dejan de fumar marihuana, aún después de un uso arraigado por largo tiempo.

Es más probable que los trabajadores que fuman marihuana tengan problemas en el trabajo en comparación con sus colegas. Varios estudios asocian el fumar marihuana con un aumento en las ausencias, retrasos, accidentes, reclamaciones al seguro de compensación obrera y cambios de trabajo. Un estudio de trabajadores del correo encontró que los empleados que tuvieron resultados positivos para el uso de la marihuana en una prueba de drogas en la orina que tomaron antes del empleo tuvieron 55 por ciento más accidentes industriales, 85 por ciento más lesiones y un aumento del 75 por ciento en el ausentismo en comparación con aquellos trabajadores que tuvieron resultados negativos para el uso de marihuana. En otro estudio, los usuarios arraigados reportaron que la droga deterioraba varias medidas importantes de logro en sus vidas incluyendo las habilidades cognitivas, el estado de sus carreras, su vida social y su salud física y mental.

Efectos sobre el embarazo

…los niños expuestos a la marihuana tienen peor rendimiento…

Las investigaciones han demostrado que los bebés nacidos de mujeres que usaron marihuana durante sus embarazos muestran respuestas alteradas a estímulos visuales, un trémulo acrecentado, y un llanto agudo, lo que puede indicar problemas con el desarrollo neurológico. Durante los años preescolares, se ha observado que los niños expuestos a la marihuana tienen peor rendimiento en la realización de tareas que involucran atención sostenida y memoria en comparación con los niños que no fueron expuestos a marihuana. En los años escolares, estos niños tienden a exhibir un déficit en sus habilidades para tomar decisiones, su memoria y su capacidad para permanecer atentos. Potencial para causar adicción

El uso a largo plazo de la marihuana puede llevar a algunas personas a la adicción; es decir, a usar la droga compulsivamente, aún cuando a menudo interfiere con sus actividades en familia, escolares, laborales y recreativas. El deseo por la droga y los síntomas del síndrome de abstinencia hacen que los que han fumado marihuana por largo tiempo tengan problemas para dejar de usar la droga. Las personas que tratan de dejarla reportan irritabilidad, dificultad para dormir y ansiedad. En las pruebas psicológicas, también demuestran un aumento en la agresividad que llega a su punto máximo aproximadamente una semana después de haber usado la droga por última vez.

Vulnerabilidad genética

Los científicos han encontrado que la genética puede influir en las sensaciones positivas o negativas que una persona tiene después de haber fumado marihuana. Un estudio en 1997 mostró que los gemelos idénticos del sexo masculino tenían más probabilidad de reportar respuestas similares al uso de la marihuana que los mellizos fraternales (no idénticos) del sexo masculino, lo que indica que hay una base genética para sus respuestas a la droga. (Los gemelos idénticos comparten todos sus genes).

También se descubrió que el ambiente familiar o aquel que los gemelos compartían antes de cumplir los 18 años no tenía influencia alguna discernible en sus respuestas a la marihuana. Sin embargo, se encontró que ciertos factores ambientales como la disponibilidad de la marihuana, las expectativas sobre cómo la droga les afectaría, la influencia de los amigos y los contactos sociales y otros factores que diferencian las experiencias de los gemelos idénticos tienen un efecto importante.

¿Es adictiva la marihuana?

Al producirse esta liberación masiva de dopamina en el cerebro, las neuronas para protegerse cierran algunos de sus receptores, que vendrían a ser las “orejitas” por donde reciben las señales de los neurotransmisores. De esta forma las neuronas pasan a recibir menos dopamina que lo normal. Esto hace que una vez que haya pasado la sensación inicial de “felicidad” y buen humor, sobrevenga un estado de ánimo apático o incluso depresivo dado a la baja recepción de dopamina de las neuronas. Este es el conocido “sistema de recompensa” que actúa sobre el cerebro primitivo -el sistema límbico o cerebro emocional- el cual se ve presente en otras tantas adicciones.

Este cerebro límbico, encargado de evadir el dolor y buscar el placer, al no obtener la dopamina que necesita, fuerza al cerebro racional a hacer algo para volver a recibirla. En el cerebro de una persona acostumbrada a consumir marihuana, la única manera de volver a recibir la dopamina suficiente para sentirse bien es volviendo a sobreestimular el cerebro para que libere cantidades mayores de dopamina, lo que a su vez causa que se cierren más receptores, “orejitas” de las neuronas para protegerse. Esto se llama círculo vicioso o adicción.

En el sedronar, organismo del estado para ayuda al adicto, el 25% de los adictos que deciden tratarse lo hacen no por cocaína sino por marihuana, lo cual desmiente firmemente el mito de que no es adictiva.



Tratamientos para el abuso de la marihuana

Los datos más recientes sobre tratamientos indican que en el 2002, la marihuana era la droga principal de abuso en alrededor del 15 por ciento (289.532) de todas las admisiones a establecimientos de tratamiento en los Estados Unidos. Las admisiones por marihuana eran compuestas principalmente por varones (75 por ciento), de raza blanca (55 por ciento) y jóvenes (el 40 por ciento tenían de 15 a 19 años). Aquellos en tratamiento por uso principalmente de marihuana, comenzaron a usarla a una edad temprana; el 56 por ciento la había usado antes de los 14 años y el 92 por ciento antes de los 18.

Un estudio de los usuarios adultos de marihuana encontró que había beneficios similares entre un tratamiento de 14 sesiones cognitivas-conductuales realizadas en grupo y un tratamiento de 2 sesiones individuales que incluía entrevistas de motivación y consejos sobre cómo reducir el uso de la marihuana. La mayoría de los participantes eran hombres de alrededor de 30 años, que habían fumado marihuana a diario durante más de 10 años. Al aumentar el conocimiento de los pacientes sobre los factores que fomentan el uso de la marihuana, ambos tratamientos intentaban ayudar a los usuarios a crear estrategias para evitar este comportamiento. El abuso, los síntomas de dependencia y los problemas psicosociales disminuyeron por lo menos por un año después de ambos tratamientos. Alrededor del 30 por ciento de los usuarios mantuvieron la abstinencia durante el último período de 3 meses de seguimiento.

Otro estudio sugiere que darles comprobantes a los pacientes por abstenerse de usar la marihuana puede mejorar los resultados. Se pueden canjear los comprobantes por bienes como boletos para el cine, equipo de deportes o capacitación vocacional.

Aunque actualmente no existen medicamentos para tratar el abuso de la marihuana, los descubrimientos recientes sobre cómo trabajan los receptores del THC han aumentado la posibilidad de eventualmente desarrollar un medicamento que bloquee los efectos intoxicantes del THC. Tal medicamento podría ser utilizado para prevenir una recaída en el abuso de la marihuana al reducir o eliminar su atractivo.

En el cerebro, el THC se conecta a sitios específicos en las células nerviosas llamados receptores de canabinoides, e influye su actividad. Algunas áreas cerebrales tienen muchos receptores de canabinoides; otras tienen pocos o ninguno. Muchos receptores de canabinoides se encuentran en las partes del cerebro que influyen el placer, la memoria, el pensamiento, la concentración, las percepciones sensoriales y del tiempo y el movimiento coordinado. Los efectos a corto plazo del uso de marihuana pueden incluir problemas con la memoria y el aprendizaje; la percepción distorsionada; dificultad para pensar y solucionar problemas; pérdida de la coordinación; y un aumento en el ritmo cardiaco. Los hallazgos de las investigaciones sobre el uso a largo plazo de la marihuana indican algunos cambios en el cerebro similares a aquellos que se ven después del uso a largo plazo de otras de las principales drogas de abuso. Por ejemplo, la abstinencia de los canabinoides (el THC o formas sintéticas del THC) en animales que han sido expuestos crónicamente a esta sustancia, lleva a un aumento en la activación del sistema de repuesta al estrés y a cambios en la actividad de las células nerviosas que contienen dopamina(6). Las neuronas dopaminérgicas, es decir las que utilizan la dopamina, están involucradas en la regulación de la motivación y la compensación, y están directamente o indirectamente afectadas por todas las drogas de abuso.