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Guitarras envejecidas: El gran negocio de las Relic

Guitarras envejecidas: El gran negocio de las Relic

Está claro que las guitarras relic se han convertido en un fenómeno súper-ventas, pero, ¿qué hay realmente tras este proceso de envejecimiento artificial?
La mayoría de los guitarristas pensarían seriamente en vender a su hermana por una Stratocaster auténtica de los años 60, o por una Les Paul de los 50. El problema es que el precio de dichos instrumentos está fuera del alcance de la mayoría y que aunque pudiéramos permitírnoslas, no todas están en condición de ser tocadas ni son realmente fiables. Muchos propietarios, orgullosos de sus guitarras históricas, desconocen que sus preciadas posesiones son en realidad una amalgama de piezas de distintos instrumentos, o en el peor de los casos, una estafa en toda regla. Por si esto no fuera lo bastante descorazonador, muchas de estas guitarras tan raras y escasas han ganado tanto valor, que suelen estar guardadas a buen recaudo, sin que nadie las toque para nada. De todos modos, la necesidad es la madre de la inventiva, y desde siempre había existido una alternativa que se resistía a ser descartada. Y es que mientras hubiera clientes dispuestos a ignorar que el paso de los años no había tenido nada que ver, para un hombre llamado Vince Cunetto, y para el Fender Custom Shop, la idea estaba clara como el agua.



El nacimiento de la guitarra relic.

A pesar de que la aparición de la primera Fender Relic data de 1995, envejecer artificialmente instrumentos no es ninguna novedad. Sin duda el origen de las guitarras relic está en las primeras reproducciones, restauraciones o prototipos de imitación de guitarras célebres o bien de guitarras que son especialmente valiosas por alguna razón. Jay Black, maestro constructor veterano del Fender Custom Shop, nos confirma la demanda que había por parte de muchos guitarristas profesionales de instrumentos y piezas con un acabado envejecido realista, ya mucho antes de que la primera serie de guitarras relic de Fender entrara en fase de producción. “Caesar Diaz, técnico de guitarras, me pidió que le aplicase un acabado envejecido a un mástil nuevo para Bob Dylan, y también envejecimos una Broadcaster para Ronnie Wood”, comenta Black. “Pero fue Don Was, productor de los Stones en aquella época, quién me consultó si sería posible aplicar un acabado envejecido a todo el instrumento”. Para que el resultado fuera realista, el efecto envejecido tenía que encajar con el año de fabricación de todas las piezas. Sin embargo, fabricar un instrumento relic desde cero, sí fue un concepto totalmente innovador.
Black era consciente de que Vince Cunetto tenía talento especial para las reproducciones de Telecasters, y Fender ya había adquirido piezas envejecidas por Cunetto, (P. Ej.: la Broadcaster de Ron Wood montaba un golpeador envejecido por Cunetto), de modo que a finales de 1994, los dos amigos empezaron a barajar las posibilidades de la idea. “Jay y yo llegamos a la conclusión de que si la gente compraba camperas de cuero desgastado, jeans envejecidos y reproducciones de antigüedades, ¿por qué motivo no iban a comprar guitarras envejecidas también de modo artificial?”, comenta Cunetto, que ya había aplicado el proceso completo de envejecido a una guitarra tipo Stratocaster: “La traje para mostrársela a Johnn Page, jefe del Custom Shop de 1987 a 1998, y aquella visita representó el verdadero inicio del proyecto”, comenta Black. No fue difícil convencer a Page. “Cuando la vi me impactó mucho, y le dije a Jay: ‘vamos a fabricar algunas para presentarlas en el NAMM. No se lo digas a nadie, es nuestro secreto’. El plan era como dar un salto en la oscuridad. Yo tenía bastante claro que la dirección de Fender no iba a comprender realmente de qué se trataba, y me lo iban a denegar si lo comentaba de antemano, de modo que seguí ese principio que dice que a veces es mejor pedir perdón que pedir permiso. Fue una apuesta seria en un campo todavía muy inexplorado. No consistía en una idea que pudiera vender un millón de guitarras, sino más bien en unir un millón de ideas que hicieran vender una guitarra realmente especial”.
Para finales de 1994 Cunetto había terminado los prototipos en su garaje, y llegó entonces el momento de ver hacia donde iba a llevarlos su “secreto”. Y en las vitrinas del centro del stand de Fender en la feria NAMM de 1995, se pudieron ver ya la Nocaster Relic y la Mary Kaye Relic Strat.
“Los distribuidores venían alucinados a preguntarnos sobre ellas, creyendo que era un homenaje nuestro a las guitarras de época. Yo les respondía que se trataba de guitarras nuevas, recién fabricadas, y les preguntaba cuántas querrían. Desde entonces las relic se convirtieron en nuestro producto líder en ventas, y así permanecieron hasta que me marché de Fender en noviembre de 1998”, comenta Page.

Satriani

Mary Kaye Relic Stratocaster



¿Guitarras de peor calidad?

Admitámoslo, el mundo de la guitarra está todavía en el pasado, reverenciando lo antiguo por encima de todo lo demás. Si no fuera así, todos tendríamos instrumentos de producción en masa, con afinación automática y compatibles con MIDI. Por eso no nos sorprende que las guitarras envejecidas sean tan populares, ya que satisfacen nuestros deseos de dar cierta imagen. Pero, ¿en realidad nos están vendiendo humo?, y, ¿el hecho de que hicieran falta tantas tácticas para llamar la atención de los distribuidores por las guitarras relic en NAMM sugiere tal vez algo deshonesto?
Parece que el concepto de las guitarras relic incomodó a otros profesionales del sector. En una conferencia de Gibson, el maestro de las técnicas de envejecimiento de instrumentos, Tom Murphy, confesó: “Me pregunto hasta qué punto las guitarras relic se ganaran el respeto del público, y cuál es su grado de legitimidad”. Además, Murphy confesó que no se ocupó del tema hasta que no pudo evitar hacerlo, por la inundación de pedidos de guitarras relic que recibió Gibson.
Otro experto en la materia, Bill Nash, experimentó una reacción similar a sus esfuerzos. “Ya me iba bien fabricando guitarras nuevas”, comenta Nash, “pero el negocio no despegó realmente hasta que fabricamos las guitarras de aspecto envejecido. En muy poco tiempo paseé de trabajar en un sótano a un gran taller, y cualquier sentimiento de duda que pudiera haber respecto del concepto relic se olvidó rápidamente gracias a su éxito inmediato”.
Pero, incluso así, los razonamientos de Tom Murphy para mantenerse fiel a sus métodos no resultan demasiado convincentes. A Murphy le preocupaba que sus legendarias técnicas de envejecimiento artificial de instrumentos le parecieran muy sencillas al público, que se acabaría decepcionando por tratarse de algo tan simple como hacer cortes a la pintura con una cuchilla.
Estos puristas creen incondicionalmente que se debe permitir que el tiempo haga su efecto, y el efecto relic no es más que una forma de “ganarse la fama” de viejo guitarrista, mediante un truco meramente cosmético. Y por si las dudas fueran pocas, aunque sí existen modelos relic más económicos y convincentes, la cotización actual de los ejemplares de calidad difícilmente permite seguir considerándolos como instrumentos de bajo precio. En otras palabras, el precio y la calidad de las mejores relic justifica su popularidad, y los instrumentos envejecidos por los constructores más populares, rápidamente se han convertido en instrumentos de colección.
Por ejemplo, una Gibson envejecida por Tom Murphy puede superar los €12.000; las relic de la era de Vince Cunetto alcanzan fácilmente los €3.000; Bill Nash comenta que algunas de sus guitarras envejecidas pueden duplicar varias veces su valor original, y las Fender Relic del Custom Shop cuestan alrededor de €4.000, mientras que las series de instrumentos de homenaje a artistas llegan a alcanzar precios inauditos. Estas relic toman por tanto el relevo que dejan en el mercado las auténticas guitarras vintage, y aunque no llegan a la calidad de los instrumentos antiguos originales, sí tienen el nivel de calidad de guitarras que serán antiguas dentro de 10 años. E indudablemente las relic superan de largo la calidad de la mayoría de las guitarras de fabricación actual.
Por otro lado, si entramos en el tema de las reventas, todo se vuelve ya un tanto ridículo. Un ejemplo serían las estrategias de venta que se nutren de instrumentos de devolución con pequeñas ralladas o imperfecciones cosméticas, que no afectan en nada al sonido, y ofrecen la misma garantía que un instrumento recién sacado de la caja, como Scratch’n’dent de Musician’s Friend, que no hace mucho puso a la venta una devolución de una Telecaster Custom Shop Relic de 1963. Si lo pensamos bien nos podría dar un dolor de cabeza, y la pregunta es obligada entonces: ¿Sin la intervención de ningún ícono de la guitarra, como Stevie Ray Vaughan o Eric Clapton, ni la firma de un maestro constructor, al fin y al cabo las guitarras relic no serían simplemente instrumentos dañados?
John Page ya no construye guitarras envejecidas con su propia marca, de modo que si las guitarras relic fueran simplemente una excusa para aumentar las ganancias, no habría motivo para que se siguieran vendiendo. Page comenta que, en el caso de Fender, las guitarras relic sí tienen sentido porque en la realidad existen guitarras Fender lo bastante viejas y de aspecto desgastado, aunque son raras de ver.
Sin embargo, sólo porque se pueda no significa que se deba, y algunos “constructores” no se dieron cuenta de que para referirnos a un instrumento como relic, éste además tiene que ser de excelente calidad. Algunas relic, como las réplicas Stratocaster y Telecaster firmadas por Bill Nash, respaldan perfectamente este enfoque. Son instrumentos montados con piezas de fuentes autorizadas por Fender, es decir, son Fender pero sin el logotipo. De modo que, dejando aparte las copias pirata, no podemos dejar de preguntarnos si las guitarras relic son más que sólo una cuestión cosmética.

guitarra

Bill Nash Stratocaster



Series relic tribute, un sueño hecho realidad.

Las guitarras relic pueden ser instrumentos polémicos, pero en el caso de los modelos de tributo a un artista, el lujo de detalles suele ser incluso superior. Estas guitarras se denominan Relic Tribute, y están envejecidas hasta el nivel de replicar exactamente cara rayada, golpecito, arañazo, quemadura de cigarrillo o pequeña imperfección de los famosos instrumentos utilizados por los propios artistas.
En venta en cuentagotas, y en calidad de instrumentos de absoluta colección, adquirir una de estas réplicas icónicas puede requerir cantidades dignas de vaciar incluso una holgada cuenta bancaria.
Entre los modelos más famosos de Fender encontramos:
•’97 Monterrey Pop Festival Strat
•’97 Tribute Strat
•’98 Voodoo Strat
•2002 Woodstock Strat
(Estas 4 tributo a Jimi Hendrix)
•Rory Gallagher Strat
•Clapton Blackie
•Serie Stevie Ray Vaughan Number 1 Tribute Strat
(Reproducida con el máximo afecto por el maestro constructor John Cruz, y con una valor de reventa superior a los €47.000)
Gibson también se metió de lleno en el negocio con la Billy Gibbons Pearly Gates LP, y con copias casi exactas de la Jimmy Page Nº 1, y de 2 Les Pauls; todas ellas en series extremadamente limitadas, y con unos precios que van desde los €6.000 a los €20.000.
Teniendo en cuenta su escasez y el laboriosísimo proceso de reproducción que requieren, se trata sin dudas de obras de arte, réplicas casi perfectas de algunas de las guitarras más famosas de la historia. Pero aunque están diseñadas para ser tocadas, la mayoría descansan en las vitrinas de coleccionistas millonarios, y tal vez allí es donde realmente pertenecen.

Stevie Ray Vaughan

Stevie Ray Vaughan Nº 1 Stratocaster



Acerca de los acabados

Muchos consideran el acabado en nitrocelulosa como el secreto del sonido de lo antiguo, pero en realidad no es tan sencillo. Estamos acostumbrados a oír que la nitrocelulosa permite que las guitarras “respiren mejor”, pero si la madera necesitara respirar, muchos ejemplos de guitarras antiguas, tan elogiadas en su momento, tendrían urgente una necesidad de “reanimación”.
Los motivos que llevaron a Fender a utilizar la nitrocelulosa tienen bien poco que ver con sus propiedades sonoras. Siendo un material de fácil abastecimiento y reposición, la nitrocelulosa estaba destinada a su uso en la industria del automóvil. Además, las Fender de la era pre-CBS, utilizaban un material de imprimación llamado Fullerplast, con el que empapaban la madera antes de aplicar la nitrocelulosa. El Fullerplast es una sustancia impermeable de base plástica, y cuando alguien elogia la mayor calidad de sonido de las Fender pre-CBS, hay que recordar siempre la capa de imprimación bajo la nitrocelulosa. Basta con observar las Stratos con acabados Sunburst ya desgastado que deja entrever el Fullerplast una vez que la nitrocelulosa ha desaparecido. Las Stratos de Stevie Ray Vaughan y Rory Gallagher son dos ejemplos perfectos.
Pero no sólo fue el Fullerplast, comenta el autor de The Stratocaster Chronicles, Tom Wheeler: “Entre el pulido y las pinturas, los cuerpos se preparaban mediante la aplicación de distintas capas sellantes y masillas para estabilizar la madera, mejorar su resistencia a la humedad, tapar los poros, y proporcionarle una mejor adherencia a las capas posteriores. De todos modos, la composición química, densidad, método de aplicación, orden de aplicación y número de capas de imprimación eran elementos sujetos a variación, y en ocasiones no se aplicaban”.
Fender empezó a utilizar Fullerplast a principios de los años 60 y lo utilizó hasta mediados de esa década. Su coste era bajo, era un material estable y de larga duración, fácil de aplicar y secaba rápido, pero a menudo su uso estaba sujeto a disponibilidad. Si había tiempo se aplicaba una capa, pero si había que atender mucha cantidad de pedidos rápidos, se pasaba directamente a pintar. Las capas de imprimación se aplicaban puramente para ahorrar, ya que la pintura de colores a elección del usuario era cara, de modo que se intentaba utilizar menos cantidad. Además, Fender solía aplicar una o más capas de pintura sobre instrumentos con acabados defectuosos. Después de 1968 Fender dejó de utilizar la laca clara, y optó por una imprimación de poliéster más económica, con un revestimiento posterior de laca, pero no se aplicó en todas sus guitarras. De todos modos, concluimos que el Fullerplast es responsable de cualquier potenciación de sonido de la nitrocelulosa.
El Fullerplast ha desaparecido, pero la nitrocelulosa es todavía la opción de acabado preferida de muchos profesionales. “La gran diferencia de sonido radica en que una guitarra nueva conserva todavía el grosor de la pintura, mientras que una guitarra con acabado de nitrocelulosa presenta un grosor de pintura muy inferior”, comenta Bill Nash. “Creo que lo que mata el sonido de la mayoría de las guitarras nuevas son las pinturas de plástico y poliéster”.
En una entrevista con Tonequest, Cunetto afirmó que el acabado relic ultra-fino tenía mucho que ver con el sonido final de las guitarras. También John Page lo ve como un elemento clave en el éxito de las relic. Sin embargo, el maestro constructor del Custom Shop, Mark Kendrick, no está tan seguro: “La nitrocelulosa no es un acabado de calidad superior, y una guitarra eléctrica no respira a 120 decibeles”. Un buen argumento, pero al final nos acabamos fiando siempre del oído. “Cuanta más influencia pueda tener la madera en el sonido sin que nada la estorbe, mejor”, afirma Cunetto. Bill Nash cree que eliminar el acabado añade un ‘toque muy orgánico’, así que tal vez el secreto sea simplemente este, y de nuevo podemos afirmar que: menos es más.

gibson

Rory Gallagher Stratocaster



Fuera de tiempo
En lo que respecta a las pastillas, el campo magnético de los imanes tarda más tiempo en perder potencia, y por tanto se supone que su capacidad de captación de la vibración de las cuerdas es mejor, y que el sonido también es mejor. Se dice que en 1965 Fender acertó con las pastillas bobinadas a mano, y que estas pastillas originales han mejorado todavía más con el paso del tiempo, pero es algo que no está comprobado científicamente. Todos los profesionales que hemos entrevistado adquirieron su experiencia simplemente a base de pruebas y errores, y sus conocimientos en el campo de los instrumentos antiguos no provienen tampoco de laboratorios ni de tablas de gráficos.
Dejando aparte la ciencia, las guitarras relic son capaces de imitar hasta el último de los tornillos, pero no hay modo de determinar con seguridad si se ha aplicado correctamente el efecto determinado de un tiempo y de unas circunstancias concretas del pasado sobre un instrumento. Una guitarra vintage puede sonar alucinante, pero replicar al 100% el efecto de paso del tiempo es algo incuantificable. De todos modos, construidas por expertos, y sin emplear la imprimación Fullerplast, las guitarras relic siguen destacando. “En mi opinión, algunas de ellas son las guitarras con mejor sonido y autenticidad de sensaciones que Fender ha fabricado en mucho tiempo”, comenta Cunetto.
Por tanto, la mejor prueba está a tu alcance. Prueba una Fender Relic del Custom Shop y rápidamente desaparecerán todas tus dudas. Su sonido es asombroso, y las sensaciones que aporta, irrepetibles. Son instrumentos de verdadero sonido clásico, y con un nivel de resonancia abrumador. Incluso la serie mexicana Road Worn está a una gran altura, teniendo en cuenta su precio.

les paul

Fender Road Worn '60 Stratocaster



Identidad confundida

Cuantas más guitarras relic probamos, más tenemos la sensación de que aparte del aspecto y de algunas de sus características, de algún modo son auténticas guitarras de época. “No estábamos intentando crear duplicados exactos”, añade John Page, “nuestro objetivo era fabricar guitarras que realmente se pudieran tocar, y que además tuvieran algunas de las mismas modificaciones que las guitarras originales habían recibido durante años. La idea era capturar las sensaciones, la personalidad adquirida con el uso, pero siempre fabricando instrumentos con atributos modernos.
Creo que las mejores guitarras relic aguantarán perfectamente una comparativa con los mejores ejemplares de instrumentos originales. No olvidemos que no todas las guitarras que se fabricaron en el pasado eran buenas. En cambio, dentro de nuestro concepto de guitarra relic, no tienen cabida las guitarras de dudosa calidad”.

En definitiva, nadie podrá negar que una buena relic tiene todas las de ganar contra un instrumento antiguo con potenciómetros que bailan y hacen ruido, cables deteriorados, soldaduras con malos contactos y pastillas moribundas. En este sentido, las guitarras relic no pretenden ser nada que no son. El acabado más fino y duro de la nitrocelulosa mejora el sonido, al menos al oído de John Page, Vince Cunetto y Bill Nash, y las relic no utilizan imprimación Fullerplast, los herrajes son funcionales al 100%, los trastes y el mástil son más cómodos para el guitarrista moderno y las pastillas suelen ser versiones actualizadas de los modelos clásicos, cosa que mejora su adaptabilidad y al mismo tiempo mantiene la calidad sonora.

hendrix

Stand del Custom Shop de Fender en la feria NAMM 2007



El poder de la autosugestión

Mientras haya demanda de guitarras relic, los fabricantes seguirán construyéndolas. Algunos comprarán una guitarra relic sólo para aparentar tener un pasado musical glorioso, otros para preservar sus tesoros vintage auténticos, otros porque creen que las relic son la mejor opción precio/calidad, y otros seguirán ahorrando hasta que puedan permitirse adquirir una auténtica guitarra antigua original.
Este fenómeno esconde una gran complejidad psicológica. Si un guitarrista tiene predilección por las guitarras antiguas que han ganado elegancia con los años, es probable que se sienta más a gusto con una guitarra relic que con una guitarra normal recién fabricada. En consecuencia, tocará mejor y tendrá la sensación de que la relic suena mejor.
En conclusión, recomendamos probar una relic, y si el sonido te engancha, entonces no hay discusión posible. Como se suele decir: Para opinar con fundamento, primero hay que probar.

Fender


Fuente

Revista Guitarra Total, Nº 150

Malmsteen

7 comentarios - Guitarras envejecidas: El gran negocio de las Relic

@echego69 +2
A mi me encantan las telecaster y strato bien relic.
@popii22 -5
o sea que sale mas caro una guitarra hecha mierda que ni anda que una nueva o bien cuidada que funcione como deberia
@Nick_Enano +2
Es sólo estética, no es que te venden una guitarra electrica con las clavijas rotas y los cables pelados, es sólo la pintura que viene desgastada.
Si tuviera plata de sobra me compraría alguna Relic, las strato se ven lindas
@popii22 -2
@Nick_Enano entre esto y los jeans rotos ahora esta bien ser un sucio de mierda con todo roto
@_Descontrolmind +4
@popii22 La cuestión es que no sabes de guitarras.
@agustinmp -4
ajaja me encanto la fuente... Pero hablando del post.. Para eso las cagas bien a palos y listoo.. Para que te vas a comprar una guitarra nueva que parece vieja, No le veo el sentido. Es mejor que se hagan viejas solas
@SebasT03Holiday +3
@agustinmp Y sí, a menos que quieras tener una réplica exacta de la viola de Hendrix o Rory Gallagher. El nivel de detalle es muy preciso en las Relic. Pero igual, nada es mejor que gastar de a poco tu guitarra.
@dagonett
muy buen post! da gusto leer esta clase de info. +10
saludos
@totomagic
+5 por el gatito jajaja aguante la road worn, hace rato le tengo ganas a una