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Fútbol, balas y palos para todos

Un policía dispara sobre la multitud y su sonrisa revela el placer que le genera ese accionar criminal. Es una foto, de una serie que se inscribe bajo el título: “Así reprimió la policía bonaerense.” Nuestra consigna “inseguridad es la policía en las calles” puede extenderse, sin hesitar, a las canchas del fútbol argentino.

Fútbol, balas y palos para todos


Los últimos episodios de indiscriminada represión sobre las tribunas visitantes, en ocasión de jugarse los partidos Mandiyú-Chaco For Ever en Corrientes, Unión-Quilmes en Santa Fe, N.O.B.-Belgrano en Rosario y Gimnasia-Chicago en La Plata, dan cuenta de esta afirmación.

El despliegue represivo desatado sobre centenares de hinchas indefensos dejó claramente expuesto, el verdadero rol de las “fuerzas del orden” y la naturaleza ideológica de los llamados operativos de seguridad. A la hora de disciplinar, no se escamotean balas, gases ni tonfas.

Cuenta un hincha que lo sufrió en La Plata: “La policía gatillaba y repartía bastonazos indiscriminadamente. Persiguieron y siguieron tirando balas de goma hasta la autopista. Salvajismo en estado puro”. Producto de este accionar, varios hinchas resultaron heridos y uno perdió un ojo.

En Febrero, en Goya, provincia de Corrientes, la parcialidad de Chaco For Ever fue reprimida con el uso de picanas cuando bajaban del micro para ingresar al estadio donde su equipo jugaba con el Mandiyú local.

A la hora de disciplinar, no se repara en garantizar impunidad de los agentes, revictimizando a las víctimas de su accionar.

Cuenta el jugador cordobés lesionado en el pómulo por un bastonazo de una mujer de la policía rosarina: “Fui a hacer la denuncia y en la comisaría no me la tomaron porque dijeron que el imputado era yo, hasta me quisieron fichar”. El jugador intervino para frenar la descarga violenta sobre la multitud indefensa y todos los registros fílmicos indican que el palazo en su rostro fue la única respuesta que obtuvo.

A la hora de disciplinar, no hay problema en brindar las versiones tendenciosas de lo ocurrido: la explicación no existe y la información se limita al parte policial registrando los daños a sus patrulleros.

El 20% de las muertes ocurridas en las canchas del fútbol argentino, se deben al accionar policial.

La mayoría de las represiones se desatan contra el público visitante, revelando el engranaje territorial de los negocios que la propia policía realiza con los socios menores del poder: los barras-bravas.

En todos los casos relatados, la policía ha sido el generador de la violencia.

Para que estas cosas ocurran, y se repitan sin solución de continuidad, es imprescindible el visto bueno de los gobiernos de turno, sean del palo de la derecha más rancia o del pretendido progresismo. Levanten la mano dura o vociferen su reivindicación de los Derechos Humanos, siempre reprimen, más explícitamente o en silencio.

El disciplinamiento social a través del uso de la violencia les es indispensable. Las canchas son sitios recomendables para entrenar a la tropa. La foto del policía regodeado con sus disparos es reveladora.

Los reprimidos siempre somos los mismos. La inseguridad es la policía en las calles, en las canchas, y en todos lados.

4 comentarios - Fútbol, balas y palos para todos

@rojocapo16
interesante artículo. lo recomiendo
@Richard3 +1
pulgar arriba, gracias
@gonzalo_1986
yo soy de Ctes, pese a que se sabe perfectamente ésto la policía lo sigue haciendo . En cada partido se repite la historia, algunas mas graves que otras pero el bardo y la represión siempre presentes
@sergio_raza
Ustedes no se si se acuerdan, creo que habia pasado en cancha de san juan o de un equipo del interior que descendio rapido, en los ultimos años de "futbol de primera".... mostraban como un policia, desde una parte alta, se cagaba de risa mientras tiraba balazos contra la hinchada que estaba abajo...

Cuando se vieron las imagenes y lo fueron a buscar dijo: "no, lo que pasa es que cuando me pongo nervioso me rio"....un caradura total...