Buenas a Todos!
En este post les voy a contar algunas de las historias mas famosas y conocidas de aquellos perros que fueron totalmente fieles a sus dueños en vida, y muerte principalmente (en este caso). Que sin saber lo que es esta y gracias a esa ignorancia y costumbre de vivir siempre el presente, son lo que son:
"Los mejores amigos del Hombre"




La eterna fidelidad canina

Te querré siempre... En la vida y en la muerte, y aunque esta nos separe

[Recomendado] La Eterna Fidelidad Canina

Todo lo que diga es poco para elogiar a los perros…
Que distinto seria el mundo si el hombre… Aprendiese de ellos…
Llegar algún día a amarlos como el perro, sabe hacerlo…
Sin intereses mezquinos…
Ni vanidad…
Ni dinero…
Ser amigos de verdad,
espontáneos y sinceros,
desechando la mentira
¡Tan común, en estos tiempos…”!
Si te mirasen a vos
Y si imitasen tu ejemplo…
Habría muchos menos malos…
¡¡¡ Y serian más los buenos…!!!


En los momentos de dicha
Cuando sobraba dinero,
Tuve amigos…, a montones…
¡Tantos…! Que ni los recuerdo…
Y en los momentos de angustia
de dolor…, de sufrimiento…
Los amigos: se marcharon…
…y sólo quedo mi perro
Por eso…, siempre medito
Como digo en el comienzo…
¡¡¡QUE DISTINTO SERIA EL MUNDO,
SI EL HOMBRE… APRENDIESE DE ELLOS…!!!


Muerte

Edimburgo - 1850

John Gray fue un jardinero que llegó a Edimburgo, Escocia, junto a su mujer y su tierno hijo en 1850 en busca de mejores días. Lastimosamente, debido a los inclementes inviernos que en los últimos años había soportado esa ciudad, el suelo estaba prácticamente erosionado y era imposible trabajarlo. Para evitar quedarse en la desocupación, optó por unirse a la policía de Edimburgo en calidad de vigilante nocturno.

Una de las condiciones que se le imponían, era que para sus rondas nocturnas debía estar siempre acompañado por un perro guardián, por lo que se le asignó un joven Skye Terrier, al que lo bautizó con el nombre de "Bobby";. Este perro se convertiría en su fiel compañero en las largas caminatas nocturnas por las frías calles de Edimburgo.

Luego de ocho años de trabajo nocturno y a la intemperie, la salud de John terminó resquebrajada, contrajo tuberculosis y falleció el 15 de febrero de 1858.

Su perro Bobby se mantuvo junto al féretro durante toda la velación y ceremonia fúnebre, pero asombró a todo el mundo, cuando no quiso abandonar el cementerio de Greyfriars Kirkyard luego de que enterraran a su amo. Todos pensaron que sería cuestión de tiempo, pero el noble animal se negó a abandonar la tumba de su amigo, aún en las peores condiciones climáticas.

El encargado del cementerio intentó muchas veces desalojar a Bobby del camposanto, pero todos sus esfuerzos fueron infructuosos ya que el perro regresaba al poco tiempo a acostarse junto a la tumba de su amo. Al final el hombre se dio por vencido, y con un poco de compasión por el animal, le hizo un pequeño refugio con unas tablas junto la tumba de John Gray.

Pero la inteligencia y nobleza de Bobby no tenía límites. En aquel tiempo se disparaba una salva de cañón desde el Castillo de Edimburgo a las 13:00 horas en punto, para que los ciudadanos pudieran igualar sus relojes y saber que era hora de ir a almorzar. Pues Bobby en cuanto escuchaba el disparo del cañón, salía presuroso a buscar su comida en "Greyfriars Place", un antiguo restaurante que frecuentaba con su amo, y donde el dueño del mismo, siempre lo esperaba con su plato a la misma hora. Éste era un espectáculo que les gustaba contemplar a muchos ciudadanos de Edimburgo, ya que en cuanto el perro apuraba su comida, volvía presuroso al cementerio para acompañar a su amo.

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Placa que muestra el sitio donde comía diariamente el noble perro

Habían pasado más de 10 años desde que Bobby empezó a cumplir con su fiel rutina, cuando en 1867, una nueva ley fue aprobada en Edimburgo. Ésta requería que todos los perros de la ciudad fuesen registrados y autorizados previo el pago de un impuesto, ya que en los últimos años hubo un alarmante aumento de perros callejeros, y se temían pestes y enfermedades. La ley especificaba que los perros no registrados o sin dueño, serían eliminados.

Después de la muerte de John Gray, Bobby no tenía dueño oficial y por lo tanto carecía de registro. A tal punto creció esta fama que en 1867 el mismo Lord Provost de Edimburgo, Sir William Chambers, intervendría personalmente para salvar a Bobby de la perrera y además, para evitar futuros accidentes de este tipo, declararía al fiel can como propiedad del Consejo de la Ciudad. Le hizo confeccionar un nuevo collar con su nombre y número de licencia.

Así se mantuvo Bobby, fiel a su amo durante 14 años, hasta el día que murió sobre la tumba de su viejo amigo, pero no pudo ser enterrado en el mismo sitio por ser considerado tierra santa.

Un año después de la última guardia de “Bobby”, una aristócrata de la ciudad hizo esculpir una fuente con su estatua, para conmemorar la vida de un perro devoto y la historia de una amistad que superó a la muerte.

amigo

Hombre perro

La fuente con su estatua es ahora uno de los puntos más turísticos de Edimburgo.
Estatua que, curiosamente, fue construida mirando hacia la tumba de John Gray.


Los restos de Bobby están ahora enterrados a escasos metros de los de su amo, y el 13 de mayo de 1981, la Dog Aid Society de Escocia le agregó una pequeña lápida que reza:

"Greyfriars Bobby - died 14th January 1872 - aged 16 years - Let his loyalty and devotion be a lesson to us all". (Que su lealtad y devoción sean un ejemplo para todos nosotros)

El ejemplo de lealtad de “Bobby” fue documentado en su tiempo y tuvo muchos testigos, por lo que ahora forma parte del patrimonio histórico de Edimburgo. Su collar y su plato se preservan en la Casa Huntly, el museo dedicado a la historia de la ciudad. En su plato de bronce consta la siguiente inscripción: “Greyfriars Bobby, autorizado por el Alcalde, 1867”.

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Rosario - Actualidad

Collie llegó a La Piedad hace unos cinco años, el mismo día en que sepultaron a su amo. Esa noche se quedó junto a la tumba y al día siguiente, cuando los familiares vinieron por él, no hubo forma de llevarlo. Hubo unos días de pausa y regresaron, en este caso con una soga.

del

“Vino el hijo de la persona fallecida, intentó atraparlo con una soga pero el perro escapó hasta el fondo y no hubo manera de sacarlo de acá”, recuerda Lombardo, que lleva 30 años trabajando en el lugar y se ocupa personalmente de alimentar a Collie todas las mañanas, al igual que al resto de los perritos callejeros que eligieron el cementerio como residencia.

Según el hombre, ese es el único momento del día en que Collie da muestras de afecto. Una vez concluido el desayuno, el perro se pierde durante horas, deambula o se recuesta en los alrededores de la que fuera la tumba de su amo.

“Dicen que al dueño lo cremaron y que eso lo desorientó, sigue viniendo a este sector donde comenzó todo”, dice Eduardo Visconti, citando una versión que circuló entre el personal de La Piedad. “Ahora duerme la siesta en el lugar cercano a la tumba y el resto del tiempo se queda cerca de las oficinas de entrada”, comenta.

Antes que Domingo, a Collie lo cuidó Miguel Landriel, capataz del lugar ahora jubilado, quien le pasó la posta. “Yo quería hacerme amigo, pero se iba corriendo, no me dejaba ni acercar”, recuerda y cuenta que hasta su esposa está involucrada en la historia. “Anoche preparó arroz con menudos de pollo que me regalaron y les traje a todos los perritos”.



Rosario - 1997

tumba

Elena es empleada de La Piedad y trae a su memoria otra historia de nobleza. “Hubo un perro negro y lanudo, que llamaron Lobito, que estuvo como ocho años al pie del nicho de su amo, en el primer piso, no se movió más de ahí, mi hermana le daba de comer y como ladraba y muchos se quejaron, terminó llevándolo a su casa hasta que murió de viejo”, señala.

“¿No le contaron del ovejero?”,    Capital. “Fue una historia similar a la de Collie. pregunta Visconti a La Falleció el dueño, el ovejero se instaló en una perpetua del solar 7 A y nunca más se fue, habrá estado unos cuatro años, al principio tenía una actitud activa pero después murió ahí mismo de tristeza”.

Israel - Actualidad

fiel

El periódico israelí Maariv contaba en 2007 una historia particular. Una perra se negaba a abandonar la tumba de su dueño en el cementerio de Safed, al norte de Israel.

La perra que fue apodada Clara, por los empleados del cementerio, fue echada varias veces del lugar pero siempre regresaba a la tumba de su dueño Vladimir Yaronov que falleció en noviembre de 2007 a los 77 años.

La historia de la perra provocó que varios oyentes en un programa de radio donasen comida para ella por un año.

Malaga - Actualidad

fidelidad

[Recomendado] La Eterna Fidelidad Canina

En marzo de 2009 un perro apareció en el cementerio de Nerja (Málaga) buscando a su dueño, un hombre de origen extranjero que falleció hace poco tiempo y que fue enterrado en el camposanto. El animal se instaló junto a la tumba del anciano con el que compartió los últimos años.

El canino se ha aprendido los horarios del cementerio y, aunque a veces salía, siempre volvía antes de que cerraran para estar junto a su dueño.

Los vecinos se acostumbraron a su presencia y le llevaban agua y comida; con lo que al animal ganó peso con los días.

Lo que ninguno de los vecinos consiguió, a pesar de que varios lo intentaron, fue adoptarlo. El perro siempre volvía junto a la tumba de su amo.

Muerte



Brasil - Actualidad

mascota

La historia de Leao conmovió a todo el mundo y es que después de los desastres ocurridos en Brasil, este can se quedó sin dueña, pero no sin la fidelidad que lo hizo atarse a la tumba de la misma.

Este perrito era callejero hasta que lo rescató la familia de Cristina Cesário María Santana, quienes vivían en Teresópolis, lugar que se encuentra entre los más afectados por las inundaciones y deslaves.

Cuando la casa de Cristina y otros tres miembros de su familia fue arrasadä por el alud de tierra, Leao pudo salir con vida, pero los cuatro ocupantes de la familia de la que formaba parte, fallecieron.

En el momento en el que llegaron los rescatistas, encontraron a Leao o Caramelo como lo llaman los vecinos de cariño, mientras buscaba los restos de sus dueños entre los escombros, mismos que encontraron gracias a la ayuda del perrito.

Y ahora que los tres ocupantes de la casa en donde vivía el can fueron enterrados, Leao se niega rotundamente a dejar la improvisadä tumba de Cristina en el panteón de Teresópolis, mientras su imagen recorre Brasil y el mundo entero como testigo de la tragedia que se vive en ese país, pero también como prueba irrefutable de que la fidelidad del perro llega incluso más allá de la muerte.

Borgo San Lorenzo, Italia - 1930

amigo

En un pueblito italiano a finales de la década de 1930 había un joven de nombre Luigi quien adoptó y crió un perrito mestizo bautizado “Fido”. Cada mañana Fido acompañaba a su amo a la estación de ferrocarril situada a unos 2 Km. del hogar.

El joven trabajaba en carpintería en una pequeña ciudad de la zona y para desplazase tenía que tomar el tren todas las mañanas, regresando a su pueblito a las 5.30 todas las tardes. Allí estaba Fido esperando a Luigi ,día tras día.

Después de expresar con brincos y ladridos la alegría del encuentro con su amo, Fido daba unas carreritas y saltaba en el monte todo contento, hasta llegar a casa. Esa rutina diaria fue interrumpida bruscamente cuando Luigi fue reclutado en el ejército y enviado al frente ruso en 1943. La interrupción fue para Luigi pero no para Fido quien ya no iba en las mañanas pero si se presentaba puntualmente todas las tardes en la estación del tren ,esperando el regreso de su querido amo.

Fido oía de lejos apenas perceptible, el ruido de la locomotora. Todo tenso y esperanzado veía al tren pararse en la estación. Entonces iba de vagón en vagón, moviendo su colita y husmeando las escaleritas y los pasajeros que bajaban para identificar alguna huella de su amo. El tren se marchaba y la gente también. Después de esperar un ratito mas, Fido, triste y abatido con la cabeza baja y la cola entre las piernas ,regresaba solitario a su casa donde los padres de Luigi aún albergaban una chispa de esperanza de volver a ver vivo a su hijo amado . . . Luigi nunca volvió. Fue una víctima mas de la Segunda Guerra Mundial que mató decenas de miles de seres, algunos pecadores y criminales pero la gran mayoría, inocentes.

Los meses y años pasaban. A principios de los 50, Fido tenía dificultades para desplazarse; no pudo escapar a los achaques de la vejez; tenía artritis. Sin embargo, Fido no perdía esperanzas. A pesar de los dolores para movilizarse y las fuerzas que mermaban cada vez mas, él seguía con su rutina convencido del regreso de su amo. El trecho de camino que hacía antes con ligereza en 15 minutos, tardaba ahora 2 horas, llegando a casa completamente agotado. Fué una tarde de invierno con fuerte viento y nevada. Fido dio sus últimos pasos sobre el blanco camino, se tambaleó y su noble corazón dejo de latir . . .

Al día siguiente encontraron su pobre cuerpecito congelado y cubierto de nieve. Todo el pueblo conocía a Fido, todos lo lloraron, todos lo vieron hacer sus caminatas infructuosas y sabían lo que Fido buscaba desesperadamente. No fue dificil convencer a esa gente modesta y buena, de colaborar con la erección de una estatua dedicada a la memoria de Fido, situada hoy en día al lado de la misma estación de ferrocarril que Fido visitaba a diario, día tras día por el resto de su vida. El epitafio: “Un ejemplo para todos los humanos de lo que es la máxima expresión del AMOR Y FIDELIDAD “.

Tokio - 1925

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La historia de Hachiko es realmente conmovedora, no te la puedes perder... Hachiko (lo puedes ver en la foto superior) nació en Noviembre de 1923 en la provincia de Akita, al norte de Japón. Era un perro de raza Akita, macho y de un intenso color blanco.

La suerte iluminó a Hachiko cuando a los 2 meses de edad fue enviado a la casa del profesor del departamento de Agricultura de la Universidad de Tokio Dr. Eisaburo Ueno. El profesor lo llevó a su hogar, cerca de la estación Shibuya, y allí demostró ser un bondadoso y amable dueño. El perro por su parte lo adoraba.

Desde luego, Hachiko no podía acompañar a su amo hasta la universidad. Pero lo que sí hacía era dejar la casa todas las mañanas con el profesor y caminaba junto a él hasta la estación Shibuya.

El perro observaba como su dueño compraba el billete y luego desaparecía entre la multitud que abordaba el tren. Más tarde, Hachiko acostumbraba sentarse en la pequeña plaza y esperaba allí a su dueño quien regresaba de su trabajo por la tarde.

Esto sucedía todos los días. Así es como la imagen del profesor con su perro se volvió familiar en la estación Shibuya, y la historia de la lealtad de este animal se diseminó por los alrededores con mucha facilidad. Las personas que transitaban por Shibuya siempre comentaban este hecho.

Una tragedia irrumpió la tarde del 21 de mayo de 1925. La salud de profesor no era muy buena en esos días y repentinamente sufrió una ataque cardíaco en la universidad. Él falleció antes de poder regresar a casa. En Shibuya, Hachiko esperaba enfrente de la estación.

Muy pronto las noticias sobre la repentina muerte del profesor alcanzaron Shibuya. Inmediatamente muchas personas pensaron en el pobre perro que lo había acompañado todos los días. Varios tuvieron la misma actitud y fueron a la pequeña plaza para convencer al perro de que volviera a su hogar, como si él pudiera comprenderlos.

A la mañana siguiente Hachiko fue visto enfrente de la estación, esperando a su amo. Aguardó todo el día en vano. Al día siguiente estaba allí nuevamente y así sucedía día tras día. Los días se volvieron semanas, las semanas meses, los meses años y aún así, el perro iba cada mañana a la estación, esperaba el día entero y al llegar la hora de regreso de su amo, buscaba entre todos esos rostros extraños a áquel que amaba. No tenía en cuenta las condiciones climáticas, lluvia, sol, viento y nieve no impedían su diario peregrinar al encuentro de su amo, la lealtad hacia su amigo humano nunca pereció.

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La lealtad demostrada por Hachiko tuvo un extraordinario efecto entre los japoneses pobladores de Shibuya. Él se transformó en un héroe, la figura más amada del área. Los viajantes que se ausentaban por un largo período siempre preguntaban por él a su regreso.

En el mes de abril de 1934 los bondadosos habitantes de Shibuya contrataron a Teru Ando, un famoso escultor japonés, para que realizara una estatua en honor a Hachiko. La estatua de bronce fue colocada enfrente de la estación, donde solía esperar Hachiko.

Casi un año más tarde, el 7 de marzo de 1935 Hachiko falleció al pie de su propia estatua debido a su edad, pero eso no impidió que su historia y la estatua de Teru Ando se hicieran famosas por todo Japón. Hachiko acudio todos los dias, durante los diez años que sobrevivio a su dueño, a buscarlo entre la multitud en la estacion...

Durante la guerra todas las estatuas fueron fundidas para la elaboración de armamento, la de Hachiko no escapó de esa suerte y lamentablemente el escultor fue asesinado. Pero los pobladores de Shibuya continuaban recordando a Hachiko y su mensaje de lealtad. Así fue como decidieron formar una Sociedad para el reemplazo de la estatua de Hachiko, y dicha sociedad contrató al hijo de Teru Ando, Takeshi Ando, quién también era un excelente escultor. La nueva escultura se inauguro en 1947.

Hoy en día, la exquisita estatua de Hachiko permanece en el medio de la plaza enfrente de la estación Shibuya. Podemos encontrar alrededor de ella fuentes, puestos de diarios y revistas y personas sonrientes contándoles la historia de Hachiko a los pequeño o los no tanto.

El 8 de abril de cada año se conmemora a Hachiko en la plaza frente a la estación de trenes de Shibuya.

Los restos de Chuken Hachiko (en japonés el leal perro Hachiko) descansan junto a los de su amo el Dr. Eusaburo Ueno, en una esquina de la sepultura de su dueño, en el Cementerio de Aoyama, Minmi-Aoyama, Minato-Ku, Tokio.

Incluso se realizo una pelicula en homenaje a Hachiko. Se estreno en 1987, y su titulo es "Hachiko monogatari".

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Cadiz - 1985

“Canelo” era el perro de un hombre que vivía en Cádiz a finales de los 80.Seguía a su dueño a todas partes y en todo momento. Este hombre anónimo vivía solo, por lo que el buen perro era su más leal amigo y único compañero.
Cada mañana se los podía ver caminando juntos por las calles de la ciudad cuando el buen hombre sacaba a pasear a su amigo. Una vez a la semana uno de esos paseos eran hacía el Hospital Puerta de Mar, ya que debido a complicaciones renales el hombre se sometía a tratamientos de diálisis.
Obviamente, como en un hospital no pueden entrar animales, él siempre dejaba a Canelo esperándolo en la puerta del mismo. El hombre salía de su diálisis, y juntos se dirigían a casa. Esa era una rutina que habían cumplido durante mucho tiempo.

Cierto día el hombre sufrió una complicación en medio de su tratamiento, los médicos no pudieron superarla y éste falleció en el hospital. Mientras tanto “Canelo” como siempre, seguía esperando la salida de su dueño tumbado junto a la puerta del centro de salud. Pero su dueño nunca salió.

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El perro permaneció allí sentado, esperando durante 12 años. Ni el hambre ni la sed lo apartaron de la puerta. Día tras día, con frío, lluvia, viento o calor seguía acostado en la puerta del hospital esperando a su amigo para ir a casa.

Los vecinos de la zona se percataron de la situación y sintieron la necesidad de cuidar al animal. Se turnaban para llevarle agua y comida, incluso lograron la devolución e indulto de Canelo una ocasión en que la perrera municipal se lo llevó para sacrificarlo.

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Doce años, algo increíble, se fue el tiempo que el noble animal pasó esperando fuera del hospital la salida de su amo. Nunca se aburrió ni se fue en busca de alimento, tampoco buscó una nueva familia. Sabía que su único amigo había entrado por esa puerta, y que él debería esperarlo para volver juntos a casa.
La espera se prolongó hasta el 9 de diciembre del 2002, en que Canelo murió atropellado en las afueras del hospital.

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La historia de Canelo fue muy conocida en toda la ciudad de Cádiz. El pueblo gaditano, en reconocimiento al cariño, dedicación y lealtad de Canelo puso su nombre a una calle y una placa en su honor.

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Estados Unidos - Actualidad

[Recomendado] La Eterna Fidelidad Canina

La perra Zelda llora a su dueño Josh Reed, que murió trágicamente en un accidente de tráfico sólo con tan sólo 15 años de edad. Tres años antes él le salvó a ella después de haber sido atropellada, y después de eso fueron inseparables. Cuando él desapareció, Zelda se volvió inconsolable y vagó a través de las carreteras en busca del chico.

“Los perros no lloran, estrictamente hablando, carecen de ese mundo conceptual. Es más la pérdida de algo a lo que están acostumbrados, una añoranza. Mi perro me hecha de menos ‘igual de mucho’ si voy a las Canarias por una semana, y puede buscar lugares donde ‘mamá y papá’ acostumbraban andar o estar.”

Argentina - Actualidad

Hace ocho meses, un vecino de la localidad cordobesa de Monte Cristo, en Argentina, llegó de emergencia al hospital Monte Cristo. Debido a su grave estado, el hombre, que llegó acompañado de su fiel mascota, murió.

Desde ese día, el pequeño acompañante del fallecido, un perro callejero, se ha mantenido en la puerta del hospital, como si esperara que su amo salga a darle el encuentro.

Un grupo de voluntarios, llamado "Uniendo huellas" lo alimentan y no pueden entender la lealtad del can que pese a haber sido dado en adopción varias veces regresa al lugar. Duerme en el depósito del dispensario y la doctora Alicia Delgado ya lo adoptó como si fuera su "hijo postizo" (de ahí su nombre Alicio)

Muerte



Uruguay - 1960

En la década de 1960 y primeros años de la siguiente transitó por las calles de Durazno el perrito “El Gaucho”, transformándose en verdadera leyenda viviente para los vecinos de esa ciudad uruguaya, como para los visitantes que tomaban conocimiento de su historia, ya que por su nobleza fue muy conocido y querido por el pueblo de esta ciudad.

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Su dueño lo llamó “Gaucho”, ambos vivían en la localidad de Villa del Carmen, y fueron muy unidos. Un día el amo se enferma y debe ser trasladado a Durazno para ser internado en el Hospital Dr. Emilio Penza de una enfermedad grave.
Fue entonces que el Gaucho quedó solo y se largó a caminar por el camino que recorrió su dueño. Cruzó humedales y arroyos, recorrió mas de 50 kilómetros de distancia hasta que llegó al lugar donde se encontraba su dueño internado, allí se quedó acompañándolo sin alejarse del lugar, porque él era su amigo de la vida. Los vecinos y personal del hospital lograron conocerlo por su inseparable presencia y su gesto de nobleza. Cuando el amo fallece, en la sala se escucha al Gaucho llorar con remordimiento al igual que días atrás cuando su dueño se quejaba de algún dolor que sufriera.

Aquel perro de pelo casi oscuro y de ojos tristes lo acompañó durante su velatorio y hasta el lugar donde recibiría sepultura.

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Durante más de 30 días el Gaucho custodió aquella sepultura para luego salir en las mañanas a recoger algún alimento que el pueblo le brindara. Recorría las calles, para volver de tarde otra vez junto a la tumba de su dueño allí en el Cementerio.
De esta manera vivió mucho tiempo, haciéndose querer por la gente y los niños.

Cuando el animal fallece la gente de la zona tiene un gran pesar al conocer la historia de fidelidad del can.

(Recuerdo del Sr. Oscar Machado)

Hombre

El pueblo de Durazno le ha rendido su merecido homenaje labrando un monumento en bronce para que jamás sea olvidado, el que se encuentra al frente del cementerio local, donde descansa su querido dueño.

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Según la gente era un perro mediano y cruzado con ovejero alemán. Todo empezó cuando un peón rural se enfermó y lo trajeron para el Hospital. Su único amigo y, tal vez, familiar era el perro, su amigo fiel, que lo acompañaba en todos los quehaceres rurales. Estuvo siempre a su lado, lo ayudó a arrear los ganados. Viendo que a su amo lo llevaron, corrió tras él, venciendo miedos y distancias, cruzó campos, bordeó arroyos y no le importó si le pasaba algo. Tenía que estar junto a su amo.
Cuando llegó se ganó denajo de la cama en que su amo se debatía entre la vida y la muerte. Muchas veces quisieron correrlo, pero su amor era muy grande. Siempre estuvo debajo de la cama hasta que un día de frío invierno muere su amo. "El Gaucho" pareció enloquecer, aullaba, lamía la mano de su amo y, viendo que él continuaba inmóvil, aullaba.

Cuando llevaron su amo al cementerio él fue detrás, siguiendo como lo hacen las personas cuando pierden un familiar querido. Estuvo varios días sin comer junto a la tumba de su amo aullando y sufriendo por el amor que sentía por su amo. Recorría toda la ciudad y toda la gente que lo conocía hablaba de él y lo respetaban, donde quiera que el fuere lo recibían y le daban de comer. Todo Durazno supo de este perro. Varios trataron de apoderarse de él, dándole comida pero él nunca aceptó. Comía y así como comía se iba, y su rumbo era uno solo, el cementerio. Él era un perro manso, pacífico, siempre se le veía de un lado a otro pero cmom a un caudillo a quien todos siguen por sus ejemplos.


(Recuerdo Según Martha Lobelcho)

Yo tuve el privilegio y la suerte de conocer a El Gaucho, fuimos amigos. ¿Quien en Durazno no era amigo, camarada, un poco dueño de El Gaucho?.
Por mi trabajo madrugaba yo a las 5:30 de la mañana y me trasladaba a mi puesto de trabajo en Radio Durazno. Iniciaba la transmisión a las 6, hacía los trabajos previos que se necesitan para inciar la transmisión, aprontaba el mate y me disponía a trabajar y a esperar a mi amigo. El zaguán estaba abierto de par en par, al rato sentía la puerta de vidrio moverse y lo veía llegar, su caminar cansino, satisfecho como esos noctámbulos, amantes de las madrugadas. Recorría el trayecto del vestíbulo a la cabina, despacio, olfateando por cumplir, entraba, acercaba su cabeza a mi falda y me miraba profundamente. Yo lo saludaba, como era costumbre: "¿madrugó Gaucho?", o por el contrario "¡qué tarde que vino!". El revoleaba la cola en señal de afecto, daba unas vueltas y se echaba a mis pies debajo de la consola.

Dormía hasta las 10 y luego se marchaba despacio, como había llegado. De casualidad aceptaba comida. En su recorrida por los bares era siempre invitado, todos guardaban algo para "El Gaucho". Y así mañana tras mañana hasta que no volví a verlo mas.

Un recuerdo mas. Cierta noche festejábamos, con los compañeros de la radio, un cumpleaños en "El Grillo". En ese restaurante a las 12 de la noche hacía parada en su viaje a la ciudad de Artigas una compañía de ómnibus. Recuerdo que bajaron los pasajeros, pidieron café o algo fuerte por el frío y se arremolinaron en el mostrador a charlar y dejar pasar unos minutos. De pronto entra "El Gaucho" derecho a la cocina, con su pachorra conocida.

Uno de los viajeros al verlo lo insultó y le pegó una patada que hizo gemir al perro. No había bajado la pierna cuando recibió una trompada que lo incrustó debajo de una mesa y la amenaza de linchamiento de los parroquianos duraznenses si no se retiraba. "El Gaucho" era un amigo, y la patada y el lamento eran una ofensa.

Así era querido "El Gaucho", y todos los que lo conocimos lo tratamos y llegamos a quererlo como algo nuestro, hoy lo recordamos y disfrutamos en el cariño de nuestro perro.


(Recuerdo M. Gloria Belén)

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Romance Criollo a "El Gaucho"

Si no me tiembla el pulso, si el recuerdo
no me da la memoria contra el suelo,
voy a untar en un "puñau" de versos
la historia legendaria de este perro.
El "Gaucho" lo ha "llamao" Durazno entero
los botijas de todos los colegios
y en los bares también a cualquier hora
fue respeto "sagrado" de los "mamertos".

Todavía Durazno recopila
de su fama virtual muchas anécdotas.
"El Gaucho", perro grande y casi negro,
bonachón, cachaciento y medio enclenque
vino del Carmen, -dicen- caminando,
porque su dueño "había caído enfermo",
y llegó al hospital no saben como
a curar de su amo el desaliento.

Dicen que era un paisano medio viejo
que no tenía un ser más, bajo el cielo,
que la fiel compañía, casi humana
de este "güenazo" y admirable perro.
Y una vez, esa vez que cayó enfermo
"a según" dijo el médico "pa siempre"
lo trajeron, a terminar sus días
"pa la ciudad" la hospital del pueblo.

Entonces "El Gaucho" se lanzó al camino
hizo diez leguas caminando a tientas,
cruzando campos y vadeando arroyos
alumbrado Dios sabe por que estrella,
el perro tuvo lo que a muchos falta
corazón que en verdad les escasea,
y se vino "nomás"; rumbeando noches
venciendo las distancias y los miedos.

Al principio nomás los enfermeros
quisieron espantarlo "por las güenas".
Porque era un perro con mirada "e hombre"
que se ve "acorralao" de desaliento
porque era un niño de tristeza honda
al contemplar su pajarito muerto.
Porque al verlo, "dejuro", todos fuimos
testigos fieles del dolor del perro.

Quien no recuerda a "El Gaucho". Quien del pueblo
que lo vio en lo Menotti o el Bar Onda,
la Plaza Sarandí, la misma playa,
inclinaba sus sauces para verlo.
Y el Yí le puso a su mirada gaucha
el relucir patente de una estrella.
Esa que todos le miramos grande
eterna, misteriosa, extraterrena.

Lo que sí, una mañana fue leyenda.
Le llevaron su dueño al cementerio
y atrás acompañado por su tristeza,
el tranco lastimosos de aquel perro.
"El Gaucho" se pasó 40 días
haciendo guardia y hasta mal comiendo
junto a la tumba de su dueño muerto,
símbolo triste de dolor y afecto.

Y así Durazno descubrió en "El Gaucho"
la grandeza mas noble de ese perro.
Ejemplo de valor "pa los humanos"
de amor, de corazón, de sentimiento,
que no pudiendo hablar porque era perro
desenvainó el cuchillo, el sufrimiento
y lleno de bondades y ternuras
venció al olvido y se instaló en el tiempo.

Y aunque no crean quien no sabe de esto,
ya cumplido su luto y su respeto,
se vino cabizbajo para el centro
y anduvo como un ánima en el pueblo.
"Se le vido venir" cientos de noches
rumbeando de ese "lao" del cementerio.
Ya con lluvia o con sol, ya anocheciendo
de visitar la tumba de su muerto.


Manuiel Demetrio Souza

¿Tienen los perros el poder de la precognición?

En 1995 la fundación Lifebridge financió los estudios de Rupert Sheldrake, doctor en Ciencias naturales y Bioquímica por Cambridge y Filosofía por Harvard, que demostrarían que algunos animales domésticos poseen poderes similares a la telepatía.

Sheldrake investigó diversos tipos de animales pero centró sus estudios en casos de perros. Reunió hasta 585 informes en los cuales los perros parecían mantener algún tipo de comunicación con sus dueños. Uno de los episodios en los que se manifestaba con más claridad este caso era en que parecían capaces de anticipar la llegada de sus dueños a casa con tiempo suficiente como para descartar que el olfato canino – muy desarrollado, como es bien sabido – interviniera de alguna forma. Además, Sheldrake concluyó que la rutina no era el elemento determinante en muchos de esos episodios. También llegó a la conclusión de que al menos en un cincuenta y uno por ciento de los testimonios solicitados no existiría ninguna explicación.

del

Una de sus investigaciones la realizó en Londres. Utilizó como elemento de muestra un perro llamado Jaytee que, según su dueña, tenía capacidades premonitorias. En las investigaciones también colaboró un importante periódico británico, el Sunday Telegraph, cuyos redactores participaron de lleno en el experimento haciendo las veces, además, de garantes de la veracidad de todo.

El estudio se llevó a cabo a lo largo de prácticamente un año, durante el cual se dejó al perro en cien ocasiones en una casa que no era la suya pero que había visitado en alguna ocasión. Junto a Jaytee acudía su dueña, pero acto seguido ésta se marchaba.

En un ochenta y cinco por ciento de las ocasiones, el animal se acercó a la ventana en actitud de espera cuando su dueña iniciaba el regreso a la vivienda, a veces a decenas de kilómetros.

En aquellas reacciones no importaba la distancia. Y es que la conducta anticipatoria se producía siempre que la dueña tomaba la decisión de regresar. No eran olores, ni ruidos, ni nada parecido lo que determinaba el cambio de actitud del perro. Según Sheldrake, lo que captaba era la intención del dueño de regresar, puesto que manifestaba su actitud en el mismo momento en que el “amo” decidía que era el momento de ir a por Jaytee.

tumba

Jaytee junto a su dueña

En una segunda parte de la investigación se realizó el mismo experimento, pero dejando al perro solo en casa, en donde las cámaras de vídeo registraban la actitud del animal. Descubrieron lo que, efectivamente, ya se había puesto en evidencia: que las conductas anticipatorias no respondían a causas conocidas. Era imposible que el animal oliera a su dueña a decenas de kilómetros, ni que oyera nada. Es más, se detectó que el perro se asomaba a la ventana y mostraba nerviosismo incluso antes de que la dueña iniciara el trayecto de regreso. Se determinó que el animal reaccionaba no ya al gesto físico de iniciar el retorno, sino al pensamiento de la dueña. Por supuesto, esta determinación podría ser incorrecta o una mala interpretación de “fallos” en esa conducta, personalmente veo un tanto incorrecto el decir que el perro se anticipaba incluso a los propios pensamientos de su dueña. En fin… continuemos.

Todos los experimentos se efectuaron siguiendo fielmente criterios científicos establecidos mediante protocolos. También participaron escépticos en los ensayos, que no tuvieron más remedio que encogerse de hombros.

Posteriormente, Sheldrake efectuó nuevos estudios en los que participó la propia cadena BBC, que registró los mismos con cámaras de televisión. Se trataba de averiguar cómo los animales lograban orientarse en lugares que desconocían. No se pudo demostrar que fuera mediante capacidades de percepción. Intervenía algún factor que los expertos desconocían…

Como conclusión, Rupert Sheldrake dedujo que el sexto sentido de los animales se debe a una suerte de campos morfogénicos que unen a los seres vivos y a los cuales ellos acceden, algo así como una especia de autopistas de información no verbal que nos unen a todos y que parecen ser el secreto para justificar este comportamiento de los animales. Aunque discutida, la suya sigue siendo la investigación más completa jamás efectuada hasta la fecha sobre este tipo de casos, y la teoría que ha propuesto, aunque todavía en una fase muy precoz, es de las pocas que ofrecen un paradigma válido para explicar los fenómenos.

Breves Historias

fiel

Caracas. Un hombre que fue asesinado en un sector de la parroquia La Pastora, al norte de Caracas, era custodiado por su perro mientras las autoridades levantaban el cadaver.

fidelidad

Amor sin límite: Un perro se lanza al paso de un tren y salva la vida de su dueño
Agarrando con las fauces el cuerpo de su amo, lo arrastró hasta sacarlo de las vías

[Recomendado] La Eterna Fidelidad Canina

Un perro de raza alabai (pastor de Asia Central) a costa de su propia vida, salvó la de su amo, que se quedó dormido en las vías del tren en la ciudad de Karagandá en Kazajistán. El hombre había decidido suicidarse, y para hacerlo de una manera más fácil, se emborrachó antes de tumbarse en las vías férreas, donde finalmente se quedó dormido. Al percatarse de que se acercaba el tren, el perro, que todo ese tiempo permaneció cerca, se tiró a las vías y agarrando con las fauces el cuerpo de su amo, lo arrastró, dejándolo fuera del alcance del tren. Desgraciadamente, el propio animal no tuvo tiempo suficiente para retirar sus patas traseras: el tren pasó justo por encima, pese a que el maquinista se puso a frenar en cuanto notó que algo se movía en las vías. El perro murió en el acto. El hombre, salvado por su amigo fiel, fue llevado al hospital, donde los médicos le identificaron. Resultó ser un desempleado, de 48 años de edad, que, según explicó posteriormente, decidió acabar con su vida porque “estaba harto de todo". Fuente: RT Noticias

Videos













Estos videos no tiene que ver con el tema del perro y el hombre pero me gustaron, el primero me conmovio mucho, no habria como no compartirlo con ustedes:













Hay razones para creer en un mundo mejor

Frases y Refranes sobre los perros:

Muerte

Refranes

A carne dura, diente de perro.
A otro perro más hambriao, con ese hueso pelao.
A perro flaco todo se le vuelven pulgas.
A perro que no conozcas, nunca le espantes las moscas.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Al pan se arrima el perro.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Amigo y de fiel empeño es el perro... con su dueño.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Cada perro con su hueso.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Con rabia, el perro, muerde a su dueño.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Dame pan y llámame perro.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
El perro del hortelano, que ni come ni deja comer.
El perro hambriento no teme al león
El perro que mucho lame, chupa sangre
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
El perro viejo, si ladra, da consejo.
El perro y el niño, donde le dan cariño.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro y la amistad de su dueño.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas
En febrero busca la sombra el perro, pero a últimos, no a primeros.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Entre perros y gatos lamen todos los platos.
Ese es el mismo perro con otro collar.
La necesidad tiene cara de perro.
Mal se caza con perros desganados.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
No es sólo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Nunca pares en donde hay perros flacos
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Perro ladrador poco mordedor.
Perro que anda, hueso encuentra
Perro que mucho ladra, poco muerde pero bien guarda
Perros y gatos, distintos platos.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.


mascota

Frases:

GrouchoMarx dijo:Fuera del perro, el libro es el mejor amigo del hombre. Dentro del perro, quizá esté muy oscuro para leer.



AbrahamLincoln dijo:Más vale ceder el paso a un perro que dejarse morder por él.



benjaminfranklin dijo:Hay tres amigos fieles, una esposa anciana, un perro viejo y dinero contante y sonante.



alexanderpope dijo:Las historias están llenas de ejemplos de perros fieles que de amigos fieles.



marktwain dijo:Recogéis a un perro que anda muerto de hambre, lo engordas y no os morderá. Esa es la diferencia más notable entre un perro y un hombre.



nietzsche dijo:El remordimiento es como la mordedura de un perro en una piedra: una tontería.



anonimo dijo:La razón de que un perro tenga tantos amigos es que él mueve la cola en vez de su lengua



Es vergonzoso para nuestra especie que siendo el perro el mejor amigo del hombre, sea el hombre el peor amigo del perro.



anonimo dijo:No me llaméis perro, no merezco tan alto calificativo. No soy tan fiel, ni tan cariñoso, ni tan leal, ni capaz de amar con tal fervor.



Cuando pienso que mi perro me ama más que yo a él me lleno de verguenza.



No hay mejor psiquiatra en el mundo que un cachorrito lamiéndote el rostro



Un perro es la única cosa sobre la tierra que te ama más a ti que a sí mismo



El perro promedio es una mejor persona que la persona promedio



Nosotros les damos a los perros el tiempo que nos sobra, el espacio que nos sobra y el amor que nos sobra. En cambio, ellos nos dan todo lo que tienen. Es el mejor trato que una persona puede hacer en su vida.



franklinp dijo:Cualquiera que no sepa a qué sabe el jabón, es que nunca ha bañado un perro.



anonimo dijo:Si tu perro está gordo, TÚ no estás haciendo suficiente ejercicio



AnneTyler dijo:¿Se han preguntado lo que nuestros perros piensan de nosotros? Regresamos de la tienda con una enorme carga: Pollo, puerco, media vaca. ¡Ellos deben pensar que somos los mejores cazadores sobre la faz de la Tierra!



Puedes decirle cualquier tontería a un perro, y él te mirará como si dijera: ¡Dios mío! ¡Tienes razón! ¡Nunca había pensado en ello!



Los perros no son nuestra vida entera, pero ellos hacen que nuestra vida sea completa.



Si tú piensas que los perros no pueden contar, trata de poner tres donas en tu bolsillo y dale a Fido solo dos



Mi objetivo en la vida es ser tan buena persona como mi perro piensa que soy.



aldoushuxley dijo:Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres



FranzKafka dijo:Todo el conocimiento, la totalidad de preguntas y respuestas se encuentran en el perro



El perro sabe, pero no sabe que sabe



OttoVonBismark dijo:Amo a los perros porque nunca le hacen sentir a uno que los haya tratado mal



Para disfrutar en verdad de un perro, no se debe tratar de entrenarlo para que sea semihumano. El punto es abrirse uno, a la posibilidad de ser más perro



No creo que la amistad entre el hombre y el perro fuera duradera si la carne del perro fuera comestible



MahatmaGandhi dijo:La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la manera en que trata a sus animales



charlesdarwin dijo:Muchos que han dedicado toda su vida al amor pueden contarnos menos sobre el amor que un niño que perdió a su perro ayer



No me importa saber si un animal puede razonar. Solo sé que es capaz de sufrir y por ello lo considero mi prójimo



marktwain dijo:El perro es un caballero. Espero llegar a su paraíso, y no al del hombre.



Carta de un perro a su amo

amigo


Ahora, tu eres mi amo y solo te pido amor. Has decidido hacerte responsable de mi y me siento muy agradecido por tu determinación. Existirá entre ambos un secreto pacto de confianza que jamás será quebrantado de mi parte.

Deberás comprenderme por algún tiempo, acabo de separarme de mi madre y de mis hermanos. Me notaras desorientado, Inquieto y algunas noches hasta me verás llorar... Si, los extraño, compréndeme, yo te comprenderé luego por muchos años. Seré tu mejor amigo, entenderé tus cambios de humor, tus alegrías, tus días buenos y tus días malos, estaré a tu lado acompañándote en tu soledad y en tu tristeza, yo te trataré siempre con el mismo amor, con la misma lealtad.

Lameré la mano con que me castigues, porque mi capacidad de perdonar es infinita Pero no me castigues, enséñame. Desconozco los detalles que puedan irritarte y deseo complacerte en todo. Deseo también de que te sientas orgulloso de mi cuando me veas echado a tus pies, cuando camine a tu lado por la calle como tu sombra mas fiel. Quiero responder a ese ideal de perro que tanto anhelas, pero depende de ti; seré reflejo de tu modo de educarme y de tratarme.

Ayúdame a no defraudarte. S¿ me tratas con violencia... seré agresivo. háblame, entiendo cada una de tus palabras, aunque no te conteste con el mismo lenguaje. Aprende a leer mis ojos y comprenderás cuanto te entiendo; se que eres una buena persona. ¿Qué piensas tu de aquellos que no aman a los animales?.

Estoy seguro que me cuidarás con amor. Eres mi amo. Poco a poco nos haremos grandes amigos nos conoceremos y nos respetaremos por igual

Mira, cuando el primer hombre apareció en la tierra el resto de los animales creían que era otro animal, sin embargo tenía alma. medita sobre esto. El hombre manifiesta su alma a través del lenguaje, nosotros a través de nuestros actos. No olvides nunca mi amo, que te amo a mi manera. Durante mas de diez años estaré Junto a ti, creceremos juntos, compartiremos tantas y tantas cosas...y el día que me vaya a vivir a alguna estrella, mira el cielo con frecuencia porque siempre te estaré mirando. Pero deseo decirte algo; no dejes mi cucha vacía hay otro cachorro esperándote y al cual llegarás a amar tanto como a mi. No quiero dejar en mi testamento una cucha vacía, ahora bien, no pensemos en ese día, hazme una caricia y Juega un ratito conmigo. Tenemos muchos años por delante para hacernos felices.

Te acompaña ,te cuida, te comprende y te ama....

''Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin insolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre y ninguno de sus defectos.''


Hombre





FIN DEL POST