Entre muchas otras cosas, a los gatos se los conoce por tener siete vidas, pero jugarse muchas de ellas con un día a día no exento de peligro. Hay numerosas amenazas a las que un gato se expone constantemente, en especial si se le permite salir a la calle, por lo que nunca está de más tener a mano una serie de consejos básicos que podrían llegarle a salvar la vida, en caso de verse en peligro
EL GATO INCONSCIENTE
Los gatos tienen accidentes: pueden ser atropellados por un coche o caer desde una altura considerable y quedar inconscientes o en estado de shock. Si encuentras un gato herido, examina sus lesiones y, si te ves capaz, administra los primeros auxilios, ya sea para ponerlo más cómodo o en un intento de salvar su vida. Llévalo al veterinario lo antes posible. Si el gato está conmocionado -le notarás frío y con el pulso rápido- mantenlo caliente envolviéndolo en una manta. Los primeros auxilios son un primer paso antes de acudir al veterinario.
a) Si encuentras un gato inconsciente, lo primero que debes hacer es ponerlo a salvo y llevarlo al veterinario. Pon una manta como camilla, extiéndela y coloca al gato sobre ella.
b) Con ayuda de otra persona levanta cuidadosamente la manta y déjala sobre una superficie plana y segura. Si el gato respira con dificultad, ponlo de lado con la cabeza inclinada hacia atrás y ábrele la boca para tirarle un poco de la lengua. Luego límpiale la boca de mocos con una torunda de algodón.
c) No dejes tendido el gato del mismo lado durante más de cinco O diez minutos, ni le des nada por la boca. Para llevar el gato al veterinario, alza la manta e introdúcela en una caja de cartón
CÓMO ALZAR A UN GATO HERIDO
Si intentas ayudar a un gato que probablemente tenga una pata rota, debes tratarlo con gran cuidado. No pruebes de entablillársela, ya que podrías hacerle aún más daño. Coloca el gato sobre una manta, de modo que el miembro roto quede encima. Procura que el animal no lo pueda mover. Pon el gato en una cesta adecuada y llévalo al veterinario.
CÓMO CONTENER LAS HEMORRAGIAS
Si un gato se ha cortado y sangra, pero la herida no es profunda, probablemente puedes curarle tú mismo. Limpia la herida con un algodón humedecido, corta el pelo enmarañado y aplica al corte un antiséptico suave.
La vaselina, aplicada a los bordes de la herida, impide que caigan pelos en ella. Si tu gato sangra mucho, sigue las indicaciones que te damos a continuación. En caso de no cesar la hemorragia, lleva el gato al veterinario lo antes posible.
a) Para detener la hemorragia, cubre la herida con una almohadilla de gasa empapada en agua fría (o sea con una compresa) y haz algo de presión
b) Si la hemorragia no cesa, asegura la compresa con un vendaje y coloca encima otra almohadilla de gasa.
c) Para reforzar el vendaje, pon otro alrededor de la segunda compresa. Si la hemorragia es seria, lleva el gato al veterinario.
HERIDAS POR PELEAS
Un gato al que se permita salir, puede volver a casa con arañazos y cortes recibidos en riñas con otros gatos. Puede presentarse desgreñado, con trozos de piel arrancados y arañazos en los párpados y las orejas. Generalmente, esas heridas son sólo superficiales y no requieren atención veterinaria. Uno mismo puede limpiar arañazos de poca importancia, por ejemplo, con un antiséptico suave. Si una herida se infecta, también puede tratarse en casa, pero si se forma un absceso, hay que acudir al veterinario. Una hemorragia intensa debe ser tratada enseguida.
CASO DE ENVENENAMIENTO
Dificultad para respirar
Si al gato le cuesta respirar, se le debe poner de lado y con la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás. En esta postura, el siguiente paso es tirar de su lengua unos milímetros, abriendo su boca y limpiándosela de la mucosidad que pudiese haber. Esa postura es la que debe respetarse mientras se llevan a cabo los pasos que se especifican en el apartado que sigue.
El gato sufre una conmoción
Sabremos si el animal está sufriendo los efectos de una conmoción, cuando al sentir su pulso no sólo lo notemos mucho más acelerado de lo normal, sino que además tenga el cuerpo frío. En este caso, se le debe envolver con una manta para que su temperatura suba, antes de moverlo
Tiene un hueso roto
No es extraño que si un gato sufre una caída u otra clase de golpe, acabe con alguna fractura. En ese caso, hay es tratarlo con sumo cuidado, intentando zarandear al animal lo menos posible y, desde luego, sin intentar entablillar la parte afectada ni nada por el estilo. En vez de eso, hay que colocar al gato en una manta de lado, procurando que la pata rota no quede bajo el peso de su cuerpo. Haciendo lo posible para que se quede inmóvil, se tiene que buscar después el contenedor más adecuado (superficie plana y rígida) en el que depositarlo para su transporte hasta el veterinario.
6 comentarios
Buen post!
Gracias =)