La tercera edición de la conferencia Build comenzó en el día de ayer, y aunque no hay dudas de su orientación hacia el público desarrollador, todos los ojos estuvieron sobre ella por una sola razón: El lanzamiento oficial del preview de Windows 8.1. Si bien los rasgos generales de esta flamante actualización ya han sido documentados por la prensa especializada, todo es diferente cuando se confirma su disponibilidad, y los usuarios comienzan a obtener sus copias. Cualquier entusiasta puede acceder al update a través de la tienda de Windows, o como alternativa, Microsoft ha declarado que las imágenes ISO estarán listas para su descarga en las próximas horas.


Es hora de barajar y repartir de nuevo. Windows 8 cumplió ayer exactamente ocho meses en el mercado, y honestamente, casi no lo he visto instalado. La excepción ha estado en ciertas tiendas, y obivamente en mis ordenadores. De momento se encuentra en mi netbook, que lo recibió sin mayores sobresaltos, salvo por el absurdo detalle de limitar la resolución compatible en las aplicaciones Metro. Creo que ese punto representa a uno de los tantos aspectos oscuros en Windows 8: No deshabilité Metro porque lo odiara, sino porque no me dejó otra alternativa. Lamentablemente, creo que Microsoft no va a tocar ese punto, y el mínimo de resolución continuará en 768 píxeles de alto, pero también tiene que modificar otras cosas. Muchas cosas. 2013 se está perfilando como un año extremadamente complicado para Microsoft, en especial sobre la relación que mantiene con los usuarios de sus productos. Windows 8 necesita toda la ayuda que pueda para entrar a un ruedo al que debió haber ingresado más de medio año atrás. La respuesta, es Windows 8.1

Windows 8.1 preview ya está disponible

Más tamaños para los "tiles", uno de los detalles más evidentes al iniciar Windows 8.1

De hecho, ya fue posible dar un vistazo a Windows 8.1, cortesía de un vídeo oficial publicado a principios de este mes. El problema con ese vídeo, y con el resto de las demostraciones que ha llevado a cabo Redmond, es que mantienen una dependencia enorme sobre la pantalla táctil, cuando en realidad, lo que quiere saber el usuario promedio es qué tan bien se adapta Windows 8.1 al teclado y al ratón. El regreso del botón de inicio es uno de los aspectos más positivos de esta actualización, pero reitero, es “botón” de inicio, y no “menú”. La posibilidad de convertir al fondo del escritorio en el fondo de la nueva interfaz hace que la transición sea mucho más suave (creo que esto será muy utilizado), apenas un indicio de lo que es un nivel de personalización mucho más avanzado. Los múltiples tamaños en los “tiles”, y el acceso rápido a todas las aplicaciones (arrastra la pantalla hacia arriba) aportan una buena dosis de optimización de espacio y funcionalidad... pero en el fondo sigue siendo Metro. Si llegas a la conclusión de que tu relación con la nueva interfaz no puede mejorar, Microsoft no permite deshabilitarlo, pero ofrece la opción de iniciar el sistema directamente sobre el escritorio, y colocar la sección que enseña a todas las aplicaciones como página inicial. Finalmente, la pantalla de bloqueo (“lock screen”) ahora tiene funciones extendidas, como la recepción de llamadas vía Skype.
Microsoft
Una nueva función que hasta ahora ha tenido una muy buena recepción es la integración de Bing Search. En lo personal, creo que la forma de buscar programas o archivos en Windows 8 era inferior a experiencias previas, especialmente a la hora de presentar la información. Con Windows 8.1 se ha llevado a cabo una especie de “fusión” en las búsquedas. Archivos, imágenes, canciones, personalidades en la Web... sólo hay que comenzar a tipear. La integración con Bing se vuelve más interesante al realizar lo que Redmond ha bautizado como “búsqueda de héroes”. Como era de esperarse, los resultados no son consistentes entre famosos, pero esta nueva función entrega una experiencia más completa y amigable en comparación a lo que sería una búsqueda tradicional dentro del navegador.
Sistemas Operativos
"All apps" como página de inicio, y el arranque directo al escritorio, deberían lograr convencer a algunos usuarios

Un detalle ampliamente criticado en Windows 8 fue la forma en que las aplicaciones hacen uso del espacio en la pantallas. En esencia, todas se ejecutan en pantalla completa, y las opciones para “dividir” la pantalla son limitadas (la relación era 70/30). Esto ha cambiado con Windows 8.1, ya que entrega al usuario un “deslizador” con el que puede separar e incluir más aplicaciones en pantalla, y parte de esa funcionalidad también se aplica en monitores secundarios. Otros ajustes al sistema operativo se encuentran en el equivalente al “panel de control” bajo Metro, que incorpora opciones adicionales. Considero que el panel de control tradicional sigue siendo mucho más completo para configurar a un ordenador, pero el preview de Windows 8.1 no ha ignorado este punto.
preview
Varias aplicaciones en pantalla. Los usuarios de monitores múltiples pidieron esto a gritos.

Algunas cosas siguen siendo relativamente incómodas, como la separación entre la versión Metro de Internet Explorer (en versión 11 durante este preview) y la versión de escritorio. Internet Explorer 11 incorpora soporte WebGL, lo que hace subir un escalón más al navegador, pero desde el punto de vista del usuario, IE11 en el escritorio y en Metro son dos navegadores diferentes. En resumen: ¿Hay suficiente material en Windows 8.1 para cambiar de sistema operativo? A pesar de varios aspectos positivos, creo que la respuesta es “depende”. El objetivo de Windows 8.1 es mejorar a Windows 8. La idea, el concepto, la esencia que busca transmitir Microsoft, ya se encuentra en Windows 8, y eso no va a cambiar. La primera impresión fue mala para muchos usuarios, y la actualización ciertamente demanda una segunda visita, pero quien espere un impacto lo suficientemente fuerte como para dar un giro de 180 grados, tal vez no lo encuentre. Y hablando de encontrar... ¿cómo se obtiene Windows 8.1? La respuesta es sencilla: A través de la tienda de Windows. Deberás armarte de paciencia, debido a que la descarga supera los 2,4 GB. Y lo más importante: No olvides que es un preview. Windows 8.1 no está listo para uso general, y si tiene un ataque de diarrea en tu sistema, no digas que no te avisamos. Mi recomendación sería esperar a las imágenes ISO. Microsoft anunció que deberían estar disponibles dentro de las próximas horas, por lo tanto, no dejes de chequear el enlace más abajo.