El re-relanzamiento de la Juventud Sindical


La convocatoria al acto de relanzamiento de la Juventud Sindical (JS) -cuya excusa (y símbolo) fue el cincuentenario de la desaparición del obrero peronista Felipe Vallese, a los 22 años- tuvo como lema la frase: “Las mismas convicciones, la misma lucha”. Hace dos años, en la cancha de River, se había hecho un intento similar, de la mano de Cristina Kirchner, con el desenlace conocido. En aquella ocasión, la JS había planteado una vocación de síntesis con La Cámpora. Dadas las contradicciones insalvables de esa trayectoria, que fueron reforzadas por la disonancia de los discursos de hijo y padre, el lema está lejos de abrir una perspectiva. Facundo Moyano, líder de la JS, penúltimo orador de la jornada que reunió a 10.000 concurrentes al estadio Luna Park, ensayó un discurso izquierdista. El orador central del acto fue Hugo Moyano.

Antes del padre y de Facundo, hablaron Cristian Oliva -del gremio de Atilra Capital, dirigido por Domingo Vilches- y Darío Maestra de la JS -del sindicato de Petroleros, dirigido por Guillermo Pereyra. No se debe perder de vista que Domingo Vilches, veterano secretario general de Atilra Capital, abogó por el vaciamiento de Parmalat propiciado por Taselli entrado ya el kirchnerismo, ni que Guillermo Pereyra , quien hoy es hipermoyanista, funge de director obrero de YPF y su gremio acaba de alcanzar un 34% de aumento en la paritaria, fue elegido en 1984 al frente del sindicato de petroleros privados (convirtiéndose en uno de los burócratas sindicales más antiguos y cómplice de la privatización de YPF durante los 90). En el estadio las banderas de los lecheros y de los petroleros flameaban “Vilches conducción”, “Pereyra conducción”. (En primera fila, escuchaba la plana mayor de la CGT moyanista, hasta antes de ayer aguerridos representantes del “sícristinismo”. También se encontraban Néstor Segovia, de los metrodelegados, e Itaí Hagman y Ignacio Kotzer, ex presidentes de la Fuba, miembros de La Mella).

El acto planteó un dispositivo para instaurar una genealogía histórica del moyanismo que hizo hincapié en la trayectoria del MTA durante el menemismo. Al momento de su discurso, Facundo Moyano fue más allá: reivindicó Huerta Grande, a Dardo Cabo y José Rucci, a los 26 puntos de Ubaldini y el MTA, a Hugo Moyano y a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, en una rarísima “mélange”. Criticó al gobierno, al remarcar el 40% de trabajo en negro, el IVA regresivo que pagan los trabajadores y los topes paritarios kirchneristas. Fue aun más allá: denunció a quienes lo acusan de hacerle el juego a la derecha. “Que me expliquen qué papel cumplen Cargill, Monsanto, Walmart, Slim en el proceso de izquierda. A nuestra izquierda está la pared”, definió Facundo, plagiando a D’Elía.

Facundo Moyano presentó a Hugo Moyano: “ahora, va a hablar a quien todos vinimos a escuchar”. Se cristalizó entonces el sentido del slogan: “Las mismas convicciones, la misma lucha”. “Yo sigo pensando igual que hace 40 años”, dijo el líder de la CGT, quien luego reivindicó su paso como jefe de la JS marplatense: “la Revolución Justicialista es una revolución en paz. Hubo mentirosos, sectores que mentían, esos jóvenes que usaban la violencia y que provocaron lo que pasó después del 76″. La JS dirigida por Moyano llamaba a “cazar montoneros”, en 1974, en pronunciamientos oficiales, y hoy está acusada de haber formado parte de los grupos paramilitares de las AAA. Moyano padre reivindicaba su accionar antiobrero y anticlasista.

Ciertos sectores, como el pianellismo o La Mella -”kirchnerista crítica”-, intentan presentar a Facundo Moyano y a la JS como una alternativa, pero todavía no se sabe a qué -por eso su presencia en el acto parece responder a un alineamiento en una puja interna dentro del kirchnerismo. Sin embargo, a su cuello tienen atada la piedra basal del burocratismo: el acto fue un testimonio de subordinación a la CGT Azopardo bajo la conducción del burócrata Hugo Moyano. Esa reafirmación de fe moyanista cerró el acto cuando los dirigentes de la JS abrazaban a Moyano padre mientras la marcha peronista remixada sonaba en los parlantes al compás de acróbatas de Fuerza Bruta que tocaban bombos bajando desde los cielos.