Jesus y los Animales


Jesus y los Animales_(Evangelio de la Verdad!)


AY DE LOS CAZADORES!

6. Mientras Jesús caminaba con algunos discípulos, se encontró con un hombre que adiestraba perros para la caza de otros animales. Y dijo al hombre: “¿Por qué haces esto?“ Y el hombre contestó: “porque vivo de ello; pues, ¿qué utilidad tienen estos animales? Estos animales son débiles, en cambio los perros son fuertes“. Y Jesús le dijo: “te falta sabiduría y amor. He aquí que cada criatura que Dios ha creado tiene su sentido y finalidad. Y ¿quién puede decir que hay de bueno en ellas y qué utilidad tienen para ti o para la humanidad?“

7. “Y para tu sustento: ¡contempla los campos, cómo crecen y son fértiles, y los árboles que dan fruto y las hierbas! ¿Qué más quieres que lo que te da el honesto trabajo de tus manos? ¡Ay de los fuertes que hagan mal uso de su fuerza! ¡Ay del astuto que dañe a las criaturas de Dios! ¡Ay de los cazadores!, pues ellos mismos serán cazados“.

8. Y el hombre quedó muy admirado y abandonó el adiestramiento de los perros para la caza y les enseñó a salvar la vida, mas no a destruirla. Y aceptó las enseñanzas de Jesús y se convirtió en discípulo Suyo. (Cap. 14)

JESÚS
LIBERA A LOS ANIMALES


1. Aconteció un día, al terminar Jesús Su predicación, que en un lugar cerca de Tiberíades, donde hay siete fuentes, un joven trajo conejos vivos y palomas, para que Él los comiera con Sus discípulos.

2. Y Jesús miró al joven con amor y le dijo: “tienes buen corazón y Dios te iluminará, pero, ¿no sabes que Dios en el principio dio al hombre para alimento los frutos de la tierra y no por eso lo creó inferior al mono o al buey, al caballo o a la oveja, para que matara a las demás criaturas y consumiera su carne y su sangre?“

3. “Vosotros créis que Moisés ordenó justificadamente que tales criaturas fuesen sacrificadas y comidas, y así hacéis en el templo; pero ved que hay aquí –y viene– alguien más grande que Moisés, para terminar con los sacrificios de sangre de la Ley y los festines y para restaurar la ofrenda pura y el sacrificio incruento, como era al principio, es decir, los granos y los frutos de la tierra“.

5. “Poned, pues en libertad a estas criaturas, para que se alegren en Dios y no traigan culpa a los hombres“. El joven las liberó y Jesús rompió sus jaulas y sus cuerdas.

6. Sin embargo, he aquí que temían ser cautivadas de nuevo y no querían irse de su lado; pero El les habló y les dijo que se fueran, y obedeciendo Sus palabras se marcharon llenas de alegría“. (Cap. 28)

Humano

LIBERACIÓN
DE LOS PÁJAROS


7. Y un día el Niño Jesús fue a un lugar donde estaba colocada una trampa para pájaros, y algunos muchachos se encontrababan allí. Y Jesús les dijo: “¿quiénes han puesto aquí esta red a las inocentes criaturas de Dios? He aquí que ellos serán de igual modo atrapados en una red“. Y vio doce gorriones, que estaban como muertos.

8. Y movió Sus manos sobre ellos y les dijo: “id y volad y, mientras viváis, acordaos de Mí“. Se levantaron y alzaron el vuelo ruidosamente. Los judíos que vieron esto, quedaron maravillados y lo contaron a los sacerdotes. (Cap. 6)

JESÚS SANA A UN CABALLO


1. Aconteció que el Señor salió de la ciudad, e iba por la montaña con Sus discípulos. Y llegaron a un monte de caminos muy escarpados. Allí encontraron a un hombre con un animal de carga.

2. El caballo se había desplomado a causa de la sobrecarga, y el hombre lo golpeaba hasta hacerle sangrar. Y Jesús se le acercó y le dijo: “tú, hijo de la crueldad, ¿por qué golpeas a tu animal? ¿No ves acaso que es demasiado débil para su carga, y no sabes que sufre?“

3. Pero el hombre respondió: “¿qué tienes que ver Tú con esto? Puedo golpear a mi animal cuanto me plazca; pues me pertenece y lo compré por una buena suma de dinero. Pregunta a los que están contigo, pues son de mi vecindario y lo saben“.

4. Y algunos de los discípulos respondieron diciendo: “sí, Señor, es tal como dice; estábamos presentes mientras compraba el caballo“. Y el Señor respondió: “¿no veis acaso cómo sangra y no oís cómo gime y se lamenta?“, pero ellos respondieron diciendo: “¡no, Señor, no oímos que gima y se lamente!“

10. Y el Señor se entristeció y dijo: “¡ay de vosotros, que por la insensibilidad de vuestro corazón no oís cómo se lamenta y clama piedad al Creador celestial, y tres veces ay de aquel contra el que clama y se lamenta en su tortura!“

11. Se acercó y tocó al caballo, y el animal se levantó, y sus heridas estaban curadas. Dijo al hombre: “prosigue ahora tu camino y en adelante no lo golpees más, si es que también esperas hallar piedad“.

12. Y viendo a la muchedumbre que venía hacia El, dijo Jesús a Sus discípulos: “por los enfermos estoy enfermo, por los hambrientos sufro hambre, por los sedientos sufro sed“.

13. Y dijo también: “he venido para terminar con los sacrificios y las fiestas de sangre. Si no cesáis de sacrificar y comer carne y sangre de animales, la ira de Dios no cesará de venir sobre vosotros, tal como en el desierto vino sobre vuestros padres, los cuales, ávidos del disfrute de la carne, se llenaron de podredumbre y fueron destrozados por plagas“. (Cap. 21)

JESÚS AYUDA A UN CAMELLO

12. Iba Jesús hacia Jerusalén y se encontró con un camello, pesadamente cargado con madera. El camello no la podía arrastrar monte arriba, y el camellero le golpeaba y maltrataba cruelmente, pero no podía hacer avanzar al animal.

13. Y viéndolo Jesús, le dijo: “¿por qué pegas a tu hermano?“ El hombre replicó. „no sabía que fuera mi hermano. ¿No es un animal de carga, hecho para servirme?“

14. Y Jesús dijo: “¿no ha creado el mismo Dios de igual sustancia a este animal y a tus hijos que te sirven?, y ¿no tenéis vosotros el mismo aliento de vida que todos habéis recibido de Dios?“

15. Y el hombre se maravilló mucho de estas palabras. Cesó de golpear al camello y lo liberó de una parte de su carga. Así el camello caminó monte arriba –precediéndole Jesús–, sin detenerse hasta el fin de ese día de viaje.

16. Reconoció el camello a Jesús, por sentir el amor de Dios en El. Y el hombre quiso saber más sobre las enseñanzas, y Jesús le enseñó con gusto, haciéndose él discípulo suyo. (Cap. 31)

PALABRAS DE JESÚS CONTRA
LOS SACRIFICIOS DE SANGRE


1. Jesús enseñaba a Sus discípulos en el atrio exterior del templo, y uno de ellos Le dijo: “Maestro, los sacerdotes dicen que sin derramamiento de sangre no hay perdón de los pecados. ¿pueden, pues, los sacrificios de sangre, hechos según la Ley, quitar los pecados?“

2. Y Jesús respondió: “ningún sacrificio de sangre, de animal o ave u hombre, puede quitar pecados; porque ¿cómo se puede quitar una culpa mediante el derramamiento de sangre inocente? No, la culpa se hará más grande.

3. Los sacerdotes ciertamente reciben tales sacrificios de los fieles como expiación por las faltas contra la Ley de Moisés, pero para los pecados contra la ley de Dios no hay perdón, si no es por el arrepentimiento y la enmienda“.

PALABRAS DE JESÚS CONTRA
EL COMER CARNE


4. “¿No está escrito en los profetas?: ¡cesad vuestros sacrificios de sangre y vuestros holocaustos! Dejad de comer carne, pues no hablé de ello a vuestros padres ni se lo ordené, cuando les saqué de Egipto. En cambio, esto les ordené:

5. Obedeced Mi voz y andad por los caminos que os he mandado y seguiréis siendo Mi pueblo y os irá bien. Pero ellos no estaban dispuestos y no obedecieron“.

6. “Y qué os ordena el eterno sino que practiquéis la justicia y la misericordia y andéis humildemente con vuestro Dios? ¿No está escrito que al principio Dios determinó los frutos de los árboles, las semillas y las hierbas para alimento de toda carne?

7. Pero ellos han convertido la casa de orar en una casa de ladrones y, en vez de hacer una ofrenda pura con incienso, han manchado mis altares con sangre y comido la carne de los animales sacrificados.

8. Pero Yo os digo: no derraméis sangre inocente ni comáis carne. Sed rectos, amad la misericordia y haced justicia, y vuestros días perdurarán largamente en la tierra que habitéis“

LOS ANIMALES SON
NUESTROS HERMANOS


7. Jesús entró en un pueblo y vio a un gatito que no tenía dueño, y tenía hambre y Le gemía. El lo levantó, lo puso dentro de Su túnica, dejándolo reposar en Su pecho.

8. Y mientras pasaba por el pueblo, dio de comer y beber al gato, que comió y bebió y Le mostró su agradecimiento. Y El Lo dio a una de Sus discípulas, a una viuda llamada Lorenza, que cuidó de él

9. Y algunos de entre la gente decían: “este hombre se ocupa de todos los animales. ¿Son Sus hermanos y hermanas, para que los ame tanto?“ Y El les dijo: “en verdad, estos son vuestros hermanos de la gran familia de Dios; vuestros hermanos y hermanas, que tienen el mismo aliento de vida del Eterno“.

10. “Y quienquiera que se preocupe por uno de los más pequeños de ellos, y le de de comer y beber cuando pase necesidades, Me está haciendo esto a Mí; y quien intencionadamente permite que uno de ellos sufra necesidades y no lo protege cuando es maltratado, está permitiendo este mal como si Me lo hiciera a Mí: pues tal como hayáis hecho en esta vida, así se hará con vosotros en la vida venidera“. (Cap. 34)

PALABRAS DE JESÚS SOBRE
LA ALIMENTACIÓN CORRECTA


1. Y algunos de Sus discípulos vinieron a El y Le hablaron acerca de un egipcio, hijo de Belial, que enseñaba que no es contrario a la ley atormentar a los animales, cuando sus sufrimientos son de provecho para los hombres.

2. Y Jesús les dijo: “en verdad os digo que quien saca ventajas del perjuicio ocasionado a una criatura de Dios, no puede ser honesto. Tampoco pueden cuidar de las cosas santas o enseñar los misterios del Cielo, aquellos cuyas manos están manchadas con sangre o cuya boca está ensuciada con carne.

3. Dios da los granos y los frutos de la tierra para alimento; y para el hombre honesto no hay ningún otro alimento legítimo para el cuerpo.

4. El ladrón que penetra en una casa hecha por el hombre es culpable, pero hasta los más pequeños de los que entran en una casa construida por Dios, son los más grandes pecadores. Por eso os digo a todos los que quieren ser Mis discípulos: mantened vuestras manos libres del derramamiento de sangre y no permitáis que carne alguna entre a través de vuestros labios, pues Dios es justo y bondadoso y ha mandado que los hombres deben vivir sólo de los frutos y semillas de la tierra.

5. Pero si un animal está sufriendo mucho, de manera que su vida le resulte una tortura, o cuando se vuelva peligroso para vosotros, liberadle de su vida del modo más rápido y con el mínimo dolor posible. Enviadlo al Más allá con amor y misericordia, y no le atormentéis, y Dios, vuestro Padre, mostrará misericordia con vosotros, igual que vosotros habéis mostrado misericordia con los que están en vuestras manos.

6. Y todo cuanto hagáis al más humilde de Mis hijos, Me lo estáis haciendo a Mí, pues Yo estoy en ellos, y ellos están en Mí. Sí, Yo estoy en todas las criaturas, y todas las criaturas están en Mí. En todas sus alegrías, también Yo Me regocijo; en todos sus dolores, también Yo sufro. Por eso os digo: sed amables los unos con los otros, y con todas las criaturas de Dios“.

LA CONVERSIÓN
DEL CAZADOR DE PÁJAROS


1. Y yendo Jesús hacia Jericó, se encontró con un hombre con palomas jóvenes y una jaula llena de pájaros que había capturado. Y vio la aflicción de éstos por haber perdido su libertad, además de sufrir hambre y sed.

2. Y dijo al hombre: “¿qué haces con ellos?“ Y el hombre respondió: “vivo de la venta de los pájaros que capturo“.

3. Y Jesús le dijo: “¿qué pensarías si alguien más fuerte o más astuto que tú te atrapara y encadenara a ti, o a tu mujer o a tus hijos, y te arrojara en prisión para venderte en su propio provecho y para ganarse con ello su sustento?

4. ¿No son estas criaturas tu prójimo, sólo que más débiles que tú? ¿Y no cuida el mismo Dios, Padre y Madre, de ellos, lo mismo que de ti? Deja en libertad a estos tus pequeños hermanos y hermanas y procura no hacer tal cosa nunca más, sino gana honradamente tu pan“.

5. Y se maravillaba el hombre de estas palabras y de Su poder, y dejó a los pájaros en libertad. Al verse libres volaron hacia Jesús y se posaron en Sus hombros y Le cantaban.

6. Y el hombre continuó preguntando acerca de Su enseñanza, y siguió su camino, aprendiendo el oficio de canastero. Con su trabajo ganó su pan y rompió sus jaulas y trampas y se hizo discípulo de Jesús. (Cap. 41)

9. “En verdad os digo que he venido para eso al mundo, para abolir todo sacrificio de sangre y el comer carne de animales y pájaros, sacrificados por hombres




PALABRAS DE LOS PROFETAS EN CONTRA DE LOS
SACRIFICIOS DE ANIMALES Y DEL COMER CARNE


Al lector de la Biblia se le hace creer en numerosas páginas sobre Moisés, que Dios quería que los animales fueran torturados y sacrificados para complacerle. Estos textos fueron tan habilidosamente manipulados, que los creyentes tenían que creer que Dios era un ser perverso, brutal, carente de amor e iracundo, que se alegraba de la matanza brutal y sin sentido de los animales. Quién crea que esto es la palabra de Dios, como lo pretende una de las grandes instituciones, cae en la trampa del oscurecimiento de la verdad. Sin embargo, quien lea exactamente a los profetas, encontrará incluso en la Biblia no pocas palabras verdaderas de Dios que escaparon claramente a los “correctores“ y falsificadores de los escritos

LOS APÓSTOLES ERAN VEGETARIANOS

Para saber lo que Jesús enseñó sobre el tema del amor a los animales y a la alimentación sin carne, es de provecho saber cómo lo cumplieron sus apóstoles y discípulos. Algunos textos antiguos, que de forma significativa no fueron acogidos en el canon de la Biblia, nos dicen lo siguiente al respecto:

PEDRO
“Yo vivo de pan y olivas, a las que sólo en ocasiones añado alguna verdura”.
Homilías clementinas XII, 6 ; rec. VII, 6

PABLO
“Jesús me ordenó que no comiera ninguna carne ni bebiera ningún vino, sino sólo pan, agua y frutos, para que me halle puro cuando quiera hablar conmigo“.
Toledoth Jeschu, Edición Krauss, Berlín 1902, pág. 113, Palabras de Pablo

MATEO
“Mateo vivía de granos, frutos de árboles y verduras, sin carne”.
Clemente de Alejandría, Paidagogus II, 1, 16

JUAN
“Juan no comió nunca carne”.
Hegesipo, historiador de la Iglesia, según Eusebio. Historia de la Iglesia II, 3

SANTIAGO
“Santiago, el hermano del Señor, vivía de semillas y plantas, y no probó ni la carne ni el vino”.
Epístolas a Fausto XXII, 3

TAMBIÉN LOS PADRES DE LA IGLESIA
ADVIRTIERON SOBLRE EL CONSUMO DE LA CARNE


Los Padres de la Iglesia o redactores de la Iglesia conocían todavía las fuentes y los manuscritos más antiguos y citaban de ellos. Muchos de ellos habían vivido ya entonces de forma vegetariana/vegana y se habían abstenido del alcohol, o bien recomendaron este tipo de vida. De ello podemos recibir informaciones sobre la alimentación de los primeros cristianos.

LOS PECADOS DE LOS HOMBRES FUERON LOS
QUE HICIERON "PELIGROSOS" A LOS ANIMALES


Los animales salvajes reciben su nombre por su naturaleza salvaje, no porque fueran creados peligrosos desde el principio..., sino que los pecados de los hombres los hicieron peligrosos. Pues al apartarse el hombre del camino, también aquellos le siguieron...

Si el hombre se alza ahora de nuevo a una existencia correspondiente a su naturaleza y no obra más maldades, también aquellos volverán de nuevo a su ser manso original.

Teófilo de Antioquía,
segunda mitad del siglo II

LAS CRIATURAS ESPERAN A QUE LOS HOMBRES
SE MUEsTREN COMO HIJOS DE DIOS


”Sabemos que también toda la creación gime y sufre hasta el momento presente. Las criaturas esperan ansiosas a que los hombres se muestren como hijos de Dios. Pues también la creación debe ser liberada, de la esclavitud del círculo de lo efímero a la libertad originaria de los hijos de Dios“.

EL FINAL DEL CRISTIANISMO INTERNO

El emperador Constantino I

El emperador Constantino I (285-337) favoreció a la Iglesia cristiana, le dio libertad de religión y el año 334 convirtió de hecho esta enseñanza en religión estatal. A cambio la Iglesia le convirtió en santo. Constantino, no obstante, no se diferenció en nada de sus antecesores respecto a las ansias de poder, despotismo y crueldad. Llevó a cabo muchas guerras. Los cristianos originarios que querían permanecer fieles a sus ideales pacifistas, fueron obligados bajo amenaza de tortura a ir a la guerra a favor del emperador. Se dice que a quien no quería comer carne, el emperador le hacía embutir plomo líquido en la garganta.

El cristianismo de los orígenes fue con ello practicamente disuelto. “Los cristianos fueron entonces obligados oficialmente a prestar servicio militar, comer animales y beber alcohol“.

Su concepción del cristianismo se la impuso a la Iglesia en el Concilio de Nicea (325).

Ahora habían de ser adaptados los evangelios al espíritu de la época. Para ello se instituyeron los llamados “correctores”. Las falsificaciones conscientes se realizaron sobre todo después del concilio de Nicea. Cuánto fue cambiado también por Pablo, no se sabe con exactitud, y sólo puede ser sospechado a tenor de algunas citas que nos han sido transmitidas.

La Edad Media

En la Edad Media continuó la persecución de los cristianos que vivían de forma vegetariana/vegana. La Iglesia persiguió a lo largo de todos los siglos a los cristianos originarios que se alimentaban vegetarianamente y no se complacían con la pompa de una Iglesia estatal pagana. La mayoría de ellos fueron desacreditados, calumniados, perseguidos y asesinados por ser herejes y sectarios.

El Padre de la Iglesia Tomás de Aquino sentó los principios filosóficos para la persecución en la Edad Media. Según su enseñanza, los animales no tiene alma, las mujeres por lo demás tampoco. Los cristianos libres “que en el tiempo de la Inquisición se negaban a matar animales, eran obligados bien a matar a un animal públicamente o eran colgados como herejes. En el año 1051 fueron sentenciados a muerte muchos de los denominados herejes porque renunciaron a matar gallinas y comérselas”.*

”En la Edad Media hubo muchos grupos que querían regresar a una vida cristiano-originaria“. Por ejemplo los bogumilos o los cátaros/albigenses. Estos vivían de manera vegetariana/vegana. Se comprometían a ”no matar a ningún animal, no comer ninguna carne y a vivir sólo de frutos“ (Walter Nigg). Todos ellos fueron exterminados de manera cruel por la Iglesia. Muchas personas llevan todavía hoy grabados profundamente en el subconsciente aquellos prejuicios eclesiásticos, aunque crean que piensan de forma progresista; basta con que oigan la palabra ”secta“ para despertar en ellas antiguos prejuicios, a pesar de no haber ningún motivo para ello.

*Carsten Strelow, Vegetarismo/Veganismo
como partes fundamentales de la cristiandad, pág.55

En la actualidad

“El cristianismo de Iglesia actual, especialmente el católico, no tiene practicamente nada del cristianismo originario auténtico, el nazarenismo, y con ello tampoco nada que ver con la verdadera enseñanza de Jesús, sino que más bien es en primera línea una enseñanza autofabricada que está basada casi exclusivamente en el ejercicio del poder y en conservarlo. Tan sólo con la Inquisición, la quema de brujas, las cruzadas, el odio a los judíos y a las mujeres, así como la cooperación con los nacionalsocialistas en el denominado Tercer Reich, la historia de la Iglesia católica está teñida de un rojo sangriento. Mares enteros podrían llenarse con esta sangre.

Los días festivos más importantes de la Iglesia –navidad y pascua de resurrección– son también las fiestas de matanza de animales más grandes del año”.

“En verdad
os digo
que para ello
he venido al mundo,
para abolir todos
los sacrificios de sangre
y el comer la carne
de los animales y pájaros
sacrificados por los hombres“

lulu

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EL EVANGELIO
DE LA VIDA PERFECTA


En la escritura apócrifa “El evangelio de la vida perfecta“ puede leerse también cuánto despreciaban la enseñanza del Nazareno los detractores de los animales en la Antigüedad y en la Edad Media.

En el prólogo de la primera edición inglesa (1902) del “Evangelio de la vida perfecta“ (también llamado “Evangelio de los Doce“ o “Evangelio de Jesús“) escribe G.J.R. Ousseley: “Este evangelio de inspiración crística es uno de los documentos de los primeros cristianos más antiguo y completo, y está conservado en un monasterio budista del Tibet, donde fue escondido por unos miembros de la comunidad de los Eseos para preservarlo de las manos de los falsificadores“.


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