Cuando la cruza en algún pasillo o evento, el presidente José Mujica le dice "la chica fea". Ella sonríe. Se llama Fabiana Leis, 31 años, modelo, ex chica Feyvi y, desde hace 10 años, funcionaria de Presidencia de la República. Trabaja como secretaria en la oficina de Servicios Generales, con sede en el Edificio José Artigas. "¿Chica fea?" "Sí, me toma el pelo, me palmea la cabeza. Es muy cariñoso, es muy pueblo el presidente", completa la modelo - secretaria.

La secretaria de Mujica


Fabiana Leis comenzó en las pasarelas cuando tenía 18 años. Participó del certamen Reina de la Juventud, fue chica Sábado Fatales, aquel programa de Fabián "Fata" Delgado, entre otros certámenes de belleza y desfiles. Pero la popularidad le llegó con el calendario de la marca de repuestos automotrices, donde se animó al desnudo y a actuar en la pieza publicitaria Sueño contigo y a entrar, abruptamente, al star sistem local.

Hoy, Fabiana se desempeña como conductora y notera en el programa Cicerone, que emite Canal 7 de Maldonado (por acá se ve por TCC). Un magazine de turismo, viajes y eventos que prepara su cobertura de verano (Cicerone Summer) encabezado por Diego Porcile, Virginia Negro y Alejandra Piedracueva, además de Leis.

"La chica fea" también actúa con Luis Orpi en su show Orpi en café concert y hace unas semanas tuvo que rechazar una oferta de trabajo para integrar la revista teatral de Carmen Barbieri. Le hizo una nota para Cicerone y apagadas las cámaras, la jurado de Bailando por un sueño la invitó a un casting. Allá fue Fabiana, que de chica estudió ballet, se calzó los zapatos de baile, el bikini y se subió a las tablas y escaleras del Teatro Metro.

Resultado: "Quedó encantada conmigo. Me dijo que le servía para media vedette. Pero no pudimos arreglar por la parte económica. Para irme a Buenos Aires tengo que dejar mi trabajo en Presidencia, son casi 10 años de carrera y no vale la pena dejarlos por decir "me puse plumas". Me da un poco de pena porque a una le gusta, pero hay cosas más de peso acá que no me da para dejar".

Radiante con su doble o triple vida de secretaria, modelo y actriz, Fabiana recibió a Sábado Show, y se largó a una producción en la playa para inaugurar el verano. Y también para hablar de amores: Fabiana Leis inició hace poco una relación con el empresario deportivo Alejandro Comesaña. "Estamos muy bien. Si bien llevamos tres meses de relación, estamos decididos a convivir", relata con una sonrisa de oreja a oreja.

¿Tragos amargos? La exposición del cuerpo le trajo algunos comentarios negativos de la gente. "Si consumimos desnudos todo el tiempo en la TV", se defiende Fabiana. Pero eso no fue todo. "Se piensan que porque una es chica Feyvi, es chica fácil". Le pasó en varias oportunidades que se acercaran hombres a ofrecerle dinero por favores sexuales. Por ejemplo, un empresario "muy conocido" le ofreció cinco mil dólares para pasar una noche con ella. Respuesta: "Si no sabés que hacer con tu dinero, donalo a alguna causa solidaria".

A continuación, una historia de ascenso en los medios y cómo compatibilizarla con la función pública.

-¿Qué fue primero? ¿Modelo o secretaria?

-Fui modelo primero. Arranqué a los 18 años, participé de varios certámenes, como el de la Reina de la Juventud que se emitía por Canal 4. No gané, pero estuve entre las finalistas; fue una experiencia muy linda. Luego vinieron varios más, también desfiles y publicidad hasta que llegó lo de Feyvi. Un gran amigo que tengo, Andrés Restano, cuya hermana salió chica Feivy hace unos años, me insistió para que me presentara. "¿Te parece?" "Sí, dale". Y allá fui al casting, que era por el programa de Canal 12 Telemental. Hice todo el proceso hasta resultar elegida.

Uruguay


-¿Y la carrera en Presidencia?

-Empezó el 6 de mayo de 2002. Yo trabajaba en el Instituto Nacional de Abastecimiento, lo que era Subsistencias. Al desaparecer la repartición, me absorbieron para ir a Presidencia. Mi primer trabajo fue en la biblioteca, en el edificio libertad. Pasaba rodeada de libros, ¡yo que los detesto! Estuve como dos años. Luego me pidieron como secretaria de Servicios Generales, y ahí estoy hasta el día de hoy, bajo la jefatura del encargado del Edificio Artigas, el ex Palacio Estevez. Y muy bien, contenta.

-¿Cómo es el trabajo?

-Nos encargamos de toda la parte de eventos que se realizan en el edificio, también hacemos el contralor de las empresas que brindan servicios a Presidencia. El grupo de compañeros es muy bien, muy unido.

-Con Feivy pasaste de ser una modelo más a ser mucho más conocida, ¿cómo fue ese cambio?

-Muy bueno. Ya al otro día la gente me paraba y me decía: "Ay, vos la chica de la tele". Te da gracia y al principio no entendés mucho. Despertás pasiones y también odios, mala onda. "Ay, porque es secretaria de presidencia no puede hacer un desnudo", decían algunos. ¡Por favor! Estamos consumiendo desnudos todo el tiempo en la TV. ¡Por favor!, país pacato. Pero bueno, por suerte tuve y tengo el apoyo de mi familia. En ese momento estaba sin pareja, si fuera hoy se me complicaría para hacer un desnudo. Mi situación sentimental es otra.

-¿Nunca habías hecho un desnudo?

-No, jamás. Igual, no tengo nada para decir porque fue muy prolijo. Quedé súper conforme, es una foto que si bien se muestra la cola, no es obscena, ni grosera. Yo quedé conforme, mi familia también. Y en el trabajo, hasta el presidente me toma el pelo. Cuando me ve en los eventos me dice: "ahí viene la chica fea". Me golpea la cabeza, es muy cariñoso, es muy pueblo. Yo me río con él. Y entre mis compañeros fue muy jocoso. Imaginate que tuve que llevar un montón de almanaques, no me quedó ni uno para mí. Los dejé todos en Presidencia.

-Y las críticas, ¿cuánto te afectaban?

-Me amargaba bastante los comentarios burdos de la gente, los que se publicaban anónimos en los portales de Internet. Los comentarios feos. Hablan por hablar y decían cualquier cosa. Decían que yo era la secretaria personal de Mujica cuando la secretaria es María. Igual, María se lo toma a la risa. "Fabiana me están atomizando, me están preguntando si yo soy la chica Feyvi. ¡Ojalá!" y se mata de risa. Lo que más me duele es la crítica. Si hiciste un desnudo o si te pusiste siliconas, ya dicen que estás "toda operada". Lo único que tengo operado son las lolas y ahí me quedo.

-También te convocaron para trabajar en TV, en Cicerone, ¿cómo evalúas esa experiencia?

-Muy buena. Arrancamos en los Premios Iris, en mayo y duró hasta setiembre Cicerone magazine. Muy lindo, un ciclo de turismo, moda y eventos. Ahí adquirí un montón de experiencia del trabajo con una cámara. Ahora tenemos que hacer Cicerone summer, que va por Canal 7, y acá por TCC. Empezamos estos días. En el medio de eso, aparece Luis Orpi, este cómico de tantos años que me contactó para hacer un personaje. Estoy en dos sketchs; hago de esposa de él y también de una enfermera. Hicimos varias presentaciones en Montevideo y ahora estamos en gira por el Interior. Para mí es muy lindo que la gente me tenga en cuenta y más personas de mucha trayectoria en los medios.

-Carmen Barbieri te quiso llevar...

-Sí, otro honor. En realidad, me dio un poco de pena rechazar el trabajo porque a una le gusta, pero en definitiva tenés cosas de más peso acá. Si me voy a Buenos Aires, tengo que alquilar un apartamento, mudarme, vivir otra vida. Y dejar un buen trabajo como el que tengo en Presidencia.

-Más allá de este caso, ¿te planteaste en algún momento la posibilidad de dejar la Presidencia por tu carrera en los medios?

-No. No puedo tirar tantos años por la borda. Mientras me permita hacer las dos cosas, seguiré. Aparte, ya tengo 31. Estoy más para ser madre que para estar en la pavada.

-¿Sos frenteamplista?

-No, no tengo partido político. Trabajo con el gobierno que esté. Y tengo que tener la cabeza puesta en eso. Entré con los colorados, y ahora estoy trabajando con el Frente. Tenemos que estar al pie del cañón con el gobierno que sea.

-¿Qué planeas para 2012?

-Dejo que la vida me sorprenda, me sorprende todo el tiempo. Como tengo pareja, la cabeza va para otro lado. Llevamos 3 meses y ya estamos para convivir. Es poco tiempo pero muy intenso. A pesar de que tuvimos unos contratiempos con unas chicas que, bueno, estaban un poco nerviosas cuando se enteraron de que él estaba de novio y... ¿qué le va hacer? cosas que pasan, gente resentida. Me atacaron por todos lados, por facebook, mensajes de texto. Mi novio es un chico muy codiciado. Tiene 38 años, vive solo, de buena familia, empresario, y como que algunas chicas se pusieron nerviosas.

-¿Qué pasó?

-Nada. Algunas amenazas, comentarios fuera de lugar. Pero todo bien. De mi novio no puedo decir nada más que lo adoro. Está conmigo todo el tiempo y me apoya. Es muy importante. Me acompaña mucho en esto.

-¿Es celoso?

-Es celoso pero lo normal. Tiene claro cuál es mi trabajo y es una persona segura de sí misma.

-¿Tiene el calendario que hiciste?

-(Se ríe) No, no lo tiene. Él me dice: ¿para qué quiero fotos tuyas si te tengo en persona? Tiene razón. Estoy muy feliz. Con lo difícil que es lograr una pareja estable. La muchachada está para la pavada, para el touch and go. Tener un buen vínculo y sentirte pleno es muy importante. Él es representante de jugadores y de una marca deportiva. Lo conocí porque me contacto para un calendario de esa marca. Me enamoré en cuanto lo vi. Me cautivó, lo que nunca me pasó un chico, pasó ese día. Me dije: `este debe estar casado con tres hijos como mínimo`. Cuando me contó que era soltero, casi me muero.

presidencia

-¿Te hicieron alguna vez una propuesta indecente?

-Alguna vez... Mucha gente se confunde y cree que porque hacés unas fotos, sos una chica fácil y me he encontrado con gente que me ofreció dinero a cambio de sexo. Una vez, un empresario... no vamos a decir quién me ofreció 5.000 dólares. En la propia cara. Le contesté que si no tenía qué hacer con su dinero, que lo done que hay tantas causas nobles a las que apoyar. Por no darle un bife. Te ofende. Son los tragos amargos que a veces te tocan. También algunos me preguntaron si yo trabajaba, cosas así. Y sí, yo trabajo en Presidencia, soy empleada pública. Respeto mucho a las personas que trabajan con su cuerpo, pero no lo comparto. Me ofrecieron autos, relojes... un par de veces me ha pasado. Pero yo voy tranquila y de mí nadie tiene nada que decir. Cero mancha. Todo lo que tengo lo tengo porque me lo compré, porque lo trabajé. Nadie me regaló nada.