El polémico juez federal Norberto Oyarbide pensaba pasar una noche tranquila viendo la exhibición de Roger Federer y Juan Martín del Potro, pero eligió un mal momento para decir presente en Tigre. Media hora antes del inicio, la Tribuna A del improvisado estadio se movió y varios tablones y caños cedieron provocando primero pánico y luego indignación de quienes pagaron más de $ 1.000 y veían que no podían ocupar su lugares.

En medio de la indignación producto del retraso, el magistrado -de impecable traje negro- hizo su ingreso junto a su pareja y se sentó a una butaca de Guillermo Francella y su mujer. El show mediático de la televisión que se transmitía en pantallas gigantes dentro del estadio hizo que en un paneo de las figuras como Susana Jiménez, su hija Mercedes Sarrabayrouse, Florencia de la V, empresarios y el mismo Sergio Massa, alcalde que jugaba de local. En ese momento fue enfocado Oyarbide.

Inmediatamente la gente cambió el foco de sus insultos y los direccionó al juez federal. Por un momento se olvidaron de los organizadores y del locutor del evento, Jorge Rial, quien figuró segundo en el ranking de improperios. Y cantaron: "Oyarbide ladrón, Oyarbide ladrón, sos un hijo de puta.... que te parió".

Las 20.000 almas le gritaron que se retirara pero el juez se estacó a su butaca. Cinco minutos después, el suizo Federer lo salvó al ingresar al court central, en ese momento el magistrado se sentó y ya nadie lo miró, salvo hasta el tercer game del primer set cuando alguien se la tribuna gritó: "Roger, Oyarbide te esta mirando"... ahí el estadio fue una carcajada. En el segundo set, el magistrado y su pareja se retiraron rodeados por tres custodios.
Sonó el escarmiento, Oyarbide se fue del match Federer-Delp
Repudio social activo a los corruptos, que renuncien o enfrenten el repudio de la calle
Danuschi.