Los niños de la guerra

Niño sobreviviente de la batalla de Acosta Ñu
Niño Tambor del Regimiento 1 de Infanteria argentino, se calcula que tenía 7 años de edad.

paraguayo
Niño paraguayo tomado prisionero por los aliados. Como las tomas fotográficas duraban muchos segundos, a fin de inmovilizar al fotografiado se lo sujetaba a un trípode de sostén, que se observa detrás de los chicos paraguayos

militar

En la batalla de Acosta Ñu, durante la guerra de la Triple Alianza, miles de niños fueron masacrados en una desigual escaramuza. Otros sobrevivieron, y no faltó quien llegó a presidente de la República del Paraguay, como el caso de Emilio Aceval.

"Yo contaba entonces nueve años de edad. Centenares de criaturas hambrientas y desparramadas llegaban de la campaña a la capital, tras los peregrinos que regresaban de los desiertos, extraviados por causas múltiples, de nuestras familias o tutores, rastreándolos inútilmente. Y amedrentados por los que robaban niños en la ciudad, los que podíamos escapar a estas persecuciones huíamos de nuevo al interior, vagando hasta encontrar alguna persona piadosa en las poblaciones cercanas, que habían sido abandonadas y empezaban de nuevo a ser pobladas.

"Esta caza de menores había durado de 1869 a 1870, o hasta más tarde. Yo retrocedí hasta el pueblo de Capiatá, amparándome en una señora de la familia de Mongelós, hasta que una única hermana mía regresó de Cerro Corá, y hubo de recogerme consigo en la capital. Mis hermanos varones sucumbieron todos. El hecho que dejo relatado no puede considerarse un caso aislado, porque lo realizaban sistemáticamente, pues los mismos soldados argentinos y brasileños salían a recorrer las calles, en busca de pequeños errantes, o de los hijos de los mismos vecinos, que habían vuelto a ocupar sus casas, para llevarlos a distribuir después, en son de dádiva, a sus familiares, como trofeos vivientes o como "cautivos". He tenido ocasión de conocer a muchos de esos desgraciados, tanto en la capital federal argentina, como en los pueblos de las provincias, antes y después que permanecí en el ejército de dicho país".

Este dramático relato lo hizo Bartolomé Yegros, un niño sobreviviente de la Guerra contra la Triple Alianza. La suya fue una de las tantas tragedias vividas por la sociedad paraguaya en los días finales de la contienda internacional que ensangrentó Suramérica entre 1865 y 1870.

La historia nos da varios nombres de niños que fueron secuestrados y llevados a los países vecinos, como los casos de Ramón Grance, Mateo Rivas, José Cantero o Manuel Domecq García. Otros quedaron perdidos en las negras páginas del pasado, pues no solo fueron secuestrados sino robadas sus propias identidades.

Relato de sobrevivientes refieren que a los pocos días de tomada Asunción por las fuerzas aliadas, además de los muebles, joyas y demás objetos saqueados, eran transportados en los barcos que zarpaban del puerto asunceño, cientos de harapientos y famélicos niños que habían sido secuestrados por la soldadesca y llevados aguas abajo por miembros de los ejércitos invasores, en medio de dramáticas escenas de parte de sus parientes, imposibilitados de evitar tal despojo, pues fuertes cordones de soldados no dejaban acercarse a parientes y conocidos para despedirse de los desgraciados.

El caso del niño Manuel Domecq García es bastante curioso, pues, con el tiempo, llegó a ser una personalidad notable y respetadísima en la sociedad argentina.


Manuel Domecq García

Manuel Tomás Domecq García (n. Tobatí, Paraguay, 12 de junio de 1859 - † Buenos Aires, 11 de enero de 1951) fue un militar y político paraguayo-argentino, fue entre otras cosas Ministro de Marina durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear.

almirante

Manuel Domecq García era hijo de Tomás Domecq, un médico militar que perdió la vida en 1868, en el cerco de Humaitá, y de madre Eugenia García Ramos de Domecq, quien habría fallecido en la batalla de Piribebuy, el 12 de agosto de 1869.

Guerra de la Triple Alianza

Cuando se desató la Guerra de la Triple Alianza, Manuel Domecq García contaba con 6 años de edad. Una de los combates más crueles de esta guerra fue la batalla de Acosta Ñú, durante la cual cientos de niños fueron masacrados, Domecq García fue uno de los que logro sobrevivir a dicha batalla.
Finalizada la guerra, Manuel había quedado huérfano y en manos del Ejército Brasileño. Soldados de éste ejército se presentaron en la casa de una tía del niño llamada Concepción Domecq de Decoud y, a cambio de un pago de ocho libras esterlinas "por el servicio", entregar a Manuel que estaba escondido en el campamento brasilero.

Viaje a Buenos Aires

Tiempo después de ser "recuperado" por sus tíos, Manuel y de su hermana Eugenia, de unos cinco años, también rescatada por sus tíos, fueron enviados a la Argentina para ser criados por un tío materno, Manuel García Ramos, un estanciero importante de la época.
En medio del viaje de los niños a Buenos Aires, Manuel volvió a extraviarse y, ante los infructuosos intentos de encontrarlo por parte de la persona a quien se había encargado el cuidado de los niños, continuaron su viaje y avisaron de los sucedido a Manuel García Ramos, quien emprendió una búsqueda a través de circulares y cartas a amigos.
El día del extravío, Manuel decidió subirse al caballo de un oficial brasileño, que lo llevó a Brasil donde fue recogido por mariscal Luis Alves de Lima e Silva, duque de Caxías, quien se encariño con el niño y quiso adoptarlo pero al enterarse Manuel García Ramos viajó a Brasil a rescatarlo.
Una vez en Buenos Aires ambos niños pasaron a vivir en la casa de una hermana de su madre, doña Demofila García Ramos de Lanús.

Domecq García y la Armada Argentina

En 1872 se fundó la Escuela Naval Militar, que funcionó en el buque General Brown. En 1877, Manuel Domecq García ingresó a la incipiente escuela, donde se recibió de guardiamarina.
Años más tarde fue enviado a Inglaterra a verificar la construcción de la fragata Sarmiento. Terminada la construcción de la fragata, Domecq García retornó a Argentina, siendo designado comandante en Jefe de la División del Río de la Plata.
Por encargo del gobierno de Julio Argentino Roca, el por entonces capitán Manuel Domecq García, fue designado presidente de la comisión argentina para la construcción de los cruceros acorazados Moreno y Rivadavia en Génova, además de otros ya entregados a la Armada Argentina: los acorazados San Martín, General Belgrano, Pueyrredón, Garibaldi y Patria.
Los dos acorazados se terminaron de construir en 1904 pero fueron vendidos al Imperio del Japón.
En 1904 Domecq García fue nombrado observador en la Guerra Ruso-Japonesa. En mayo de 1906, casi dos años después de su llegada a Japón, retornó a la Argentina.
El 19 de mayo de 1908 recibió las palmas del almirantazgo al ser ascendido a contralmirante.
l 17 de diciembre de 1908, el presidente Figueroa Alcorta lo designó presidente de la comisión naval creada para estudiar propuestas y recoger informes de los distintos astilleros que construirían buques para reforzar el poder naval argentino.
Esta comisión viajó a Europa y Estados Unidos y encargó la construcción de los dos buques de guerra más grandes del mundo en ese momento –que costaron al país cinco millones de libras esterlinas–. Estos dos acorazados fueron nuevamente bautizados con los nombres Moreno y Rivadavia.
Luego de tres años al frente de la misión en los Estados Unidos y Europa, Domecq García retornó a la Argentina, siendo nombrado Comandante en jefe de la Escuadra de Mar. Capitaneó el acorazado Moreno y, ya con el grado de vicealmirante, comandó el acorazado Rivadavia, buque insignia argentino.

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Fragata Presidente Sarmiento. Año 1909.


Liga Patriótica Argentina

El 16 de enero de 1919 se creó en Buenos Aires un grupo paramilitar de extrema derecha autonombrado Liga Patriótica Argentina y Manuel Domecq García fue elegido como presidente provisional, cargo que ocupó hasta abril del mismo año.
Las reuniones de este grupo se realizaban en los salones del Círculo Militar, donde Domecq García, junto con el contraalmirante Eduardo O'Connor repartían las armas que la liga usaba para sus incursiones.

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Miembros de la Liga Patriótica Argentina recorren las calles de Buenos Aires junto a la policía durante la Semana Trágica.


Ministro de Marina

En 1922 el presidente Marcelo Torcuato de Alvear lo designó Ministro de Marina.
Con el cargo de ministro, Manuel Domecq García fue el redactor, entre otras cosas, del proyecto de acuerdo entre Argentina y Uruguay para la determinación del límite entre ambos países; del anteproyecto de formación de la Marina Mercante argentina de ultramar y de la remodelación del puerto de Quequén.
Siendo ministro se retiró de la actividad militar. Falleció el 11 de enero de 1951, a los noventa y dos años de edad. Sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta.


Fuente:
http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Domecq_Garc%C3%ADa
http://www.nuestromar.org/noticias/mar_calmo082006_de_huerfano_de_guerra_a_almirante