El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Historia Argentina - Grandes Textos

Historia Argentina - Grandes Textos

Disfruta de un resumen de la historia argentina.
Esta información abarca en pocas líneas la historia desde la conquista hasta mediados del siglo XX.


textos

La conquista de la region del Plata

En 1514 se acordó que Solís exploraría las costas del continente en busca del estrecho que comunicara los dos océanos. Después de recorrer las costas de Brasil y navegar hasta los 35º, penetró en el gran estuario que llamó de Santa María.

Solís había descubierto oficialmente, para España, el Río de la Plata, cuando Hernando de Magallanes, que salió de Sanlúcar de Barrameda el 20 de Septiembre de 1519, divisaba el 21 de Octubre el cabo Vírgenes, detrás del cual se extendía el deseado estrecho, variando entonces en rumbo hacia las Islas Molucas.

En 1527 Sebastián Caboto decidió penetrar en el río descubierto por Solís. Remontó el río Paraná, y en la confluencia de éste con el Carcarañá fundó el fuerte de “Sancti Spiritus” el 9 de Junio. Entre tanto Diego García había salido de La Coruña, que penetró también en el Río de la Plata, y remontando el Paraná, se encontró con Caboto, con quien llegó a un acuerdo, y juntos emprendieron la exploración del río Pilcomayo. El fuerte fundado por Caboto fue destruido por los indígenas en Septiembre de 1529, y dado que los refuerzos pedidos a España no llegaban, los dos exploradores resolvieron abandonar el lugar.

El hallazgo de planchas de oro y de plata en manos de los indígenas dio lugar a que entre los españoles se empezase a designar la región con el nombre de "puerto o isla de la Plata", pero fue la diplomacia portuguesa la que difundió el nombre de Río de la Plata, para pretextar derechos de prioridad de descubrimiento del río.


Argentina

historia

Hernando Arias de Saavedra. Buenos Aires y Asunción. Los Jesuitas.

El emperador Carlos V confirió permiso a Alvar Núñez Cabeza de Vaca para que armara una expedición al Río de la Plata, con las prerrogativas de adelantado para el caso de que hubiera muerto Ayolas. Cabeza de Vaca arribó a Santa Catalina en 1540, desde donde emprendió la travesía por tierra hasta la Asunción, adonde llegó en Marzo de 1542.

Cabeza de Vaca asumió el mando, hizo explorar por Irala el río Paraguay y organizó una expedición para hacer el viaje al Perú, pero la belicosidad de las tribus y los obstáculos de la Naturaleza le obligaron a regresar, encontrándose en la Asunción con un movimiento revolucionario que lo depuso y lo redujo a prisión. Depuesto Alvar Núñez, Irala fue elegido teniente Gobernador y Capitán General, siendo el primer gobernante en cuya elección intervino el pueblo.

Irala había consignado en su testamento que a su muerte ocuparía el gobierno su yerno, Gonzalo de Mendoza. Fallecido éste, los vecinos designaron a Ortiz de Vergara, pero el Virrey del Perú nombró tercer adelantado a Juan Ortiz Zárate, quien, de acuerdo con el convenio celebrado, debía traer de España familias de agricultores, obreros, vacas, caballos y ovejas; a este efecto partió para España, ocurriendo durante su ausencia nuevos disturbios entre la población.

En tanto empezaba a destacar Juan de Garay comisionado para fundar una población en las provincias del Plata. Garay remontó el Paraná en compañía de nueve españoles y setenta cinco mancebos nacidos en la tierra, y con ese personal casi exclusivamente criollo fundó la ciudad de Santa Fe en 1573. El movimiento colonizador cambiaba de rumbo, y ahora venía de Asunción al Plata.

Ortiz de Zárate, que había regresado de España, no pudo realizar sus propósitos colonizador y falleció en la Asunción, habiendo dispuesto que le sucediese el que se casare con su hija, que residía en el Perú. El casamiento se realizó con Juan Torres de Vera y Aragón, que fue así nuevo adelantado.

Vera y Aragón designó a Garay su teniente de gobernador, y éste realizó el 11 de Junio de 1580 la segunda fundación de Buenos Aires siendo de notar que de los sesenta y tres hombres que le acompañaban, sólo diez eran españoles y los demás criollos. Enseguida Garay distribuyó tierras, encomendó a los indios, hizo reservar lugar para la iglesia y nombró el primer cabildo.

Después de fundar Alonso de Vera y Aragón, el 14 de Abril de 1585, la desaparecida ciudad de Nuestra Señora de la Concepción del Bermejo, en 1588 Juan Torres de Vera y Aragón, en compañía de Hernando Arias de Saavedra, fundó en las márgenes del río Paraná la ciudad de San Juan de Vera de las siete Corrientes.

Con la fundación de Buenos Aires, el movimiento colonizador había vuelto nuevamente a su punto de partida.


2013

Historia Argentina - Grandes Textos

Fundacion de ciudades. Creación de la universidad de Córdoba

En 1591, el último adelantado del Río de la Plata, Juan Torres de Vera y Aragón, se encontraba en España, habiendo dejado como tenientes gobernadores a diversos parientes.

En premio a los servicios prestados, Hernandarias de Saavedra fue designado teniente gobernador en Santa Fe por Hernando de Zárate, pero más tarde el gobernador Juan Ramírez de Velazco lo nombró en la Asunción, donde continuó prestando importantes servicios, y cuando Velazco falleció, Hernandarias de Saavedra fue elegido por el pueblo y confirmado por el Virrey de Lima en 1597.

En 1600 falleció en Santa Fe el gobernador de Buenos Aires Diego Rodrigo de Valdés y de la Banda, y en 1602 fue nombrarlo Hernandarias de Saavedra, que en 1614 sería designado por tercera vez. Durante este nuevo período se produjeron dos hechos de importancia: la colonización religiosa con el sistema de las misiones jesuíticas, y la división de las tierras del Plata en dos gobernaciones. Retirado a Santa Fe, Hernandarias de Saavedra falleció en 1634.

En 1617, el rey dividió las tierras del Plata en dos gobernaciones, constituyéndose la gobernación del Guayrá, en los límites de la actual República del Paraguay, y la de Buenos Aires, de la cual formaban parte los actuales territorios de Buenos Aires, Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, la Patagonia y el Gran Chaco. Esta división marca un punto importante en la historia colonial; para ella se tuvo en cuenta la decadencia de la Asunción, mientras Buenos Aires aumentaba de importancia, siendo de hecho el centro de la población del Río de la Plata, su capital y su mercado. Mientras tanto, el Paraguay se estacionó. En 1620 se organizó el obispado de Buenos Aires.

Una descripción del viajero francés Acarette du Biscay, llegado en esta época, permite formar idea de lo que era Buenos Aires hacia 1658. La vida era sencilla y barata, siendo la ganadería la principal riqueza; los pobladores eran virtuosos, especialmente la mujer, cuya belleza y honestidad exalta Du Biscay. Un censo efectuado en 1664 dio 211 familias con 854 vecinos, sin contar sacerdotes, militares ni esclavos.

El Gobernador de Buenos Aires, coronel Baltasar García Ros, cumpliendo órdenes de la corte, entregó la Colonia del Sacramento, en el mes de Noviembre del año 1716.

Los franceses radicaron en las islas Malvinas en 1764, pero entablada la reclamación por parte de España, el establecimiento fue entregado y los españoles fundaron el puerto de Soledad. En el año 1765 los ingleses fundaron una colonia con el nombre de Puerto Egmont, pero fueron desalojados por una expedición que envió el gobernador de Buenos Aires. Inglaterra, en ese año 1833, se apoderó de las islas Malvinas.


textos

Argentina

Cuestiones entre España y Portugal

Con el objeto de evitar conflictos entre España y Portugal, las dos potencias que se habían lanzado a los descubrimientos, el Papa Alejandro VI había propuesto la línea que pasara a cien leguas (ampliada después a trescientas) de las islas Azores. El tratado de Tordesillas fue firmado el 7 de Junio de 1494, pero la demarcación pactada era sobre las tierras de Asia, pues aún se ignoraba que las tierras descubiertas por Colón formasen un nuevo continente.

En 1500, Pedro Alvarez Cabral, siguiendo las huellas de Vasco de Gama, llegó a las costas del Brasil, y Portugal se declaró dueño de esas tierras, fundado en que quedaban al oriente de la línea trazada y en que era un marino portugués el descubridor. El rey de España acordó con el de Portugal el nombramiento de una comisión de límites, pero entonces se presentaron numerosas dificultades surgidas en gran parte a causa de la vaguedad del tratado de Tordesillas.

Por el tratado de Utrecht (1713), que puso fin a la guerra de Sucesión, según lo dispuesto en el artículo sexto se entregó a Portugal la Colonia del Sacramento, lo que animó a los portugueses a aumentar sus pretensiones al Río de la Plata, llegando a posesionarse de las playas de Montevideo. Fueron desalojados en Enero de 1724 por el gobernador Bruno Mauricio de Zabala, quien fortificó el lugar con mil indios y numerosas familias de Buenos Aires, naciendo así Montevideo, que fue erigida en ciudad al instituirse el cabildo el 1º de Enero de 1730. Hasta 1751 Montevideo dependió de la gobernación de Buenos Aires, pero en esa fecha se le dio jurisdicción militar y política.

Hubo tregua y pactos transitorios, mas el pacto de familia celebrado entre España y Francia, y al cual no quiso adherirse Portugal, colocaba a los dos países rivales en campos opuestos poco tiempo después. Como consecuencia de la guerra, Pedro de Cevallos se apoderó de la Colonia del Sacramento y continuó su expedición hasta Río Grande, pero la paz de París (1763) puso fin a la guerra, acrecentó a expensas de España la grandeza colonial de Portugal y devolvió la Colonia, quedando España dueña de las márgenes del Río Grande y costa meridional del Yacuy. En 1777, siendo Cevallos Virrey del Río de la Plata, volvió a apoderarse de la Colonia, pero al firmarse el 1º de Octubre de ese año el tratado de San Ildefonso se entregaron a España la Colonia del Sacramento y las misiones orientales del Uruguay, quedando en poder de Portugal Santa Catalina, ambas márgenes del Yacuy y del Río Grande y las penetraciones de los paulistas en Guayrá y Matto Grosso.


historia

2013

Los Virreyes

El siglo XVII es, puede decirse, el siglo del absolutismo en la Historia. Lo tuvieron Francia, Inglaterra y España, y en América las autoridades no eran la representación del pueblo, sino del rey, de quien el Virrey era representante. Para asegurar su independencia, le estaba prohibido tener estancias y labranzas. En el Río de la Plata no existió la pomposa corte de los Virreyes del Perú, porque el estado económico y social no se prestaba para ello. Mas sólo con la creación del virreinato se inició el período de organización de la colonia del Plata, se establecieron las bases de la orientación económica, se organizó la administración y se definieron los límites del futuro Estado, pues ya eran evidentes las resistencias del Alto Perú, Chile y Banda Oriental a subordinarse a Buenos Aires.

Entre los hechos que fueron conmoviendo el organismo político virreinal, se puede señalar los siguientes: el cabildo abierto de 14 de Agosto de 1806 y la Junta de Guerra de 10 de Febrero de 1807, que dejaron en suspenso al Virrey Sobremonte, acto con que se inició la crisis del derecho político de Indias; la segregación de Montevideo, que constituyó gobierno propio en 1808; la asonada del 1º de Enero de 1809, con la que se intentó derribar al Virrey Liniers y, en fin, las revoluciones de Chuquisaca y La Paz, el 25 de Mayo y el 16 de Julio de 1809, respectivamente.

El Virrey Cevallos aplicó una serie de reformas fundamentales. Prohibió extraer metales para Lima, iniciando así una política de reacción contra las pretensiones del Perú. A fin de evitar las pérdidas de trigo originadas por el desorden que se advertía en el trabajo, reglamentó las faenas de los peones. La medida fundamental de su gobierno es el auto de 1777 para el comercio libre, por el cual se abrió el puerto de Buenos Aires. La acción del Virrey Vértiz, que le substituyó, fue variada e intensa. Durante su gobierno se inició un período de renovación. Sabiendo que vagaban tribus indígenas entre los ríos Paraná y Uruguay, no mandó ejércitos, sino colonizadores, para que fundaran pueblos, naciendo así Gualeguay, Concepción del Uruguay y Nogoyá.

Respondiendo a un mandato de la Corte, durante el gobierno de Vértiz se hicieron importantes exploraciones en la Patagonia por Francisco, Antonio y Andrés Viedma, Juan de la Piedra y el piloto Villarino. Para poblar esos territorios se trajeron de España familias castellanas, asturianas y gallegas, que al abandonarse la empresa fueron destinadas a los pueblos fundados en Buenos Aires, Entre Ríos y la Banda Oriental.

En tanto, hasta fines del siglo XVI la ausencia de moneda metálica era casi total en el Río de la Plata. En 1618 se estableció que a los efectos del pago de impuestos y tributos las monedas de la tierra serían especies, pero la especie monetizada sufrió una desvalorización, porque se dispuso que el peso, que representaba ocho reales plata en toda América, sufriera en el Río de la Plata una depreciación de una cuarta parte. En Potosí existía la Casa de la Moneda, que pasó a depender de Buenos Aires al crearse el virreinato.


Historia Argentina - Grandes Textos

textos

La cultura, las costumbres

Los Reyes Católicos pusieron todo su empeño en convertir al catolicismo a los aborígenes y llegaron hasta dictar una disposición jurídica que honra a la metrópoli: la de que los indios eran libres e iguales a los españoles. Como la obra de conversión exigía ingentes sumas, obtuvieron la bula de Alejandro VI que concedía a los soberanos las rentas de los diezmos para sostener las iglesias en el Nuevo Mundo.

Las órdenes religiosas, de franciscanos, dominicos, agustinos y jesuitas, se dedicaron particularmente a la enseñanza. Los jesuitas desarrollaron una acción militante, fundaron las "misiones" y no fueron superados en punto a sacrificios para civilizar a los indios.

La enseñanza secundaria de cultura general, filosófica y teológico, se daba en Buenos Aires en el Colegio de San Carlos. En Córdoba existía el Colegio de Montserrat, de los jesuitas, del cual los alumnos pasaban a la universidad, establecida también en Córdoba. Cuando los jesuitas fueron expulsados en tiempos de Carlos III, pasó a manos de los franciscanos (1767).

El primer periódico fue el Telégrafo Mercantil, Rural, Politicoeconómico e historiógrafo del Río de la Plata, que apareció el 1º de Abril de 1801 bajo la dirección de Francisco Antonio Cabello y Mesa. No tardaron en publicarse otros.

En cuanto a la sociedad del Plata, se formó con el aporte de las razas indígenas, la negra y la blanca europea, que al mezclarse confundieron también sus creencias y civilizaciones. España protegió los matrimonios de los españoles establecidos en América con los naturales. Los hijos de españoles se llamaron criollos; los de blanco e india, mestizos y los de blanco y negra, mulatos.

Dentro de la ciudad destacaba en primer plano la aristocracia de los funcionarios. Lo demás era pueblo, pero existía una clase media de artesanos y mecánicos. Según un censo de 1744, Buenos Aires tenía 10.056 habitantes, y la campiña, 6.035, de ellos 186 propietarios. El censo de 1778 dio a la ciudad 24.083 almas y a la campiña 9.439.

En la campiña vivían los indios, mestizos y españoles, que poseían tierras y que explotaban el ganado. El hombre del campo, el "gaucho", vivía en lucha abierta con la Naturaleza.

Hasta principios del siglo XVIII la vida de la colonia fue pobre y sencilla. Con el desarrollo del comercio y de la ganadería comenzaron a formarse las fortunas privadas. A mediados del siglo había ya verdaderas fortunas.

A principios del siglo XVI el rey ordenó que los casados llevasen sus mujeres a América, y no pocas llegaron a ejercer cargos de importancia, como doña María de Toledo, que fue virreina de las Antillas; Juana de Zárate, que obtuvo por herencia el título de adelantado; Isabel Manrique y Aldonzi de Villalobos, que fueron gobernadoras de la isla Margarita; Beatriz de la Cueva, que por elección del cabildo rigió a Guatemala; la mujer de Hernando de Soto, a la cual se encomendó el gobierno de Cuba, e Isabel Barreto, caso único de almiranta.


Argentina

historia

La invasión inglesa

En 1776, al producirse la revolución de las colonias de América del Norte, se hizo indispensable para el comercio inglés la apertura de los puertos de la América española.

El precursor de la emancipación de las colonias españolas es el General venezolano Francisco Miranda, quien desde el año 1790 trabajaba en Europa para conseguir apoyo. Al estallar la guerra en el año 1803, Gran Bretaña tomo en consideración el proyecto, y en 1804 estaba ya convenido que el primer Lord del Almirantazgo, Sir Home Pophan, acompañaría a Miranda en sus planes sobre América.

En Enero de 1806, la escuadra al mando de Pophan tomaba posesión del Cabo e inmediatamente aquél disponía la invasión. El 25 de Junio los ingleses, en número de 1.641 hombres, desembarcaban en Buenos Aires y tomaban posesión del Fuerte, prometiendo al pueblo bonaerense la libertad de sus derechos. El criollo Juan Martín de Pueyrredón levantó al paisanaje, que, aunque fue dispersado, demostró con su actitud que no soportaría al invasor. Santiago Liniers, con 1.000 hombres, desembarcó en San Fernando, uniéndose el contingente de los paisanos de Pueyrredón. El 12 de Agosto atacó la ciudad y obtuvo un triunfo completo. El ejército inglés se rindió.

El pueblo ofreció espontáneamente su concurso al cabildo, formándose así, al calor de un sentimiento nuevo, la milicia ciudadana, primer plantel del ejército criollo. Se ordenó el alistamiento de todos los vecinos de dieciséis a cincuenta años en el término de cuatro días, y así se constituyeron cinco batallones de criollos. Los españoles también formaron cuerpos de andaluces, catalanes y gallegos, sumando las fuerzas para la defensa unos 8.000 hombres.

El 28 de Junio de 1807 el General Whitelocke, al frente de 11.000 hombres, desembarcó a doce leguas de la ciudad, y Liniers cometió el error de presentarle combate en campo abierto, siendo completamente derrotado. Al conocerse ese resultado, el alcalde Martín de Alzaga fortificó la ciudad. El 5 de Julio atacaron los ingleses, pero fueron completamente vencidos y obligados a capitular gracias al concurso que en esta ocasión prestó todo el vecindario.


2013

Historia Argentina - Grandes Textos

EL 25 de Mayo de 1810

Al conocerse el 24 de Mayo la constitución de la junta, el pueblo expresó su descontento. Los patriotas se reunieron en casa de Rodríguez Peña con el ánimo resuelto de levantarse en armas. Por la noche, Saavedra y Castelli se presentaron a Cisneros, quien firmó la renuncia y lo mismo hicieron los demás miembros de la junta.

Al día siguiente, en la fecha simbólica del 25 de Mayo, el cabildo reunido aceptó las renuncias. Una delegación presentó una petición escrita, en la que se expresaba que la voluntad popular quería el triunfo de la lista compuesta por Cornelio Saavedra, Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Domingo Azcuénaga, Juan José Alberti, Domingo Matheu, Juan Larrea, Juan José Paso y Mariano Moreno. La lista estaba firmada por un número considerable de vecinos, además de religiosos, comandantes y oficiales de los cuerpos. Esta fue la primera Junta de Gobierno argentina.


textos

Argentina

Guerra de la Independencia

Sin perder un momento, la Junta Gubernativa dispuso la salida de una expedición de 1.150 soldados, al mando del Comandante de Arríbeños, Francisco Antonio Ortiz de Ocampo, con destino a las provincias del interior. Era gobernador de la Intendencia de Córdoba el Coronel Juan Gutiérrez de la Concha, que conjuntamente con Santiago Allende y el General Liniers se aprestaron a resistir la expedición libertadora que debía salir de Buenos Aires. El obispo de aquella diócesis apoyó el plan contrarrevolucionario. El deán Gregario Funes se opuso resueltamente a prestarle su apoyo.

Cuando se tuvo noticia en Córdoba de la inminente llegada de la expedición libertadora de Ocampo, los realistas se disolvieron, dirigiéndose muchos de ellos hacia el Norte con miras de reunirse a las fuerzas españolas del Alto Perú. Pero el Mayor General Balcarce alcanzó a los prófugos, haciendo prisioneros a Liniers, Gutiérrez de la Concha, el obispo Orellana, el Coronel Allende, el tesorero Rodríguez y el contador Moreno.

El 13 de Julio la Junta comunicó a la comisión del ejército que debía desbaratar la conspiración de Córdoba, haciendo prisioneros a sus promotores. Pero el 19 del mismo mes la Junta alude ya al “ejemplar castigo” a que serían sometidos los revolucionarios de Córdoba. El decreto sobre fusilamientos es del 28 de Julio.

El 26 de Agosto, en el lugar denominado Cabeza de Tigre, fueron ejecutados Liniers y sus compañeros, con excepción del obispo Orellana, en consideración a su investidura.


historia

2013

Suipacha

Luego de la ejecución de Cabeza del Tigre, la expedición libertadora siguió hacia el Norte y poco tiempo después quedó bajo el mando de Balcarce y de Castelli, este último como representante de la Junta.

En Cotagaita se produjo el primer choque de las fuerzas realistas y las patriotas, el 27 de Octubre. Balcarce fue rechazado en este encuentro, pero pudo rehacerse, y con nuevos refuerzos recibidos de Jujuy, esperó en Suipacha al ejército español, que estaba al mando de los generales Córdova y Nieto. Los patriotas derrotaron completamente al ejército español el 7 de Noviembre de 1810. Los generales Córdova y Nieto y el Intendente Francisco de Paula Sanz fueron fusilados por orden de Castelli, de acuerdo con las instrucciones de la Junta de Buenos Aires.

El triunfo de Suipacha daba a los patriotas la posesión del Alto Perú. El ejército de Castelli avanzó hasta el río Desaguadero, que era el límite divisorio de los virreinatos del Río de la Plata y del Perú. En la orilla opuesta acampó el ejército de Goyeneche. El 13 de Mayo se convino entre Castelli y Goyeneche un armisticio, que Goyeneche violó, sorprendiendo en Huaquí al ejército patriota el 20 de Junio de 1811, dispersándolo completamente.

El desastre de Huaquí significó la pérdida del Alto Perú y fue el punto de partida de una seria conmoción en el gobierno revolucionario de Buenos Aires: la Junta Gubernativa pasó a formar la Junta Conservadora, constituyéndose entonces el primer triunvirato como poder ejecutivo.


Historia Argentina - Grandes Textos

textos

Insurrección en Paraguay

El pensamiento de independencia del Paraguay tenía raíces históricas en la tradición. En la primera mitad del siglo XVIII había sido teatro de la famosa revolución de los “comuneros”, encabezada por Antequera y Mompó, uno de los movimientos precursores de la emancipación de la América española.

El 19 de Junio de 1811 se constituyó en el Paraguay una junta de Gobierno propio, en la que predominó el pensamiento de uno de sus miembros, el doctor Francia, de constituir a su país en república independiente.


Argentina

historia

Los ciudadanos de Uruguay

Desde fines de 1809 un núcleo de patriotas uruguayos venía trabajando por la independencia del Uruguay. Eran agentes de este plan, en Montevideo, Mateo Gallegos, y en Buenos Aires, Francisco Javier de Viana, indicándose ya entonces a don José Artigas para asumir la dirección del Movimiento.

En Febrero de 1811 Artigas fue a Buenos Aires, donde a estímulos del Gobierno influyó en los patriotas uruguayos, que al mando de Viera y Benavídez iniciaron la rebelión, en la costa del Arroyo Asencio, el 28 de Febrero de 1811. Días después los revolucionarios ocupaban los pueblos de Mercedes y Soriano. El 18 de Mayo del mismo año, al frente de mil hombres de infantería y caballería, José Artigas obtuvo el triunfo de “Las Piedras” contra el ejército realista, e inmediatamente puso sitio a Montevideo, agregándosele el ejército que había ido al Paraguay y que fue puesto al mando de José Rondeau. El 20 de Octubre se firmó un armisticio entre el Virrey Elío y la Junta de Buenos Aires.


2013

Historia Argentina - Grandes Textos

La primera revolución política: el 18 de Diciembre

Los diputados de las provincias, encabezados por el deán Gregorio Funes, diputado por Córdoba, y Felipe de Molina, por Mendoza, pidieron su incorporación “a la junta”, se pusieron de acuerdo con el Presidente Saavedra, y éste apoyó la solicitud. Moreno se opuso resueltamente a ello. En esta circunstancia se planteó la disidencia fundamental.

El 18 de Diciembre se celebró una conferencia general a la que asistieron los diputados provinciales y los miembros de la junta Gubernativa. En ella, el deán Funes expuso las razones que le asistían para justificar la petición, afirmando “que los diputados se hallaban precisamente a reclamar el derecho que les competía para incorporarse a la Junta Provisional y tomar una parte activa en el mando de las provincias, hasta la celebración del congreso que estaba convocado; que este derecho, además, era incontestado en los pueblos, sus representados, pues la capital no tenía títulos legítimos para elegir por sí sola gobernantes”. Según constancia del acta de la sesión, todos los vocales presentes impugnaron la argumentación de Funes, aduciendo las siguientes razones: lº, que en cuanto a la cuestión de derecho, ninguno la consideraba aceptable, pues el fin de la convocación de los diputados había sido el de celebrar un congreso nacional; 2º, que los diputados no debían incorporarse a la Junta, porque esta última era un cuerpo de creación provisional “y el fin de éste debía ser el principio del ejercicio de aquellos”; 3º, que la cláusula de la circular de 27 de Mayo invocada por Funes había sido un rasgo de inexperiencia, que el tiempo “había acreditado después enteramente impracticable”, y que, por otra parte, el título que traían los diputados decía explícitamente que se les destinaba “a formar un congreso nacional y establecer en él un gobierno sólido y permanente”; 4º, “que el reconocimiento de la junta hecho en cada pueblo subsanaba la falta de su concurso a la instalación”.

Al procederse a la votación, todos estuvieron de acuerdo con el deán de Córdoba y sólo votaron en contra los secretarios Paso y Moreno.

La situación personal de Moreno era delicada; presentó, pues, la renuncia del cargo de secretario de la Junta. Se acababa de producir sin escóndalo una gran revolución: con este episodio del 18 de Diciembre se inició la anarquía argentina.


textos

Argentina

La revolución del 5 y 6 de abril

Después de la renuncia de Moreno, quedaban en la Junta y fuera de ella numerosos partidarios de las ideas del patricio. La juventud entusiasta, dirigida por el fogoso French, era de tendencias morenistas y hacía propaganda política en la Gaceta, redactada por el doctor Agrelo. Todos estos elementos se condensaron en un club popular que se reunía en el café “de Marcos” y llevaba por divisa un lazo de cintas azules y blancas. Desaparecido su jefe, estos morenistas más se lanzaron a una lucha política de facción que a una continuación de los principios fundamentales sustentados por Moreno. Los saavedristas creyeron ver en este centro una amenaza, y con el objeto de disolverlo fraguaron una revolución, sin dar intervención y conocimiento a su jefe, Cornelio de Saavedra. Con este propósito, a las once de la noche del 5 de Abril, se reunieron en los Corrales de Miserere personas del suburbio capitaneadas por el alcalde Tomás Grigera. Los revolucionarios se dirigieron a la plaza, donde los cuerpos de patricios, arribeños, pardos y morenos apoyaron el movimiento.

Al amanecer, un diputado presentó a la junta la solicitud en la que se pedía que los miembros de la misma Nicolás Rodríguez Peña, Hipólito Vieytes, Miguel Azcuénaga y Juan Larrea fuesen separados de ella. “El pueblo quiere - decían los peticionarios - que en lo sucesivo no se practique elección de algún representante suyo, ni se ejecute variación substancial en la forma de su gobierno, sin que ocurra con su expreso voto”. Pedían también que fueran expatriados varios miembros del club del café de Marcos y que el presidente de la Junta, Cornelio de Saavedra, retuviese el mando de las armas. La junta justificó este movimiento accediendo a la petición. El desastre de Huaquí, ocurrido el 20 de Junio de 1811, produjo en la segunda Junta Gubernativa un cambio fundamental. El Presidente Saavedra partió para el Alto Perú a inspeccionar las tropas: la Junta de Buenos Aires envió a las provincias una circular participándoles el nombramiento de Saavedra en comisión, ante las juntas y cabildos del interior. A los ocho días del arribo de Saavedra a Salta, se le notificó su separación del gobierno y de la presidencia de la Junta. El 23 de Septiembre de 1811 se creó el triunvirato, que constituía el poder ejecutivo. Estaba integrado por Feliciano Antonio de Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso. Los miembros de la Junta Grande, en su Mayoría diputados de las provincias, pasaron a formar la junta Conservadora, representando el poder legislativo, que dictó el “reglamento provisional".

Tal es la primera Constitución argentina pero no se aplicó, pues elevada a la aprobación del triunvirato, éste la pasó en consulta al cabildo. Este y el triunvirato rechazaron el “reglamento” propuesto por la Junta, y el 7 de Noviembre la Junta Conservadora fue disuelta.

El triunvirato dictó el 22 de Noviembre el “estatuto provisional”, que aseguraba la preeminencia casi despótico del gobierno y que en punto a la convocación de una asamblea, la organizaba arbitrariamente, debiéndose constituir con el cabildo de Buenos Aires, con representaciones de los pueblos del interior, y además, con un número considerable de vecinos de la capital.


historia

2013

Belgrano y la victoria de Tucumán

Después de la derrota de Huaquí (20 de Junio de 1811), Juan Martín de Pueyrredón fue encargado por el gobierno de reorganizar el ejército del Norte que se había replegado en la provincia de Salta. El jefe de las fuerzas realistas, Goyeneche, que entraba triunfador en las provincias del Alto Perú, se decidía a invadir la provincia de Salta, poniendo al frente de un ejército de 3.000 hombres a Pío Tristán. Pueyrredón bajó hasta Tucumán, y en el punto denominado de Yatasto se hizo cargo del ejército patriota el General Belgrano, quien se dirigió hasta Jujuy con 1.000 hombres. El Gobierno de Buenos Aires, alarmado, ordenó al General Belgrano que emprendiese la retirada y bajase hasta Córdoba con su ejército, pero los tucumanos instaron a Belgrano para que no los abandonase, y un contingente de caballería gaucha se puso a sus órdenes.

La batalla de Tucumán, librada el 24 de Septiembre de 1812, fue dada contra las órdenes del Gobierno de Buenos Aires y por desobediencia del General Belgrano. Acentuamos esta incidencia porque la actitud de Belgrano fue salvadora para la patria.


Historia Argentina - Grandes Textos

textos

Revolución del 8 de octubre

El primer triunvirato perdió pronto la confianza y apoyo popular. La noticia de la victoria de Tucumán, al llegar a Buenos Aires, contribuyó a desprestigiar más al Gobierno, que había ordenado al General Belgrano que no trabara batalla. El descontento se hizo más evidente, y el 8 de Octubre de 1812 estalló la revolución. En la mañana de ese día se presentaron en la plaza de la Victoria el regimiento de granaderos a caballo al mando de sus jefes, San Martín y Alvear, el regimiento de patricios y la artillería, e hicieron una solicitud en nombre del pueblo, en la que se pedía la renuncia de los triunviros, la designación popular de otros y la convocación inmediata de un congreso general.

De tal suerte se organizó el segundo triunvirato, integrado por Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Juan Alvarez de Jonte. Pocos días después, el 24 de Octubre, el nuevo gobierno convocó al pueblo a elecciones, que se hicieron conforme al principio del sufragio universal.


Argentina

historia

Victorias de Verito y San Lorenzo

A fines de 1812 el Gobierno de Buenos Aires ordenó a Manuel de Sarratea que se dirigiera contra Montevideo, que estaba gobernada por Gaspar de Vigodet, nombrado en substitución del Virrey Francisco Javier de Elío. El mando de la vanguardia fue confiado a José Rondeau, que avanzó hasta el lugar conocido con el nombre del Cerrito, comenzando el segundo sitio de Montevideo, que duró casi dos años. El 31 de Diciembre del año 1812 se libró la batalla del Cerrito, entre las fuerzas sitiadoras de Rondeau y el ejército español, a cuyo frente estaba Vigodet. La victoria se declaró a favor de los patriotas.

Montevideo estaba sitiado por el ejército de Rondeau, de modo que los españoles tenían que hacer uso del mar para abastecerse. Una expedición compuesta de once embarcaciones, que había salido de Montevideo con el propósito indicado, fue seguida paralelamente por tierra por el Coronel de granaderos a caballo José de San Martín, al frente de 125 hombres de su regimiento. El 3 de Febrero de 1813, cuando los españoles desembarcaron, los granaderos, sable en mano, los persiguieron y desbarataron.

Al mismo tiempo que los granaderos a caballo obtenían el triunfo de “San Lorenzo”, el General Belgrano, engrosado su ejército con nuevos elementos cruzaba la provincia de Tucumán en dirección a la de Salta, donde el General Tristán había detenido su marcha y rehecho su ejército con los refuerzos que le había enviado Goyeneche. El 20 de Febrero del año 1813 se realizó la batalla de Salta. Tristán, derrotado, entregó todas las armas y, previo juramento de que él y demás prisioneros que formaban el ejército vencido jamás tomarían las armas contra los patriotas, Belgrano les concedió la libertad. El número de prisioneros fue de 3.000 hombres. Pero la gEnerosidad de Belgrano anuló el triunfo de Salta, pues los españoles volvieron a combatir contra el ejército de Belgrano.


2013

Historia Argentina - Grandes Textos

Invasión del Alto Perú por Belgrano. Vilcapugio y Ayohuma

Victorioso en Salta, el General Belgrano avanzó al frente de 5.000 hombres hasta Potosí, para asegurar la preponderancia de los patriotas en las provincias del Alto Perú.

La Batalla de Vilcapugio (en quechua, pozo santo) fue una contienda en el marco de la Guerra de Independencia de la Argentina, en la Campaña del Alto Perú, en la que las tropas al mando del general Manuel Belgrano fueron derrotadas por las tropas realistas comandadas por Joaquín de la Pezuela, el 1 de octubre de 1813.

La campaña se había reanudado luego de los triunfos del Ejército del Norte en las batallas de Tucumán y Salta, a instancias del gobierno de Buenos Aires. Belgrano, por entonces ya enfermo de paludismo, y con dificultades para abastecer el ejército a su mando con muchos reclutas nuevos y deficiente artillería —pues escaseaban las mulas— acató sin embargo la orden desde su establecimiento en Jujuy.

El ejército armado por Belgrano contaba con el coronel Baltasar Cárdenas, que tenía a su mando a 2.000 indios mal organizados y armados, y a las fuerzas de Cochabamba bajo las órdenes del coronel Cornelio Zelaya. Ambos tuvieron órdenes de sublevar las poblaciones indígenas situadas a espaldas de los realistas. Belgrano, a su vez, sabedor de que el ejército realista no tenía casi mulas para mover su artillería y provisiones, planeaba atacar por el frente, intentando realizar el clásico movimiento de "pinzas", con la seguridad de que el general Pezuela no se atrevería a jugarse en una batalla el destino de la campaña.

A fines de septiembre de 1813, el grueso del ejército comandado por Belgrano arribó a la pampa de Vilcapugio, que es una meseta circundada por montañas de altas cumbres, al norte de Potosí. En Condo-Condo estaban establecidas las tropas realistas al mando del general de la Pezuela y su comandante Saturnino Castro. Este logró cerrar el paso a las tropas de Cárdenas, cortando así las comunicaciones entre el campamento de Belgrano y las tropas del gobierno de Buenos Aires en Cochabamba. Castro logró secuestrar entre los papeles de Cárdenas las instrucciones de Belgrano.

De la Pezuela, que se encontraba en una estricta defensiva por la desmoralización de su ejército, gracias a los documentos caídos en su poder, se enteró de los planes de Belgrano, por ello se dio cuenta de que tenía solo dos opciones. La primera, resistir en sus posiciones los esperados ataques de Belgrano y Zelaya, plan que con seguridad a la larga le traería la derrota. Contra todo lo esperado, tomo la segunda opción, y avanzó por las montañas, presentando batalla en Vilcapugio el 1 de octubre.

Belgrano logró vencer en el centro y en la derecha; mientras en el costado izquierdo se combatía con gran ardimiento. En sus memorias el entonces capitán José María Paz indica: “Nuestra ala derecha y la mayor parte del centro habían triunfado del enemigo que tenían al frente, poniéndolo en completa derrota y tomándole su artillería. El mismo Pezuela dando por perdida la batalla, había fugado hasta Condo-Condo, de donde lo hicieron volver las noticias que le llevaron de su ala derecha”. ¿Qué sucedía allí? Una carta del capitán José María Somalo escrita tres días después explicó: “El señor General tuvo ganada la acción, pues logró con el Nº 6, Cazadores y Pardos, destrozar al enemigo, pero la reserva de éste cargó sobre el Nº 8 y a éste fue a auxiliarlo el Nº 1, que no desplegó bien: de aquí resultó la confusión, con lo que se retiraron a un cerro los nuestros”.

En efecto: el batallón 8 –de nueva creación-, compuesto en su mayor parte por reclutas, se desordenó ante el empuje realista; y al acudir en su apoyo el Regimiento 1 para restablecer el combate, quedó envuelto en su dispersión: vaciló y comenzó a replegarse.

La derecha y el centro acompañaron este movimiento: un funesto toque de “retirada” –que nunca pudo establecerse de dónde partió- hizo que la infantería y la caballería triunfantes retrocedieran, mientras Belgrano intentaba reunir a los dispersos agitando la bandera desde una pequeña elevación. Fueron inútiles sus esfuerzos y se pronunció la derrota, aunque Pezuela no la aprovechó pues no hubo persecución.

La ya citada carta de Somalo refiere: “Según mi cálculo a pesar de lo que hemos padecido no hay cuidado”, “ha sido mucha la dispersión del enemigo”. Pudo salvarse la mitad de la artillería, y el Ejército se retiró a Potosí. Aquí Belgrano procedió a reorganizarlo.

Una revista de sus fuerzas, efectuada en Macha el 30 de octubre, daba un total disponible de 1.883 hombres. Según la misma formaban el Regimiento 1, 10 capitanes, 8 tenientes y 15 subtenientes, 21 sargentos y 34 cabos, 14 tambores y 325 soldados, haciendo un total de 394 efectivos. Similar el Nº 6 con 346 hombres, la escolta 354, y Pardos 196. En la caballería, 211 Dragones y 219 Cazadores. La compañía de Socaba contaba 76 miembros.

La retirada del ejercito vencido fue penosa. Un relato de la fecha indica:

"Caminamos el resto de la tarde y llegamos al anochecer a un lugar árido, llamado El Toro, que dista 3 leguas de Vilcapugio, y donde sólo había uno o dos ranchos inhabitados. Es la primera vez que comí carne de llama; la noche era extremadamente fría y sólo habíamos escapado con lo encasillado. Había oficiales que se tuvieron por felices de hallar un cuero de llama, chorreando sangre, en qué envolverse... Al día siguiente se continuó la marcha, llevando mi regimiento (los Dragones) la retaguardia. A poco trecho del lugar en que habíamos pasado la noche, se presentaba una cuesta larga, pendiente y muy arenosa; a la fatiga de la ascensión se agrega la de enterrarse un palmo los pies en la arena; cuando menos, era preciso un par de horas para subirla, atendido el estado de nuestros caballos, los que iban tirados por la brida y los jinetes a pie, prolongando inmensamente la columna. Yo subí de los últimos y me maravillé de no encontrar ni jefes, ni general, ni infantería, ni columna, ni cosa que se pareciese a una marcha militar. Todos, desde que hubieron llegado a la cumbre desde donde seguía el camino por unas alturas que presentaban menos quiebras, habían continuado sin parar y sin esperar a los demás, de modo que el pequeño ejército se redujo a una completa dispersión... y después de ser muy de noche y haber fatigado nuestras cabalgaduras, llegamos a un pueblecito llamado Caine, donde por fin supimos que estaba el General. Nos metimos en un rancho y pasamos la noche. Al día siguiente el General, de cuyos movimientos estábamos todos pendientes, no marchó; antes, por el contrario, empezó a destacar oficiales que recorriesen los alrededores y volviesen por el camino del día anterior, para indicar que allí estaba él y que allí debían reunirse. Es seguro que esa mañana (3 de octubre) no había 100 hombres en Caine, de los 500 que estuvimos en El Toro; pero fueron llegando partidillas, de modo que por la tarde había cerca de 300... Todo el día 3 pasamos en Caine; el 4 sólo anduvimos una legua, hasta el pueblito de Ayohúma, dando siempre tiempo a que se reuniesen los dispersos. El 5 anduvimos 3 leguas y llegamos a Macha, pueblo de bastante extensión, donde se fijó el cuartel general".

El parte oficial de la batalla indicaba:

“Exmo Señor. Las armas de la Patria qe. están á mi mando han sufrido hoy en la Pampa de Vilcapugio un contraste: la ala dra del Exto cantaba la victoria, quando infelizmente fue malamente herido el Coronel Dn. Benito Alvarez, Comte. del n° 8, qe. formaba la izquierda, y muerto su Sargto. Mayor, Dn. Patricio Beldon, y fue lo bastante pa. qe. cediendo al fuego enemigo se arrollase y envolviese al Cuerpo de reserva qe. mandé á auxiliarlo, con lo qe. fue ya preciso qe. el Exto se replegase á un Cerro en qe. apoyaba su derecha, dexando en el Campo las catorce pzas de artilleria qe. llevó, unas pr. haberse inutilizado, y otras qe. por su peso fue imposible salvar.

Empezó la acción á las seis y media de la mañana, y concluyó á la una y tres quartos de la tarde, en qe. me fue preciso retirarme en atencion al poco num°. de gente con que habia quedado, pa. reunir toda la dispersa en un punto qe. crea mas aparente pa. observar los movimientos del enem° y seguirlos segun mexor conviniese á la seguridad de estas Provs. qe. espero no se perderá.

Para la reunion de la gente salio el Mayr. Gral, y sé qe. ha pasado pr. este punto con un num°. crecido: al Coron1. Dn. Migl. Araoz lo embié pr. el camino de Tola- palca y espero qe. haya conseguido reunir un gran numero: esta dispercion no es de estrañar; pr. qe. teniamos mucha gente nueva.

No puedo dar á V. E. una noticia exacta del Exto hta qe. se me reuna todo: han muerto alg. Oficiales y tropa; p°. del enemigo ha sido horrorosa la carniceria qe. los Cazadores, n° 6, y Caballeria ha hecho, sin qe. esto sea exageracion de las qe. se acostumbran en los partes de las acciones de guerra, y qe. es contraria á mi modo de pensar.

Entre los muertos del eiiemigo se cuenta un Brigadier, dos Coroneles, alg. Tent. Coron8- y otros oficiales, y tambien tengo unos quantos prisioneros de estos, y de la tropa: luego qe. me halle con a]gs, menos atenciones de las qe. tengo circunstanciaré la accion, y sus incidentes con la franqueza y verdad qe. acostumbro.

Segun creo, y pr. qt°. he visto el Exto enemigo está derrotado á pezar de haber quedado el Campo pr. suyo, y tomado la pzas qe. he referido; p°. sea lo qe. fuere á palmos adelantará sus pasos, medte; Dios; ps. con las Divisiones de Cochabamba y Chayanta, y el Exto qe. mando espero qe. sufra su destruccion total.—Dios gue á V. E; ms. as. Toro á 3 leguas de Vilcapugio al E. 1° de Octbre de 1813 á las 9 de la noche.—M1. Belgrano.—E. S. P. Executivo.

Sr. Dr. F. A. Chiclana.

Potosi 4 de Octubre de 1813.

Mi amado Padre: La accion ha sido muy sangrienta hemos perdido mucha gente, p°. mas el enemigo, contamos de nuestros oficiales algunos muertos y el enemigo á Picoaga, Lombera, y Castro, y otros muchos de graduacion.

El Sr. Gral tubo ganada la accion, pues logró con el N°. 6, cazadores y Pardos dextrozar al enemigo p°. la reserva de este cargó sobre el N°. 8 y á este fué auxiliarlo el N°, 1°. qe. no desplegó bien de aqui resultó lo confucion con lo que se retiraron á un cerro los nuestros con los Generales y toda la gente donde se disputó mucho tiempo el camp° qe. hasta las oraciones defendió el S°r Gral después se ha retirado á Macha con 2000 hombres de Infa 7000 Cochabambinos al mando del Comte Zelaya qe. se le unian al dia sigte. todo esto lo comunica por un oficial de drage llamado Daza con quien hé hablado, el Sr. Gral avisa esto.

yHa sido mucha la dispersion del enemigo muchos los muertos de modo que está en estado de reforzarse y no see de donde lo haga.

Segun mi carculo á pesar de lo qe. hemos padecido no hay cuidado.

El N°. 6 á 4 vs. de la linea enemiga hizo una descarga general y despúes á la bayoneta esta es la razón de lo mucho que perdió el enemigo, y de su dispersion en bastante N°.

Del Sr Gral se hacen los mayores elogios..

Hemos perdido algunos cañones p°. ni un gramo de municion, Zalaya trae 8.

Heridos tenemos á Albares, Foret, Escobar, Guillermo Zamudio, Corro, y algunos más, p°. no son de cuidado, sino lo qe. han muerto.

Se hán dispersado de los nuestros p°. el Comte. Araos qe. está en Lagunilla aguardando ordenes del Sr. Gral los ha reunido y tiene como 400.

En el campo de batalla de una y otra parte han quedado como 2000 muertos..

Al amigo Redehat qe. no hay cuidado los hombres libres triunfarán.”

Luego de la derrota de Vilcapugio, Belgrano estableció su cuartel general en Macha. Allí reorganizó a su ejército. Obtuvo ayuda de Francisco Ortiz de Ocampo, Presidente de Charcas, y de las demás provincias del Alto Perú bajo control independentista: Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra y Chayanta. A fines de octubre de 1813 el ejército patriota contaba con alrededor de 3 400 hombres, de los cuales apenas 1000 eran veteranos.

A pesar de su reciente victoria, las tropas de Pezuela estaban refugiadas en las alturas de Condo-Condo y rodeadas por poblaciones hostiles, no podían emprender ataque alguno contra el Ejército del Norte. Finalmente, el 29 de octubre, los realistas partieron desde su campamento en Condo-Condo a fin de retomar la ofensiva antes de que los patriotas se robustecieran más. El 12 de noviembre llegaron a Toquirí, una elevación a cuyos pies se halla la pampa de Ayohuma.

Mientras tanto, en su cuartel general, Belgrano reunió una junta de oficiales para discutir el plan de operaciones a seguir. La opinión de la mayoría, encabezada por Eustoquio Díaz Vélez, se inclinaba por retirarse a Potosí antes de arriesgar a las tropas revolucionarias pero el general insistió en enfrentar a los realistas alentando a sus subalternos:

Esa misma noche las fuerzas abandonaron Macha y se dirigieron hacia Ayohuma.

Las tropas que se estaban por enfrentar presentaban una desproporción importante. Mientras que la caballería patriota doblaba en número a la realista, los españoles contaban con el doble de infantería y 18 piezas de artillería, contra 8 de las tropas de Belgrano.

A mitad de la mañana, los realistas que habían descendido de su posición elevada para ubicarse sobre la derecha del ejército del Río de la Plata, comenzaron el fuego con sus cañones, dispersando a las tropas adversarias. En un alto del fuego enemigo, Belgrano ordenó el avance de la infantería y la caballería, pero éstos no pudieron resistir ante la oposición de los españoles. A esta situación se le agregó el problema de la artillería patriota, que no tenía la suficiente potencia como para hacer daño al ejército realista.

Mientras los realistas iban bajando la cuesta de un monte cercano, un oficial advierte a Belgrano sobre la conveniencia de ordenar el ataque en ese momento, pero el comandante le replica que los dejaría bajar a todos, a pesar de que en infantería los realistas doblaban a los patriotas.

Luego de bajar la cuesta y cruzar un cauce de agua, los realistas abren fuego de artillería sobre las tropas de Belgrano con sus dieciocho piezas, en tanto que los patriotas respondieron con los ocho que les habían sido acercados por distintos donantes luego de Vilcapugio.

En una pausa del bombardeo, Belgrano ordena una carga completa de infantería, y envía orden de ataque también al ala izquierda de caballería. Sin embargo, esta fuerza no logra resistir el fuego enemigo, que sobre ese sector contaba con dos batallones, la mitad de la caballería y diez piezas de artillería. La infantería no corre mejor suerte, y no queda más opción que retroceder.

Con la suerte del encuentro decidida, Belgrano se concentra en reunir a los dispersos a una legua del campo de batalla, pero allí quedaron doscientos muertos, similar número de heridos, quinientos prisioneros y, nuevamente, todas las piezas de artillería.

Belgrano se vio obligado a retroceder y mediante un llamado de clarín logró reunir a alrededor de 500 hombres. En el campo de batalla quedaron alrededor de 200 muertos, 200 heridos, 500 prisioneros y casi toda la artillería. Los 500 hombres se dirigieron hacia la ciudad de Potosí pero debió ser prontamente evacuada ante la cercanía del enemigo.

Belgrano se encaminó entonces hacia el sur y en la Posta de Yatasto -ubicada en la actual provincia de Salta- el 30 de enero de 1814 le entregó el mando del Ejército del Norte al general José de San Martín. Luego comentó por escrito la superioridad táctica del español frente a su limitado conocimiento de la guerra.

La derrota de Ayohuma significó la finalización de la Segunda Campaña al Alto Perú. Belgrano y Díaz Vélez retornaron a Buenos Aires.


textos

Argentina

El Directorio

En tanto, la Asamblea constituyente votaba un proyecto de modificación del poder ejecutivo, en el sentido de constituirlo con una sola persona, con la denominación de Director Supremo de las Provincias Unidas. El director debía gobernar dos años y asesorarse con un Consejo de Estado compuesto de nueve miembros. La Asamblea nombró director supremo a Gervasio Antonio Posadas, quien asumió el mando el día 31 de Enero de 1814, designando como ministros: de Gobierno, a Nicolás Herrera; de Guerra, a Francisco Javier Viana, y de Hacienda, a Juan Larrea.

Fue la principal preocupación del director Posadas terminar con la situación de Montevideo. Los españoles de Montevideo tenían abierta la puerta por mar. Posadas comprendió que era necesario armar una escuadra con el fin de bloquear el puerto y entonces rendir la plaza. El ministro Larrea se encargó de la formación de la escuadra, adquiriendo algunos buques mercantes que puso bajo las órdenes del marino irlandés Guillermo Brown.

Artigas, jefe de los orientales, abandonó el ejército sitiador porque la Asamblea de Buenos Aires de 1813 había rechazado la diputación oriental. El director Posadas, irritado por ello, dio un decreto por el que se declaraba a José Artigas infame, privado de sus empleos, fuera de la ley y enemigo de la patria. Tal exceso no hizo sino abrir un abismo entre el Gobierno de Buenos Aires y Artigas, quien sublevó los pueblos radicados en la Banda Oriental, Entre Ríos y Corrientes. La escuadra argentina procedió, entre tanto, al bloqueo del puerto de Montevideo. Como consecuencia, se firmó una capitulación estipulando que la plaza pasaría a poder de los patriotas.

El triunfo del ejército y de la escuadra patriotas en Montevideo puso término a la dominación española en la vecina orilla del Plata. Alvear fue designado jefe del ejército del Norte, que estaba al mando de Rondeau; pero los jefes y oficiales del mismo se sublevaron. Posadas se sintió vacilante y presentó su renuncia a la Asamblea, que le fue aceptada, nombrándose para reemplazarle a Alvear.

Los actos principales del directorio de este patriota fueron promover una avenencia pacífica con Artigas y enviar a Manuel J. García para que negociase con lord Strangford, en Río de Janeiro, el protectorado del gobierno inglés. Pero Alvear no contaba con apoyo en la opinión pública.

El 15 de Abril de 1815 se sublevó en Fontezuelas el ejército enviado contra Artigas, que con el título de “Jefe de los orientales y protector de los pueblos libres” se había apoderado de Entre Ríos y Corrientes. Esa revolución, que provocó la caída del director Alvear y la disolución de la Asamblea, tenía carácter nacional. El cabildo asumió el mando y creó la Junta de Observación, nombrada por el pueblo, con encargo de dictar la Constitución, pero en lugar de ésta dictó un “estatuto provisional” que reglamentaba las atribuciones del director, cargo que ocupó el General Rondeau, y en su ausencia, el Coronel Álvarez Thomas, jefe de la sublevación, que, al fin, fue derribado por un motín militar.


historia

2013

Sipe-Sipe

El Director Rondeau había tomado el mando del ejército y abrió la campaña avanzando hasta Potosí. En Sipe-Sipe fue vencido. A raíz del desastre, los españoles quedaron dueños del Alto Perú, desde donde amenazaban invadir las provincias argentinas, pero Martín Guemes movilizó a los "gauchos" e hizo la guerra de "partidas" que paralizó la invasión española y permitió que el General San Martín se dedicase en Mendoza a movilizar y restablecer la disciplina en el ejército, con objeto de atravesar la cordillera y libertar a Chile.


Historia Argentina - Grandes Textos

textos

Argentina

Un bajon taringa no me dejo poner todos! Tuve que sacar para respetar la maxima de Caracteres..

Bueno saludos!


historia

2013

2 comentarios - Historia Argentina - Grandes Textos

@sergioclavero +1
Interesante, a fav, reco y + 8. saludos
@RugbierD +1
Gracias genio!
@teknok +1
Tambien tiene mucho de historia este libro, si lo lees no veras el mundo igual:
lo esctribio el genial argentino Walter Graziano.

Historia Argentina - Grandes Textos
@RugbierD
Gracias! saludos