epespad

Cuba Española

Cuba Española
Un ensayo histórico escrito por Ferrán Núñez, ha sido publicado esta semana por la Editorial Francesa “Les Éditions du Net.” Cuba Española es un libro que apuesta por la Hispanidad, pero no como una entidad vacía, útil a lo sumo para sacar buenas fotos durante las Cumbres Hispanoamericanas; convertidas en manifestaciones de buena voluntad, pero incapaces de infantar una estrategia global, apta a generar un movimiento realmente (re)integrador de nuestros países españoles.

Juntos somos más fuertes.

La evidencia de que debemos consolidar y rehacer a la Hispanidad por la voluntad de todos, como una de las vías posibles para deshacernos de una crisis, que más que económica, fue y sigue siendo ideológica, no pueden verse hoy detrás de un bosque de prejuicios e ignorancia de nuestra propia historia. Sin la soberbia de los que saben adónde van ningún camino es posible. El amor propio tiene y debe ser el eje de cualquier esfuerzo en este sentido porque sin optimismo seguiremos espantando molinos.
Con estas premisas se escribió “Cuba española, un proyecto para el siglo XXI” porque el autor piensa que las condiciones políticas actuales propician mucho más que hace 115 años, una solución concertada al “problema cubano.” Un tópico recurrente dentro de la política peninsular. ¿Acaso en recientes declaraciones no declaró el canciller español “lo que ocurra en Cuba es un asunto de familia?” Pues lo dicho, si somos familia comencemos a hablar claro.
Durante años, el periodo histórico que cubre la última década del siglo XIX fue voluntariamente ocultado o poco estudiado, pues siempre parecía mucho más urgente ocuparse de problemas concretos en la propia península. Sin embargo, en los últimos años numerosos historiadores, entre los que se destacan, Rafael Rojas, José A. Piqueras, Consuelo Naranjo Orovio, Yoel Cordoví y Marta Bizcarrondo, entre muchos otros, permiten un acercamiento diferente a la historia de aquellos años que terminaron con el “Desastre.”

Numerosas ideas nuevas están circulando dentro de los debates académicos, entre ellas podemos citar las siguientes:

1. Los insurrectos o mambises no tenían ganada la guerra,
2. La población no apoyaba voluntariamente los deseos separatistas,
3. El Partido Liberal Autonomista había conseguido una sólida base social capaz conducirlo al poder,
4. Una vez publicados los decretos del 25 de noviembre de 1897, el Gobierno Autonómico logró avances significativos desde el punto de vista económico y político,
5. Se cuestionan los objetivos políticos públicos de los organizadores del levantamiento de Baire, específicamente a José Martí.
6. Se evidencia con cifras y datos muy precisos los beneficios concretos que sacaron con la guerra los generales independentistas y,
7. Por último, se recuerda que en Cuba, como en el resto de América, la identidad nacional fue una fabricación de la cultura oficial.

Organización

El libro consta de siete capítulos, una conclusión y varios anexos. Podemos resumirlo rápidamente en sus tres partes esenciales.
La primera, puramente histórica, destaca con hechos indiscutibles, la premisa fundamental siguiente: no tener en cuenta las verdaderas (y declaradas) ambiciones norteamericanas en 1898 constituyó un error estratégico de los independentistas cubanos y como la falta de un verdadero programa político consistente por parte del Partido Revolucionario Cubano, condujo inevitablemente, una vez fallecido su principal animador, José Martí, al resurgimiento de la idea anexionista, en particular dentro de su Dirección, que obró claramente por la “solución radical” de una intervención norteamericana.
La segunda parte compila todos los argumentos concebidos y esgrimidos a los dos lados del Atlántico para demostrar, no sólo la ilegalidad del tratado de París sino su nulidad pura y simple, basado en los modernos conceptos de Derecho Internacional, pero sobre todo, en la violación de los derechos individuales de los cubanos y puertorriqueños, (asimilados a las tribus de Alaska), que se vieron privados sin consulta previa de su nacionalidad española.
En efecto, pocos lo saben pero para redactar el artículo IX del Tratado de París, se utilizaron los argumentos legales con los que se selló el Tratado de la compra de Alaska, es decir se trató a cubanos, filipinos y puertorriqueños como a tribus no civilizadas.

¿Siguen siendo españoles los cubanos?
Responde afirmativamente el autor del libro y cree demostrarlo con éste y otros argumentos de derecho. El texto propone además una alternativa jurídica individual, que con los recursos necesarios, podría elevarse ante el Tribunal Europeo de Justicia. Grande es el optimismo, pues abriría la vía para la naturalización masiva de todos los nativos de la isla de Cuba, sin que el gobierno español pudiera oponerse a ello.
El tercer punto es puramente político e intenta imaginar el futuro de Cuba dentro de ese hipotético marco legal futuro, en España y dentro de Europa; concluye la argumentación por la parte económica aquí se expone una idea innovadora, inspirada en la tesis de “la moneda de platino” para financiar esta Reunificación.
El actual debate sobre el Federalismo que agita los rangos del partido socialista, es un síntoma real de la enfermedad española y debería ser legítimamente atendido por los representantes del pueblo, a pesar de que en apariencia existan otros problemas mucho más acuciantes como la crisis o el desempleo. Cuba a lo largo de su historia “independiente” ha experimentado todas las experiencias políticas posibles. El socialismo ha terminado por arruinarla completamente. España y el Caribe están en una encrucijada histórica. El proyecto federal de Estados Españoles, incluyendo el Caribe no es un desvarío, sino una necesidad urgente y vital para todos los hispanos. Pensamos que este libro lo demuestra.

3 comentarios - Cuba Española

egidoo +1
quedan aun muchos billetes y monedas de las antiguas colonias Españolas, yo lo compre en el sitio de subastas mas conocido de internet (si no imaginas cual es dimelo y te envio un mp)
egidoo +1
Socialismo