Cintia Mayerle preparó unas albóndigas a su familia y se dio cuenta de que en el bote de tomate había un preservativo usado. Esto pasó en Brasil en el año 2007 y ahora la justicia le ha dado la razón.
El preservativo estaba abierto y enrollado en el interior de la lata. Llamó al departamento de atención al cliente de la marca de tomate y estos le ofrecieron enviarle un nuevo bote. Cintia no se quedó tranquila y llevó el condón a un laboratorio para que lo analizaran.
La empresa decía que era imposible demostrar que eso estaba dentro con la salsa de tomate. Y durante el juicio, el fabricante dijo que el proceso de producción y envasado está totalmente automatizado. Pero la justicia le ha dado la razón a la familia brasileña y, la marca de salsas tiene que indemnizarla con unos 4.000 euros por haber ocasionado daños morales.
¿Qué ha sido lo más raro que te has encontrado en la comida?

Se encuentra un preservativo usado en un bote de tomate.