¿Qué esperar después de la película de Dragon Ball Z?

¿Qué esperaban los aficionados? Aquí un análisis:

COLABORACIÓN: Ronald Cotaquispe*

La película de Dragon Ball Z no podía dejar más contentos a los fans de la serie. No solo porque su héroe favorito vuelve al celuloide después de 13 años (la cinta anterior, El ataque del dragón, se estrenó en Japón en 1995), sino porque su imagen quedará resarcida después de ese bodrio llamado Dragonball Evolution (¿a quién rayos se le ocurrió poner a Gokú como estudiante de escuela secundaria? Él vive en las montañas, es casi un troglodita, y así debió quedarse).

Pero quizás haya más razones para entusiasmarse con este filme. El hecho de que su historia transcurra después de la batalla contra Majin Boo da la ligera sensación de que estamos un nuevo final de la temporada Z. Aquel epílogo con una Pan infante luchando en el Torneo de las Artes Marciales y Gokú emprendiendo un nuevo entrenamiento junto a Oob, podría quedar descartado, anulado, arrugado como papel y después arrojado al tacho. Jamás habría ocurrido.

Claro, esta no es la primera vez que una de las cintas del gran Kakaroto interfiere en la cronología de su serie y, por ello, no habría por qué suponer que con La batalla de los dioses Akira Toriyama se trae algo más entre manos. Pero, aguarden, hay más indicios que alientan estas sospechas.

CON DIOS SE REESCRIBE LA HISTORIA

En el nuevo filme Gokú alcanza una nueva transformación, la del llamado Supersaiyajin Dios (o "Godo", como dicen los japoneses), un hecho que ha provocado gran expectativa en la comunidad otaku, a pesar de que el aspecto de este nuevo guerrero fue una incógnita hasta hace poco. Al principio circularon por la web, y hasta fueron publicadas por el diario Club Manganime, imágenes de un Supersaiyajin 4 con cabellos dorados, pero más adelante apareció un recorte de periódico nipón, que fue mostrado en este blog, en el que se le ve a

Gokú con el cabello y los ojos rojizos, como cuando hace el kaiō ken.

Sea como fuera, esta transformación, por si no se han dado cuenta, marca una especie de bifurcación en la línea de tiempo de Dragon Ball. Tenemos dos ramas: una con la historia ya conocida, con el epílogo antes mencionado y el posterior tour galáctico de Dragon Ball GT, y otra que parte con el enfrentamiento con Bills. Piénsenlo: si Gokú alcanzó una transformación que lo asemeja a un dios, ¿por qué no habría de utilizar ese mismo poder contra Baby, el Superandroide 17 y los Dragones Oscuros? Al parecer, la historia de Dragon Ball se está reescribiendo.

Las películas de este anime jamás habían contravenido los sucesos de la serie. Por el contrario, los reforzaban. Con Devuélveme a mi Gohan se explica por qué Garlic Jr. estaba tan empecinado en hacer sufrir al hijo de Gokú y en El ataque del dragón vemos cómo Trunks obtiene la espada con la que, ya de grande y tras viajar al pasado, rebana como sushi a Freezer.

SE CANCELA EL TOUR

Si esta hipótesis es cierta, Dragon Ball GT quedaría anulado o -usando un término que se ha vuelto muy popular últimamente- revocado. Adiós, Baby. Adiós, Dragones Oscuros. No los extrañaremos porque jamás estuvieron aquí.

La idea no es descabellada, pues esa última temporada del anime no ha sido del agrado de buena parte de la fanaticada. Apenas tiene una película (Dragon Ball GT: 100 años después) en la que, para colmo, Gokú tiene una participación ínfima y las grandes batallas -sello que siempre caracterizó a la serie- brillan por su ausencia. Eso sin mencionar que Pan, uno de sus personajes más representativos, si bien tiene sus hinchas, es calificada de antipática en varios foros y comentarios de YouTube.

Como sostienen sus defensores, Dragon Ball GT es un regreso del anime más famoso del mundo a sus orígenes: Gokú es otra vez un niño y viaja en busca de las Esferas del Dragón. Solo dos cosas cambian: la Tierra le quedó chica y ahora la travesía es por todo el universo; y sus acompañantes ya no son Bulma y Ulon, sino Pan y Trunks. Pero, tras el exitazo que fue Dragon Ball Z, ¿quién rayos quería volver a los orígenes?

El tour galáctico estuvo para el bostezo, la cosa recién se puso medianamente interesante con la aparición de Baby, pero aun así fue insuficiente. Si hasta se tuvo que recurrir a los enemigos de antaño (en el capítulo 42 de GT la puerta del infierno se abre, Gokú entra en él y vuelva a luchar con Freezer y Cell) para mantener cautiva a la audiencia. Quizás el adversario más memorable es el Superandroide 17, y hasta él es un personaje cuyo origen se remonta a Dragon Ball Z.

TODOS VUELVEN (CON NUEVA TEMPORADA)

Ahora bien, habiendo aceptado la posibilidad de que GT sea eliminado, cabe preguntarse: ¿qué tomará su lugar? Como dijimos líneas arriba, La batalla de los dioses puede ser un nuevo final de la temporada Z pero, al mismo tiempo, el principio de algo más. Podría ser una nueva temporada, como está sucediendo con otros clásicos. Nos guste o no (aunque es raro que a alguien le guste), Saint Seiya Omega es una continuación de Saint Seiya, y ya sabemos que este año tendremos de vuelta a Sailor Moon (en un remake, sí, pero cuya historia será adaptada a nuestros tiempos).

Entonces, La batalla de los dioses sería algo así como lo que debió ser Saint Seiya: Tenkai-hen Overture, que se llamó así porque se supone que era la obertura o preludio de una temporada más. Esta es solo una suposición, claro, pero más próxima a la realidad de lo que podríamos imaginar. El Episodio de Bardock y Gokú y sus amigos regresan, película hecha por motivo del 40 aniversario de la revista Shūkan Shōnen Jump, habrían servido para verificar si Dragon Ball todavía concitaba interés, y el resultado habría sido más que satisfactorio.

Quizás aquí hemos fantaseado demasiado y después de La batalla de los dioses no habrá nada nuevo fuera de lo común. Pero, cuando menos, estamos seguros que habrá más películas de Dragon Ball. Nada es seguro hasta después del estreno de la cinta, pero de lo que sí podemos dar fe es que aún no hemos visto lo último de Gokú y sus amigos.