Me da la impresión de que el “Vamos por Todo” no camina, Compañera Jefa.

Yo entiendo que le ponen garra, le ponen onda, son puro corazón, mucha
mística, buena musicalización, pero no va.

Ni la 125, ni Fibertel, ni la Rural, ni la ley de medios, ni arruinarlo a
Scioli, ni destrozarlo a Macri, ni triturarlo a De la Sota, ni aniquilar el
socialismo santafesino.

Fueron contra la Iglesia y les zamparon un Papa por la cabeza, no embocan
una cautelar ni disfrazados de mono, ni siquiera pudieron aplicar las
multas que Moreno les impuso a los economistas que trabajan para el
imperialismo británico y que andan por ahí diciendo que la inflación es un
poquito más que el 9%.

¿Usted quería un tope salarial del 17%? Nadie arregla por menos del 24%

¿Querían frenar el dólar?

Lo duplicaron en un año ¿Querían congelamiento de precios? Lo único que
está congelado en los supermercados son las merlucitas de Granja del Sol.

Y para colmo, me huele que la reforma judicial va camino a estrellarse
contra la Corte Suprema. Alguna vez, Compañera Jefa, le dije que poner una
Corte en serio iba a terminar siendo un mal negocio para el kirchnerismo.
Era preferible una Corte medio trucha y fácil de controlar, que esta Corte
prestigiosa que no quiere entrar en razones.

Hasta en eso se nota que el menemismo de Menem era más vivo que el
menemismo de ustedes.

Es más, ahora que pienso ni siquiera se pudo cerrar el memorándum con Irán.
¿Se acuerda de eso? Parece que fue hace mil años cuando el Canciller
explicaba que íbamos a ir a Teherán a preguntarles a los organizadores del
atentado si fueron ellos los que organizaron el atentado. A propósito de
Timerman, ¿qué fue de la vida de ese muchacho?

Hace mucho que no lo vemos, ¿lo habrán capturado los iraníes?

Averigüe, Jefa, a ver si todavía lo tomaron de rehén y en la Cancillería se
están haciendo los boludos para que no lo devuelvan.

Yo pensé que esta semana nos llevábamos puesto todo y que hoy por Canal 13
transmitíamos, en vivo y en directo desde El Calafate, la ejecución de
Lanata. Me lo imaginaba con las manos y los pies atados a cuatro corderitos
patagónicos y descuartizado como Tupac Amaru en algún campito de la zona.

Podía ser el de Lázaro, el de Muñoz, el de Ulloa o el de algún otro amigo
de la casa.

En fin, locaciones rurales kirchneristas no nos iban a faltar. Un solo
bloque cortito de 15 minutos, y ya después nos quedábamos todos tranquilos
viendo los programas de la falange oficialista y disfrutando de la gracia y
el talento de Orlando Barone. Pero se ve que algo falló. Cuándo no, con
ustedes.

Ahora leí que los domingos van a hacer jugar a Boca o a River a las 21.30
para tapar el programa del Gordo. O sea que el partido va a terminar a las
23.30, que sumados a los 30 o 40 minutos que te hacen quedar en la cancha
hasta que salga la hinchada visitante, vamos a salir de la Bombonera a las
00.10 de la madrugada.

Es decir que vamos a entrar al estadio un domingo y vamos a salir un lunes,
caminando por las oscuras calles de la Boca con los chicos que irán a la
cancha con el guardapolvo para después ir directo al colegio.

¿Se les ocurre alguna otra pelotudez más o paramos acá?

El que pensó esto, ¿no será un opositor infiltrado? Le aviso que el primer
incidente que suceda no se lo van a poder endosar a nadie.

Por suerte, todavía seguimos jugando solos si no, con el despilfarro de
torpeza y autoritarismo que hacemos, ya nos tendrían contra las cuerdas. La
oposición sigue lejos de construir algo en serio. Además, el verdadero
desafío de la oposición no será vencer al kirchnerismo y sacarlo del poder
sino evitar que lo extrañemos.

A mí todo esto me preocupa porque, básicamente, cuando al kirchnerismo las
cosas le salen mal se ponen como locos, por lo tanto uno quiere ayudarlos
para que todo les vuelva a salir divino y sigamos viviendo felices
disfrutando de la década ganada, pese a que está lleno de gorilas que no
quieren reconocer los grandes éxitos conseguidos.

En principio, se logró algo muy importante: ya todos sabemos cuándo es el
inicio del espacio publicitario y cuándo es el fin del espacio
publicitario.

Un gran paso adelante para la República porque había mucha gente que no se
daba cuenta si lo que estaba viendo era una comedia de Adrián Suar o el
aviso de un desodorante.

Había una gran confusión.

En cambio ahora está mucho más claro y todos los argentinos, sin
distinciones sociales, sabemos perfectamente lo que estamos mirando: tanto
los ricos que arrasan las concesionarias comprando Audi, BMW y Mercedes
Benz más baratos que en Alemania porque el gobierno se los subsidia con un
dólar a 5 mangos, como los millones de pobres que viajan en el Roca y en el
Sarmiento que ya son como los trenes alemanes (de la Alemania de 1945
después de los bombardeos aliados).

Curiosamente en el único lugar donde esto no está claro es en los medios
oficiales y paraoficiales.

Cuando “inicia espacio publicitario” aparecen los avisos que muestran lo
lindo que es el gobierno con imágenes suyas, del Compañero Jefe, de Alicia,
etc. Y cuando viene el “fin del espacio publicitario” empiezan los
programas que muestran lo lindo que es el gobierno con imágenes suyas, del
Compañero Jefe, de Alicia, etc.

Por ahora, es un poquito confuso pero en cuanto venga la ley de medios y
todo se democratice va a andar fenómeno.

De todos modos, es evidente que hubo un cambio de paradigma.

Hasta los años 80, los jóvenes soñaban con ser médicos o ingenieros. Luego
llegaron los 90 y todos querían ser modelos, estrellas, famosos o yuppies.

En cambio ahora hemos vuelto a las grandes vocaciones populares: todos
sueñan con ser jardinero de los Kirchner o chofer de los Kirchner o
secretario de los Kirchner. De hecho, mi hijo menor dice que quiere
estudiar medicina pero yo estoy tratando de convencerlo de que aprenda a
cortar el pasto y se vaya a vivir al sur.

En fin, llega el 25 de Mayo y se cumplen diez años de kirchnerismo. La
famosa década ganada que, considerando la bonanza regional, la catarata de
dólares que entraron y los resultados que se ven en la calle, más que una
década ganada es una década que está aguantando el empate colgada del
travesaño.

Nobleza obliga, feliz cumpleaños para usted y todo el kirchnerismo.
Consejito: si van a hacer una torta con velitas, por las dudas no las
enciendan. Como viene la mano últimamente, tengo miedo de que se les prenda
fuego todo. Felicidades. Que sigan los éxitos.