Intentar cultivar una o más de estas deliciosas verduras en tu propio jardín y obtendrás un doble beneficio para tu salud: una alimentación saludable y echar a andar un pequeño pero importante proyecto de auto sustentabilidad.

10 vegetales que pueden crecer fácilmente en tu jardín

Las siguientes verduras son ideales para crecer en pequeños jardines o macetas en espacios cerrados. Intenta plantar las siguientes semillas y descubre la comodidad de tener ingredientes para una cena ligera o una rica ensalada en tu comida.

1. Brócoli
El brócoli es rico en calcio, hierro y magnesio, así como en vitaminas A, B6 y C. De hecho, una taza de brócoli crudo proporciona 130 por ciento del requerimiento diario de vitamina C.

¿Cómo plantarlo?

Una planta por maceta solamente, de una profundidad aproximada de 10 y 12 cm.

Lo que hay que tener en cuenta:

Si comienzas a observar unos pequeños moscos blancos alrededor de tu planta, debes estar atento porque seguramente comenzarán a aparecer unos gusanos verdes que son inofensivos y puedes quitar sin problema con tus manos, pero que puedes evitar si proteges tus macetas con una cubierta flotante de lámina ligera.

2. Chícharos
No hay nada como los chícharos arrancados apenas de la vid, además de ser ricos en fibra, hierro, magnesio, potasio y vitaminas A, B6 y C.

¿Cómo plantarlos?

Pueden darse hasta 5 matas en una maceta, pero deben plantarse a 2 ó 3 cm. del fondo de la misma para ayudarles a crecer.

Lo que hay que tener en cuenta:

El calor. Los chícharos dejan de crecer en la época más calurosa del año, necesitan un clima templado y fresco.

3. Frijoles (especialmente los frijoles blancos o bayos)
Mientras que las habichuelas (frijol verde / alubias) son uno de los granos que más se dan en jardines o viveros caseros, son los frijoles blancos o bayos los que son verdaderas potencias nutricionales, ya que tienen un alto contenido de hierro, fibra, manganeso y fósforo.

¿Cómo plantarlos?

La vaina de frijol se planta casi en cualquier recipiente, sobre todo en contenedores de vidrio de poca profundidad.

Lo que hay que tener en cuenta:

Hay que se pacientes y saber en qué momento cosechar, justo cuando las vainas se han secado completamente en la vid, tienen un color marrón claro y los granos han madurado.

4. Col de Bruselas
La odiábamos cuando eramos niños, pero bien preparada la col puede llegar a ser un aditamento delicioso en tu ensalada, además de tener altos contenidos de fibra, magnesio, potasio, riboflavina, vitaminas A, B6, y C.

¿Cómo plantarlas?

Al igual que el frijol, la col de Bruselas crece fácilmente en contenedores poco profundos.

Lo que hay que tener en cuenta:

Gusanos de la col. Seguir el procedimiento del brócoli.

5. Tomates
Un reluciente tomate fresco será una poderosa fuente de fibra, hierro, magnesio, niacina, potasio y vitaminas A, B6 y C, así como de licopeno que es un benéfico antioxidante.

¿Cómo plantarlos?

El tamaño de la maceta puede variar dependiendo del tipo de jitomate que esté cultivando: para un tipo indeterminado de vegetal, la maceta deberá tener unos 18 centímetros de profundidad como mínimo. Si es jitomate enano o “de patio”, recipientes de 10 a 12 cm. de profundidad funcionan perfecto.

Lo que hay que tener en cuenta:

El gusano del tomate puede ser un problema, por lo que estas orugas grandes se deben quitar con la mano apenas las veas y tener cuidado con sus larvas de fácil y rápida reproducción. También hay que estar atentos al tizón, el cual representa un verdadero problema en cuanto aparece.

6. Pimientos rojos
Los pimientos rojos son ricos en potasio, riboflavina y vitaminas A, B6 y C. De hecho, una taza de pimiento rojo es el equivalente al 317 por ciento de la cantidad diaria recomendada de vitamina C y el 93 por ciento de la vitamina A.

¿Cómo plantarlos?

Los pimientos necesitan espacio para crecer, así que debe plantarse una a una en macetas de unos 20 centímetros de profundidad.

Lo que hay que tener en cuenta:

Los áfidos y escarabajos pulga son las dos plagas más comunes cuando se cultiva pimientos. En el momento en que veas el primero, puedes controlarlo con jabón insecticida o bien con una infusión de ajo en spray.

7. Betabel
El betabel es una verdura muy común en las ensaladas: es delicioso crudo o cocido, fácil de combinar con otras verduras y alimentos y es muy rico en hierro, potasio y vitamina C. Las hojas y raíces de betabel son aún mejores, ya que son ricos en hierro, calcio, magnesio, potasio, zinc y vitaminas A, B6 y C.

¿Cómo plantarlos?

Debido a que cada semilla de betabel es en realidad un conjunto de semillas, hay que asegurarse con distribuirlas bien en la maceta o contenedor donde vaya a sembrarse.

Lo que hay que tener en cuenta:

Saber cómo cosecharlas. Las raíces de betabel son mucho mejores cuando se cosechan pequeñas, mucho más dulces y tiernas.

8. Hoja de amaranto
La hoja de amaranto es un vegetal poco común de sabor ligeramente dulce y picante que funciona bien en una variedad de platos como las sopas, fritas, o simplemente al vapor. Su valor nutricional es alto ya que contiene calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio, riboflavina, zinc y vitaminas A, B6 y C.

¿Cómo plantarla?

Esparce las semillas de amaranto sobre la superficie de una olla o maceta de por lo menos 15 cm de profundidad. Coseche las hojas cuando la planta haya alcanzado unos 7 cm de altura.

Lo que hay que tener en cuenta:

Es bastante fácil de cultivar y muy rara vez genera alguna plaga u hongo. Crece casi a cualquier temperatura, mientras no se extrema.

9. Zanahorias
Las zanahorias son dulces y crujientes y más recién cosechadas del jardín; muy ricas en fibra, manganeso, niacina, potasio y vitaminas A, B6 y C. Su único inconveniente es que tienden a ser altas en azúcar, por lo que si estás cuidando tu consumo de carbohidratos, tendrás que limitar la cantidad de zanahorias que comes.

¿Cómo plantarlas?

Sembrar las semillas de zanahoria a 3 ó 4 centímetros de separación en una olla que tenga por lo menos 15 cm de profundidad. Puedes buscar variedades más cortas, como la “Thumbelina”, o “Half Danver”.

Lo que hay que tener en cuenta:

Colectarlas cuando tengan el tamaño ideal. Las zanahorias son ricas y jugosas cuando son pequeñas, ya que en cuanto crecen más tornan con una consistencia leñosa. Asimismo, es importante mantenerlas en un lugar húmedo para conservarlas más tiempo.

10. Espinacas, acelgas o verduras de hoja verde
Es difícil recomendar una sola verdura de hoja verde, sobre todo porque todas suelen ser deliciosas y muy ricas en proteínas en altas cantidades como el calcio, hierro, potasio y vitaminas A, B6 y C.

¿Cómo plantarlas?

Se pueden cultivar algunas matas a una maceta, con por lo menos 6 cm de distancia y se cosecha pequeña.

Lo que hay que tener en cuenta:

El calor y los gusanos. La mayoría de las verduras de hoja verde son sensibles a los climas extremos, por lo que será mejor cultivarlas en la primavera y el otoño para evitar plagas.