Medicina: Carta de una madre que perdio a su hijo

Misteriosa muerte de un joven en Resistencia: grave y escalofriante carta de lectores de la madre
Luisa Concepción Dojas contó cómo murió su hijo Norberto; la mujer duda que haya recibido la atención adecuada. El joven tenía sólo 28 años. A continuación, la carta.




"Transcurridos unos días de la muerte de mi hijo Norberto Nallid Dojas de tan solo 28 años de edad, siento la necesidad de contar lo que pasó. El día 21 de septiembre, mi hijo fue internado en el sanatorio Galeno de esta ciudad, luego de cuatro días de tratamiento por una amigdalitis y gripe, estando medicado con antibiótico y otros medicamentos; como no sentía mejoría, ese día 21 la médica de guardia dispuso su internación para realizarle análisis y radiografía; en las últimas horas de esa tarde se presentó a la habitación el dr. Perman -Neumonólogo- y nos dijo exhibiéndonos la radiografía que mi hijo tenía Neumonía estando afectado el pulmón izquierdo, iniciaron el tratamiento, supuestamente con el antibiótico adecuado. Ante las palabras del dr. Perman y en la creencia que mi hijo estaba en buenas manos, nos quedamos en ese sanatorio. Mi hijo no pasó bien la noche porque sentía dolores musculares especialmente en la espalda. El día sábado 22 por la mañana, pregunté por el Dr. Perman porque quería que viera a Norberto, yo no advertía ninguna mejoría, el dr. estaba atendiendo en el consultorio y luego iría a verlo. A todo esto, en las primeras horas de ese día había cambiado la guardia, la dra. Furi, quien lo había internado, ya no estaba, se encontraba la dra. "Tamara", quien estaría todo el fin de semana largo, el día lunes 24 fue feriado. Esa mañana del día sábado, desde temprano, como mi hijo transpiraba, pedí que le cambiaran las sábanas, me contestaron, que no había sábanas en el sanatorio, recién fueron cambiadas por la tarde, ante mi insistencia. Cerca de las 11 horas, llegó el dr. Perman, lo observó simplemente, no se acercó a revisarlo, le pregunté si le haría un nuevo estudio porque no veía mejoría, me contestó que había que esperar que el antibiótico hiciera efecto, que todavía no habían transcurrido 24 horas, que después repetiría los estudios y así se retiró de la habitación; nos quedamos con Yamila, la novia de mi hijo, desconcertadas, yo sentí que algo no estaba bien, no sabía qué hacer.



Al poco tiempo que el dr. Perman se retiró de la habitación, mi hijo se desvaneció, corrí a buscar al enfermero, vino a asistirlo, después de este desvanecimiento le cambiaron el suero, pregunté qué había pasado, me dijeron "hipoglucemia, presión baja", lo medicaron y mi hijo se recuperó; pasado el mediodía,



fui a buscar a la dra. Tamara y le pedí que fuera a verlo porque yo no lo veía bien, estaba muy decaído y me contestó esta doctora, "que esperara porque mi hijo no era el único paciente que tenía que atender",
en el sanatorio había otros pacientes internados,





entonces le pedí que llamara al dr. Perman porque mi hijo no estaba bien, sentada y sin mirarme a la cara, miró su reloj y me dijo que no iba a despertarlo de su siesta,






le insistí que entonces fuera ella a verlo, ante la actitud de esta "doctora", decidí retirar a mi hijo, se lo comuniqué y fue a verlo, evidentemente comprobó el estado de mi hijo porque recién entonces comenzó a apurarse, llamó por teléfono al dr. Perman quien le respondió (así me lo transmitió) "que en lo que respecta a su función no tenía nada que hacer, que llame a otro médico" (a quien?) y que sí, sería mejor que lo traslade a otro sanatorio de mayor complejidad, todo por teléfono,




este "médico" no se presentó a ver a mi hijo, solo daba órdenes por teléfono; llevaron a Norberto a la sala de Terapia Intensiva, mientras la dra. Tamara llamaba a la dra. Furik para que viniera hacer la Historia Clínica porque ella era quien había dispuesto la internación, esta médica no se encontraba en la ciudad, y nosotros debíamos esperar que viniera para poder trasladar a mi hijo???, la dra. Furik pidió comunicarse conmigo, hablamos por teléfono, me dio unas explicaciones desentendiéndose del problema. Mientras todo esto ocurría, los enfermeros buscaban la radiografía porque debían adjuntar a la Historia Clínica para su traslado, esa mañana del día sábado, una empleada me la había pedido para hacer el informe, no sabían dónde la había dejado. En esos momentos, mi compañero Héctor, recorría sanatorios para internar a Norberto; en el Sanatorio Sagrada Familia le dijeron que no había especialista, en el Sanatorio Chaco le dijeron que no había camas, hasta que acudí desesperada a la dra. Marlene Fernández Argüello y por su intermedio nos recibieron en el Sanatorio Frangioli, necesitábamos una ambulancia para el traslado,





se acudió a dos servicios de emergencias, EME y FEMECHACO que al no ser socios y ante la insistencia de pagar particularmente el servicio, igualmente se negaron por "falta de móviles";



nos preparamos para llevar a mi hijo en nuestro auto, yo, en medio de mi desesperación, pedía a la dra. Tamara que se apurara, quería sacar a mi hijo de ese lugar, en un momento salió de Terapia un dr. Alcaraz, me dijo que debíamos trasladar a mi hijo y me preguntó si tenía antecedentes cardíacos, le contesté que no sin entender lo que estaba pasando, la Dra. Tamara me entregó la historia clínica y en ese momento se presentó la Dra. Furik




, a esa altura todo era una locura, había mucha gente en el sanatorio, no sé quiénes eran pero todos ellos fueron testigos, todos vieron como sacamos a mi hijo, con un suero, cubierto por una frazada, cuando llegamos al Sanatorio Frangoili, con una escueta historia clínica sin la radiografía, fue rápidamente atendido por la dra. Fatima Osinalde, directamente lo llevaron a Terapia Intensiva,
dándole la respectiva importancia del cuadro.





Ya de noche, en un acto de consideración me permitieron pasar a ver a mi hijo, lo acompañe un ratito dándole fuerzas, transcurrieron las horas hasta la mañana del día domingo 23, no recuerdo la hora, me informaron que mi hijo sufrió un paro cardíaco pero lo habían recuperado hasta que alrededor de las 8 me dieron la triste e inesperada noticia: mi hijo Norberto había fallecido. Así fue como se dieron los hechos, nos quedan muchísimos interrogantes, ¿fue correcto el tratamiento y la atención del Dr. Perman y la Dra. "Tamara"?; si Ud. Dr. Perman no estaba dispuesto a prestarle debida atención por el largo fin de semana, ¿porqué no me dijo en el principio que buscara un sanatorio de mayor complejidad? Como lo pidió a través de la dra. "Tamara" en la tarde del sábado, ¿no hubiera sido más honesto?, Quería solucionar el problema que se le planteaba ¿en forma telefónica?, Ud. se desentendió de mi hijo, ¿qué clase de médico es? ¿Qué clase de seres humanos son los dueños, socios o lo que fueren de ese sanatorio?, ¿Cómo pueden dejar todo un fin de semana, a pacientes con distintas dolencias a cargo de una sola médica, con falta de profesionalidad, y sobre todo de humanidad? ¿Quiénes son las autoridades encargadas de controlar el debido funcionamiento de los sanatorios y la idoneidad de los profesionales? Mi hijo falleció debido a un Shock Séptico por NAC (Neumonía Adquirida Comunidad), me quedará por siempre la duda de que tal vez, en manos de otros médicos desde el principio, el final no hubiera sido ese. Se acerca el día de la madre, Norberto ya no estará conmigo, iré a visitarlo. Me quedé sin mi único adorado hijo, Yamila se quedó con sus sueños, ilusiones y proyectos hechos trizas, sus amigos quedaron sin un gran amigo. Quedaron mudas sus guitarras. Pero sé que desde el cielo, donde está, no tengo dudas, nos seguirá acompañando con su tierna mirada y su dulce sonrisa.


Hasta nunca DOCTOR PERMAN, DRA. "TAMARA", hasta nunca SANATORIO GALENO".

Luisa Concepción Dojas Cel: 3624685604
DNI 11.468.186
Tel: 3624438724
Resistencia

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