Te pones a estudiar y tu mente comienza a divagar de un lado a otro. De repente, te encuentras pensando en esa persona que te atrae, en lo que harás este fin de semana, en algún problema que te preocupa, o bien surge en tu cabeza alguna película mental con tu fantasía preferida del momento.
La falta de concentración es uno de los problemas más frecuentes de los estudiantes. La concentración es la capacidad para dirigir la
atención voluntariamente en una dirección determinada y mantenerla durante el tiempo deseado. Para lograr hacer esto, existen algunas técnicas sencillas que pueden servirte de gran ayuda si las practicas durante un tiempo. Ninguna de ellas es una técnica milagrosa, sino que requieren un poco de tiempo, pero con la práctica, empezarás a notar cambios en unos días y, tras unas semanas, los cambios pueden ser importantes.
¿Porque nos desconcentramos?
Aquí les cuento algunas posibles razones de por qué no estás tan concentrado ni rindiendo como quisieras. Lo bueno es que todas ellas se pueden evitar: simplemente hay que eliminar ciertos malos hábitos de nuestras rutinas.
Exceso de tecnologia
Está comprobado que las personas
dependientes de su teléfono móvil, su casilla de e-mail, su ordenador, su iPhone, Internet y demás objetos electrónicos sufren falta de concentración. Es que, cuantas más tareas tenemos, más nos cuesta centrarnos en una específica. Recuerda que "quien mucho abarca, poco aprieta". Por ello, deja de estar demasiado pendiente de todo ello y verás cómo te organizas mejor.
Falta de sueño
Una de las causas más evidentes y lógicas de la desconcentración es
no haber dormido bien. Cuando no descansamos lo suficiente, sentimos nuestra mente nublada y nos cuesta mantener la atención. ¿Solución? Descansa apropiadamente cada noche, durmiendo las 8 horas recomendadas.
Desmotivacion Laboral
¿Te falta la concentración en la
oficina? Una de las razones, entonces, puede ser que no te encuentras realmente interesado en lo que estás haciendo: estás aburrido y por ello, te cuesta encarar la actividad. Si notas que esto te sucede frecuentemente, intenta hablar con tu jefe para buscar una solución, un cambio de área y/o tareas o, si no, directamente, cambia de trabajo.
Estrés
Cuando estamos estresados por un asunto en particular, parecería que el resto del mundo no existe, y por ello nos cuesta organizarnos y cumplir con nuestras tareas diarias. El estrés es un gran enemigo para nuestra concentración. Si te encuentras agobiado, una gran solución es la meditación, pues está comprobado que alivia los síntomas de ansiedad y nos libera de las distracciones. Si te interesa tratar este problema en particular, aquí te enseñamos algunos
trucos para combatir el estrés.
Falta de Ejercicio Físico
La actividad física mejora nuestra habilidad mental, mejora nuestra
memoria y nos ayuda a relajarnos. Por tanto, hacer ejercicio es una excelente manera de retomar la concentración en nuestro día a día.
Para poder concentrarte necesitas mejorar dos aspectos
La autorregulación mental. Consiste en entrenar tu mente para centrar la atención y mantenerla.
Controlar los factores ambientales. Por ejemplo, si está la tele encendida y hay gente hablando a tu alrededor te será mucho más difícil concentrarte. Por tanto, asegúrate de que las condiciones de ruido, iluminación, gente, etc., son las más adecuadas para ti y trata de reducir al mínimo las posibles distracciones externas.
Atención y concentración Test de Toulouse
Consigna:

Fíjese bien en los tres modelos de signos que están en la parte de arriba de la hoja.

Luego observe los múltiples signos que le siguen a continuación a aquellos tres.

Debe tachar, con una rayita, todas las figuras que sean exactamente iguales a esas ters. Empiece por arriba, de izquierda a derecha. Hágalo lo más rápidamente posible, pero sin saltar ninguno de los signos que sean iguales a esos tres.

La prueba dura diez minutos. Cada vez que se cumple un minuto, el testista debe decir:

Haga una cruz en el lugar de la hoja donde se encuentra ahora y siga como antes.
Elaboración
Se deben contar los cuadfrados correctamente tachados, las omisiones y los errores en general y de cada minuto, con el objetivo de conocer el desarrollo de la persona a lo largo de la prueba. Se espera un rendimiento creciente durante el primer minuto y muy alto los primeros minutos, con un leve descenso del rendimiento sobre el final.( Para este recuento, la hoja tiene impresos los aciertos del lado opuesto con el fin de poder colocar el papel sobre un foco de luz y contabilizar estos tres factores con mayor facilidad).
Valoración cuantitativa:1) El número de cuadrados bien tachados debe ser superior a 100..
2) el número de las fallas (omisiones + errores) no debe sobrepasar el 10% de los aciertos.
3) los errores no deben sobrepasar las dos quintas partes de las omisiones.
Valoración cualitativa:1) Fracaso del punto 1 (El número de aciertos por debajo de lo señalado) demuestra por lo general una inhibición anímica. Un puntaje alto de aciertos con muchos errores y omisiones (ejecución precipitada) puede indicar un estado de ansiedad generalizada.
2) Fracaso del punto 2 (errores + omisiones por encima del 10 % de los aciertos), podemos considerarlo una falla de concentración, que será profunda en el caso de que superen el 20 %.
3) Fracaso del punto 3 (proporción de errores sobre omisiones), podemos interpretarlo como falta de inteligencia, cotejándolo con otras técnicas de inteligencia.
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